- May 2012
- April 2012
- March 2012
- February 2012
- January 2012
- December 2011
- November 2011
- October 2011
- September 2011
- August 2011
- July 2011
- June 2011
- May 2011
- April 2011
- March 2011
- December 2010
- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
Proyecto de Ley
para “democratizar” la Justicia.
De Jueces y De Aristocrátas
Impulsado por el diputado kirchnerista Alejandro Rossi, con el expreso aval del Poder Ejecutivo a través del Ministerio de Justicia, ha ingresado al Parlamento un proyecto de ley que pretende reforzar, aún más si cabe, el férreo control del Gobierno sobre el Poder Judicial. De acuerdo con lo expuesto por el mismo autor del proyecto, la idea es “examinar” cada cuatro años a los jueces, so pena de juicio político si no se aprueba el “examen”, lo que, de hecho, da por tierra con la estabilidad de los cargos de los magistrados garantizada por la misma constitución. La cosa va más lejos: hay que “democratizar” a los jueces porque, en su mayoría, representan un estamento “aristocratizante” y, por ende, antipopular. Hasta aquí el nuevo disparate kirchnerista.
Al ponerme a reflexionar sobre el asunto no pude evitar retroceder en el túnel del tiempo hasta mi infancia. Recordé, así, el primer juez que conocí. Gran amigo de mi padre. De aplicarse los cánones “desaristocratizantes” que se intenta imponer, hoy no podría ser juez. Se trataba de un aristócrata que acudía semanalmente, todos los jueves, a las clases que papá dictaba en casa. Como vivía -¡horror!- en San Isidro, casi siempre se quedaba a cenar después de la clase, previo paso por la despensa de la vuelta adonde acudía para avisar por teléfono a su familia (tardaron ocho años en instalarnos el teléfono en mi casa) y. de paso, comprar algún buen queso o embutidos para completar la comida. Así, este aristócrata, se sentaba a la mesa del nieto de italianos y de la hija de españoles, mi madre. Ahora que menciono a mi madre, no sé si por ser descendiente, por vía materna, de capitanes de ultramar, era extraordinariamente distinguida y aunque jamás supo cocinar era capaz de presentar un modesto pastel de papas con la misma elegancia con la que otras señoras podían presentar una pavita “a la york”. A veces, se trataba hasta de una carne al horno porque los pobres podíamos comer carne en aquella Argentina. Todo preparado por uno de los integrantes más importantes de nuestra familia: la entrerriana que nos acompañó durante décadas cobrando, a su pedido, lo que podíamos pagarle o sin cobrar nada mientras papá estuvo preso.
Regresando a nuestro juez, diré que se trataba del Dr. Arturo Llosa (emparentado con los Lacroze, los de la Serna, etc.). Admiraba a mi madre de quien decía que presidía la mesa como “una castellana en su castillo”. Le agradezco al diputado Rossi haberme hecho recordar, a su pesar, estas cenas. En realidad, casi todo lo que sé lo aprendí en las conversaciones mantenidas en las mesas y sobremesas presididas por mis padres. Allí conocí y escuché a muchos “grandes”.
Otros “aristócratas” visitaban mi casa y la que mejor expresaba esa admiración, exenta de adulación, que los verdaderos humildes sienten hacia la aristocracia verdadera, era nuestra insigne cocinera quien no disimulaba sus preferencias: “adoraba” a Hugo Wast (Gustavo Martínez Zuviría) porque nadie como él sabía darle un trato tan exquisito como que hasta le escribía alguna misiva cuando se iba de viaje a Europa.
Quise contar estos recuerdos, sobre todo a los jóvenes, para que se entienda cómo era aquella Argentina de hace sesenta años, cómo era el trato entre las personas, más allá de las clases sociales, sin leyes, ni contratos, ni papeles. No se me escapa que no en todas las casas y casos se vivía esta verdadera “inclusión social”; pero ella era el fruto de una armonía social en la que un juez aristócrata representaba una garantía de justicia para los humildes.
Autor: María Lilia Genta
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo
4 Comentarios en “Proyecto de Ley
para “democratizar” la Justicia.
De Jueces y De Aristocrátas”
Porfavor espere...


















La capacidad de los Legisladores es muy pobre, ya que el que no nace para pito nació para corneta, si la Justicia debe rendír equivalencias para ejercer la profesión del mismo modo, lo hagan los futuros legisladores antes de asumir el cargo. No se defiende a sus provincias pegando el faltazo, los votaron para que los ayuden en sus problemas, no escondenrse entre bambalimas o que dandose en su provincia.….Esperando la llegada del fín de mes para cobrar los $ 100.000.….Bochornoso.…
Señora Lilia.
Su señor padre fue un grande y verdadero aristocrata, mayor que todos los Anchorena, Alzaga y De La Serna juntos, porque fue el Mejor de todos, como Soldado, Padre, Maestro y Martir. Pocos argentinos (casi diria que ninguno) estan a su altura.
Los Rossi, Kirchner, y demas ni siquiera llegan a ser seres humanos. Son excrementos del demonio.
“Cupo a la era moderna el privilegio de corromper a los humildes.” NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA (“Sucesivos escolios a un texto implícito”, pág. 109, ed. Ediciones Áltera, Barcelona, 2002).
gracias a Dios comparti esos jueves en los 70, con tus padres, me acuerdo y se me eriza la piel, de recordar a esos enamorados de la Virgen y de la Patria, de las cosas que son eternas y esenciales. Que hermosura aquellas charlas esclarecedoras. Comparar aquello con la pobreza de inteligencia de nuestros politicos de turno que no hacen más que avergonzarnos y abultar su patrimonio descaradamente y sugerir proyectos de ley opuestos a la constitución, un beso a tu familia y como siempre desde tucuman un fuerte abrazo.