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Radio Nacional inspira su propaganda
en Adolfo Hitler Parte 2
“Lo que menos entendieron nuestras autoridades fue el primer axioma de toda actividad propagandística: y esto es la básicamente subjetiva y parcial actitud que debe mostrar en toda cuestión con la que trata”
Adolfo Hitler (Mein Kampf –1924– )
El discurso único oficialista referido al modelo social de crecimiento “con inclusión” y con identificación del enemigo interno en la oligarquía, el campo, los militares golpistas, la iglesia y los medios oligopólicos de comunicación ha utilizado la propaganda stalinista por Radio Nacional a través de la brutal aparatchik Mona Moncalvillo, la que parece salida de una película de la guerra fría o de una novela de espionaje de John Le Carre.
Ahora, desde la asunción de Maria Seoane en Radio Nacional, la propaganda se ha refinado notablemente y su sutileza constituye un peligro mayor para la supervivencia de la Argentina.
Es necesario tener en cuenta que la propaganda de Radio Nacional y sus 40 repetidoras tiene como destinatario a la clase humilde urbana, semiurbana y rural del país.
Dado que la Radio Nacional es una compañía y una necesidad en el país profundo, millones de personas reciben diariamente este mensaje de odio hacia el campo, la oligarquía, los militares y ¡la clase media!
Especialmente ahora la clase media, identificada, estigmatizada y demonizada entre otros, por el conductor del programa Bicentenario, ex periodista de Clarin, Jorge Halperín.
Recientemente, Halperín, entrevistado por Eduardo Aliverti en su programa “Decime quien sos vos”, manifestó que durante su período en Clarín no publicó una entrevista a un escritor inglés (Irving) quien le resultó tan nazi por su negacionismo del holocausto que Halperín decidió no publicar la entrevista.
En otra ocasión, según Halperín, Magnetto le pidió que le hiciera una entrevista a cierto personaje a quién Halperín consideraba estaba fuera de los límites éticos que lo guiaban en ese entonces (el “en ese entonces” pertenece al autor de esta nota y no proviene del relato de Halperín) y entonces Halperín se negó a hacerla.
Es difícil decir que pudo haber pasado con Halperín si antes tenía esos escrúpulos, porque pertenecer a Radio Nacional en esta época, con esta dirección y este gobierno nacional, implica responsabilidad con la destrucción institucional del país además de connivencia con delitos de magnitud, y ni que hablar con formar parte de este equipo de desinformación y propaganda gubernamental.
El mismo Halperín reconoce los lados obscuros o criticables de los K, pero igual redobla su ataque a todo lo tradicional de la cultura argentina, contra los ruralistas, la iglesia, los medios, y la clase media.
Ha dedicado todo un programa de “Bicentenario”, el pasquín radial contracultural que conduce ahora a, no solo vilipendiar a la clase media, sino a burlarse de ella y a insultarla, acusándola de racismo, pensamiento conservador, complicidad golpista, etc. y todo al son de canciones y cortinas musicales de programas de televisión y radio cuyas letras eran literalmente un canto a la familia como el tema de “no hay nada más lindo que la familia unita”
También en ese horrible programa Halperín habla de “La Familia Falcon” serie de los sesentas cuyo icono publicitario, dice, era un coche Falcon, ”y verde”, se apura a señalar Halperín, relacionándolo con los Falcon de los servicios durante la guerra contra la subversión llevada a cabo por el Proceso de Reorganización Nacional.
También agrega: “Falcon verde, tan aceptado por la clase media”, como insinuando o directamente indicando la complicidad que él, Halperín, le atribuye a la clase media con el golpe militar de 1976.
Respecto a esto, yo le preguntaría a Halperín porqué cree él que un pueblo que desea la paz y el trabajo debería rechazar a un gobierno militar que viniera a luchar y acabar con los terroristas y asesinos marxistas, a poner orden en un país que era un caos peligroso, exactamente el mismo caos que los subversivos querían causar y causaron para poder tomar el poder, y todo luego de que el mismo Italo Luder, la mejor figura peronista rechazara hacerse cargo.
¿Por qué no querría Luder hacerse cargo?
Tal vez no quería morir asesinado por los jóvenes idealistas al igual que tal vez Reutemann, De la Sota y Marin no quisieron transformarse en rehenes de Duhalde o no tenían el dinero necesario para pagar la nominación.
Pero volviendo a nuestro tema:
¿Porqué debería la clase media rechazar los valores de la familia, la religión, el trabajo en libertad y la propiedad privada?
¿Qué tiene que ofrecer Halperín que sea mejor que esto?
¿Acaso tiene algo mejor que sus prejuicios, que su odio y resentimiento y libertinaje contracultural?
Halperin sigue con su crítica a la Familia Falcón, programa pasado entre 1962–1969, con su “Papa prolijo”, “Mama cocinadora”, “tío solterón que no era ni trasvesti ni homosexual”, etc.
Según Halperín, “la clase media argentina siempre esta en el medio de todo y no es ni chicha ni limonada”
Luego cita a Jauretche “El medio pelo es el símbolo de la clase media” y cita a John William Cooke: “Clase media, ni agua ni tierra…, barro”
Luego viene el golpe bajo de Halperin contra la clase media cuando reza a modo de chiste: “Si los negros ya viven como uno quiere decir que uno ya vive como un negro”
Quiero contarles que el comentario racial es una constante en los programas de Radio Nacional y siempre los conductores de programas y sus alcahuetes lo atribuyen a la clase media o a los aristócratas, pero en realidad son ellos, los “periodistas” de Radio Nacional los que le refriegan a la gente constantemente su diferencia de clase, para generar odio e histeria hacia la clase media, la oposición, los militares, los ruralistas, etc. La magnitud de la labor de instigación al enfrentamiento entre hermanos que realiza esta administración K a través de sus dichos, de sus acciones y de su propaganda oficial y sus medios estatales merecería una acusación de un fiscal y un juicio.
