¿Qué es el Capitalismo?

Es nor­mal entre quie­nes care­cen de míni­mos cono­ci­mien­tos acerca de lo que el capi­ta­lismo es, con­fun­dir cier­tos ele­men­tos de ese capi­ta­lismo con el capi­ta­lismo mismo. Diga­mos que esta es la situa­ción gene­ral que se plan­tea, no sola­mente entre la gente común y corriente, sino que tam­bién, y lo que para algu­nos es sor­pren­dente, entre muchos auto­de­no­mi­na­dos intelectuales.

Esto es lo que lleva a otro error muy gene­ra­li­zado, a con­fun­dir el actual sis­tema socio­eco­nó­mico polí­tico con uno de orden capi­ta­lista. Esta mez­co­lanza esta tan exten­dida que, hoy en día, cual­quier fenó­meno de casi cual­quier orden, sea natu­ral, bio­ló­gico, físico, (atmos­fé­rico o hasta astro­nó­mico) suele atri­buirse y –sobre todo– cul­pa­bi­li­zarse de su ocu­rren­cia al capitalismo.

Lo curioso del caso es que, cier­tos auto­res que apo­yan un orden capi­ta­lista, tie­nen algu­nos tra­ba­jos publi­ca­dos en los que asu­men que vivi­mos den­tro de un sis­tema de esa natu­ra­leza. Un caso es, por ejem­plo, el del filó­sofo ame­ri­cano Robert Nozick en su ensayo ¿Por qué se opo­nen los inte­lec­tua­les al capitalismo?[1] En dicho ensayo, el autor hace una serie de intere­san­tes refle­xio­nes sobre el tema, tra­tando de res­pon­der a su pro­pia pre­gunta, pero la pre­misa implí­cita de la cual parte es que nos encon­tra­ría­mos viviendo en una suerte de “socie­dad capitalista”.

La con­fu­sión puede pro­ve­nir –creo– por el hecho de que el inter­ven­cio­nismo (el sis­tema en el cual con­si­dero que nos encon­tra­mos) pre­tende ser una suerte de mix entre el capi­ta­lismo y el socia­lismo, cons­ti­tu­yendo la “doc­trina” eco­nó­mica de la lla­mada social­de­mo­cra­cia. No son pocos los auto­res, aun ilus­tra­dos, que pare­cen creer que un sis­tema capi­ta­lista es posi­ble den­tro de una social­de­mo­cra­cia, pese a que –lamen­ta­ble­mente– los ejem­plos his­tó­ri­cos (y recien­tes) demues­tran cla­ra­mente lo con­tra­rio. Sin embargo, son esos ele­men­tos comu­nes (en reali­dad dife­ren­tes, pero con­ver­ti­dos en “comu­nes” den­tro del saco o coc­te­lera del inter­ven­cio­nismo) los que mue­ven a la con­fu­sión y en muchos casos, des­con­cierto en buen número de auto­res, hacién­do­les ver y creer, entre otras cosas, que –por ejem­plo– hoy en día “nos encon­tra­mos” en un sis­tema capi­ta­lista (al menos a un nivel global).

Se trata del mismo error que hace decir a muchos, ple­na­mente con­ven­ci­dos que, con la caída del Muro de Ber­lín y la diso­lu­ción de la Unión Sovié­tica se habría “demos­trado” que el capi­ta­lismo “reem­plazó” al socia­lismo. Hay que hacer cier­tos mati­ces en un mundo donde “los blan­cos y los negros” no exis­ten, sin toda una poli­cro­mía de situa­cio­nes inter­me­dias que rigu­ro­sa­mente no son ni blanco ni negro. Sin lugar a dudas, tanto la caída del Muro como la desa­pa­ri­ción de la U. R.S. S. repre­sen­ta­ron triun­fos del capi­ta­lismo sobre el socia­lismo, pero una cosa es visua­li­zar este fenó­meno y otra muy dife­rente es afir­mar que el sis­tema triun­fante reem­plazó al sis­tema ven­cido, por­que el más super­fi­cial exa­men de los hechos nos demues­tra que en modo alguno fue eso lo que sucedió.

