- May 2012
- April 2012
- March 2012
- February 2012
- January 2012
- December 2011
- November 2011
- October 2011
- September 2011
- August 2011
- July 2011
- June 2011
- May 2011
- April 2011
- March 2011
- December 2010
- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
La Consulta Interna: ¿Es Posible?
Una ley sin virtud de legitimidad es la Ley Marco de Autonomías y Descentralización “Andrés Ibáñez”, que ha herido de muerte los conceptos de la Filosofía del Derecho y su Doctrina que debió erigirse sobre el tríptico universal del ius (sentido de lo justo), desde un supuesto legal (humano o jurídico demandando autonomías) para construir lo que se llama iura o norma para cumplir, finalmente, con el iure (Derecho y Justicia) o sea la consecuencia jurídica que de esta dimane para romper el centralismo mas aberrante de la historia Patria.
En ninguna parte del mundo, el Ministerio Público, “suspende” a una autoridad electa y en funciones puesto que es parte procesal investigativa (nada más) sometido a control jurisdiccional de un juez que garantice la acción defensora de los intereses de los ciudadanos y del Estado en abstracto, de cuyos resultados puede emitir, a lo sumo, dictamen u opinión acusatoria o de sobreseimiento ante tribunal competente que debe imponer el principio universal en materia procesal de “tanta legalidad como sea posible y de tanta oportunidad como sea necesaria”.
n Bolivia se ha constituido este Ministerio con fiscalías inquisitoriales que ha roto el equilibrio del Estado de Derecho al convertirse en juez y parte al mismo tiempo. Lo peor, según y dentro del artículo 145º metido con hábil contrabando en esta Ley Corta como hiciera Hitler apelando al Volk (pueblo y sus comunidades populares) para someterlo al único partido nazi en el caso nuestro que es el MAS, que nada tiene que hacer con la doctrina judicial que es otro su ámbito, violando los derechos humanos, civiles y políticos bajo un procedimiento sumario inconstitucional bajo la farsa de ser parte del poder judicial, ejerciendo un arbitrio político descontrolado y así “suspender” autoridades elegidas por el voto popular encarcelándolas, para privarlas de libertad y de locomoción, perseguirlas restringir legítimos derechos en contra de cualquier desgraciado que caiga bajo este poder omnímodo tipo Hitler, fundidos –ambos– para ejecutar la represión, el miedo, el terror con una policía sumisa eliminando lo que se llama seguridad jurídica. Este mecanismo “inventado” para acabar con los derechos humanos sistemáticamente, ha dado paso a que tengamos que sufrir esta barbarie propia de estos sistemas supuestamente “temporal” conformando “gobiernos departamentales interinos” cuya tragicomedia soporta la Nación y Tarija concretamente como la “patria boba” que soportó Colombia hasta el año de 1816, imponiéndonos un modo medieval para poner y sacar autoridades electas sin sentencia ejecutoriada, que no solamente alteró el sistema universal del llamado Estado de Derecho, sino que la vida ciudadana diaria de cualquier mortal porque –ante esta evidencia totalitaria– prefiere sacrificar la libertad por la vida que enmudece a los pueblos, a los partidos políticos, al hombre común, a las mujeres valientes y a los jóvenes de la calle que van rumiando, en solitario, tamaña monstruosidad rogando a Dios que este inicuo “proceso de cambio”, cambie de una vez por todas porque se cumple aquello de dividir (y ahora le toca a los propios originarios) para reinar como los déspotas con gendarme al lado.
La Asamblea Departamental y el pueblo hemos escuchado temerosos las recientes “amenazas” de estos poderes dictatoriales que hace actuar el “mecanismo” de los enjuiciamientos, que ha hecho enmudecer a los asambleístas por haber “habilitado” otra ley de su propia medicina, para acabar con el sainete del interinato antes que se cumpla el plazo de facto que entró por la ventana y se quede ahí pasados dos años y medio, al que defiende a capa y espada su “opinólogo y todólogo” incrustado en la gobernación ya que por elecciones nunca hará nido por la vía democrática que es quién, por detrás, administra la ley, la justicia, a los fiscales, las regalías, las carreteras, la plata en caja y banco, la inversión ante este pueblo inerme sometido al caos social, económico y político cercano a la paz de los cementerios que espera la renuncia del gobernador refugiado en Paraguay porque de darse esto último, que es probable, el totalitarismo deberá declinar y someterse a su propio invento que es la Constitución que en su artículo 286º, parágrafo II manda convocar a elecciones para elegir un nuevo gobernador y la pregunta es:
¿a quién?… La respuesta es fácil. Hay que organizar al pueblo para efectuar una consulta primaria, desde ahora, buscando un ciudadano de consenso por el que votemos todos, bien sea originario guaraní que sería lo ideal para reparar las ofensas que reciben nuestros originarios del TIPNIS y del Gran Chaco para acabar con este poder centralista, obsecuente y mentiroso, obligando a convocar elecciones cuanto antes, ya que, sus resultados, serán contundentes porque el pueblo tarijeño silenciado pero no acabado, seguro que votará y elegirá a ese “quién” de carne y hueso para que se acabe la ignominia metiéndonos la simbólica chulupía chapaca que viene al caso exponerla pero lo que no saben, los neocolonialistas de hoy, igual que en la conquista y colonia española, es dónde pone sus huevos de libertad y de autonomía (la misma chulupía) que nació en agosto del año de 1810 cuyos huevos podrían dar polluelos de libertad si nos arrimamos a esta concertación cívica si la oposición cede sus particulares intereses como partidos políticos muy debilitados apoyando esta consulta difícil pero no imposible como fue casi imposible que se diera la anexión de Tarija a Bolivia en 1825 y 1826.
¿Será posible unirnos de este modo?…
Autor: Oscar Eduardo Lazcano Henry
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo


















No hay comentarios en “La Consulta Interna: ¿Es Posible?”
Porfavor espere...
Deje un comentario