Osos y niños

La noti­cia llegó. Unos osos panda, melli­zos, han lle­gado feliz­mente al lado de su madre. Desde que nacie­ron, intu­yendo que la madre los mata­ría, al menos a uno de ellos, la comu­ni­dad inter­na­cio­nal, los medios de recu­pe­ra­ción de espe­cies pro­te­gi­das, se pusie­ron manos a la obra para con­se­guir que estos ani­ma­li­tos sobre­vi­vie­sen y lle­ga­sen a la edad adulta en las mejo­res con­di­cio­nes. Hasta aquí todo nor­mal y entiendo que muchas per­so­nas se ale­gren por ello. En ver­dad, las imá­ge­nes de esos tier­nos bebés, ya cre­ci­di­tos, con­si­guen que uno se sienta orgu­lloso del nivel de desa­rro­llo al que hemos llegado.

La otra noti­cia tam­bién llegó. La ima­gen ha cru­zado todas las fibras de Inter­net, y todos los espa­cios radio­eléc­tri­cos del mundo. Un pequeño niño negrito, con el ros­tro dema­crado, con las cuen­cas de sus ojos abier­tas des­me­su­ra­da­mente. Con el cuerpo laxo, famé­lico. Casi un cadá­ver en bra­zos de su madre. De una medre impo­tente por no poder ali­men­tar a su hijo. Este niño ha vuelto a nacer. Con la ayuda inter­na­cio­nal (sólo ha cos­tado unos pocos euros), el pequeño ha podido recu­pe­rar lo que nunca debió haber per­dido. La salud y la son­risa expre­sada en un ros­tro her­moso, negro como el tizón y con­mo­ve­dor. Los ojos del niño son ahora gran­des, tier­nos, pro­fun­dos. Su mirada, hun­dida antes en la pro­fun­di­dad de la incom­pren­sión, ahora se ha tor­nado abierta, clara, bon­da­dosa. Sin duda, las mis­mas per­so­nas que se ale­gra­ron por que los pan­das salie­ran ade­lante, se ale­gran asi­mismo de ver a esta cria­tura en bra­zos de una madre son­riente y feliz.

Pero yo pienso cuán­tos osi­tos panda, cuán­tas espe­cies pro­te­gi­das son nece­sa­rias recu­pe­rar. Cuánto dinero gas­ta­mos en tra­tar de que nues­tro pla­neta no se des­pue­ble de esas espe­cies que, por sí mis­mas, se extin­gui­rían. Y pienso tam­bién en cuán­tos niños como éste se escon­den de la vida, por­que no tie­nen nada que lle­varse a la boca. ¿No es un bebé una espe­cie en extin­ción? ¿Cuánto dinero dedi­ca­mos de ver­dad a paliar esta lacra del hambre?

Si de mi depen­diese man­da­ría a los osi­tos panda, tan inde­fen­sos, tan iner­mes, tan her­mo­sos, a freír espá­rra­gos. Man­da­ría a todos esos que dicen defen­der la Natu­ra­leza, lo ani­mal, las espe­cies en peli­gro, a un lugar apar­tado donde no haya una sola gota de agua ni una estú­pida migaja de pan para dar­les a sus hijos. Si de mi volun­tad depen­diera aban­do­na­ría la espe­cie ani­mal des­pro­te­gida a cam­bio de recu­pe­rar al hom­bre, al pobre, al hambriento.

¿Polí­tica, embau­ca­do­res de lo natu­ral, del medio ambiente? ¿Y sus hijos, y sus vie­jos, dónde está la línea de equi­li­brio que sos­tiene esta ver­güenza noti­ciera? ¿Acaso debe exis­tir equi­li­brio entre defen­der a un ani­mal y a un ser humano?

Ha sido triste. Cuando vi las dos noti­cias en la tele­vi­sión, el hom­bre se me mos­tró como un ser mal­vado, ruin, egoísta y ridículo y pensé si mere­ce­mos el Dere­cho a exis­tir, más allá de las con­ven­cio­nes socia­les, por otro lado tan pla­nas y vacuas.

Me ale­gro sin­ce­ra­mente por el niño y por su madre. Y espero que ambos no ten­gan que pasar de nuevo por esa situa­ción tan horri­ble. Y que todas las madres del mundo pobre pue­dan ali­men­tar a sus reto­ños con la decen­cia que nos falta en Occi­dente. Vale.

Autor: Antonio Florido Lozano

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2 Comentarios en “Osos y niños”  

  1. 1 mariana

    bueno yo pienso k esta muy bien seguir cui­dando alos animales,pork son parte de la naturaleza.

    BUENO FUE TODO MI COMEN­TA­RIO NO LO OLVI­DES NUNCA

    ASTA PRONTO ATT: MARIAN

  2. 2 Angelica

    Sr. Lozano, la reali­dad pega fuerte, no se crea que todos somos indi­fe­ren­tes. Pero la gente común que trata de sobre­vi­vir el día a día con un mísero ingreso, no tene­mos el poder para cam­biar la situa­ción. Si lo tie­nen los pode­ro­sos que mane­jan el mundo. A ellos hay que recla­mar­les.
    Por otro lado, por qué no puede haber cabida para ambas cosas? La espe­cie humana y la animal?

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