Los Juicios A Los Militares
Son Una Escenificación
Del Odio Totalmente Ilegal

Cada vez que leo una noti­cia sobre los mal lla­ma­dos “jui­cios a los mili­ta­res” o un ale­gato en defensa pro­pia de los acu­sa­dos, como el que recibí hoy del Capi­tán de Cor­beta Ricardo Cava­llo, siento el mismo asco que sen­ti­ría una per­sona a la cual se la obli­gara a sumer­girse en un pozo ciego lleno de excre­men­tos. Todo ese anda­miaje, hipó­cri­ta­mente cara­tu­lado como “jui­cios”, no es nada más que un intento fallido de apa­ren­tar que se cum­plen cier­tas for­ma­li­da­des pro­ce­sa­les para lle­gar a una con­clu­sión prees­ta­ble­cida y única: todos los mili­ta­res son cul­pa­bles y los terro­ris­tas son inocen­tes por­que están en el poder.

La ver­dad es que las Cáma­ras Pena­les han sido con­ver­ti­das en “tri­bu­na­les popu­la­res” ante los cua­les las deci­sio­nes polí­ti­cas toma­das en base a la ideo­lo­gía mar­xista que nos tira­niza, pre­va­le­cen sobre la Cons­ti­tu­ción y la ley. Es inú­til inten­tar argu­men­tar con esta banda de fac­cio­sos. Algu­nos mili­ta­res lo inten­tan. Com­prendo su deses­pe­ra­ción al encon­trarse secues­tra­dos y en con­di­cio­nes inhu­ma­nas por volun­tad de las fie­ras que los retie­nen. Pero me pre­gunto si no sería más inte­li­gente dejar sen­tado cla­ra­mente que se trata de una arbi­tra­rie­dad orga­ni­zada al ser­vi­cio del odio, para la cual las leyes nada impor­tan ni tam­poco las prue­bas, y estig­ma­ti­zar sin lugar a dudas la fan­to­chada sinies­tra para que no tenga ni siquiera la apa­rien­cia de un jui­cio legal.

Pre­sen­tando una defensa “téc­nica” obvia­mente ino­cua para los deten­to­res del poder, se con­tri­buye a crear la apa­rien­cia de una cierta lega­li­dad. Si el “acu­sado” se limi­tara a recu­sar a los jue­ces, tachar a los tes­ti­gos y des­ca­li­fi­car al tri­bu­nal como una “cheka” del odio y des­pués guar­da­ran un silen­cio des­pec­tivo dejando sen­tado para la His­to­ria su rechazo de toda legi­ti­mi­dad a esos fal­sos pro­ce­sos, creo que se gana­rían dos cosas:

1) dejar una prueba irre­fu­ta­ble para la His­to­ria de la arbi­tra­rie­dad de que son víc­ti­mas y

2) tener la satis­fac­ción de haber usado la única arma que les queda, o sea, el Dere­cho, aun­que no se lo reconozcan.

Yo no soy pena­lista pero debo con­fe­sar mi poco apre­cio por esa rama del Dere­cho, no por­que sea irre­le­vante (¡cómo habría de serlo si en sus ambien­tes está en juego la liber­tad y la vida de los hom­bres!) sino por­que aún la juris­pru­den­cia y la prác­tica nor­ma­les del Dere­cho Penal son de una pobreza inte­lec­tual inau­dita. Soy abo­gado hace más de 50 años y he actuado en lo penal muy pocas veces, pero todas ellas me han dejado la impre­sión de que los abo­ga­dos y los jue­ces que en ese ambiente se mue­ven se cla­si­fi­can noto­ria­mente en dos categorías:

a) los jue­ces y abo­ga­dos jus­tos y de sen­tido común y

b) los jue­ces y abo­ga­dos “téc­ni­cos” que usan la téc­nica como una más­cara para su capri­cho, sus odios o su codicia.

Gra­cias a Dios he cono­cido a un juez de los que pue­den ins­cri­birse en la cate­go­ría men­cio­nada en pri­mer tér­mino. Los demás no. Y desde que empezó este circo de los “jui­cios” a los mili­ta­res, sólo he visto jue­ces de la clase (b). De los abo­ga­dos no juzgo por­que no los conozco pero me sos­pe­cho que muchos de ellos actúan más por temor a esos jue­ces que por amor a la Justicia.

* * *

Todo esto viene a cuento por­que he leído en los dia­rios del 21/4/2010 que han sido con­de­na­dos a 25 años de pri­sión los gene­ra­les San­tiago Omar Rive­ros y Fer­nando Ver­plaet­sen. Ambos tie­nen más de 80 años y el pri­mero está en el campo de con­cen­tra­ción de Mar­cos Paz y el segundo muy enfermo en el Hos­pi­tal. Por lo tanto, esas con­de­nas no son más que una burda y vesá­nica obra del odio y no de la Jus­ti­cia. El Gral. Big­none tam­bién fue con­de­nado a la misma pena (“Clarín“21/4/2010, pag. 15).

