Tipnis, segundo round

Fue el vice­pre­si­dente, quien en pri­mera ins­tan­cia se mani­festó como el encar­gado del con­tra­ata­que con res­pecto al tema del Tip­nis. Esto se hizo evi­dente en el mismo momento en el que se fir­maba el con­ve­nio gobierno-indígenas con la apro­ba­ción de la “ley corta 2” que por las con­se­cuen­cias tam­bién podría lla­marse “gui­llo­tina 2”. Antes ya tuvi­mos la expe­rien­cia de la “ley corta 1” o “pri­mera gui­llo­tina” diri­gida esta a tomar al órgano judi­cial y desde él a la opo­si­ción polí­tica; norma que fue parte de la estra­te­gia de uti­li­zar los dos ter­cios de la Asam­blea Legis­la­tiva para ir dando curso a accio­nes ile­gi­ti­mas que sin embargo se ori­gi­nan en el seno de la Asam­blea Plu­ri­na­cio­nal, bus­cando por ello apa­re­cer como lega­les, a sabien­das que en el momento esta ins­tan­cia no tiene nin­guna posi­bi­li­dad de equi­li­brio al estar copada por el oficialismo.

La estra­te­gia del con­tra­ata­que del gobierno a la vic­to­ria obte­nida por los mar­chis­tas del Tip­nis se puso en eje­cu­ción desde la misma noche en que no pudie­ron desa­lo­jar­los de la plaza Muri­llo y el Eje­cu­tivo tuvo que acep­tar que la mar­cha había triun­fado, debido a que el valor, la per­se­ve­ran­cia y el esfuerzo des­ple­gado por los indí­ge­nas habían tocado la razón, el cora­zón y la huma­ni­dad de los bolivianos.

A pocos días de todos estos acon­te­ci­mien­tos y des­pués de que la mar­cha fue des­ac­ti­vada con un acuerdo, el gobierno ha comen­zado a demos­trar sus ver­da­de­ras inten­cio­nes de dar con­ti­nui­dad a los pla­nes tra­za­dos desde el inicio que con­sis­ti­ría en via­bi­li­zar de cual­quier manera el anti­guo pro­yecto de cons­truir la carre­tera rom­piendo el Tip­nis, plan que irían tam­bién en el camino de cons­truc­ción de una hege­mo­nía que no vacila en la des­truc­ción de todos los que se con­tra­po­nen a esta visión.

En todo caso ya está en mar­cha el con­tra ata­que al acuerdo que se firmó a rega­ña­dien­tes y como una estra­te­gia coyun­tu­ral. Dan cuenta de esta situa­ción las decla­ra­cio­nes de asam­bleís­tas del Mas, de una diri­gente de la orga­ni­za­ción Bar­to­lina Sisa, del pro­pio gober­na­dor de Cocha­bamba y del actual direc­tor Eje­cu­tivo de la Agen­cia para el Desa­rro­llo de las Macro regio­nes y Fron­te­ras (Ade­naf) entre otros. Toda la maqui­na­ria guber­na­men­tal aceita sus pie­zas para gene­rar una nueva con­tienda que ame­naza con ser más viru­lenta y fron­tal pues se ha hablado incluso de la posi­bi­li­dad de expul­sar a los indí­ge­nas del Isi­boro Sécure, situa­ción que se plan­tea desde la uti­li­za­ción del prin­ci­pio de “intan­gi­bi­li­dad” que enga­ño­sa­mente fue ingre­sado a la ley para supues­ta­mente pre­ser­var la invio­la­bi­li­dad del Tipnis.

Hecha la ley hecha la trampa, reza el refrán y así vuelve a pro­ce­der el gobierno en la pre­sente situa­ción pues de manera abierta ahora movi­liza a sus movi­mien­tos coca­le­ros ges­tando una con­tra­mar­cha que se des­marca de los acuer­dos y echa mano a la vieja prác­tica del Mas que con­siste en des­ha­cer con el codo lo que firmó con la mano, pues todo queda siem­pre librado a cómo se inter­pre­ten pos­te­rior­mente los con­ve­nios, tal como lo plan­teara en su momento el mismo pre­si­dente que dijo de cara al país que él echaba nomás a andar las cosas pues detrás tenía a los abo­ga­dos para que arre­glen lo que no se aco­mo­daba a las leyes.

En una con­ver­sa­ción que sos­tuve con per­so­nas enten­di­das en el tema, escu­ché una opi­nión que me parece que puede acer­carse a los intere­ses que podrían estar en juego den­tro del plan de cons­truc­ción de la carre­tera por el par­que Isi­boro Sécure. Se dice que esta carre­tera sería parte del pro­yecto geo­po­lí­tico del Mas que entre otras accio­nes tiene com­pro­mi­sos que cum­plir con los coca­le­ros eri­gi­dos en la única base social con la que el Eje­cu­tivo con­ti­nua­ría el pro­ceso de “cam­bio”. Situa­ción que habría estado pre­vista para eco­no­mía del pro­ceso, puesto que resulta más fácil satis­fa­cer a un sec­tor que a muchos.

