13 De Diciembre – Dia De La Policía
De La Provincia De Buenos Aires

Recordamos la nota ya publicada por nuestra entidad cuyas razones adquieren nueva vigencia día a día.

13 De Diciembre – Dia De La Policía De La Provincia De Buenos Aires

A los policías de la provincia de Buenos Aires, siempre nos ha causado particular regocijo cuando cada año aunque mas no sea brevemente se recuerda el 13 de diciembre como el día de la institución policial de la cual formamos parte.

Y no es que equivocadamente entendamos a este día como el de la creación de nuestra institución, somos enteramente conscientes de que esta fecha solamente conmemora a aquella en que en el año 1880, como consecuencia de la federalización del territorio cedido por la provincia para asiento de la capital de la Nación, se procedió, además del traslado a la nueva capital provincial a una amplia reestructuración institucional que se mantuvo por muchos años.

No obstante lo cual a través del transcurso del tiempo ha adquirido un especial significado precisamente en el carácter que se le asignado como “Día de la Policía de la Provincia de Buenos Aires”, con todo lo que ello significa.

Claro está que no por ello dejaremos de recordar que nuestra amada institución nació, podríamos decir con la Patria misma, cuando aún se debatían las cuestiones propias del nacimiento de un nuevo estado; cuando “se levantaba a la faz de la tierra una nueva y gloriosa nación” como dice nuestro Himno Nacional; cuando apenas habían transcurrido once años de la Revolución de Mayo y solo cinco de la declaración de la Independencia.

La Ley 536 del flamante estado, de fecha 24 de diciembre de 1821, durante el gobierno encabezado por el Gral. Martín Rodriguez, a quién secundaba como Ministro de Gobierno D. Bernardino Rivadavia, establece claramente este origen de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, a pesar de que dentro de los numerosos ataques que por distintos motivos ha sufrido la institución se cuenta la repetida intención de privarla de parte de su rico historial comprendido entre esta fecha y la de su reorganización en 1880.

Nada, ni reestructuraciones mal o bien intencionadas, ni cambios de nombre, de jerarquías ni la pretensión de hacerla desaparecer, como si pudiera concebirse una sociedad moderna sin fuerza policial ha podido ni podrá en el tiempo hacernos olvidar el destino de grandeza que le señaló esta superior medida de gobierno adoptada cuando todavía nuestro país estaba en los prolegómenos de su organización institucional y todo estaba por hacerse.

Y en todo lo que había que hacer nunca dejó de estar presente la Policía de la Provincia de Buenos Aires, tal y como surge aún en la historiografía de la mas variada procedencia y orientación cuando se mencionan los hechos relevantes o no del acontecer nacional.

Y no fue solamente en la lucha contra el delito, ya de por sí ardua en todo tiempo y mas en los actuales, en el territorio que le cupo custodiar, sino también en inundaciones, incendios, y catástrofes de todo tipo y color.

O como cuando actuaron en la pacificación de la campaña y a lomo de caballo llevaron el orden y el principio del respeto a la ley a las mas lejanas latitudes de una provincia todavía no demarcada en sus límites y que hacía que las famosas “Partidas Celadoras o Volantes” se atrevieran a las inmensas distancias hasta dentro de los actuales territorios de Santa Fé, Entre Ríos y hasta la Banda Oriental.

O como cuando contribuyeron con los ejércitos nacionales en la guerra contra el indio, la defensa de las poblaciones nacientes siempre en la sagrada misión de auxiliares de la Ley.

O cuando se vieron envueltos en las mas que numerosas revoluciones que militares o civiles siempre dispuestos, llevaron a cabo en nuestro país, pagando también sus hombres muchas veces las consecuencias de una u otra forma.

O cuando sus oficiales que por entonces integraban la reserva del ejercito provincial se batieron en la Vuelta de Obligado y tantos entreveros de la luchas intestinas, Cepeda, Pavón, Caseros tan solo por dar algunos ejemplos.

