Más allá del supuesto dogma K
reviven las desigualdades,
los vínculos con las corporaciones y
la violación de los derechos básicos.

Preo­cu­pa­dos seria­mente por los DDHH, de ayer y de hoy, y sus con­se­cuen­cias más abe­rran­tes: la desigual­dad social, el ham­bre y la exclu­sión que atra­vie­san a la socie­dad argen­tina, y los víncu­los noto­rios con las cor­po­ra­cio­nes, anida una pro­funda vio­la­ción de dere­chos huma­nos bási­cos; esto y no otra cosa es lo que nos dife­ren­cia como pero­nis­tas de este régi­men auto­ri­ta­rio, sober­bio y displicente.

Cris­tina vol­vió y vol­vió a ser CFK, nos atur­dió durante 43 minu­tos y vol­vió a ser el per­so­naje cen­tral de su relato, eli­giendo cui­da­do­sa­mente que his­to­rias con­tar y cua­les elu­dir, todo en medio de un mon­taje pla­ni­fi­cado al deta­lle, rodeada de aplau­di­do­res en simul­tá­neo con el show de anun­cios de obras para el inte­rior, y sus con­se­cuen­tes agra­de­ci­mien­tos y gri­tos de obse­cuen­cia; los pla­tos prin­ci­pa­les: Mal­vi­nas, las denun­cias con­tra las petro­le­ras y las expli­ca­cio­nes sobre el silen­cio y los horro­res sobre su enfer­me­dad que no fue.

Cons­truir un colec­tivo plu­ra­lista, repu­bli­cano y ver­da­de­ra­mente demo­crá­tico se con­tra­pone abier­ta­mente con el supuesto dogma kir­ch­ne­rista, pues supone des­ta­car tres tópi­cos, entre otros muchos, que son ver­da­de­ra­mente fun­da­cio­na­les: las gigan­tes­cas y cre­cien­tes desigual­da­des socia­les, los víncu­los noto­rios y cada vez más estre­chos entre el Gobierno y las cor­po­ra­cio­nes y la sis­te­má­tica vio­la­ción de los dere­chos huma­nos bási­cos exis­ten­tes hoy. En este sen­tido, esta­mos muy lejos de plan­tear un “debate entre inte­lec­tua­les o entre pro K y anti K” como cier­tos intere­ses mediá­ti­cos están que­riendo ins­ta­lar en la socie­dad argentina.

Lo que se plan­tea es un colec­tivo que se pro­pone abrir el debate públi­ca­mente y sin exclu­sio­nes sobre los gran­des temas nacio­na­les que nunca han figu­rado en la agenda polí­tica y que com­pro­me­ten el pre­sente y el futuro de nues­tra muy que­rida Patria; pen­sando que una mirada rigu­rosa sobre la cues­tión “desigual­da­des socia­les”, así, en plu­ral, debe abar­car las dife­ren­tes dimen­sio­nes y reali­da­des que ésta posee, ya que es algo total­mente noto­rio y que no solo se mide en tér­mi­nos de ingreso, por lo cual el futuro cer­cano nos señala un refor­za­miento de las inequi­da­des, sea que nos refi­ra­mos al ham­bre, al acceso a la salud, la edu­ca­ción a las dis­tan­cias socia­les entre pro­vin­cias ricas y pobres, a las dra­má­ti­cas bre­chas terri­to­ria­les y urba­nas, rela­ti­vas al acceso a la tie­rra y la vivienda.

Mal­vi­nas es un tema que siem­pre ocupó la agenda de Cris­tina –vale recor­darlo– pero siem­pre se hizo desde la cues­tión del “mito” remar­cando la acti­tud iló­gica y polí­tica de la inva­sión a manos de la dic­ta­dura geno­cida, dife­ren­cián­dolo de la cues­tión “mal­vi­ni­za­dora” que debe­ría haberse imple­men­tado, por eso ella y Came­ron vuel­ven sobre el tema en éste pre­ciso momento, uno para tapar los pro­ble­mas inter­nos bri­tá­ni­cos y su con­fron­ta­ción con el resto de Europa y ella para ocul­tar el nota­ble des­ace­le­ra­miento de la eco­no­mía argen­tina en este período que como bien defi­niera Loren­zino per­dió el “viento de cola” lo que implica que lo que exis­tía y per­mi­tía la “sen­sa­ción de opu­len­cia fic­ti­cia”, ya no existe más.

Es muy impor­tante remar­car, la impor­tan­cia que puede tener el “reve­lar el informe Rat­ten­bach”, aquel informe mili­tar rea­li­zado opor­tu­na­mente por el Tte. Gral. Ben­ja­mín Rat­ten­bach a ins­tan­cias de la pro­pia Junta Mili­tar tras la derrota el 2/12/1982, en dicho informe se ponen de mani­fiesto los horro­res de con­duc­ción y estra­te­gia mili­tar –raya­nos con la irres­pon­sa­bi­li­dad más abyecta– de los altos man­dos y donde reco­men­daba juz­gar a los res­pon­sa­bles siguiendo el Código de jus­ti­cia Mili­tar que, entre otras penas, exige la pena de muerte por alta trai­ción a la Patria. No estoy muy seguro de por­qué hoy Cris­tina está dis­puesta a abrir dicho informe al cono­ci­miento popu­lar, pues no sólo invo­lu­cra a las Jun­tas Mili­ta­res sino que mues­tra enor­mes trai­cio­nes de empre­sa­rios y polí­ti­cos, que pue­den lle­gar a sobre­vo­lar al pro­pio kirchnerismo.

