En el nombre de la “Presencia del Estado”

No pode­mos dejar pasar por alto la Ley lla­mada de “Desa­rro­llo y segu­ri­dad fron­te­riza” apro­bada en dipu­tados y sena­do­res por los “dos ter­cios” MASIS­TAS y lista para ser pro­mul­gada por el gobierno.

Quedé fran­ca­mente impac­tada por esta Ley, pues nunca creí que a nom­bre de “pre­sen­cia de Estado en las fron­te­ras” se estén come­tiendo abe­rra­cio­nes sin­gu­la­res y sin pre­ce­den­tes en nues­tro país.

La “Ley de Segu­ri­dad de Fron­te­ras” se plan­tea a título de: “pro­te­ger el terri­to­rio nacio­nal en zona de fron­tera, evi­tar el saqueo de los recur­sos natu­ra­les, pro­mo­ver el desa­rro­llo de las acti­vi­da­des eco­nó­mi­cas líci­tas e imple­men­tar medi­das y accio­nes diri­gi­das a lograr la segu­ri­dad ali­men­ta­ria y ener­gé­tica y de lucha con­tra el trá­fico ile­gal de mer­can­cías en el Estado Plu­ri­na­cio­nal de Boli­via”, a sabien­das de que en reali­dad pro­mo­verá pre­ci­sa­mente todo lo contrario.

La abe­rrante Ley es en reali­dad una expro­pia­ción de todas las fron­te­ras, que crea una faja de terri­to­rial dada en “enco­mienda” a un per­so­nero del Estado, a quien se le otorga el abso­luto poder de con­ver­tirse en dueño de bie­nes, hacien­das y nego­cios de toda índole en 50 kiló­me­tros a la redonda de la fron­tera, los que son luego amplia­dos por otros tan­tos kiló­me­tros de domi­nio por cer­ca­nía a la frontera.

La Ley manda que: se cree el CON­SEJO PARA EL DESA­RRO­LLO FRON­TE­RIZO Y de SEGU­RI­DAD: ) que con­tro­lará todos los pro­yec­tos de desa­rro­llo, acti­vi­da­des eco­nó­mi­cas, gene­ra­ción de cul­tura, res­pon­sa­bi­li­dad ciu­da­dana y supues­tas pre­ven­cio­nes de “ilí­ci­tos” en fron­te­ras. El CON­SEJO, será con­vo­cado por el Minis­tro de la Pre­si­den­cia y estará con­for­mado por los ministros(as) de la Pre­si­den­cia, Defensa, Gobierno, Pla­ni­fi­ca­ción y Eco­no­mía, el legis­la­tivo en pleno, adiós las auto­no­mías y por supuesto con estos desig­nios es que comen­zará la fiesta.

La ADE­NAF es la ins­tan­cia res­pon­sa­ble de “eje­cu­ción” de todas las polí­ti­cas dic­ta­das por los minis­te­rios, es decir, es el “enco­men­dado”, el virrei­nato que ten­drá en sus manos todo el poder del “rey” para hacer y des­ha­cer en las fron­te­ras de nues­tro país.

YPFB, entra en el esce­na­rio como único dueño de los com­bus­ti­bles, a nivel de pro­duc­ción, comer­cia­li­za­ción e incluso asig­na­ción de quie­nes harán el comer­cio mino­rista. Un ver­da­dero pulpo de los com­bus­ti­bles e hidro­car­bu­ros. Se sus­pen­den todas las licen­cias de esta­cio­nes de ser­vi­cio y estas serán mane­ja­das, cedi­das por YPFB, que se cons­ti­tuye en una suerte de EMAPA en cuanto a la dis­tri­bu­ción y comer­cia­li­za­ción incluso mino­rista de combustibles.

Todo puede ser expro­piado en las fron­te­ras a titulo de “pre­sen­cia del Estado”, habrán fis­ca­les espe­cia­les desig­na­dos por el Minis­te­rio Público y las Fuer­zas Arma­das a tra­vés de los Coman­dos Con­jun­tos podrán efec­tuar ope­ra­ti­vos aún sin la pre­sen­cia del Minis­te­rio Público. Un país bajo la bota mili­ciana– mili­tar, para que ambos esta­men­tos ten­gan su botín de gue­rra, pode­res sin limi­tes y sigan siendo lea­les al gobierno que se plan­tea como dueño abso­luto de todos los bie­nes del Estado y de los ciudadanos.

Todo el abas­te­ci­miento de pro­duc­tos res­trin­gi­dos se hará por cupos míni­mos defi­ni­dos por los minis­te­rios sec­to­ria­les, lo que indica que se tra­tará a tra­vés de cuo­tas de poder, dando paso a los con­sa­bi­dos males de corrup­ción, extor­sión, ven­det­tas, etc, etc, con­vir­tiendo las fron­te­ras en zona de cla­nes del gobierno, en zona roja en la que no ten­drá lugar nin­gún tipo de acti­vi­dad pro­duc­tiva pero sí pro­crea­rán un sin número de acti­vi­da­des simi­la­res a “mafias” legal­mente esta­ble­ci­das con título y per­miso otor­gado por el gobierno.

La ley es expro­pia­to­ria, puni­tiva, per­se­cu­to­ria, encar­ce­la­dora de todo aquel que ose hacer alguna acti­vi­dad pasando por alto la sagrada y sacro­santa inqui­si­ción del Virrei­nato de Fron­te­ras. De la mer­ca­de­ria incau­tada se le dará 20% al denun­ciante indi­vi­dual y 40% a la comu­ni­dad o pue­blo denun­ciante y el 70% será des­ti­nado a la enti­dad pública encar­gada de su comer­cia­li­za­ción, que puede reba­jar al 50% en caso que el denun­ciante sea la comunidad.

Antes de pro­mul­gar la ley el gobierno en sus acos­tum­bra­das cam­pa­ñas comu­ni­ca­cio­na­les ha anun­ciado que el INRA inter­ven­drá tie­rras de gana­de­ros del Oriente, y en pose de impar­cia­li­dad plan­tea que ha rever­tido tie­rras de 2 sena­do­res del MAS, (bajo algún dudoso acuerdo supo­ne­mos). Lo cierto es que el gobierno con esto nos dis­trae cuando en reali­dad no quiere pro­duc­to­res en el Oriente y en las fron­te­ras, pues estas ya están sin duda des­ti­na­das a “otras acti­vi­da­des” esti­pu­la­das en subrep­ti­cia­mente en la Ley de fron­te­ras y que podrán com­par­tir como pla­nes de fron­tera tri­par­tita – Irán-Venezuela– Bolivia.

Plan­teo esto en cum­pli­miento de mi labor fis­ca­li­za­dora, con­si­de­rando que no se está tra­ba­jando por la segu­ri­dad ali­men­ti­cia sino a favor de una fron­tera más inse­gura y con una pre­sen­cia del Estado que tal como está plan­teada puede dar curso a las siete pla­gas de Egipto.

Autor: Centa Rek L.

Senadora por Santa Cruz- Bolivia

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