Liberalismo vs. socialismo

1. Las ideas socialistas

En su mag­ní­fico libro publi­cado en 1927, titu­lado Libe­ra­lismo, Lud­wig von Mises, entre muchas otras cosas, expli­caba las razo­nes por las cua­les el libe­ra­lismo era recha­zado por las masas a pesar de demos­trar cuanto había mejo­rado la con­di­ción social y eco­nó­mica de esas masas ese mismo libe­ra­lismo que objetaban.

Expli­caba que, obra de los inte­lec­tua­les socia­lis­tas, desde los utó­pi­cos hasta Karl Marx, se había logrado con­ven­cer a esas masas que la pro­duc­ción de bie­nes y ser­vi­cios era un mero dato, es decir, algo dado, pro­ducto de una evo­lu­ción nece­sa­ria en un sen­tido cla­ra­mente deter­mi­nista, y así lo llamó las “fuer­zas mate­ria­les de producción”.

Puesto que con­forme a la ense­ñanza de socia­lis­tas y mar­xis­tas, la pro­duc­ción de bie­nes y ser­vi­cios era algo “inevi­ta­ble” y que ya estaba ins­ta­lado entre noso­tros, el pro­blema social y eco­nó­mico se redu­cía –siem­pre según los socia­lis­tas– a la “injusta” dis­tri­bu­ción de esos bie­nes y ser­vi­cios. En reali­dad, la idea de la “injusta” dis­tri­bu­ción de la riqueza es muy anti­gua, comienza casi con el dogma de Mon­taigne en el siglo XV, que la for­mula de manera imper­fecta y es desa­rro­llada por John Stuart Mill[1], de quien, tanto los socia­lis­tas utó­pi­cos como los mar­xis­tas, la adop­ta­ron con entusiasmo.

A par­tir de allí, puede decirse que el daño ideo­ló­gico ya estaba hecho, y tanto el libe­ra­lismo como el capi­ta­lismo que­da­ron seria­mente heri­dos por la acep­ta­ción popu­lar de tales fala­cias “dis­tri­bu­cio­nis­tas” y esto al menos, en el terreno de la divul­ga­ción de ideas y de la enseñanza.

Acep­tada por las masas, enton­ces, el dogma socia­lista que el pro­blema eco­nó­mico y social solo radica en la “justa” dis­tri­bu­ción de una riqueza que se pro­du­cía y se pro­duce en forma “auto­má­tica” (los actua­les socia­lis­tas siguen sos­te­niendo esta *des­ca­be­llada* tesis), el socia­lismo pudo empe­zar a expan­dirse polí­ti­ca­mente, incluso y a pesar de sus noto­rios fra­ca­sos económicos.

Pero hay más pun­tos que hacen del socia­lismo algo más atrac­tivo para las masas que el capi­ta­lismo. En tanto los libe­ra­les hacen hin­ca­pié en la idea de aho­rro, los socia­lis­tas pro­pi­cian la del gasto y es obvia­mente más sim­pá­tico para las masas esta última idea que la pri­mera. Resulta seduc­tor para la mayo­ría que, una doc­trina como la socia­lista, les diga a las gen­tes que es posi­ble “ser rico” gas­tando (lo ajeno) en lugar de aho­rrar. Esto trae votos y adherentes.

Una mayo­ría ha acep­tado cons­ciente o incons­cien­te­mente la tesis cen­tral del mar­xismo: la teo­ría de la explo­ta­ción. Esta es la razón por la cual, esa misma mayo­ría piensa que, por ejem­plo, su sala­rio es “bajo” por­que el patrón le “roba” parte del mismo, del mismo modo que el cliente –en gene­ral– piensa (y dice) tan a menudo que el comer­ciante “le roba” al ven­derle el pro­ducto. Son todas ideas mar­xis­tas, lo sepa la gente o no lo sepa. Solo saben que son ideas atra­yen­tes, que les “sue­nan bien” y que hay que votar a quien la sostenga.

No pue­den dejarse de lado los fac­to­res emo­cio­na­les, que los mar­xis­tas explo­tan en su favor, ata­cando a todo aquel que dis­crepe con ellos de “egoísta, inhu­mano, per­verso, explo­ta­dor”, y fal­se­da­des de la misma calaña, que­dando los colec­ti­vis­tas en pose de “altruis­tas, huma­nos, impo­lu­tos”, etc. es decir de fal­se­da­des del mismo tipo, pero en sen­tido contrario.

