La Consulta Interna: ¿Es Posible?

Una ley sin vir­tud de legi­ti­mi­dad es la Ley Marco de Auto­no­mías y Des­cen­tra­li­za­ción “Andrés Ibá­ñez”, que ha herido de muerte los con­cep­tos de la Filo­so­fía del Dere­cho y su Doc­trina que debió eri­girse sobre el tríp­tico uni­ver­sal del ius (sen­tido de lo justo), desde un supuesto legal (humano o jurí­dico deman­dando auto­no­mías) para cons­truir lo que se llama iura o norma para cum­plir, final­mente, con el iure (Dere­cho y Jus­ti­cia) o sea la con­se­cuen­cia jurí­dica que de esta dimane para rom­per el cen­tra­lismo mas abe­rrante de la his­to­ria Patria.

En nin­guna parte del mundo, el Minis­te­rio Público, “sus­pende” a una auto­ri­dad electa y en fun­cio­nes puesto que es parte pro­ce­sal inves­ti­ga­tiva (nada más) some­tido a con­trol juris­dic­cio­nal de un juez que garan­tice la acción defen­sora de los intere­ses de los ciu­da­da­nos y del Estado en abs­tracto, de cuyos resul­ta­dos puede emi­tir, a lo sumo, dic­ta­men u opi­nión acu­sa­to­ria o de sobre­sei­miento ante tri­bu­nal com­pe­tente que debe impo­ner el prin­ci­pio uni­ver­sal en mate­ria pro­ce­sal de “tanta lega­li­dad como sea posi­ble y de tanta opor­tu­ni­dad como sea necesaria”.

n Boli­via se ha cons­ti­tuido este Minis­te­rio con fis­ca­lías inqui­si­to­ria­les que ha roto el equi­li­brio del Estado de Dere­cho al con­ver­tirse en juez y parte al mismo tiempo. Lo peor, según y den­tro del artículo 145º metido con hábil con­tra­bando en esta Ley Corta como hiciera Hitler ape­lando al Volk (pue­blo y sus comu­ni­da­des popu­la­res) para some­terlo al único par­tido nazi en el caso nues­tro que es el MAS, que nada tiene que hacer con la doc­trina judi­cial que es otro su ámbito, vio­lando los dere­chos huma­nos, civi­les y polí­ti­cos bajo un pro­ce­di­miento suma­rio incons­ti­tu­cio­nal bajo la farsa de ser parte del poder judi­cial, ejer­ciendo un arbi­trio polí­tico des­con­tro­lado y así “sus­pen­der” auto­ri­da­des ele­gi­das por el voto popu­lar encar­ce­lán­do­las, para pri­var­las de liber­tad y de loco­mo­ción, per­se­guir­las res­trin­gir legí­ti­mos dere­chos en con­tra de cual­quier des­gra­ciado que caiga bajo este poder omní­modo tipo Hitler, fun­di­dos –ambos– para eje­cu­tar la repre­sión, el miedo, el terror con una poli­cía sumisa eli­mi­nando lo que se llama segu­ri­dad jurí­dica. Este meca­nismo “inven­tado” para aca­bar con los dere­chos huma­nos sis­te­má­ti­ca­mente, ha dado paso a que ten­ga­mos que sufrir esta bar­ba­rie pro­pia de estos sis­te­mas supues­ta­mente “tem­po­ral” con­for­mando “gobier­nos depar­ta­men­ta­les inte­ri­nos” cuya tra­gi­co­me­dia soporta la Nación y Tarija con­cre­ta­mente como la “patria boba” que soportó Colom­bia hasta el año de 1816, impo­nién­do­nos un modo medie­val para poner y sacar auto­ri­da­des elec­tas sin sen­ten­cia eje­cu­to­riada, que no sola­mente alteró el sis­tema uni­ver­sal del lla­mado Estado de Dere­cho, sino que la vida ciu­da­dana dia­ria de cual­quier mor­tal por­que –ante esta evi­den­cia tota­li­ta­ria– pre­fiere sacri­fi­car la liber­tad por la vida que enmu­dece a los pue­blos, a los par­ti­dos polí­ti­cos, al hom­bre común, a las muje­res valien­tes y a los jóve­nes de la calle que van rumiando, en soli­ta­rio, tamaña mons­truo­si­dad rogando a Dios que este inicuo “pro­ceso de cam­bio”, cam­bie de una vez por todas por­que se cum­ple aque­llo de divi­dir (y ahora le toca a los pro­pios ori­gi­na­rios) para reinar como los dés­po­tas con gen­darme al lado.

