Un justo reclamo

Vene­zuela es un país en el que pare­ciera que la vida no tiene valor. En el que los padres y madres de fami­lia no pue­den con­ci­liar el sueño, mien­tras un hijo está fuera de la casa. Es injusto que la juven­tud no pueda dis­fru­tar de las sali­das y fies­tas pro­pias de su edad, sin estar expuesto a lo peor.

La Decla­ra­ción Uni­ver­sal de los Dere­chos Huma­nos, docu­mento insig­nia de la Orga­ni­za­ción de las Nacio­nes Uni­das, esta­blece en sus artícu­los cua­les son los dere­chos fun­da­men­ta­les de los seres huma­nos, sin esta­ble­cer dis­cri­mi­na­ción de natu­ra­leza alguna.

Artículo 3 de esta Declaración

Todo indi­vi­duo tiene dere­cho a la vida, a la liber­tad y a la segu­ri­dad de su persona

¿Cuál es la razón para citar un docu­mento que se supone es de cono­ci­miento uni­ver­sal? ¿Por­qué es citado el artículo 3 de la Declaración?

La razón es la siguiente: entre fina­les del Año 2011 y prin­ci­pios del año en curso fue publi­cada en dife­ren­tes medios de comu­ni­ca­ción la siguiente noticia:

Con tris­teza los cen­tros de inves­ti­ga­ción de las uni­ver­si­da­des nacio­na­les que for­ma­mos parte del Obser­va­to­rio Vene­zo­lano de Vio­len­cia (OVV) debe­mos infor­mar al país que el 2011 con­cluirá como el año más vio­lento de la his­to­ria nacio­nal, como aquel en el que se han come­tido más homi­ci­dios, para un total de 19.336 per­so­nas asesinadas.”

¡Durante el año ante­rior (2010) hubo 48 muer­tes vio­len­tas por cada 100.000 habitantes!

Esta­dís­tica ver­gon­zosa la citada por el OVV, refleja el estado de con­flic­ti­vi­dad social en la que se vive en Vene­zuela, la cual se ha ido incre­men­tando ince­san­te­mente durante los trece años que el actual gobierno vene­zo­lano lleva en el poder. El número total de muer­tes debi­das a la vio­len­cia durante estos lar­gos años es cal­cu­lado en más de ¡150.000.!. Son cien­tos de miles las fami­lias que han ente­rrado a dos o más de sus miem­bros. La queja repor­tada por un padre de fami­lia es que no había ter­mi­nado de pagar el entie­rro de un hijo, cuando le había tocado el infor­tu­nio de tener que ente­rrar a otro de sus hijos. Hay fami­lias que han per­dido a todos los hijos varo­nes. Las muer­tes de las muje­res por vio­len­cia domés­tica, cri­men pasio­nal tam­bién se han incre­men­tado. 95 niños murie­ron durante el año 2011 víc­ti­mas del fuego cru­zado entre ban­das, balas per­di­das o vio­len­cia familiar.

No es solo el número cada vez mayor de ase­si­na­tos, es tam­bién la vio­len­cia con la que se lle­van a cabo los mis­mos, este es un tema que ha sido tra­tado por todos las orga­ni­za­cio­nes no guber­na­men­ta­les dedi­ca­das a esta área. Muchos de los ase­si­na­tos pare­cen ser eje­cu­cio­nes. Otras se dan por las más nimias razo­nes, por robar un celu­lar, un equipo, por qui­tarle el pago de la semana a un obrero, o el cobro de los pasa­jes a un taxista o un con­duc­tor de auto­bús, seres tan pobres como el que los mata.

En el mes de Noviem­bre del pasado año, Noti­cias 24 publicó unas 52 foto­gra­fías de madres de vic­ti­mas de la vio­len­cia, en papel, de entre uno a cinco metros de alto, que eran colo­ca­das en facha­das de edi­fi­cios en zonas popu­la­res y comer­cia­les de Cara­cas, como parte de una cam­paña para sen­si­bi­li­zar a los ciu­da­da­nos sobre la vio­len­cia en el país. Esa vio­len­cia se da prin­ci­pal­mente en los estra­tos D y E de la pobla­ción, los más pobres y nume­ro­sos, aque­llos a los que en las cam­pa­ñas elec­to­ra­les y en accio­nes comu­ni­ca­cio­na­les se les dice que son ama­dos, en franca con­tra­dic­ción con la inac­ción para resol­ver el pro­blema y el temor cre­ciente de una pobla­ción que ha lle­gado a pen­sar que la vio­len­cia debe ser una polí­tica de Estado.

En que país esta­mos, en el que pare­ciera que la vida no tiene valor. En el que los padres y madres de fami­lia no pue­den con­ci­liar el sueño, mien­tras un hijo está fuera de la casa. Es injusto que la juven­tud no pueda dis­fru­tar de las sali­das y fies­tas pro­pias de su edad, sin estar expuesto a lo peor.

A nues­tra juven­tud la están con­de­nando al miedo, a los padres a la preo­cu­pa­ción extrema, al país a la inse­gu­ri­dad y a la nación a la injus­ti­cia. Que Poder Judi­cial podrá inves­ti­gar, pro­ce­sar, juz­gar, sen­ten­ciar, hacer cum­plir las con­de­nas de quie­nes han per­pe­trado los ase­si­na­tos de más de 150.000 per­so­nas, sobre todo tomando en cuenta que el 95% de esos deli­tos, nunca han sido objeto o tenido acción judi­cial alguna y que en la cifra total de muer­tes por vio­len­cia están inclui­das las muer­tes vio­len­tas de una gran can­ti­dad de reclu­sos, a los que se les ha dene­gado la justicia.

Vene­zuela por Dios ¿A dónde se ha ido tu futuro?

Fuente: Diario de América

Autor: Mercedes Montero

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2 Comentarios en “Un justo reclamo”  

  1. 1 Andrés Moreno

    Que­rida Mer­ce­des.
    Rea­li­zas en tu repor­taje una dra­má­tica radio­gra­fía de la inse­gu­ri­dad que se vive en vene­zuela. Tus lec­to­res inter­na­cio­na­les no tar­da­rán en ‘com­pa­rar’ las cifras que mues­tras de un país pre­sun­ta­mente ‘en paz’ con las de aque­llos que están some­ti­dos a la vio­len­cia encar­ni­zada de la gue­rra. Nota­rán la reali­dad que se padece en Venezuela.

    ASMA

  2. 2 Antonio

    Este tipo de reporte es muy nece­sa­rio, como es posi­ble que hayan habido 160.000 muer­tes vio­len­tas en el tiempo de gobierno de Cha­vez. Los vene­zo­la­nos tie­nen que reac­cio­nary sacar ese regi­men que des­troza al pais.

    AA

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