2. Polí­tica y economía.

Hoy en día, nos segui­mos deba­tiendo en la con­tra­dic­ción seña­lada: el triunfo polí­tico del socia­lismo y sus recu­rren­tes fra­ca­sos eco­nó­mi­cos; es que el socia­lismo es una impo­si­bi­li­dad eco­nó­mica, como ha demos­trado la Escuela Aus­triaca de Eco­no­mía y esto no es sen­ci­llo de per­ci­bir por las masas votan­tes, de allí, que igno­ran­tes las masas de las ense­ñan­zas aus­tria­cas, poco cabe hacer desde la pré­dica polí­tica, toda vez que el dis­curso polí­tico socia­lista y mar­xista es muchí­simo más sim­ple y mas encan­ta­dor inte­lec­tual­mente hablando, y por ello, muchí­simo más acep­ta­ble a las masas que el dis­curso polí­tico libe­ral o liber­ta­rio (en tér­mi­nos estadounidenses).

Es más sim­ple y más enten­di­ble para las masas la idea de *dis­tri­bu­ción* que la de *pro­duc­ción* y hasta mucho más acep­ta­ble para ellas; no es intui­tivo para la gente sen­ci­lla y no ver­sada en eco­no­mía com­pren­der nocio­nes tales como las del pro­ceso de pro­duc­ción, dis­tri­bu­ción, redis­tri­bu­ción, moneda, pre­cios, cálculo eco­nó­mico, fis­ca­li­dad, uti­li­dad mar­gi­nal, fun­ción ahorro-consumo, etc. y sin estos con­cep­tos bási­cos, de los cua­les una enorme mayo­ría de per­so­nas care­cen por com­pleto, un dis­curso polí­tico de corte libe­ral está de ante­mano con­de­nado al fra­caso más rotundo.

Ello explica, de alguna manera, la frus­tra­ción de las polí­ti­cas de los par­ti­dos libe­ra­les, a lo largo del mundo durante la mayor parte del siglo XX y lo que va del pre­sente; no han tenido en cuenta este aspecto, en parte por­que muchos polí­ti­cos libe­ra­les –varios con, incluso, gra­dos aca­dé­mi­cos– no son ver­sa­dos en eco­no­mía aus­triaca, y he veri­fi­cado casos en que algu­nos ni siquiera mane­jan míni­mas herra­mien­tas de eco­no­mía gene­ral, no se diga ya aus­triaca. A pro­pó­sito, recuerdo una dis­cu­sión con un inge­niero muy famoso y culto, que no podía com­pren­der la dife­ren­cia entre pro­duc­ción y productividad.

El movi­miento libe­ral, ni en su forma par­ti­da­ria ni extra par­ti­da­ria, no pudo lograr ensam­blar armo­nio­sa­mente sus alas polí­ti­cas y eco­nó­mi­cas, y no solo ello, los libe­ra­les se empe­ñan, en muchos casos, en man­te­ner­las sepa­ra­das y lo que es peor, en mos­trar­las como con­tra­pues­tas. Este fac­tor de divi­sión junto a lo poco intui­tivo de las ver­da­des del libe­ra­lismo, sumado a los enor­mes recur­sos que las izquier­das vuel­can en mate­ria de pro­pa­ganda y difu­sión de sus fal­se­da­des, hacen que las expli­ca­cio­nes libe­ra­les sean muy poco cono­ci­das para las masas y cuando lle­gan –en un grado muy pequeño– fre­cuen­te­mente no son enten­di­das por ellas.

Gabriel Bora­gina es autor –entre otros– de los siguien­tes libros: La Cre­du­li­dad, La Demo­cra­cia, Socia­lismo y Capi­ta­lismo; Apun­tes sobre filo­so­fía polí­tica y eco­nó­mica; Impues­tos (una muy breve intro­duc­ción al tema); Edu­ca­ción (una pri­mera mirada); etc.

