El Día Después Va A Llegar

Lle­ga­mos al Finis­te­rre, cual­quiera sea el pri­mero, en el mar los mons­truos mari­nos espe­ran al que venga.

Los empo­lla­ron y cria­ron pacien­te­mente durante años, ahora son adul­tos y tie­nen hambre.

No hay reser­vas, de libre dis­po­ni­bi­li­dad se sobren­tiende, las otras no son reser­vas, ya están gas­ta­das; ni siquiera se sabe con cer­teza si las hay de alguna clase, con­si­de­rando el default interno que decretó la ANSES; ni de donde mano­tear una moneda, las mate­má­ti­cas son exac­tas, los com­bus­ti­bles líqui­dos, el gas y la elec­tri­ci­dad deben pagarse lo que le cuesta a todo el mundo, mul­ti­pli­que su valor actual por dos o tres, ídem los pasa­jes del trans­porte público y los cos­tos del flete. Se ter­mi­nan los sub­si­dios para disi­mu­lar la buena situa­ción que dicen les dio el triunfo y el derro­che irres­pon­sa­ble o la hiper­in­fla­ción se los come a todos.

Incluso la pre­ten­sión de finan­ciarse con el pro­ducto del saqueo al campo que es pan para hoy y ham­bre para mañana esta pren­dida con alfi­le­res por un mundo en pre­ca­rio equi­li­brio ines­ta­ble y se paga­rán la carne la leche y los gra­nos más caros de lo que cues­tan en todas par­tes. No puede olvi­darse el “costo argen­tino” de la inter­me­dia­ción parásita.

Poco importa si que­dan los que están o como se llame el que venga, la reali­dad le tor­cerá el brazo al más pintado.

Más vale que se lo rompa a los que lle­van diez años saqueando, por una nece­sa­ria razón de justicia.

No sería un desas­tre que se reeli­jan; no hay mal que por bien no venga.

Hágale caso a un idiota que ve todo negro por­que en esta tie­rra hasta los colo­res que ale­gra­ban la vida se los roba­ron; cie­rre las cani­llas de cuo­tas, cré­di­tos y con­su­mos pres­cin­di­bles, a nadie le alcan­za­rán las mone­das para hacer o tener lo que tenía.

Vaya saliendo de la bur­buja, al menos para acli­ma­tarse, acá afuera tam­bién se vive, es cues­tión de cos­tum­bre, en y tan­tos años que esta­mos en este peñasco supe­ra­mos pes­tes, ham­bru­nas, eras gla­cia­res, mares que se secan, mon­ta­ñas que apa­re­cen, sel­vas que ter­mi­nan en desier­tos, sal­va­do­res y liber­ta­do­res de todos colo­res; no eran mejo­res ni peo­res que noso­tros, eran iguales.

Más vale ajus­tarse el cinto solo a que lo cin­che un gordo pesado que quiera montarlo.

Fuente: Loa puntos sobre las íes

Autor: Leopoldo Silva Ortíz

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Un comentario en “El Día Después Va A Llegar”  

  1. 1 lalerda

    ¡Bue­ní­simo el artículo! …Y fal­tan “algu­nos dine­ri­llo” tam­bien saquea­dos por los KK y Cía:
    …Y lo que falta por ver… por­que todo ésto es por ésto:
    Fuen­tes liga­das a las inves­ti­ga­cio­nes que se están rea­li­zando sobre el fraude cal­cu­lan que, a nivel nacio­nal, el FPV pagó mil pesos a fis­ca­les pro­pios en 85.000 mesas y 3 mil por cada fis­cal opo­si­tor, más el trans­porte de los gru­pos de tareas “roba bole­tas”. Una esti­ma­ción apro­xi­ma­tiva sos­tiene que este fraude para “robar” cerca del 10% del total de los votos habría cos­tado más de 50 millo­nes de pesos. La ope­ra­ción habría sido orga­ni­zada en todos sus deta­lles por lo menos tres meses antes.
    …sigan votando muchachos…

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