Señales de la hecatombe

El Colum­nista Invi­tado de Hoy: Jorge Omar Alonso

El grupo de “para­cai­dis­tas” polí­ti­cos “La Cám­pora” creado por el hijo del difunto dés­pota, esta lle­vando a la quie­bra a Aero­lí­neas Argentinas.

Su situa­ción como empresa es caó­tica y vaya a saberse por cuanto tiempo más podrá man­te­nerse en pie, o mas bien en el aire.

Los pasa­je­ros deam­bu­lan de un lado a otro por los pasi­llos de los aero­puer­tos, como rehe­nes de los con­flic­tos a los que ha sido lle­vada nues­tra “línea aérea de bandera”.

Sobre ella se acu­mu­lan nada menos que siete gre­mios que son los encar­ga­dos de ponerla en jaque, cada vez con mayor asiduidad.

Otras de las mues­tras de lo que cons­ti­tuye como apa­rato de boi­co­teo el gre­mia­lismo argentino.

Aparte de los con­flic­tos sus­ci­ta­dos, es evi­dente que el pro­blema mayor lo cons­ti­tuye la pésima con­duc­ción por parte de Recalde, hom­bre del refe­rido grupo de arribistas.

Tal como dice el edi­to­rial de La Nación estos seño­res de la refe­rida agru­pa­ción ofi­cia­lista, logra­ron acce­der al manejo de todo el nego­cio aéreo por pudo opor­tu­nismo polí­tico, sin expe­rien­cia pero eso si gra­cias a la extraña habi­li­dad de haber sido crea­dos por el hijo del poder.

Claro que sus ambi­cio­nes no se aca­ban allí

Fue­ron por los direc­to­rios de las empre­sas a las que obli­ga­ron se los inte­gre en repre­sen­ta­ción del Estado.

Ahora van por más, como gus­tan decir a estos conmilitones.

Pro­cu­ran a par­tir de Diciem­bre pró­ximo inte­grar los dis­tin­tos esta­men­tos de la admi­nis­tra­ción del gobierno del Sr. Scioli, que como buen “fel­pudo” que siem­pre ha sido, no ha de dudar ni un minuto en entre­gar los car­gos que haya que entre­gar, para que estos vivi­llos se con­cha­ben en su gobierno.

Es así que un grupo fac­cioso creado por alguien que desde las som­bras cual “monje negro”, pare­ciera que maneja los resor­tes que mue­ven la máquina del supremo poder de la Nación, si nos ate­ne­mos a que la “Presidenta-Sol” como la til­dara la escri­tora Sarlo, solo toma deci­sio­nes den­tro del círculo íntimo que cie­rra su hijo.

Así las cosas, nefasto es el des­tino que le espera a la Repú­blica en lo futuro.

No es el fin, como podría suponerse.

Pero las seña­les de la heca­tombe se están dando.

El corra­lito del dólar segu­ra­mente fue causa de irri­ta­ción de muchos.

Ni hablar de la clau­sura de los sub­si­dios y de los aumen­tos que se ave­ci­nan sobra gran parte de la sociedad.

No es creí­ble eso de que lo paga­rán los de mayor poder adqui­si­tivo, mas tem­prano que tarde los aumen­tos han de caer sobre todos, aun sobre el 54% que vota­ron el “modelo”.

El kir­ch­ne­rismo se hereda a asi­mismo y es evi­dente que el des­pil­fa­rro de tan­tos años ha de ser pagado con cre­ces por la población.

Se tiró mucha man­teca al techo al socaire del cre­ci­miento a lo “chino”, pero la bur­buja alguna vez iba a explo­tar de tanto hincharse.

Y esto recién empieza.

¿Cómo sopor­tará nues­tra “Presidenta-Sol” las pre­sio­nes que se avecinan?

¿Ha de expe­ri­men­tar un ata­que de bipo­la­ri­dad o el sín­drome del heli­cóp­tero mero­deará la Casa Rosada?

En otro orden de cosas no obs­tante, la “mili­tan­cia”, ese otro empren­di­miento siem­pre listo para apo­yar a como sea el “modelo” infame, sigue de fes­tejo en fes­tejo pro­cla­mando pro­gra­mas de acción y ele­vando cán­ti­cos de glo­ria al difunto.

Cuanto mas infe­rior es un tal séquito, más útil es al poder.

Así no se puede seguir.

Algo ten­drá que pre­sen­tarse que libre a la Repú­blica de esta podredumbre.

Debe par­ti­ci­parse con la pala­bra o con la acción y no ser solo sus víc­ti­mas, siendo de ahora en más cuando las mayo­res pues­tas se arries­gan para cada uno.

Esto es cues­tión de gran­deza o ani­qui­la­miento de la Patria.

En el pro­vo­car los acon­te­ci­mien­tos está el dilema de dejar de ser obje­tos de la his­to­ria para ser suje­tos, si nos damos cuenta del tiempo infausto que nos falta vivir.-

Autor: Jorge Omar Alonso

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