Los Gra­les. Rive­ros y Ver­plaet­sen son dos seño­res de cali­dad, dos sol­da­dos de la Patria. a los cua­les no se les probó ni se les puede pro­bar nin­guno de los crí­me­nes por los que los con­de­nan. Esta sen­ten­cia de los cama­ris­tas del Tri­bu­nal Oral Fede­ral Nro. 1 de San Mar­tín, Prov, de Bue­nos Aires, Marta Milloc, Héc­tor Segretti y Daniel Cis­ne­ros no vale abso­lu­ta­mente nada. Ni siquiera vale el pre­cio del papel en el que esté escrita. Y ellos lo saben. Pero tam­bién saben que si no con­de­nan, se condenan.

Hace 7 años que esta­mos obli­ga­dos a pre­sen­ciar estas paro­dias judi­cia­les. Hace 7 años que somos cul­pa­bles de no lla­mar a las cosas por su nom­bre. Vuelvo a decir: no soy pena­lista y por eso no me atre­ve­ría a ofre­cerme como defen­sor de nin­guna de esas víc­ti­mas de la furia tirá­nica. Pero por ser abo­gado hace 50 años puedo dejar plan­teada mi per­ple­ji­dad. ¿Por qué los abo­ga­dos defen­so­res no dejan abso­lu­ta­mente en claro que todo esto es una farsa y per­mi­ten que los “tri­bu­na­les popu­la­res” que se dis­fra­zan con títu­los rim­bom­ban­tes, como el de ” Tri­bu­nal Oral Fede­ral Nro. 1 de San Mar­tín”, deci­dan la suerte de sus defen­di­dos con apa­rien­cia de legalidad?

No sé si algún día la fuerza, que hoy con­va­lida la injus­ti­cia, estará del lado de la Jus­ti­cia. Pero si sé que a los ojos de Dios y de la His­to­ria, dejar las cosas cla­ras es esen­cial, por­que revela la con­vic­ción de la inocen­cia de los acusados.

En cuanto a estos, tanto les da estar secues­tra­dos en los cam­pos de con­cen­tra­ción de la tira­nía des­pués de haber inten­tado en vano una defensa como si cre­ye­ran en la impar­cia­li­dad de los jue­ces o des­pués de haber­los recha­zado in limine como figu­ran­tes de una esce­ni­fi­ca­ción del odio.

Fuente: La Botella al Mar

Autor: Cosme Beccar Varela

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5 Comentarios en “Los Juicios A Los Militares
Son Una Escenificación
Del Odio Totalmente Ilegal”  

  1. 1 Subof.Pr.(R) JB

    Doc­tor, ya alguna ves escribí sobre los jui­cios a los mili­ta­res. Esto todo es un “cirko”, donde de ante manos ya se conoce el resul­tado. para ser mas sim­ple: El delito es HABER VES­TIDO EL UN IFORME DE LA PATRIA y en con­se­cuen­cia deben estar pri­va­dos de la liber­tad hasta que la muerte los arre­bate de este mundo y si son “juz­gado”, lo mismo. Son con­de­na­dos a una pena que no les per­mi­tan vol­ver a la liber­tad con vida.
    Todo esto está pla­ni­fi­cado con ante­la­ción, pues per­die­ron por las armas y ahora quie­ren impo­ner sus ideas “demo­crá­ti­ca­mente”.
    Ade­lante Doc­tor, lo se un viejo lucha­dor de la verdad.

  2. 2 Julio Martín MÉNDEZ PERALTA RAMOS

    Exce­lente nota, como siem­pre. Feli­ci­ta­cio­nes Dr.Beccar Varela.

  3. 3 rafael enriquez

    Dr. muy bueno su artículo y pro­fundo como siem­pre, ade­más de valiente; tam­bién como siem­pre; y por cierto ver­da­dero, es increi­ble como se viola toda norma jurí­dica pre­exis­tente y los lla­ma­dos jue­ces sin nin­gun tiupo de reparo juz­gan y con­de­nan, pero tam­bién a ellos puede lle­gar­les la hora de dar expli­ca­cio­nes sobre sus deci­sio­nes. Si no vea­mos juez gar­zon de España.

  4. 4 Cesar Reategui Alvarado

    Real­mente lo que sucede con nues­tros mili­ta­res que arries­ga­ron sus vidas por defen­der el Estado de dere­cho es inau­dito y eso se lo debe­mos a la pre­sión de las ONGs de dere­chos Huma­nos que son el brazo legal de los terroristas.Conjuntamente con el Coro­nel EP Pablo Morán hemos escrito libros al res­pecto, el último “Com­plot con­tra los Mili­ta­res” da cuenta de las men­ti­ras de la Comi­sión de la Ver­dad en el Perú, y como fue con­for­mada inte­gra­mente por ele­men­tos de la izquierda caviar con la anuen­cia del mise­ra­ble de Valen­tín Paniagua,quien ade­mas des­man­teló todas las bases anti­sub­ver­si­vas y ahora esta­mos viviendo las consecuencias,porque el nar­co­te­rro­rismo de Sen­dero y los car­te­les de la droga toman cada vez mas fuerza​.Su opi­nión es valiosa y la comparto,vivan los ins­ti­tu­tos arma­dos tute­la­res de l sobe­ra­nia d nus­tros pueblos

  5. 5 Carlos guerrero

    Esti­mado doc­tor:
    que buen articulo.desde Dolom­bia lo felicitamos.quisieramos la auto­ri­za­cion, para publi­car su articulo en nues­tra pagina web.
    gra­cias y exitos–

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