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Irak, Libia Y Cuba
Cuando se escribe semanalmente no se puede seguir la actualidad diaria al pie de la letra y es por eso que ni siquiera lo intento. Sin embargo, es imposible soslayar los acontecimientos más relevantes de la semana cuando éstos pudieran ser quizás los más importantes del año.
Los sucesos a los que me refiero son la ejecución en forma de linchamiento del prófugo dictador libio Muammar Gaddafi y la decisión de Obama de retirar todas las tropas norteamericanas de Irak antes del fin de este año, para lo que sólo faltan dos meses. En el primer caso es muy importante estudiar la situación que se ha creado en Libia con la eliminación de la pasada dictadura. En el segundo, sería suicida hacer ojos ciegos y oídos sordos a las consecuencias inmediatas de esa decisión política de Washington.
Ignoré la ejecución de Bin Laden. También las de otros capos de Al Qaeda y el terrorismo islámico, quienes mordieran el polvo como consecuencia del uso letal de aviones no tripulados. Los ignoré porque como en el caso de la hidra mitológica de siete cabezas, azote del lago Lerna, por cada cabeza terrorista decapitada surge otra. Si el éxito de Washington contra el terrorismo sólo puede medirse por el número de cabecillas terroristas eliminados, estamos ante la de nunca acabar.
No obstante, de acuerdo a esa misma mitología griega, Hércules fue capaz de cortar todas las cabezas de la hidra de un solo tajo. Los griegos utilizaban esas imágenes fabulosas para enfatizar ciertas realidades eternas: Hércules dirigió su contundente golpe contra el punto del cuerpo del monstruo de donde surgían todos los largos cuellos. En otras palabras, decapitó la base. ¿Hay algo de mito en esa alegoría?
Consideremos primero a Libia. Esta “república independiente” es mayor en extensión que el Estado de Texas. No simplemente mayor, sino más de tres veces mayor. ¿Ha viajado el lector por Texas vía terrestre? Si lo ha hecho entiende muy bien la implicación. Texas cuenta con 216,797 millas cuadradas de territorio. Libia con 679,358.
Libia es incluso mayor en territorio que el más extenso estado en Norteamérica: Alaska tiene 570,641 millas cuadradas. Pero con Alaska Libia comparte una muy escasa densidad en población. Texas cuenta con unos 27 millones de habitantes, Libia con apenas 6 millones. Hasta mediados del pasado siglo la mayor parte de la población libia estaba compuesta por tribus de beduinos nómadas y Muammar Gaddafi era hijo de uno de ellos. Estos beduinos podían amarrar sus camellos y levantar sus tiendas en Libia, Egipto o Argelia sin llevar pasaporte alguno. Si alguien les hubiera preguntado por su nacionalidad, habrían contestado iracundos que sólo se debían a su familia, a su caravana o… al desierto.
Después de la Segunda Guerra mundial los centros urbanos más importantes como la capital Trípoli, Benghazi, Niqat al-Khums y Misurata crecieron de manera exponencial haciendo que la población urbana superara a la nomádica. Este cambio fue propiciado por el descubrimiento de vastos yacimientos de petróleo. Aunque la población libia es en más de un 90% devota del Islam y perteneciente a la secta Sunni, la fidelidad continúa siendo con la tribu.
El mayor cisma tribal existe entre el oeste (Trípoli) y el este (Benghazi), el que a la postre podría encender una sangrienta guerra civil. Por el momento el único resultado tangible del derrumbe de Gaddafi ha sido que hoy, 24 de octubre del 2011, ha sido impuesta la llamada “Ley Sharía” en Libia. Les recuerdo a los lectores que el Presidente del Gobierno de Transición es un antiguo Ministro de “Justicia” de Gaddafi y que cuando la prensa de aquí menciona la “gran oportunidad que la libertad tiene ahora en Libia”, no sé a qué diablos se refiere.
Eso trae otro tema a colación y es la ligereza con que tantos ignorantes o malintencionados comparan negativamente lo recientemente sucedido en Libia con lo que “nunca ha pasado” en Cuba. Para empezar, el pueblo cubano se levantó en armas contra el castrismo en la Cordillera del Escambray y otras zonas del país desde 1960 hasta 1965 cuando el último alzado fue hecho prisionero. En esa dura rebelión perecieron cientos de hombres por ambas partes. Eso sin contar a los mártires rebeldes que fueron pasados por las armas después de capturados.
Para aplastar esa rebelión el régimen de La Habana se vio forzado a utilizar no solamente oleadas de tropas (más de 60,000 soldados durante la llamada “limpia”), sino que para negar apoyo logístico a los alzados desarraigó forzosamente a centenares de familias campesinas residentes de la zona. Esas familias fueron relocalizadas también por la fuerza en dos comunidades artificialmente creadas con ese propósito en la provincia de Pinar del Río. Una de ellas fue bautizada como “Sandino”. Los hermanos Castro continuaron así la tradición cruel del Capitán General de la Colonia Valeriano Weyler, ante la perversa indiferencia de Kennedy y comparsa.
A diferencia de lo que acaba de suceder en Libia, los “aliados” demócratas de Cuba en Washington no sólo no dieron apoyo bélico a ese levantamiento espontáneo, sino que después el Presidente Kennedy ni siquiera tuvo la necesaria hombría de bien para respaldar con apoyo aéreo (prometido y programado) a los miembros de la Brigada de Asalto 2506, el 17 de abril de 1961. Esa unidad de guerra había sido entrenada y financiada por el gobierno norteamericano, del que falsamente obtuvo promesa de cobertura aérea. Después fue enviada al matadero por ese mismo ejecutivo. Quienes traten de establecer una comparación negativa con Libia carecen de conocimiento histórico o de vergüenza (o de ambas cosas). ¿Cuál fue el motivo de esa estafa deliberada? ¿La ausencia petróleo en Cuba? ¿Simpatías semi secretas por la izquierda totalitaria? ¿Cobardía? No lo sé. Que respondan los culpables.
Finalmente analicemos la orden del Presidente Obama de evacuar todas las tropas de Estados Unidos en Irak antes del 2012. Sin mencionar las enormes dificultades logísticas y el costo de remover más de 100,000 soldados en el absurdo e innecesario plazo de 60 días, ¿qué pasará en Irak después que esas tropas sean retiradas en su totalidad contra el consejo de los líderes militares en el terreno? Si no es Teherán, ¿quién es el beneficiario de este aborto? Obviamente se trata de una decisión sólo para consumo electoral.
Con la prisión de Guantánamo todavía en funciones y dificultades a granel en Afganistán, cuyo gobierno afirma hoy que en el caso de hostilidades entre Washington y Pakistán apoyaría al segundo, el predestinado tira un hueso a su base en el supuesto cumplimiento de una irresponsable promesa electoral. Por su parte los chiítas Ahmedinejad y Malaki se han entendido perfectamente bien desde hace mucho tiempo.
Estamos ante la eterna confusión demócrata entre gobernar con seriedad para beneficio de Estados Unidos, o simplemente continuar su sempiterna campaña política.
Autor: Hugo J. Byrne
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