Desbarajuste

Esto es sim­ple­mente una prueba. No tengo la menor idea si ha de tener éxito y siem­pre mido el éxito de mi columna en tér­mi­nos de la apro­ba­ción de los lec­to­res. Estoy ante mi orde­na­dor sin un pen­sa­miento pre­vio y ni siquiera una idea real para hil­va­nar un men­saje sus­tan­tivo. Com­prendí el axioma de Ortega y Gas­set desde que leí “La rebe­lión de las masas”: el hom­bre nunca puede sepa­rarse de su cir­cuns­tan­cia. Sin embargo, nunca entendí a Ortega tanto como ahora.

Ya que encaro un des­ba­ra­juste, voy a empe­zar con­tando algu­nas de mis recien­tes expe­rien­cias y qui­zás usando esa vía pueda, “burla bur­lando” como en el soneto de Vio­lante, lle­gar a algún lado. En lo que va de año he pasado casi un mes en el hos­pi­tal. La pri­mera inter­ven­ción a fines del pasado abril fue un éxito. Repa­ra­ron una infla­ma­ción (aneu­risma) de la arte­ria Aorta por el tórax y subs­ti­tu­ye­ron la vál­vula de dicha arte­ria al corazón.

Todo eso fue muy bien, pero des­pués supe que durante ese pro­ceso se había dañado el ner­vio que con­trola la parte izquierda del dia­fragma. Esa zona quedó para­li­zada y en con­se­cuen­cia impe­día la expan­sión nor­mal del pul­món izquierdo, redu­ciendo su capa­ci­dad al 59%. En con­se­cuen­cia, sufría de can­san­cio fácil y cual­quier esca­lera me ponía jadeante.

Ergo, una segunda ope­ra­ción a prin­ci­pios del mes en curso para repa­rar ese daño. Aun­que hasta el momento pre­sente todo parece pro­pi­cio, pasé 9 espan­to­sos días dre­nando fluido de ese cos­tado, e inca­paz de moverme libre­mente. No reco­miendo la expe­rien­cia. Sin embargo cada tra­ge­dia tem­po­ral tiene siem­pre un ángulo positivo.

Sin mucho que hacer y mi habi­li­dad para leer redu­cida al tiempo de calen­tar el diván, el recep­tor de tele­vi­sión de mi cuarto del Hun­ting­ton Hos­pi­tal se con­vir­tió en el cen­tro de mi aten­ción. Espe­cial­mente de noche cuando el eterno ruido de cami­llas, enfer­me­ras, alar­mas y perió­di­cos aná­li­sis me ame­ni­za­ban la velada.

Brett Baer de Fox News me man­tuvo al tanto del escueto acon­te­cer sin ali­ños ni incon­sis­ten­cias. Esa vir­tud es la razón de los imba­ti­bles “ratings”.de Fox. La gente está can­sada de la forma en que se edi­to­ria­li­zan hasta las noti­cias más insig­ni­fi­can­tes y abu­rrida de que eter­na­mente inten­ten tomarle el pelo. Sin embargo, aun­que casi sin tele­au­dien­cia, sub­sis­ten de algún modo en el cable esta­cio­nes zur­das, sabrá Dios a cien­cia y pacien­cia de quién o quie­nes. ¿El “gene­roso bol­si­llo” de George Soros? Quién sabe. La estú­pida pro­gra­ma­ción es el único indi­ca­dor de su natu­ra­leza polí­tica y radi­cal, siem­pre ajena a la realidad.

Entre las noti­cias más rele­van­tes de la semana pasada está la muy tar­día deci­sión del alcalde de New York Michael Bloom­berg de desa­lo­jar a la manada “con­tra Wall Street y el capi­ta­lismo” de un par­que pri­vado de esa ciu­dad, en el que habían plan­tado sus tien­das y esta­ble­cido sus refi­na­das cos­tum­bres per­so­na­les. Algu­nas de ellas son ori­nar y defe­car en pro­pie­dad ajena, uso de dro­gas, pro­mis­cui­dad sexual en público, vio­la­ción, des­truc­ción de pro­pie­dad y abuso con­tra inocen­tes tran­seun­tes que nece­si­ta­ban cru­zar el área para lle­gar a sus res­pec­ti­vos cen­tros de trabajo.

La lim­pieza de la sucie­dad, orine y excreta humana y la maraña de insa­lo­bre ruina dejada por esa piara nau­sea­bunda la van a pagar los resi­den­tes de New York, no el señor alcalde. Resido en Cali­for­nia y con­cuerdo con la idea de que toda socie­dad tiene el gobierno que se merece. Aquí ele­gi­mos a un un gober­na­dor izquier­dista quien ya había ocu­pado ante­rior­mente la man­sión eje­cu­tiva del estado cuando toda­vía no se había que­dado calvo, opor­tu­ni­dad en la que este igo­rrote demos­tró ser inca­paz de gober­nar una recua de mulas. ¿Cuál es la excusa que tie­nen nues­tros votantes?

Cali­for­nia, como New York, como Esta­dos Uni­dos, tam­bién está en ban­ca­rrota y las razo­nes son idén­ti­cas. Bloom­berg se gastó en su última cam­paña más de mil dóla­res por cada voto en su favor. ¿Si eso no es com­prar elec­cio­nes, qué cosa es?

La otra “noti­cia” de la semana es el fra­caso del “super­co­mité sena­to­rio­nal” encar­gado de obte­ner un acuerdo sobre cómo dis­mi­nuir el défi­cit pre­su­pues­ta­rio. Por supuesto que tengo que lla­mar eso “noti­cia” entre comi­llas. ¿Quién en su sano jui­cio espe­raba un acuerdo? La com­po­si­ción de este comité de opera bufa con­sis­tía en la misma can­ti­dad de demó­cra­tas ultra izquier­dis­tas que de repu­bli­ca­nos con­ser­va­do­res. ¿Peras del Olmo?

Al igual que en los años noventa todo este sai­nete del “super­co­mité” fue sólo una manio­bra polí­tica de la Casa Blanca. Una cor­tina de humo para cul­par del inevi­ta­ble fra­caso a la opo­si­ción ¿Apren­de­rán los repu­bli­ca­nos algún día? ¿Apren­de­rán los votantes?

Fina­li­zando con una nota posi­tiva, se hizo evi­dente una vez más la total falta de pudor del Secre­ta­rio de Jus­ti­cia Eric Hol­der en su com­pa­re­cen­cia ante el comité con­gre­sio­nal que inves­tiga la corrup­tela de “Fast and Furious”. Hol­der afirmó que no cono­cía nada pre­via­mente sobre la apli­ca­ción de dicho ope­ra­tivo. Mucha corres­pon­den­cia elec­tró­nica evi­den­cia lo contrario.

Ese pro­grama le pro­por­cionó armas de fuego a las pan­di­llas mexi­ca­nas de la droga y una de esas armas fue uti­li­zada para ase­si­nar ale­vo­sa­mente a un agente fron­te­rizo nor­te­ame­ri­cano mien­tras cum­plía con sus debe­res. La des­ver­güenza sin lími­tes de Hol­der sólo pali­dece ante la de su líder, el Apa­ña­dor en Jefe.

Y eso es todo por hoy.

Autor: Hugo J. Byrne

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