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¿Reforma Política?
En un semanario local aparece una noticia en primera plana sobre la “Reforma Electoral que propone Gioja”
Con entusiasmo y avidez, busqué el artículo y al leerlo me llevé un gran chasco, se trata de una reforma electoralista muy “light”.
No dice una palabra de hacer o proponer una reforma política ética y moral.
La política, sin duda, es mirada de mal modo por la mayoría de los ciudadanos, sin darse cuenta que los poco éticos son los políticos, no la política y es en los primeros donde hay que apuntar.
La gente se pregunta ¿hasta cuándo las listas sábanas, las candidaturas testimoniales, el clientelismo?
Es hora que a los políticos se les exija respeto absoluto por lo que el pueblo vota. No es posible que alguien que es elegido para intendente, termine siendo diputado. Que un presidente termine su mandato y se postule para diputado o senador (un Papa no puede ser obispo o monaguillo)
La pregunta es: ¿será que busca inmunidad (los mal pensados diría impunidad) a través de los fueros?
¿No sería más ético y moral que al terminar su o sus mandatos, por ley no se le permita nunca más hacer política? Aprovechar su experiencia para dejarlo como reserva moral, tenerlo para consulta, estimularlo a que participe como invitado de honor a todos los eventos importantes del país o fuera de él.
Si no hay renovación en los partidos, no se les da paso a los jóvenes y éstos se desencantan de ver siempre a los mismos.
En definitiva que la carrera política tenga reglas clara y sea como cualquier carrera de la administración pública una pirámide, de tal forma que el que llega arriba no puede retroceder por ejemplo: quien llegó a intendente no puede luego postularse a concejal y quien llegó a gobernador no lo puede hacer para diputado provincial, y así sucesivamente.
En una reforma en serio, exigirle a quien se postula a un cargo, que si gana, debe cumplir su mandato (el que el pueblo legítimamente le dio) hasta terminar y no en medio del mismo, renunciar para postularse a otro más conveniente. ¿Esto no es traicionar al electorado? El que quiera renunciar está en todo su derecho, pero no puede postularse a nada, por muchos años.
El país está de nuevo pasando por una crisis de valores, una crisis ética y moral muy grande, donde no escapan a ella algunos encumbrados dirigentes.
Los buenos ejemplos deben darse desde arriba.
Sé que esto es muy difícil ya que está instalado en el país lo de: “entre bueyes no hay cornadas” o “hoy por ti, mañana por mí”
Si lográramos una verdadera, profunda y sincera reforma, seguramente estaremos libres de un nuevo: “Que se vayan todos”
Autor: Dr. Gregorio Sánchez
DNI: L.E.6.895.617
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