La Asam­blea Depar­ta­men­tal y el pue­blo hemos escu­chado teme­ro­sos las recien­tes “ame­na­zas” de estos pode­res dic­ta­to­ria­les que hace actuar el “meca­nismo” de los enjui­cia­mien­tos, que ha hecho enmu­de­cer a los asam­bleís­tas por haber “habi­li­tado” otra ley de su pro­pia medi­cina, para aca­bar con el sai­nete del inte­ri­nato antes que se cum­pla el plazo de facto que entró por la ven­tana y se quede ahí pasa­dos dos años y medio, al que defiende a capa y espada su “opi­nó­logo y todó­logo” incrus­tado en la gober­na­ción ya que por elec­cio­nes nunca hará nido por la vía demo­crá­tica que es quién, por detrás, admi­nis­tra la ley, la jus­ti­cia, a los fis­ca­les, las rega­lías, las carre­te­ras, la plata en caja y banco, la inver­sión ante este pue­blo inerme some­tido al caos social, eco­nó­mico y polí­tico cer­cano a la paz de los cemen­te­rios que espera la renun­cia del gober­na­dor refu­giado en Para­guay por­que de darse esto último, que es pro­ba­ble, el tota­li­ta­rismo deberá decli­nar y some­terse a su pro­pio invento que es la Cons­ti­tu­ción que en su artículo 286º, pará­grafo II manda con­vo­car a elec­cio­nes para ele­gir un nuevo gober­na­dor y la pre­gunta es:

¿a quién?… La res­puesta es fácil. Hay que orga­ni­zar al pue­blo para efec­tuar una con­sulta pri­ma­ria, desde ahora, bus­cando un ciu­da­dano de con­senso por el que vote­mos todos, bien sea ori­gi­na­rio gua­raní que sería lo ideal para repa­rar las ofen­sas que reci­ben nues­tros ori­gi­na­rios del TIP­NIS y del Gran Chaco para aca­bar con este poder cen­tra­lista, obse­cuente y men­ti­roso, obli­gando a con­vo­car elec­cio­nes cuanto antes, ya que, sus resul­ta­dos, serán con­tun­den­tes por­que el pue­blo tari­jeño silen­ciado pero no aca­bado, seguro que votará y ele­girá a ese “quién” de carne y hueso para que se acabe la igno­mi­nia metién­do­nos la sim­bó­lica chu­lu­pía cha­paca que viene al caso expo­nerla pero lo que no saben, los neo­co­lo­nia­lis­tas de hoy, igual que en la con­quista y colo­nia espa­ñola, es dónde pone sus hue­vos de liber­tad y de auto­no­mía (la misma chu­lu­pía) que nació en agosto del año de 1810 cuyos hue­vos podrían dar pollue­los de liber­tad si nos arri­ma­mos a esta con­cer­ta­ción cívica si la opo­si­ción cede sus par­ti­cu­la­res intere­ses como par­ti­dos polí­ti­cos muy debi­li­ta­dos apo­yando esta con­sulta difí­cil pero no impo­si­ble como fue casi impo­si­ble que se diera la ane­xión de Tarija a Boli­via en 1825 y 1826.

¿Será posi­ble unir­nos de este modo?…

Autor: Oscar Eduardo Lazcano Henry

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


No hay comentarios en “La Consulta Interna: ¿Es Posible?”  

Deje un comentario