Autor: Gabriel Boragina ©

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8 Comentarios en “Liberalismo vs. socialismo”  

  1. 1 Armando

    Sr. Gabriel Bora­gina, cada vez que leo sus comen­ta­rios me deleito en ello, Ud. sienta cáte­dra y, a la vez, como buen pro­fe­sor, lo hace de tal manera que dudo mucho que ese inge­niero que hace men­ción, al final no haya sabido esta­ble­cer tal dife­ren­cia. Me llena de satis­fac­ción saber que exis­ten demó­cra­tas con­ven­ci­dos que uti­li­zan lo mejor de sí para ense­ñar­les a los demás las bon­da­des del Libe­ra­lismo y las fala­cias del Socia­lismo. Aun­que la reali­dad es que estos Socia­lis­toi­des for­man hoy en día tal arroz con mango con la eco­no­mía que, al final, no son más que meros fas­cis­tas con imple­men­ta­ción rudi­men­ta­ria de capi­ta­lismo. Gra­cias una vez más por man­te­nerse escri­biendo para el Mundo. Atte. un fiel admirador

  2. 2 Mariela

    Es cierto que cada dìa son màs lar­gas las filas de per­so­nas en las puer­tas de las dele­ga­cio­nes de la ANSES y, con­tra­ria­mente a lo que se podrìa ima­gi­nar, no son filas de jubi­la­dos sino de gente joven que va a bus­car sub­si­dios de todo tipo que hoy se repar­ten “a peac­cere”.
    Se trata de un sis­tema per­verso y no lo niego pero en alguna medida esto mejora el sis­tema ante­rior de los famo­sos pun­te­ros que ofre­cìan dichos pla­nes a cam­bio de favo­res muchas veces mucho màs cos­to­sos de lo que ofre­cìan.
    Sè que en los paì­ses como en las fami­lias siem­pre hay unos màs vago­ne­tas que otros pero en el nivel actual de la situa­ciòn me parece que debe reco­no­cerse que lo que falta es tra­bajo para toda esa gente, muchos de los cua­les, sin duda pre­fe­ri­rìan tra­ba­jar.
    Yo no creo que los argen­ti­nos sea­mos mar­xis­tas en abso­luto, creo que en cada uno de noso­tros hay un con­ser­va­dor escon­dido màs recal­ci­trante que el mismo G. Bush pero care­ce­mos de los medios de demos­trarlo por­que no existe indus­tria capaz de absor­ver toda esa mano de obra y quizà no exista nunca màs, debido a los cam­bios tec­no­lò­gi­cos, por eso se impone un cam­bio social que dè una res­puesta a esos miles que serìan feli­ces de poder tener por lo menos casa y auto obte­nido por su esfuerzo para enros­trarle su èxito a los veci­nos pero que lamen­ta­ble­mente no tie­nen un modo de lograr ni eso ni mucho menos poder sobre­vi­vir y que vagan por las calles siendo a la vez vìc­ti­mas y vic­ti­ma­rios.
    El sis­tema como lo cono­ce­mos en la medida en que no de res­pues­tas satis­fac­to­rias a nùme­ros cada vez mayo­res de per­so­nas va a que­dar total­mente caduco en poco tiempo màs.

  3. 3 Dario

    Tal cual; de allí viene la idea moderna de la “Dis­tri­bu­ción de la Riqueza”, aún cuando el con­cepto ori­gi­nal es, como casi todas las cosas; griego; tam­bién tiene ante­ce­den­tes en el pue­blo judío.
    Res­pecto a “las masas”, siem­pre eli­gen y ele­gi­rán lo más cómodo y segui­rán a quien les pro­meta éxito sin esfuerzo.
    En ese sen­tido, estoy con­ven­cido que nada tiene que ver la ideo­lo­gía. “La masa” no tiene ideo­lo­gía; ape­nas si conoce el sig­ni­fi­cado de mar­xismo o libe­ra­lismo. Nada sabe de “Cer­teza”; la masa es “creen­cia y opi­nión”. Pue­den seguir al Che o a Robin Wood por la misma razón. Los aus­tria­cos (la masa) no creo que sean la dife­ren­cia, repi­ten la for­mula que les dió resul­tado, es decir: no son libe­ra­les ni otra cosa. En todo caso si lo es su clase diri­gente.
    Aun cuando la cer­teza no es la ver­dad, está res­pal­dada por la razón y la expe­rien­cia.
    En ese sen­tido la for­mula mar­xista y la libe­ral están res­pal­da­das por fir­mes y bien pen­sa­das teo­rías racio­na­les y, res­pec­ti­va­mente, ambas cuen­tan con un buen número de fra­ca­sos prác­ti­cos.
    En cuanto a las “fuer­zas mate­ria­les de pro­duc­ción” es un con­cepto mar­xista tan deter­mi­nista como la “ley del mer­cado” libe­ral.
    Desde un punto de vista impar­cial; ambos abso­lu­tos con­tra­pues­tos resul­tan bas­tante pare­ci­dos. Entre otras cosas, unos a otros se til­dan de fala­ces y ambos con­si­de­ran estu­pi­dos a todos los que no son una cosa u la otra.

