Una constante improvisación

Tiempo atrás cuando se iba a rea­li­zar una cere­mo­nia por el año del falle­ci­miento de ex pre­si­dente en Rio Galle­gos, horas antes nadie sabía cómo se iba a desa­rro­llar dicha con­me­mo­ra­ción. Sor­pren­dió que frente a una ini­cia­tiva que para la Jefa de Estado tenía una mucha rele­van­cia exis­tiera seme­jante impro­vi­sa­ción o falta de coordinación.

En estos días la pre­si­denta firmó, en Río Galle­gos, el decreto 1.840, que fue publi­cado en el Bole­tín Ofi­cial, en donde se deter­minó que los 12 con­tro­la­do­res aéreos que impul­sa­ron un cese de acti­vi­da­des, vuel­van a la órbita de la Fuerza Aérea. La deci­sión se pro­dujo en medio de un tenso con­flicto entre el gobierno nacio­nal y los gre­mios aero­náu­ti­cos, Con esta medida, vol­verá a las a manos de la Aero­náu­tica, de donde habían sido trans­fe­ri­dos en junio de 2010, por deter­mi­na­ción de su difunto esposo el ex pre­si­dente, y que­da­ría sin efecto el paro que afectó a miles de pasa­je­ros, según supo­nen las auto­ri­da­des nacio­na­les. Una medida que con­tra­ría a la asu­mida por su pro­pia ges­tión polí­tica en el pri­mer periodo de gobierno. Según reve­lan los emplea­dos y direc­ti­vos de APLA y APTA, es para evi­tar que con­ti­núen las pro­cla­mas sin­di­ca­les y los paros impues­tos por sus tra­ba­ja­do­res, ya que el per­so­nal de aero­náu­tica no podrá mani­fes­tar su dis­con­for­mi­dad. Otra deter­mi­na­ción asu­mida sin dema­sia­dos fundamentos.

Podría­mos men­cio­nar muchos otras cir­cuns­tan­cias que demues­tran cómo se van tomando medi­das con­forme van ocu­rriendo los hechos, desde el menos rele­vante hasta la eco­no­mía. Pare­ciera una carac­te­rís­tica cons­tante la falta de coor­di­na­ción del gobierno nacio­nal, no se per­cibe un pro­yecto defi­nido en cada área de gobierno. Para peor es una admi­nis­tra­ción que se gestó sin una orga­ni­za­ción de equipo, es decir sin reunio­nes de gabi­nete perió­di­cas que per­mi­tie­ran un tra­bajo con­junto de todos los sec­to­res tras un mismo rumbo.

Ahora la eco­no­mía es la que marca esa ten­den­cia de ir bus­cando solu­cio­nes tran­si­to­rias con­forme se pre­sen­tan los pro­ble­mas y esta acti­tud no hace más que dar más espa­cio a los erro­res. Para evi­tar que se siguie­ran com­prando dóla­res deci­die­ron con­tro­lar la com­pra, el pro­blema es mucho más grave por­que se va a los efec­tos y no a las cau­sas. Ade­más que sea la AFIP (Admi­nis­tra­ción Fede­ral de Ingre­sos Públi­cos) la que deba cus­to­diar esas accio­nes de los con­tri­bu­yen­tes no parece muy razo­na­ble, si con­si­de­ra­mos que cum­ple otra fun­ción, impo­si­tiva y no de ins­pec­ción. La AFIP no debe­ría tener que ver con este con­trol sobre la com­pra de los bille­tes norteamericanos.

Mien­tras se siguen ata­cando las con­se­cuen­cias de los efec­tos de las desa­cer­ta­das medi­das nada coor­di­na­das y en oca­sio­nes poco acer­ta­das, la incer­ti­dum­bre sigue pro­vo­cando una mayor demanda sobre la divisa extran­jera. O sea que han logrado el efecto con­tra­rio al que se proponían.

La infla­ción es el prin­ci­pal pro­blema de este gobierno Pri­mero se con­tem­pló la idea de no sub­si­diar mas varios ser­vi­cios públi­cos para redu­cir cos­tos (luz, –gas-transporte ), luego evi­tar la com­pra de dóla­res y por ultimo rea­li­zar más con­trol sobre las impor­ta­cio­nes y las expor­ta­cio­nes. Estas res­tric­cio­nes supues­ta­mente crean los efec­tos con­tra­rios a los buscados.

El men­saje sigue siendo cul­par a los medios de crear cierto temor en la gente res­pecto de sus aho­rros y sus depó­si­tos, como si nadie sufriera los efec­tos de las medi­das. .Se inicio como una alter­na­tiva para evi­tar la com­pra masiva de esa moneda, debido a los 1500 millo­nes de dóla­res que per­dió el gobierno con esa demanda de la divisa norteamericana.