Den­tro de esta pla­ni­fi­ca­ción, El Cha­pare supues­ta­mente debe­ría exten­der su radio de influen­cia hasta el par­que Isi­boro Sécure, expan­diendo por ende los cul­ti­vos de coca y repar­tija de tie­rras a las hues­tes coca­le­ras. En esta pers­pec­tiva se ten­dría tam­bién pla­ni­fi­cado crear un nuevo depar­ta­mento que abar­ca­ría una zona del par­que en cues­tión con todas sus impli­can­cias en cuanto a auto­no­mía indí­gena, etc, etc. Por supuesto que este no debe ser el único motivo en cier­nes, pero en defi­ni­tiva podría ser uno de los aspec­tos por los que se per­se­vera en el ingreso al Tip­nis a tra­vés del tramo carre­tero. Estas supo­si­cio­nes sur­gen lógi­ca­mente debido a que se busca una expli­ca­ción para enten­der el com­pro­miso y obs­ti­na­ción que hace que el gobierno no desista de sus pla­nes de cons­truc­ción de la tan con­tro­ver­tida carre­tera que ha sido incluso deno­mi­nada por algu­nos como “la carre­tera del narcotráfico”.

Las ver­da­de­ras inten­cio­nes y obje­ti­vos se irán acla­rando pau­la­ti­na­mente, pero si de algo esta­mos segu­ros en el momento es que el tema Tip­nis ha entrado en el segundo round y que este tiempo se mues­tra más hos­til y con­tro­ver­tido para los indí­ge­nas del oriente boli­viano, que al no haber actuado de manera sumisa como el gobierno pla­ni­ficó que lo harían cuando echó a andar el Estado Plu­ri­na­cio­nal, son ahora objeto de la más grande hos­ti­li­dad y des­con­si­de­ra­ción al punto que se está poniendo en eje­cu­ción un plan que a todas luces se pro­pone vio­len­tar la vida de estos pobla­do­res, can­sar­los, empo­bre­cer­los y diez­mar­los hasta expul­sar­los o decre­tar­les una muerte segura y lenta. ¿Esto no es acaso una prác­tica de geno­ci­dio? ¿Qué dirán la ONU y la OEA frente a esta reali­dad insos­la­ya­ble? ¿Segui­rán hacién­dose los de la vista gorda?

Por el momento el mismo vice­pre­si­dente ha plan­teado en rueda de prensa: “por supuesto que eso (la Ley) va a tener efec­tos en el con­junto de acti­vi­da­des de carác­ter indus­trial, de carác­ter empre­sa­rial que haya allá en el Par­que, el tipo de efec­tos será regla­men­tado, pero por supuesto que tiene que tener efec­tos. La Ley no dice este pedazo es intan­gi­ble, este pedazo no, la Ley dice todo el Tip­nis es intan­gi­ble”. Y como coro­la­rio “cul­pa­bi­lizó” a los diri­gen­tes que acep­ta­ron la intro­duc­ción de la cate­go­ría de “intan­gi­ble para el Tip­nis, plan­teando que son ellos los que deben ren­dir cuen­tas a sus bases.

Penosa forma de inten­tar que los indí­ge­nas comien­cen una lucha intes­tina y de abrir­les otro frente, ade­más de la con­fron­ta­ción que ya tie­nen ase­gu­rada desde el gobierno que debe­ría protegerlos.

Claro que los resul­ta­dos son toda­vía impre­vi­si­bles y pue­den incluso sor­pren­der al mismo gobierno.

*Sena­dora por Santa Cruz– Bolivia.

Autor: Centa Rek L.*

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Un comentario en “Tipnis, segundo round”  

  1. 1 Horaciio Villegas

    Dis­tin­guida Sra. Centa Rek, hono­ra­ble sena­dora por Santa Cruz, Boli­via.
    Leí su columna con genuino inte­rés. Mis feli­ci­ta­cio­nes. Su con­clu­sión de que
    TIP­NIS EN EL SEGUNDO ROUND
    ‘hecha la ley hecha la trampa´ es apli­ca­ble a los mar­chis­tas del TIP­NIC, según un viejo dicho popu­lar, me parece correcta. Por otra parte, en alguna parte de su artículo, usted se pre­gunta ”que dirán la OEA y la ONU frente a esta esta reali­dad insos­la­ya­ble?” Yo creo que nada. La OEA es un órgano con­ni­vente y sec­tá­rio con todos los gobier­nos socia­lis­tas de la Amé­rica Lalina. La ONU es un orga­nismo inope­rante, que sola­mente toma la ini­cia­tiva por pre­sión y cuando el finado ya está sepul­tado. Con refe­ren­cia al gobierno mayo­ri­ta­rio y cons­ti­tu­cio­nal (¿?) del pre­si­dente Evo Mora­les, creo que sola­mente pode­mos espe­rar mas tram­pas. Hasta cuando? Bien, yo creo que eso depende de los boli­via­nos. Ahora que la admi­nis­tra­ción de la jus­ti­cia no es más autó­noma, pues pasó al con­trol del poder eje­cu­tivo, los mar­chis­tas del TIP­NIS serán nocau­tea­dos en el segundo round, para des­gra­cia de ellos y todos los boli­via­nos.
    Ahora, per­mí­tame que yo tome la ini­cia­tiva de hacerle una pre­gunta: ¿Será que toda la nación boli­viana estará en con­di­cio­nes de rati­fi­car el reci­bi­miento apo­teó­sico de la ciu­dad de La Paz cuando los mar­chis­tas del TIP­NIS lle­ga­ron a la Plaza Muri­llo? En caso afir­ma­tivo ¿cree usted que el pes­cuezo del pre­si­dente Mora­les Ayma esté a salvo?
    Hora­cio Ville­gas, Cam­pi­nas, SP, Brasil

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