Carta de un ciudadano traicionado
por la senadora Roxana Latorre

Sra Sena­dora:

Los que la vota­mos para que Ud. ocupe una banca en el senado de la nación, lo hici­mos en el con­ven­ci­miento de que iba a defen­der nues­tra pos­tura frente a tamaño atro­pe­llo Kichnerista.

Ud. fué pre­sen­tada y ava­lada por el enton­ces Sena­dor Rute­mann, quien era garan­tía de que Ud. cum­pli­ría con su come­tido. Lo defraudó y nos defraudó.

Con la 125 dio el pri­mer mal paso, que le habrá traído no menos pro­ble­mas que los que ahora su pos­tura gene­rará, seguramente.

La acabo de escu­char en TN, y le con­fieso que su argu­mento es “muy flojo” para defen­der su pos­tura, todos pen­sa­mos que lamen­ta­ble­mente Ud. ha sido com­prada por los K.

No intente tapar su apos­ta­sía con denun­cias de con­ju­ras, gol­pis­mos o “des­ti­tu­cio­nis­mos” como hacen sus patro­nes K.

No está Ud. ahí para “pen­sar libre­mente” como mani­festó en TN, sino, para cum­plir con el man­dato que los votos le otor­ga­ron, y este es cla­ra­mente: FUERA LOS KIRCHNER.

Si Ud. no se siente capa­ci­tada, o no pre­tende cum­plir con el man­dato para la que fue ele­gida, le pido sin­ce­ra­mente, sir­vase renun­ciar y dejar el puesto a quien segu­ra­mente sabrá hon­rar sus com­pro­mi­sos morales.

Muchas Gra­cias

Autor: Roberto Díaz Galán

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3 Comentarios en “Carta de un ciudadano traicionado
por la senadora Roxana Latorre”  

  1. 1 ALBERTO BAS

    BORO­CO­TI­ZADA DE UNA, LOCO.

  2. 2 Hernan

    Que se hacía en la anti­gua roma con entes de este tipo?

  3. 3 BRAULIO QUEVEDO

    Algu­nos se ven­den al con­tado y por todo su tiempo. Otros lo hacen por entre­gas. El man­dato que tenía esta señora, era con­tro­lar y evi­tar que los actos de gobierno, no agran­da­ran más el daño que dia­ria­mente recibe el país de mente y manos de los mayo­res pre­va­ri­ca­do­res que nos gobier­nan. Si bien el pre­si­dente tiene el dere­cho de nom­brar a sus cola­bo­ra­do­res, y el con­greso, en este caso, la facul­tad de apro­bar o recha­zar los plie­gos de Marco del Pont, la sena­dora olvida, que la cons­ti­tu­ción y ley le dan inde­pen­den­cia al BCRA, para mane­jar las reser­vas del país. Como la sra. M. del Pont, no ejer­ció esa inde­pen­den­cia, ni cuidó de los dine­ros a su cus­to­dia, siendo que conoce y sabe que es el Con­greso quien debe deci­dir el pago de la deuda externa, y toda­vía más, se apre­suró a girar los fon­dos, sabiendo que el con­greso estaba escu­chando a la pre­si­dente, quien decla­raba abier­tas las sesio­nes por este año, y ella arguyó que debía obe­de­cer el man­dato de la pre­si­denta, el con­greso debe recha­zarla como can­di­data, por­que no ha cum­plido con su deber, y no se puede con­fiar en ella. Tam­poco se puede con­fiar en la sena­dora, y habrá que recor­dar su nom­bre, para las pró­xi­mas elec­cio­nes. Un saludo cor­dial a todos. BRAU­LIO QUEVEDO

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