La defensa “respetable” del Dr. Smart,
los postulados de la “historia militante”
y los circos judiciales

Nadie puede negar que el Dr. Jaime Smart es un per­se­guido polí­tico. Y no uno cual­quiera. No en vano un “ven­ga­dor anó­nimo”- esa banda de eunu­cos jurí­di­cos que se viene con­for­mando desde 1983 y, que pese a la falta de impres­cin­di­bles atri­bu­tos desde hace años vie­nen sacando patente de machos en la Repú­blica – ha dicho que llegó la hora de dár­sela a los civi­les que se opu­sie­ron al terro­rismo internacional.

Los len­gua­ra­ces de la ven­ganza, cobar­des que otrora no dije­ron pala­bra cuando otros com­pra­ban con vidas de pere­ji­les su resue­llo, no nece­si­tan siquiera poner cara de male­vos de esquina para asus­tar a nadie, ya que saben que pue­den con­tar para sus espu­rios mane­jos con la pavura de los argen­ti­nos que desde hace años han hecho de la flo­je­dad de sus esfín­te­res una vir­tud nacional.

Pero hoy, cuando los esfuer­zos “jurí­di­cos” se extre­man para hacer lugar no solo a más Mili­ta­res y Poli­cías sino para incor­po­rar incluso civi­les a las colo­nias de reedu­ca­ción– tal será el nom­bre que desde el año que viene ten­drán los pabe­llo­nes de los pena­les fede­ra­les que alo­jen a los pre­sos que com­ba­tie­ron a la sub­ver­sión — algu­nas tími­das voces en forma de edi­to­ria­les o artícu­los perio­dís­ti­cos se ele­van desde luga­res pre­sun­ta­mente res­pe­ta­bles, voces que si bien pode­mos aplau­dir por­que al fin que se acuer­dan que el olor a podre­dum­bre jurí­dica no es en Dina­marca sino acá, al hacer refe­ren­cia a la inicua per­se­cu­ción de la que es objeto el Dr. Jaime Smart adhie­ren por estu­pi­dez, cobar­día o, sim­ple­mente, mera igno­ran­cia al dogma limi­nar de la “His­to­ria Mili­tante” cuyo credo es negar de plano la gue­rra de gue­rri­llas que asoló a la Repú­blica Argentina.

Es por eso que hoy callan, cuando recuer­dan que Jaime Smart lleva más de tres años pri­vado de su liber­tad sin que haya podido demos­trarse hasta ahora su res­pon­sa­bi­li­dad en los hechos que se le impu­tan, que hay cien­tos de miem­bros de las FF. AA, y de las FF. SS. en las mis­mas o peo­res con­di­cio­nes de pers­cu­ción jurí­dica en que se halla el Dr. Smart.

Es bueno que muchos que durante años calla­ron sal­gan hoy en defensa de un hom­bre ínte­gro como es el Dr. Smart. Es bueno que a tra­vés del acoso que él ha sufrido tomen con­cien­cia que un común deno­mi­na­dor ha regido estos pro­ce­sos; que en ellos “se vio­len­ta­ron los prin­ci­pios bási­cos de la jus­ti­cia como el de lega­li­dad e irre­tro­ac­ti­vi­dad de la ley penal”, pero está más que mal cerrar los ojos frente a un hecho que afrenta a los argen­ti­nos todos y que es que esos cir­cos sinies­tros lla­ma­dos TOF y sus paya­sos toga­dos no son otras cosas que tri­bu­na­les revo­lu­cio­na­rios que solo tie­nen por come­tido ter­mi­nar lo que no pudie­ron lle­var a cabo en la década del setenta, con­cre­ta­mente, la eli­mi­na­ción de todos aque­llos, civi­les o mili­ta­res, que se opo­nían a sus desig­nios de cons­truir un país de esclavos.

Autor: José Luis Milia

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


Un comentario en “La defensa “respetable” del Dr. Smart,
los postulados de la “historia militante”
y los circos judiciales”  

  1. 1 emilio

    EXCE­LENTE !!! TODO EL TEXTO. OPO­SI­CIÓN, PRENSA, IGLE­SIA, JEFES DE LAS FFAA, SOCIE­DAD EN GENE­RAL, TODOS HAN DEMOS­TRADO SU COBA­RÍA Y SU VENA­LI­DAD. ES POSI­TIVO QUE EN LO SUCE­SIVO ESTOS SEPUL­CROS BLAN­QUEA­DOS TEN­GAN QUE ARRE­GÁR­SE­LAS SOLOS, YA NO HABRÁ “MILI­COS” QUE PON­GAN LA CARA POR ELLOS, HACIENDO LO QUE POR COBAR­DÍA Y CÁLCU­LOS MEZ­QUI­NOS ELLOS NO TUVIE­RON LA DECEN­CIA Y VALEN­TÍA NECESARIAS.

Deje un comentario