Amargo mar

Espero que esta opi­nión no me haga sus­cep­ti­ble de un pro­ceso por “trai­ción a la patria“: delito trans­gé­nico de última gene­ra­ción con el que el gobierno intenta cen­su­rar, aca­llar voces crí­ti­cas y gene­rar un ambiente de sus­cep­ti­bi­li­dad hasta el terror.

Pese al riesgo, sigo y seguiré sos­te­niendo que la agenda del mar está plan­teada desde esfe­ras del gobierno como una res­puesta coyun­tu­ral a la baja popu­la­ri­dad que regis­tra el pre­si­dente y su gobierno. Es el sar­tén con el que el eje­cu­tivo intenta sacar las papas que se están que­mando y ten­der una cor­tina de humo a las pro­tes­tas socia­les, mul­ti­tu­di­na­rias y per­ma­nen­tes que por temas de sala­rio y alza de pro­ducto están librando los asa­la­ria­dos y sec­to­res sin­di­ca­les de Bolivia.

Para que el tema siga en agenda todos los días se aumen­tan las revo­lu­cio­nes por segundo que este debe tener. Ayer se nom­bró un direc­tor del tema marí­timo, nom­bra­miento que cayó en la figura de quien fun­gía como minis­tro de gobierno hasta horas antes, tal vez para mos­trar que el tema es de vital impor­tan­cia para el gobierno. Nos pre­gun­ta­mos, por­qué este tema cobró tan tar­día impor­tan­cia en el gobierno, y por­qué otros temas como el nar­co­trá­fico, corrup­ción etc, no mere­cen la aten­ción que este tema está sus­ci­tando en esfe­ras gubernamentales.

Claro que tene­mos que con­cluir que aquí hay gato ence­rrado, que no es la reivin­di­ca­ción per se la que le quita el sueño al gobierno, sino la agenda de recla­mos popu­la­res que puede invi­si­bi­li­zar esta súbita voca­ción reivin­di­ca­tiva que ha tomado el gobierno res­pecto a nues­tro enclaus­tra­miento marítimo.

Para com­ple­tar el cua­dro, el Eje­cu­tivo agendó tam­bién a los ex pre­si­den­tes que toda­vía cir­cu­lan en el terri­to­rio nacio­nal. Les agendó una reunión para tra­tar el tema marí­timo. Lo surrea­lista es que todos los cita­dos, menos la sra Guei­ler, están siendo pro­ce­sa­dos, qui­zás la sra Guei­ler quedó afuera por su edad avan­zada. Por otro lado, justo el día antes de esta deci­sión, desde esfe­ras del gobierno se ras­ga­ron las ves­ti­du­ras por­que un grupo de par­la­men­ta­rios viajó a EE. UU a plan­tear denun­cias sobre vio­la­cio­nes del gobierno a los dere­chos huma­nos, se dijo que estos debe­rían ser suje­tos a un jui­cio por­que entre otras accio­nes se habrían reunido con el ex pre­si­dente Gon­zalo Sán­ches de Lozada, cali­fi­cado como un “procesado”.

Vaya, vaya, no enten­de­mos la lógica del gobierno, ¿o sea que ellos pue­den darle asiento en pala­cio a sus pro­ce­sa­dos, para que hablen y se con­vier­tan en pila­res de la polí­tica marí­tima o en acto­res del reparto de su última pieza de tea­tro, pero los par­la­men­ta­rios no pue­den hablar fuera del país con quie­nes están siendo pro­ce­sa­dos? ¿O sea que ellos pue­den darle cre­di­bi­li­dad a los ex pre­si­den­tes enjui­cia­dos, pero por otro lado los están con­vir­tiendo en suje­tos pasi­bles de actos delin­cuen­cia­les por accio­nes toma­das en sus mandatos?

Algo anda mal aquí, no hay lógica que sus­tente este accio­nar… algo anda muy mal en este con­cierto des­ore­jado… ¿será que la pieza inti­tu­lada “Amargo Mar”, no tiene otros acto­res de reparto? Y capaz que los acto­res de reparto con­cu­rren a la con­vo­ca­to­rio que los con­vierte en el trapo rojo para eva­dir al toro que nadie quiere aga­rrar por las astas.

Autor: Centa Rek

Senadora por Santa Cruz- Bolivia

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