O cuando el “Batallón de Vigilantes y Guardicárceles”, tampoco hizo asco durante las revoluciones del ’89 y del ’90,

O cuando los policías de la Provincia de Buenos Aires, pusieron el pecho a la adversidad de la fiebre amarilla que azotó a Buenos Aires, siendo una de las pocas instituciones que se mantuvo en su puesto cuando todos, hasta el gobierno huía ante el peligro invisible y mortal, pagando sus vigilantes y serenos un alto costo en vidas que solamente recuerda un modesto monumento olvidado en la ciudad que fue testigo de su heroicidad y nuestra propia lista de héroes.

O cuando fue ejemplo mundial y adelantada en la investigación criminal por sobre los primeros países del mundo al brindar a la humanidad el primer sistema indubitable y práctico de identificación de los seres humanos con la creación por parte del Comisario Juan Vucetich del Sistema Dactiloscópico Argentino, adelantándose a las restantes reparticiones policiales del globo al extender a los ciudadanos la “Cédula de Identidad Policial”, que razones de tipo político hicieron desaparecer al poco tiempo.

O cuando fue pionera en el país con la creación de un sistema de respuesta de emergencia a través de los “Comandos Radioeléctricos”, hoy también desaparecidos en beneficio de la delincuencia.

O cuando debieron enfrentar al extremismo terrorista estrenado en el exterior, e integrados por delincuentes para quienes la vida humana no tenía ningún valor salvo para acreditar méritos en su misión de atentar especialmente contra la nación misma aún en plena vigencia de gobiernos democráticos y en cuya defensa cientos de camaradas fueron asesinados brutalmente.

O cuando a “camisa celeste” solamente sus hombres hicieron frente nuevamente al terrorismo en su artero ataque al cuartel de La Tablada, aguantando con esa sola protección y simples armas de puño para que los atacantes no pudieran huir y el gobierno, constitucional, arbitrara las medidas necesarias para su represión.

O cuando…, pero a que vamos a seguir si podríamos llenar libros enteros y siempre olvidaríamos muchos de los miles de actos de abnegación, valor y sacrificio de que siempre tuvo motivo para enorgullecerse nuestra institución.

Y siempre ha sido y seguirá siempre así, malamente equipada, con sueldos limitados, atacada constantemente no solo por los delincuentes, lo cual sería por lo menos lógico, sino en muchos casos por la sociedad por la cual se juega, y hasta por el gobierno mismo, la institución policial de la provincia de Buenos ha sobrevivido, y pese a que en los últimos años la intención de su total destrucción tendió a concretarse, los hechos y la realidad pese a la tozudez en insistir en la cuestión, han demostrado a gobierno y sociedad el error en que se había incurrido y hoy parecería que estamos a las puertas de un nuevo resurgimiento de NUESTRA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES.

Ha dejado en su camino mas de MIL QUINIENTOS DE SUS EFECTIVOS CAIDOS EN CUMPLIMIENTO DEL DEBER (mas los que no fueron contabilizados con distintas excusas), MUCHOS MILES MAS DE HERIDOS Y MUTILADOS, como prueba palpable de su entrega, otros han pagado con cárcel o despido el cumplimiento de su deber, en muchísimos casos sin que ni siquiera se respeten sus derechos básicos. Sin embargo hay un futuro adelante, el movimiento sindical policial que viene desarrollándose desde hace algunos años de la mano de APROPOBA, y su crecimiento día a día deberán convencer mas tarde o mas temprano a quién corresponda de la necesidad de esta verdadera herramienta en beneficio de la institución, de sus integrantes y de la sociedad toda.

Por eso este 13 de diciembre, que no es el día de la creación, pero sí es el “Día de la Policía de la Provincia de Buenos Aires”, por estar así reglamentado, levantemos una vez la copa en un brindis esperanzado por nuestra institución, la GLORIOSA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, que como ha sobrevivido a tantos a aconteceres ingratos, sabrá también, transcurso del tiempo mediante, superar todo lo que hoy nos duele y levantarse por entre las principales instituciones policiales del mundo, como siempre le ha tenido reservado el destino.