Debe existir una tipificación penal que describa lo que hacen los Halperín al sembrar el odio, rencor, envidia, resentimiento por un medio oficial que debería ser neutral.
Lo que se busca claramente es enfrentar y generar el caos.
Otro programa, Halperin lo dedicó a los “cabecitas negras”.
Yo me pregunto cuál es el objetivo que Halperín persigue al realizar esta nefasta tarea de enfrentar a unos contra otros, señalar sus diferencias sociales, las injusticias, etc.
¿Acaso enseña a pensar, como asegura él?
¿Acaso esta sucia tarea es periodismo crítico?
Pero siguiendo con el relato de “Bicentenario” contra la clase media, resulta que se les fue el programa de las manos cuando entrevistaron a Ezequiel Adamosky, autor de “Historia de la Clase Media Argentina”.
Sorprendentemente, este autor frenó varias veces el prejuicio y el odio desatado de Halperín y su compañera radial, una mujer llena de odio por la clase media que se definió como “medio negrita” y luego, reticentemente, como “de clase media”
Adamosky, científicamente define a la clase media y señala sus características y en un momento en que dice que la clase media tiene “valores” esta mujer mencionada antes salta violentamente a preguntar obscenamente y con malaeducación: “¿qué valores?”
Adamosky se merece nuestro reconocimiento por su objetividad, que claramente Halperín y Cñía. no esperaban ya que quedaron descolocados y tuvieron que terminar el programa con el rabo entre las patas.
Por ejemplo, Halperín cuenta que cuando llega la inmigración interna a Buenos Aires, Evita les hace casitas californianas.
Ante la pregunta de la Princesa de Holanda, Evita le dice: “No quiero que vivan como pobres”
Pero luego Adamosky relata que también Peron se avergonzó de lo plebeyo y tapó Ciudad Jardín con un paredón para que no se viera.
Adamosky, para mayor desmoralización de los conductores del programa, refuta varias pretensiones de estos de atribuir a la clase media malos sentimientos y prejuicios.
“No es tan así”, dice varias veces, y por ejemplo cuenta que en las décadas de 1920 y 1930 la clase media se une y defiende a las clases bajas.
Para terminar debo contar que la resentida conductora declara, para asombro mío, sin duda de la audiencia resentida de Radio Nacional y seguramente de Halperín: “Y….la riqueza de la clase media proviene de su diversidad” y ¡hasta declara que pertenece a la clase media! Claramente, la chica no quiere quedar fuera de esta categoría bastante reivindicada por Adamosky.
¿Qué podría hacer?
Ella no quiere ser clasificada como “pobre y de clase obrera” o como “una negra” y tampoco le da el naipe para pertenecer a la aristocracia.
Ya casi simpatizo con ella…..
Un ejemplo perfecto de un programa que se les fue al diablo literalmente en su propósito contracultural por la intervención de un hombre honesto, Adamosky, el autor de “Historia de la Clase Media Argentina”
Hace falta más gente honesta que no tema hablar con la verdad en este país.
Si hubiera más gente honesta y valiente para hablar, los K y la corporación político-judicial argentina no tendrían la menor chance de causar la destrucción y sufrimiento que causan.
CONCLUSION:
Halperín se dice muy familiero, con cinco nietas…
Si Halperín aplicara su libertinaje y su odio a los valores con su familia como lo hace en su labor periodística con el pueblo argentino entonces tendría que fornicar a sus cinco nietas.
¿No comprende que toda la basura contracultural y obscena que produce y genera no es periodismo?
¿Qué es?
Es subversión.
Es sembrar cizaña.
Es acumular la efluvia que un día destruirá a él y a su familia y habrá sido él el causante de los males que alcanzarán a sus seres cercanos.
Halperín no ayuda a la patria.
Halperín no ayuda a la humanidad.
Halperín es un servidor del demonio en la tierra, un traficante de odio.
Todo su resentimiento, que ha elegido inyectar en el medio público constituyen una de las peores formas de brujería o magia negra, que es simplemente el mal uso de la energía, calificándola con la maldad y los sentimientos más bajos del ser humano.
La tarea de Halperín y de los otros conductores de Radio Nacional solo logra aumentar y expandir el momentum de inmoralidad hasta que la misma acumulación de efluvia lo obligue a manifestarse en formas cada vez más luciferianas.
Tenemos que disolver esta efluvia con el amor y la participación ciudadana en la política y en el debate pacífico pero firme.
Que Dios ayude a Halperín.
Que Dios nos ayude a todos, porque hemos caído en poder de seres luciferianos.
Solo la espada y la cruz nos salvará.
Amen
Autor: Sergio Graziano
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2 Comentarios en “Radio Nacional inspira su propaganda
en Adolfo Hitler Parte 2”
Porfavor espere...


















Su comentario es perfecto
La espada y la cruz, si amigo; ahora pregunto ¿HALPERIN que ascendencia tiene?. Hummmm, me suena a la que gusta de los $$$$$$, por los que bailan todos los monos de este circo “KK”. Como siempre muy buena su nota.