El mundo que, de la mano de sus inte­lec­tua­les, reco­no­ció el triunfo del capi­ta­lismo sobre el socia­lismo no entro­nizó al pri­mero en lugar del segundo, sino que, en su lugar, reem­plazó el sis­tema socia­lista por otro inter­ven­cio­nista, es decir, aque­lla suerte de mix del que habla­mos antes y muchas otras veces. ¿La razón? Es que muchos, genui­na­mente y de buena fe, e incluso, haciendo expli­ca­cio­nes pseudo aca­dé­mi­cas, inten­tan con­ven­cer que el inter­ven­cio­nismo es com­pa­ti­ble con el capi­ta­lismo (y por carác­ter tran­si­tivo, con la social­de­mo­cra­cia) lo cual es algo des­ca­be­llado, como la mayo­ría de los social­de­mó­cra­tas acep­ta­rán y solo unos muy pocos nega­rán. Otros muchos, tam­bién creen que el inter­ven­cio­nismo es una espe­cie de capi­ta­lismo con “ros­tro humano” (curioso, por­que nunca vi el “ros­tro dia­bó­lico” del capi­ta­lismo, es más, ni siquiera sabía que un sis­tema eco­nó­mico podía tener un ros­tro) o un capi­ta­lismo mode­rado (como si el capi­ta­lismo real fuera un “extremo”). Todas estas teo­rías, muy en boga en nues­tros días y popu­la­ri­za­das por pseudo inte­lec­tua­les, inci­den en gra­ves erro­res y des­con­cep­tos, sobre los cua­les nos hemos expla­yado en nues­tro libro Socia­lismo y capi­ta­lismo. Véase en: http: //ceefip. com/socialismo. htm

Como ya nos ense­ñara el magis­tral Lud­wig von Mises, son los inte­lec­tua­les los que diri­gen y mode­lan la vida de la gente común, aun cuando esta gente común no lo sepa o, incluso, lo nie­gue. Esto es tan cierto que, hace muy poco, con­ver­sando con un ama de casa, señora sin estu­dios uni­ver­si­ta­rios, yo le comen­taba que en la mayo­ría de las edi­to­ria­les recha­za­ban mis libros por causa de mi ideo­lo­gía. Como un rayo la señora pre­guntó si yo era socia­lista. Le tuve que acla­rar no sin esfuerzo, que por el con­tra­rio, era pre­ci­sa­mente por­que yo no era socia­lista el motivo por el cual se miraba con recelo mi tra­bajo. No sé si llegó a enten­derme del todo, posi­ble­mente no. Pero la anéc­dota es suma­mente sig­ni­fi­ca­tiva en cuanto a demos­trar que el grueso de la gente cree que vivi­mos en un sis­tema capi­ta­lista, cuando resulta jus­ta­mente al revés.

© Gabriel Bora­gina es autor –entre otros– de los siguien­tes libros: La Cre­du­li­dad, La Demo­cra­cia, Socia­lismo y Capi­ta­lismo; Apun­tes sobre filo­so­fía polí­tica y eco­nó­mica; Impues­tos (una muy breve intro­duc­ción al tema); Edu­ca­ción (una pri­mera mirada); etc.

[1] Robert Nozick “¿Por qué se opo­nen los inte­lec­tua­les al capi­ta­lismo?” ver­sión (revi­sada) que se pre­sentó para su publi­ca­ción en 1984 en el volu­men de ensa­yos que reco­gía esa serie de con­fe­ren­cias pero, acci­den­tal­mente, fue el pri­mer manus­crito lo que se publicó en The future of Pri­vate Enter­prise, ed. Craig Aro­noff et al. (Atlanta, Geor­gia State Uni­ver­sity Busi­ness Press, 1986). Hay una edi­ción en espa­ñol incluida en la obra de Robert Nozick Puzz­les socrá­ti­cos, ed. Cáte­dra, 1997, Madrid -

Autor: Gabriel Boragina ©

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7 Comentarios en “¿Qué es el Capitalismo?”  

  1. 1 Armando

    Está muy intere­sante su acla­ra­ción, lás­tima que no hace un desa­rro­llo de lo que real­mente tene­mos encima como modelo eco­nó­mico en estos momen­tos. Claro, Ud. podría con­tes­tarme que me lea el libro de Nozik o alguno de los suyos, pero pre­ci­sa­mente leí su escrito por­que pensé que iba a dar­nos una sín­te­sis del tema. De todas for­mas le agra­dezco enca­re­ci­da­mente su esfuerzo.

  2. 2 Gabriel Boragina

    Esti­mado Armando, en pri­mer lugar muchí­si­mas gra­cias por leerme. En segundo lugar, los temas com­ple­jos –lamen­ta­ble­mente– no admi­ten sín­te­sis, so riesgo de caer en super­sim­pli­fi­ca­cio­nes. Nótese que el tema se viene dis­cu­tiendo al menos desde 1776, año en que Adam Smith publica su céle­bre obra “La riqueza de las nacio­nes” ¿cómo sin­te­ti­zar en unas pocas lineas mas de dos siglos de dis­cu­sio­nes y múl­ti­ples enfo­ques?. Impo­si­ble. Es decir, impo­si­ble si no se lo qui­siera hacer irres­pon­sa­ble­mente. Sin embargo, sobre lo que tene­mos encima, humil­de­mente pienso que el articulo es claro: NO ES capi­ta­lismo. Y si revisa mis artícu­los ante­rio­res en este mismo sitio, encon­trará que me he refe­rido varias veces al sis­tema eco­nó­mico argen­tino, si es que de Argen­tina esta­mos hablando, por supuesto.
    Un abrazo.
    Gaby.