¡¡GLORIA A LA POLICÍA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES!!!

APROPOBA, 13 de diciembre de 2008.

Fuente: Apropoba

Autor: Miguel Angel Reynoso

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6 Comentarios en “13 De Diciembre – Dia De La Policía
De La Provincia De Buenos Aires”  

  1. 1 Pablo

    Amigos de la Policia de Buenos Aires (provincia), he leido el articulo con total interes historico y humano del trayecto de esta benemerita Institucion Policial que verdaderamente es parte de la Historia Argentina ya que nacio en la ciudad de Buenos Aires y al federalizarse la misma en 1880 se traslada su sede y gobierno a la ciudad de la Plata. En este dia, vuestro dia….reciban todos los integrantes de la Institucion Policial, activos y retirados mis sinceras felicitaciones y veo muy bien que ese espiritu de cuerpo siga asi..firme, resuelto, sin claudicaciones, la a Institucion sigue…..lospoliticos pasan y esperemos que nuevos tiempos iluminen su trayectoria en beneficio de la sociedad en definitiva, destinataria de su accionar social. Un respeto especial a los Caidos en Cumplimiento del DEber y un saludo a los dirigentes de APROBA, cuyos considerandos y opiniones sigo a diario. Gracias a Todos Uds..muchisimas gracias. Un ciudadano.

  2. 2 Cati

    Sr Raynoso: Lo felicito por el artículo de estas paginas, hoy es un día especial para los hombres de honor que compusieron la misma, en epocas dificiles en años donde no se contaba con patrullas, solo hombres que lucian su uniforme de a pie. Eran un orgullo para el ciudadano ya que soy nieta de un hombre de la fuerza y cuando fallecio recibió un homenaje, con carruajes, banda de policia en la puerta de su casa y sus restos llevados al Panteon Policial de la Policia Federal Argentina. Gracias Abuelo Francisco Ruiz Ramirez, la Comisaría 13 contaba en sus filas con un Andaluz que llego a está tierra para servirla y con orgullo decia que le debía todo a esta patria bendita.

  3. 3 jorge

    Felicitaciones a todos los miembros de la fuerza.
    Enterrados en cementerios, agonizando en hospitales, mal pagados, con horarios infernales, ridiculizados por la prensa, humillados por los políticos, baleados por los delincuentes, insultados por los hijos y madres de los terroristas de los setenta, explotados por jefes aterrorizados por los gobernantes, pagando sus uniformes y en ocasiones hasta la nafta de los patrulleros o un sandwich para un preso… sólo un vocación de hierro puede soportar este contexto laboral y social. Y sabiendo que no se les agradece. Mejor dicho, que poca gente lo hace.
    En fin, nada nuevo en esta profesión tan complicada. Sé de lo que hablo pues soy hijo y nieto de comisarios de “la bonaerense” y yo mismo he sido “federico” (agente “coreano”, y luego me quedé unos años). A mi padre le pegaron un escopetazo en su brazo derecho y no se lo amputaron de milagro, porque llegó en ese momento el jefe del servicio de guardia y dijo que había que intentar alguna otra solución. Y la hubo. Y salvó su brazo aunque tuvo que aprender a escribir con la mano izquierda.
    Pero meses después se enfrentó a un diputado que pretendía llevarse a un detenido por “huevos”, por aquello de “no sabe usted con quien está hablando”. Le estaba dando órdenes con gritos a un aterrorizado oficialito sub-ayudante recién egresado de la Vucetich. Mi viejo lo llevó a rastras hasta la calle (comisaría de Haedo) y allí lo despidió con -literalmente- una patada en el trasero. Eso fue en 1951-
    Una hora después lo convocaron a Jefatura y salió exonerado. En cinco minutos de justa cólera personal y profesional, y en defensa de la Institución, arruinó su carrera y su vida.
    A mi abuelo -comisario jefe de RH en La Plata- le metieron tres balazos de .38 en la barriga. Pero también sobrevivió.
    En fin. Seguro que usted entiende de lo que hablo y siento.
    Ánimo, camaradas. “canas” y “milicos” somos ante todo GUERREROS contra la delincuencia de TODO TIPO. Y lo único que le importa a un guerrero es su propia estima, su conciencia de que defiende a los buenos ciudadanos y al Estado.
    un abrazo fraterno a todos.