  4. 4 Eduardo Palacios Molina

    Alguna vez, puede ser, que Armando se con­venza igual de lo que se con­ven­ció un día de las fala­cias del socia­lismo, de las gran­des fala­cias del libe­ra­lismo y si esto ocu­rre, no habrá vivido en vano. Tiene poco tiempo para reca­pa­ci­tar. Estar vivo es todo un mila­gro para noso­tros y debe­mos apro­ve­char estos minu­tos, horas, días y qui­zás año que nos que­dan para
    lle­gar a ver la luz y dar­nos cuenta de las patra­ñas de las ideo­lo­gías. Des­en­tra­ñar un error para caer en otro y seguir ence­rrado en el posi­ti­vismo adop­tando como arma la iro­nía, una forma bur­lona vol­te­riana
    de la fe en la vida tras­cen­dente y en el ver­da­dero sen­tido de la liber­tad, es tema que las ideo­lo­gías en pugna sos­la­yan. Por­que no está en la bil­blia de Von Mises

  5. 5 Jorge Fernández

    Sr Pala­cios Molina:
    Como alguna vez empleé mi tiempo, esfuerzo y dinero en la difu­sión de la idea libe­ral para un par­tido que al fin de cuen­tas no lo era tanto, con agrado voy a reba­tir su expre­sión de “las gran­des fala­cias del liberalismo”.

    No explica Ud cua­les son las fala­cias y yo tam­poco las conozco. Si estoy con­ven­cido que el modelo libe­ral puro es una uto­pía. Pero es el mejor modelo hacia el que hay que inten­tar acercarse.

    Es el que hace la vida del ciu­da­dano más digna, limita el peso del estado sobre los hom­bros de quien pro­duce, incen­tiva la ima­gi­na­ción, esti­mula el esfuerzo, etc.

    No creo que Ud llame fala­cias a que se res­pe­ten las liber­ta­des indi­vi­dua­les, a que rija el estado de dere­cho y no el sín­drome de la patota, a que se res­pete la Repú­blica y el Fede­ra­lismo.
    A que el dere­cho de cada uno ter­mine donde comienza igual dere­cho de los demás, a la igual­dad ante la ley, al límite del poder del estado y a todos esos prin­ci­pios libe­ra­les que no son fáci­les de poner en práctica.

    De todos modos, en Argen­tina como el libe­ra­lismo es más difun­dido por sus detrac­to­res que por sus pro­mo­to­res la ten­den­cia gene­ral es repe­lerlo, por lo que un par­tido que pre­tenda lle­var ade­lante ideas libe­ra­les deberá dedi­car años a hacer docen­cia antes que preo­cu­parse en elecciones.

    Aten­ta­mente

  6. 6 Dario

    Sr. José Fer­nán­dez, dis­culpe que me meta, des­pués de todo para esto es esto.
    Usted sabe cua­les son las fala­cias Libe­ra­les… nom­bró muchas de ellas.
    Res­cato que esté con­siente que las ideo­lo­gías (todas) son uto­pías (parece loco pero la mayo­ría las con­si­dera ver­da­des inmu­ta­bles).
    En cuanto a que “es” el mejor modelo a seguir; le acep­ta­ría que “fue”.
    Nadie, cono­ce­dor de la his­to­ria, puede negar los logros del libe­ra­lismo. Bueno…si ; los mar­xis­tas, pero ellos rein­ter­pre­tan la his­to­ria para que res­palde su ver­dad suprema e inmóvil.