El tema petro­le­ras está enmar­cado en la nece­si­dad de res­pon­sa­bi­li­zar a alguien por el “fin de fiesta k”, que implica la quita ini­cial­mente par­cial de los sub­si­dios al trans­porte de pasa­je­ros y car­gas, lo que debe­ría­mos pre­gun­tarle a la Pre­si­dente es por­que luego de casi 9 años recién ahora reclama por la falta de inver­sio­nes en pros­pec­ción y explo­ra­ción gasí­fera y petro­lera, así como en “haberse lle­vado cuan­tio­sos divi­den­dos en vez de rein­ver­tir­los en aque­llas tareas”. Esta fla­grante con­tra­dic­ción cris­ti­nista que ter­mina pro­du­ciendo una pro­funda preo­cu­pa­ción en el ámbito empre­sa­rio, ya que ocupó más tiempo que el mismo tema Mal­vi­nas, generó que lo que hasta ahora “veía­mos como un clima enra­re­cido, pero pen­sá­ba­mos que no era otra cosa que pre­sión para sacar­nos plata… para cubrir algún défi­cit. Ahora la cosa es otra” decía un empre­sa­rio petrolero.

Ahí hay una estra­te­gia de fondo, una idea fuerte, un ir por mucho. Y no tene­mos idea de que se trata” resu­mió, aquí se empa­renta el tema con el dis­curso mis­ti­fi­ca­dor y aco­mo­da­ti­cio que sos­tiene el gobierno res­pecto de las gran­des cor­po­ra­cio­nes, a la luz de los apo­yos y alian­zas que se per­ci­ben a dia­rio entre éste y un amplio arco de gran­des empre­sas “ami­gas o tes­ta­fe­rras” del poder –Brito, Ezke­nazi, Cris­tó­bal López, Eur­ne­kian, Spolsky, Elec­tro­in­ge­nie­ría, etc.-, que inclu­yen desde los gran­des pro­duc­to­res de gra­nos, noto­rias empre­sas indus­tria­les, hasta los acto­res trans­na­cio­na­les de la mine­ría. Un tema total­mente de actua­li­dad y nin­gu­neado por CFK ayer al no refe­rirse a Fama­tina, Pas­cua Lama y tan­tas otras, mien­tras recla­maba de los ambien­ta­lis­tas la falta de apoyo a la depre­da­ción marí­tima, de la que ella y su falle­cido con­sorte fue­ron socios impor­tan­tí­si­mos desde la misma época en que el Secre­ta­rio de Agri­cul­tura, Gana­de­ría y Pesca era Felipe Solá.

Por último queda el tema del inicio y aper­tura de un nuevo ciclo de vio­la­ción a los dere­chos huma­nos, ley Anti­te­rro­rista mediante, así como la posi­ble y cer­cana con­fis­ca­ción de Papel Prensa, o la imple­men­ta­ción ses­gada de la Ley de Medios, que hoy apa­rece mini­mi­zado desde el dis­curso ofi­cial. “Un ver­da­dero prín­cipe” le des­tina joco­sa­mente Cris­tina a Moreno por la acti­tud per­ma­nen­te­mente pato­te­ril del Secre­ta­rio de Comer­cio en com­pa­ra­ción con los alla­na­mien­tos ita­lia­nos a S&P y Fitch. Las muer­tes ocu­rri­das por “repre­sión” en los últi­mos años, no son casua­les ni oca­sio­na­les, éstas tie­nen que ver con la estruc­tura de alian­zas polí­tica que pro­mueve y lleva ade­lante el Gobierno CFK, así como con la imple­men­ta­ción de “mode­los de mal desa­rro­llo”, alta­mente excluyentes.

El PEA –Pro­grama Estra­té­gico Agroa­li­men­ta­rio– que plan­tea como obje­tivo el pro­du­cir 157 millo­nes de tone­la­das de gra­nos en 2020, para eri­gir a la Argen­tina en líder mun­dial en el sec­tor, implica un pro­ceso que incre­men­tará en un 60% la pro­duc­ción exis­tente gene­rando, por la forma en que está pro­puesto, el aca­pa­ra­miento de tie­rras, más des­mon­tes, más expul­sión de pobla­cio­nes campesino-indígenas y más cri­mi­na­li­za­ción y repre­sión de la pro­testa. Esto que bien imple­men­tado no implica nin­guna de aque­llas atro­ci­da­des, por la inca­pa­ci­dad misma del pro­grama pro­puesto lo ter­mina impo­niendo. El avance de la mine­ría a gran escala: el esce­na­rio ya des­cripto de pue­blada que se vive hoy en Fama­tina, las mani­fes­ta­cio­nes en Río Negro por la reciente dero­ga­ción de la ley que prohi­bía la mine­ría con cia­nuro, o las difun­di­das decla­ra­cio­nes del Secre­ta­rio de Mine­ría ava­lando los pro­yec­tos en Chu­but –algo prohi­bido por ley pro­vin­cial– nos hablan de una polí­tica nacio­nal que alu­den a diná­mi­cas eco­nó­mi­cas pro­mo­vi­das por una bate­ría de polí­ti­cas y leyes nacio­na­les. Cues­tio­nes medu­la­res que recon­fi­gu­ran los nue­vos mar­cos de exclu­sión de la Argen­tina Cristinista.

Autor: Arq. José M. García Rozado.

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