  4. 4 jorge

    olvidé firmar:
    Jorge Fernández
    http://termidorianos.blogspot.com
    Mail: termidorianos@hotmail.es

    …………………………………………………………………………………………

    Felicitaciones a todos los miembros de la fuerza.
    Enterrados en cementerios, agonizando en hospitales, mal pagados, con horarios infernales, ridiculizados por la prensa, humillados por los políticos, baleados por los delincuentes, insultados por los hijos y madres de los terroristas de los setenta, explotados por jefes aterrorizados por los gobernantes, pagando sus uniformes y en ocasiones hasta la nafta de los patrulleros o un sandwich para un preso… sólo un vocación de hierro puede soportar este contexto laboral y social. Y sabiendo que no se les agradece. Mejor dicho, que poca gente lo hace.
    En fin, nada nuevo en esta profesión tan complicada. Sé de lo que hablo pues soy hijo y nieto de comisarios de “la bonaerense” y yo mismo he sido “federico” (agente “coreano”, y luego me quedé unos años). A mi padre le pegaron un escopetazo en su brazo derecho y no se lo amputaron de milagro, porque llegó en ese momento el jefe del servicio de guardia y dijo que había que intentar alguna otra solución. Y la hubo. Y salvó su brazo aunque tuvo que aprender a escribir con la mano izquierda.
    Pero meses después se enfrentó a un diputado que pretendía llevarse a un detenido por “huevos”, por aquello de “no sabe usted con quien está hablando”. Le estaba dando órdenes con gritos a un aterrorizado oficialito sub-ayudante recién egresado de la Vucetich. Mi viejo lo llevó a rastras hasta la calle (comisaría de Haedo) y allí lo despidió con -literalmente- una patada en el trasero. Eso fue en 1951-
    Una hora después lo convocaron a Jefatura y salió exonerado. En cinco minutos de justa cólera personal y profesional, y en defensa de la Institución, arruinó su carrera y su vida.
    A mi abuelo -comisario jefe de RH en La Plata- le metieron tres balazos de .38 en la barriga. Pero también sobrevivió.
    En fin. Seguro que usted entiende de lo que hablo y siento.
    Ánimo, camaradas. “canas” y “milicos” somos ante todo GUERREROS contra la delincuencia de TODO TIPO. Y lo único que le importa a un guerrero es su propia estima, su conciencia de que defiende a los buenos ciudadanos y al Estado.
    un abrazo fraterno a todos.

  5. 5 Cati

    Hoy se culpa a la policïa de trabajar con la baja estofa y comprometerse en hechos delictivos…..ayer pudimos obsevar en vivo a las trompadas a la dueña recontraputativa, al parricida Schoclender junto a Castells el circo armado para la gilada. Los policías no dejan a nadie en libertad, esa orden biene de un juez de Anibal y de Bonafini para cundir el panico en la sociedad.¡ Espren a las fiestas y veran como atacan a los supermercados y todo a su paso!…. ¿esto no es el caos provocado?

  6. 6 -antonio jose

    QUE PODEMOS ESPERAR DE ESTAS MALDITAS RATAS GOBERNANTES!!!! ELLOS SON “LAS SUPUESTAS VICTIMAS DE LA ULTIMA “DICTADURA”¡¡¡¡ Y NOSOTROS… LOS CIUDADANOS INOCENTES,,QUE SOMOS¡¡¡ ESPERO QUE ALGUN DIA¡¡¡ LA ESPADA DIVINA DEL “ALTISIMO” HARA JUSTICIA…CON ESTOS INFAMES..KORRUPTOS KA y sus ACOLITOS!!!!! VIVA LA PATRIA¡¡¡
    EL FORTINERO (Valiente)

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