El Partido Popular gana
las elecciones en España

Tras las Elec­cio­nes Gene­ra­les cele­bra­das el pasado día 20 en España, las urnas han dado como resul­tado la posi­bi­li­dad de for­mar gobierno al Par­tido Popu­lar. La mayo­ría abso­luta del Con­greso de los Dipu­tados se logra, en España, con 176 esca­ños. El PP ha logrado 186, con lo que ha con­se­guido –por­que así lo han deci­dido los españoles-, una mayo­ría hol­gada que le per­mi­tirá gober­nar sin el las­tre y sin el chan­taje nacionalista.

La derrota del PSOE es escan­da­losa. Res­pecto de las ante­rio­res elec­cio­nes, el socia­lismo ha per­dido 59 dipu­tados. Sin duda, un cas­tigo ejemplar.

Los espa­ño­les han ele­gido el cam­bio. Des­pués del zapa­te­rismo, al PSOE sólo le queda refle­xio­nar a la som­bra sobre todas aque­llas polí­ti­cas (muchas de ellas popu­lis­tas) que les han lle­vado a esta situa­ción. El socia­lismo cotiza a la baja y su prima de riesgo sube como la espuma. Ya nadie se fía de ellos. Ni siquiera sus más fer­vien­tes sim­pa­ti­zan­tes han ayu­dado a que su derrota fuese más liviana.

En cam­bio, surge ETA de la mano de Amaiur. Par­tido polí­tico vocero de la banda terro­rista que ten­drá grupo polí­tico pro­pio en el Con­greso (7 escaños).

El líder del par­tido gana­dor, Mariano Rajoy, ya ha reci­bido las feli­ci­ta­cio­nes de los prin­ci­pa­les per­so­na­jes polí­ti­cos de Europa. Ahora le queda a él y al gobierno que forme, un camino largo y duro. Ende­re­zar el rumbo de nues­tro país, den­tro de un con­texto inter­na­cio­nal con­vul­sio­nado por los agen­tes eco­nó­mi­cos. La cri­sis, la misma que Zapa­tero se resis­tía a reco­no­cer, ha barrido las espe­ran­zas de cinco millo­nes de espa­ño­les. Los mis­mos que se encuen­tran hoy día en paro. Y sin tra­bajo no se con­sume, no se pro­duce, no se cotiza y no hay ingre­sos. Rajoy deberá tra­ba­jar en la línea de recor­tes que ya ini­cia­ron los socia­lis­tas (impe­li­dos por la situa­ción euro­pea y por la desas­trosa ges­tión interna). E incluso no se des­car­tan más recor­tes aún. Como prio­ri­dad, crear empleo. Dar con­fianza, esta­bi­li­dad polí­tica, garan­tías a ter­ce­ros paí­ses de que España es, toda­vía, un país serio que sabe hacer bien sus debe­res y que está dis­puesto a hacerlo.

Para ello Mariano Rajoy y su gobierno nece­si­ta­rán tiempo. Aun­que sea el mínimo nece­sa­rio para demos­trar que las pri­me­ras medi­das eco­nó­mi­cas van bien encaminadas.

La pri­mera Ley que desa­rro­llará, según sus pro­pias pala­bras, será la ante­rior Reforma Cons­ti­tu­cio­nal, de hace ape­nas un par de meses, que marca un techo de gasto a las Admi­nis­tra­cio­nes Públi­cas. Por­que es de sen­tido común que no se puede uno gas­tar más de lo que tiene. Y podrá hacerlo por­que cuenta con la sufi­ciente mayo­ría en el Congreso.

Se acabó el zapa­te­rismo. Ahora el PSOE debe bus­car reno­va­ción, gente joven, nue­vas ideas, pro­yec­tos que ilu­sio­nen a sus corre­li­gio­na­rios. Es hora de que la vieja guar­dia se jubile y se vaya a su casa.

Por ahora debe­mos tener plena con­fianza, por­que peor que lo han hecho los ante­rio­res no se pue­den hacer las cosas. Espe­re­mos que este nuevo Gobierno tenga la sufi­ciente cor­dura y sen­si­bi­li­dad como para afron­tar el futuro inme­diato con la nece­sa­ria sabi­du­ría polí­tica. Saber polí­tico que en los últi­mos siete años ha lucido por su ausencia.

España está en cri­sis. Pero una cri­sis que puede ser derro­tada. Con el esfuerzo de todos, de las empre­sas, de los tra­ba­ja­do­res, de la gente nor­mal. Hasta con el esfuerzo de la clase polí­tica que es, en momen­tos como este, cuando debe mos­trar sen­tido de Estado. Vale.

Autor: Antonio Florido Lozano

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


Un comentario en “El Partido Popular gana
las elecciones en España”  

  1. 1 Lic. Claudio Valdez

    Juan Manuel de Rosas, gober­na­dor de la Pro­vin­cia de Bue­nos Aires, escri­bió en la memo­ra­ble “Carta de la hacienda Figue­roa” (1834) que había que hacer “des­pués de haberlo des­truido todo, y tener que for­mar­nos del seno de la nada”.

    Cícli­ca­mente en los regí­me­nes polí­ti­cos repre­sen­ta­ti­vos no es otra la tarea que los esta­dis­tas exi­to­sos deben rea­li­zar. La urgen­cia pade­cida por España exige superar los agra­va­dos des­pro­pó­si­tos de sus malos gobier­nos. Valioso es que el elec­to­rado así lo haya entendido.

    Para La Argen­tina el fra­caso del “pro­gre­sismo espa­ñol” ilus­tra el camino que “no vale la pena tran­si­tar”. A pesar de la ceguera de nues­tras diri­gen­cias los ciu­da­da­nos sen­sa­tos lo saben, como en su tiempo lo supo Juan Manuel de Rosas “el res­tau­ra­dor de las leyes”.

    Saludo cor­dial­mente a los espa­ño­les y a Anto­nio Flo­rindo Lozano.

Deje un comentario