    Casi la tota­li­dad de las Cons­ti­tu­cio­nes de los paí­ses occi­den­ta­les es libe­ral de naci­miento, de hecho las cons­ti­tu­cio­nes moder­nas son un re-invento libe­ral. Y digo “rein­vento” por­que sus ante­ce­den­tes son los “códi­gos” (claro que nor­mal­mente hechos por una sola per­sona “per­so­na­lis­tas”).
    Es decir, la revo­lu­ción libe­ral triunfó en todo occi­dente y su filo­so­fía se impuso con más o menos pro­fun­di­dad según cada pue­blo. (Las revo­lu­cio­nes ame­ri­ca­nas son hijas direc­tas del libe­ra­lismo burgués).

    Los pue­blos del norte no tuvie­ron gran pro­blema; siem­pre fue­ron indi­vi­dua­lis­tas. En tanto que los medi­te­rrá­neos per­so­na­lis­tas (de los cua­les somos here­de­ros), la cosa no fue tan fácil, allí donde la for­mula no encajó con la reali­dad muchos de los Artícu­los Cons­ti­tu­cio­na­les fue­ron letra muerta.

    Lo mismo ocu­rrió con su for­mula con­tra­ria; el mar­xismo. Quien puede negar que el régi­men sovié­tico ter­minó en un per­fec­cio­na­miento del zarismo.
    Desde luego un libe­ral y un mar­xista esta­rán de acuerdo en que su res­pec­tivo dogma jamás se impuso realmente.

    El libe­ra­lismo tuvo su tiempo; fue. Logró cosas impre­sio­nan­tes en un cor­tí­simo tiempo his­tó­rico. Avan­ces huma­nos que ya están incor­po­ra­dos y jamás podrán des-hacerse; salvo que con­ti­nue­mos con el libe­ra­lismo.
    Por darle un par de sus mis­mos ejem­plos (apli­ca­bles a cual­quier país occi­den­tal):
    No se que es peor; que el Estado piso­tee las liber­ta­des indi­vi­dua­les o lo haga una Cor­po­ra­ción.
    La igual­dad ante la Ley es una for­ma­li­dad, que se puede cons­ta­tar visi­tando una cár­cel, lla­mando al 911 o cho­cando con un Audi.
    Que no se entienda que estoy a favor de lo que hay, o como Fuku­yama piense que llegó el fin de las ideo­lo­gías. Por el con­tra­rio es la caren­cia de nue­vas y mejo­res ideas.
    Podría decirse que lo único nuevo es la “Social­de­mo­cra­cia”, que se define como sín­te­sis del capitalismo-marxismo y apesta a lo peor de ambas.

  7. 7 jean claude trunk el pocho

    hola yo con­si­dero que el socia­lismo no es real­mente apli­ca­bles por­que el socia­lismo es para unas pocas per­so­nas que piensa dis­tinto al otro. si el socia­lismo se apli­cara correc­ta­mente en la gente que real­mente nece­sita pues si estoy de acuerdo que sea igual para todos y res­pe­tando al que pien­sen distintos

    a cam­bio el libe­ra­lismo estoy de acuerdo con el libe­ra­lismo ahí unos tie­nes con­cepto se res­pecta al ciu­da­da­nos e ciu­da­dana de cada país el libe­ra­lismo hace cre­cer en dar empleo dejar que todas las empre­sas invier­tan cada paí­ses que com­parte esa ideológica

    soy libe­ra­lismo del par­tido libe­ral colom­biano de luís car­lós galán sarmiento

    JEAN CLAUDE TRUNK

  8. 8 dario

    ¿Que pasó ? Don Trunk.
    Páselo en lim­pio.
    Aún cuando es un bodrio., se adi­vina la inten­sión.
    mmm… Sos­pe­cho que no es colombiano.

    Otra pre­gunta:
    La Social­de­mo­cra­cia le paga un sueldo o lo hace por gusto.
    Ambas cosas son detes­ta­bles.
    Aquí en Argen­tina conozco a varios de su equipo.
    Dario LLORCA

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