  3. 3 PEDRO JUAN

    Coin­cido con el autor del artículo pues deja muy bien en claro lo que no es capi­ta­lismo y la des­na­tu­ra­li­za­ción del con­cepto. En reali­dad no puede exis­tir capi­ta­lismo sin liber­tad pues sin la posi­bi­li­dad de la elec­ción movién­dose entre la libre demanda y oferta éste no puede exis­tir. Creo que en el artículo queda clara esta situa­ción. Con este gobierno Argen­tina sufre de un grado de inter­ven­cio­nismo y alte­ra­ción de los órde­nes ins­ti­tui­dos donde la into­le­ran­cia impide el ejer­ci­cio de las bases del capi­ta­lismo. Lo demás es invento de toda una filo­so­fía que navega en aguas borro­sas donde pri­man intere­ses per­so­na­les y amiguismo.

  4. 4 Gabriel Boragina

    Esta­mos de acuerdo Pedro Juan. En el caso argen­tino, tene­mos que agre­gar un alto grado de inefi­cien­cia y corrup­ción que lo cali­fica con lo que en otro artículo he deno­mi­nado como clep­to­cra­cia que se puede leer aquí:
    http://​accion​hu​mana​.blogs​pot​.com/​2​0​0​9​/​0​1​/​a​r​g​e​n​t​i​n​a​-​d​e​-​l​o​s​-​k​i​r​c​h​n​e​r​.​h​tml
    Gabriel.

  5. 5 Dario

    Le esta­ría muy agra­de­cido si nos da algún ejem­plo donde el capi­ta­lismo exista o haya exis­tido es decir donde el Estado no inter­venga de algún modo en la eco­no­mía y en otros asun­tos. El titulo del articulo es “Que es el capi­ta­lismo”, pero nos dijo; a mi enten­der, muy bien “Que es lo que no es”.
    Eso ser­vi­ría para cons­ta­tar las bon­da­des de la for­mula que usted defiende. De otro modo, igual que el mar­xismo, toda crí­tica es recha­zada con el argu­mento de que ese o aquel no es “ver­da­dero capi­ta­lismo”.
    Hasta hoy sólo he visto rótu­los y más­ca­ras de uno y otro. Sólo he visto comu­nis­tas pero no “comu­nismo” y capi­ta­lis­tas pero nunca “capi­ta­lismo”.
    Creo que acierta cuando afirma que: “no exis­ten blan­cos y negros” (nuca exis­tie­ron), y que la Social­de­mo­cra­cia es una mix­tura. Pero sub­es­tima tal doc­trina: “exis­ten los social­de­mó­cra­tas y la social­de­mo­cra­cia es un hecho tan­gi­ble en toda Europa.
    El capi­ta­lismo si tiene “ros­tro” detrás de la más­cara, de igual modo que el comu­nismo. Es una forma de decir los “efec­tos reales” que pro­du­cen; pri­mero para apro­piarse y luego man­te­ner el apa­rato del Estado, sin con­tar con los “efec­tos cola­te­ra­les” o “no desea­dos” que resul­tan cuando la for­mula no encaja con la reali­dad.
    En cuanto a la Social­de­mo­cra­cia; toda­vía no mues­tra su ver­da­dero ros­tro, pero es el más terri­ble que el mundo haya cono­cido: El hor­mi­guero pla­ne­ta­rio.
    Un liberal-capitalista “utó­pico” no reco­no­ce­ría un mar­xista si no está pin­tado de rojo.

  6. 6 Gabriel Boragina

    Hola Darío.
    Muchas gra­cias por tu opi­nión. Desde luego que no esta­mos de acuerdo…jaja. De todos modos me ale­gra que te interese el tema. Y en vista de tu inte­rés, aquí vas a encon­trar mas deta­lles sobre el mismo:
    http://​www​.accion​hu​mana​.com/​b​i​b​l​i​o​g​r​a​f​i​a​.​htm
    En lo otro, lee por favor mi res­puesta a Armando.
    Te mando un abrazo.
    Gaby

  7. 7 Dario

    Un sólo un ejem­plo, no es exten­derse en el tema.
    No se… El nom­bre del país o la región donde exista o haya exis­tido el “Capi­ta­lismo”, ocu­pa­ría menos espa­cio que la res­puesta que me dió. Tam­poco la espe­raba.
    Acerté no existe nin­guno y como digo “nunca exis­tió”.
    Espero que no se moleste con mis inter­ven­cio­nes –eso ocu­rre cuando se escribe– y me mande a leer.
    Aún cuando siem­pre leo y seguiré leyendo; ya se lo que es el Capi­ta­lismo, el Comu­nismo y etc.
    Es por eso que, debo acep­tar que (entre ami­gos) “mali­cio­sa­mente”, ya se las res­pues­tas a las pre­gun­tas que hago.

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