Por las fallas eco­nó­mi­cas se llega a con­se­cuen­cias nega­ti­vas en lo polí­tico. Sería muy impor­tante que comen­za­ran anun­ciar los futu­ros fun­cio­na­rios del gabi­nete, ya que esto defi­ni­ría una direc­ción en lo eco­nó­mico y en lo polí­tico. La tra­yec­to­ria de cada fun­cio­na­rio deter­mina una orien­ta­ción, ya que se estima ten­drá una línea que es la que lo des­ta­cado en su vida pro­fe­sio­nal o pública. La incer­ti­dum­bre y la falta de anun­cio de polí­ti­cas de Estado que impul­sen con­fianza y favo­rez­can la inver­sión, es una de las cuen­tas pen­dien­tes del gobierno electo.

Han creado la infla­ción, en la Argen­tina hay una obse­sión con la esta­bi­li­dad del tipo de cam­bio y esto no debe­ría ser así. La diná­mica cam­bia­ria se agu­diza con este con­trol. Atraso cam­bia­rio, ajuste fis­cal, aumento de tari­fas, todos fac­to­res que crean aun mas desa­zón. Sema­nas ante­rio­res los argen­ti­nos no con­si­de­ra­ban la nece­si­dad de com­prar dóla­res, con esta deter­mi­na­ción han logrado crear un inte­rés mayor para res­guar­dar los aho­rros de la posi­ble inflación.

Usan las reser­vas del Bco. Cen­tral para pagar deuda y este tam­bién ha sido el pro­blema. No se lle­gará a una pesi­fi­ca­ción de depó­si­tos como fue ante­rior­mente (que exis­tía una pari­dad cam­bia­ria de 1 a 1) .Sin embrago se le ha dado a este con­trol una rele­van­cia suprema, al punto de con­cre­tar una reunión en Oli­vos (resi­den­cia pre­si­den­cial) para expli­car cómo iban las revi­sio­nes y que ave­ri­gua­cio­nes nue­vas había logrado de los con­tri­bu­yen­tes la entidad,

Hay muchos dóla­res en los Ban­cos toda­vía, ase­gu­ran algu­nos eco­no­mis­tas. Hay que ir logrando la baja gra­dual de la infla­ción, todas las medi­das debe­rían ser pro­gre­si­vas para evi­tar las reac­cio­nes abrup­tas con efec­tos nega­ti­vos. Argen­tina tiene muchas posi­bi­li­da­des de salir ade­lante pero no se puede des­apro­ve­char la opor­tu­ni­dad, es nece­sa­rio asu­mir medi­das ade­cua­das y pro­gra­ma­das para poder maxi­mi­zar las posi­bi­li­da­des de la coyuntura.

Muchos toda­vía no logran deve­lar si la pre­si­dente no conoce la reali­dad y actúa con­forme lo que su entorno le acon­seja y plan­tea o si ver­da­de­ra­mente asume medi­das sin medir las con­se­cuen­cia y con­si­de­rar si son opor­tu­nas. Muchos esti­man que, (al igual que al Pte Yri­go­yen, de quien se decía que le escri­bían un perió­dico dibu­jando una reali­dad dife­rente) la Jefa de Estado no tiene un cabal cono­ci­miento de la reali­dad Argen­tina y que sus fun­cio­na­rios más alle­ga­dos le van orien­tando cada dis­curso y le pro­po­nen medi­das coyun­tu­ra­les para salir al paso. A raíz de esta situa­ción es que se pro­duce tanta modi­fi­ca­ción y alte­ra­ción en la reso­lu­ción de medidas.

Un país pró­ximo a la reno­va­ción de auto­ri­da­des, por haber triun­fado en las elec­cio­nes pre­si­den­cia­les, aun no ha hecho público el nuevo gabi­nete que inte­grara la nueva con­duc­ción, tam­poco ha des­ta­cado nin­gún pro­grama de gobierno, ni medi­das eco­nó­mi­cas Solo se limita a pro­cla­mar una ambi­güe­dad: “que segui­rán con la con­ti­nua­ción del modelo “, un modelo inexis­tente que se carac­te­riza por la cons­tante improvisación.

En defi­ni­tiva, una Argen­tina sin brú­jula y con una con­duc­ción que nadie puede ase­gu­rar si tiene un diag­nos­tico acer­tado de la actua­li­dad o si vive en una fan­ta­sía de lo que qui­siera que fuera la reali­dad. No se augura bue­nas espe­sa­ti­vas en lo inme­diato, es de espe­rar que en algún momento los pro­pias cir­cuns­tan­cias y las con­se­cuen­cias de los efec­tos nega­ti­vos obli­guen al Eje­cu­tivo a asu­mir su nece­sa­rio pro­ta­go­nismo y con­trol efec­tivo de las nece­si­da­des del país.

Fuente: Juana Marcó

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


No hay comentarios en “Una constante improvisación”  

Deje un comentario