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Disfrazarse de lo que uno es
Nunca me gusto el vocablo “Derechos humanos”. En primer lugar, porque lingüísticamente suena horrible, ya que constituye un pleonasmo, esto es una redundancia tal como decir “subir arriba”, o “bajar abajo”: Todo derecho implica por definición, la existencia de un ser humano sujeto del mismo. Derecho y persona física son dos caras de una misma moneda.
No existe tal cosa como derechos de los animales, las plantas o las piedras. En segundo lugar porque siempre me sonó como la instalación de un vocablo con connotación demagógica, para ser utilizada en algún sentido; lo que es innegable y de reconocimiento histórico y universal es la existencia de los derechos naturales de las personas, que son preexistentes a la ley escrita y a los gobiernos, entando POR ENCIMA DE AMBOS y poniéndole los adecuados limites.

El episodio Schoklender/Madres de Plaza de Mayo/ Hebe de Bonafini/ Gobierno “nacional y popular”, ha venido a desenmascarar lo espureo de todo el armado alrededor de ese concepto artificialmente instalado. Pero el detalle que luce como mas contundente como demostrativo de la farsa es la foto publicada con doña Hebe disfrazada junto con el hijo traidor. Todos hemos sufrido la perdidas de seres queridos.
Algunos en forma mas traumática, otros menos. Pero cada quien lleva su duelo y su dolor de la manera que puede. Pero hacer una fiesta de disfraces, en el lugar sede de la agrupación que supone una suerte de templo del dolor, con los cuadros de los hijos desaparecidos como decoración de fondo, excede cualquier comentario y pone de manifiesto la enorme hipocresía que infecta un montaje armado para el usufructo político y económico.
Con lo visto en estos días, el circulo cierra a la perfección. Cinismo, hipocresía, falsedad, descaro y por sobre todas las cosas CORRUPCIÓN en grado mas que intenso, utilizando lo que se supone debe ser una profundo dolor.
Autor: Gustavo Oscar Colla
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Un comentario en “Disfrazarse de lo que uno es”
Porfavor espere...


















Esta mujer derrapò del todo! De èl nada puede decirse pues, considerando sus antecedentes, cualquier cosa que pueda hacer ahora o en el futuro serà siempre irrelevante, pero tantas payasadas en alguien que se diò el lujo de realizar grotescos juicios pseudo populares condenando a medio mundo sin derecho a defensa obvio y escupiendo sobre los tribunales y sobre la Constituciòn Nacional, evidentemente jamàs se mira al espejo esta mujer, tal vez no estè bien su salud mental a estas alturas. Tanto poder enferma.