Y A La Tercera Semana Resucitó

Los Colum­nis­tas Invi­ta­dos de Hoy:
Raquel E. Con­si­gli y Hora­cio Mar­tí­nez Paz

Fue­ron tres sema­nas de her­me­tismo ofi­cial y rumo­res a gra­nel. Que si la prin­cesa tenía cán­cer o no. Que los estu­dios habían dado un “falso posi­tivo” o que no era falso. Que si vol­ve­ría el día indi­cado o no. Curio­sa­mente, los par­tes médi­cos no los emi­tía un médico sino un “vocero”, por lo que el país estuvo en vilo durante casi un mes, timo­neado por un gemelo del coman­dante del Costa Concordia.

Lo real es que el miér­co­les 25 se armó el circo para su reapa­ri­ción en el salón de las muje­res de la casa de gobierno. Lo hizo enfun­dada en un ves­tido con un escote ad doc que per­mi­tiera ver su cue­llo y apre­ciar las secue­las de la inter­ven­ción qui­rúr­gica. Con­serva el luto, pero con unos vivos blan­cos en los hom­bros como para indi­car que va camino al “medio luto”.

Quie­nes inge­nua­mente creí­mos que este golpe la tor­na­ría mansa y con­ci­lia­dora, nos equi­vo­ca­mos. Vol­vió con su estilo habi­tual, copiado de su marido, atro­pe­lla­dor y abso­lu­ta­mente soberbio.

La enferma con­va­le­ciente habló durante una hora, delante de los aplau­di­do­res de siem­pre, repar­tiendo su odio para todos lados. En este caso les tocó, entre otros, a las petro­le­ras, olvi­dán­dose de los nego­cios de “ÉL” con Eske­nazy allí en el sur. Como es su cos­tum­bre, pasó esta­dís­ti­cas hiper opti­mis­tas que le faci­lita el INDEC, aun­que total­mente fal­sas, y con los infal­ta­bles deci­ma­les para impre­sio­nar más y mejor.

Como cor­do­be­ses, repu­dia­mos la pre­sen­cia del gober­na­dor José Manuel de la Sota, uno de sus más fie­les vasa­llos, sen­tado en pri­mera fila y asin­tiendo todo el tiempo con la cabeza, como el resto de los obse­cuen­tes. Rin­diendo tri­buto de pre­sen­cia a la reina se encon­tra­ban tam­bién casi todos los gober­na­do­res pro­vin­cia­les, el gabi­nete nacio­nal y, entre el público reunido para lle­nar el salón, las infal­ta­bles seño­ras del pañuelo blanco, hoy caí­das en des­gra­cia por los des­ma­ne­jos de su “pre­si­denta”, la inefa­ble Hebe de Bonafini.

Como con­tra­par­tida, se veri­fi­ca­ron dos ausen­cias nota­bles: el gober­na­dor de la pro­vin­cia de Bue­nos Aires y hasta hace poco súb­dito incon­di­cio­nal para lo que la señora gus­tara man­dar, Daniel Scioli, y el secre­ta­rio gene­ral de la cen­tral de tra­ba­ja­do­res del país, el camio­nero Hugo Moyano, el niño terri­ble, engen­dro de la ges­tión K, hoy rebe­lado con­tra sus “padres naturales”.

Nada nuevo bajo el sol. La reapa­ri­ción de Cris­tina fue un regreso sin glo­ria, que hace pre­ver la pro­fun­di­za­ción del hun­di­miento de la eco­no­mía y los enfren­ta­mien­tos inter­nos y exter­nos. En este caso, no será sola­mente con los paí­ses veci­nos sino muy espe­cial­mente con Gran Bre­taña (y no sola­mente por el tema Mal­vi­nas), ya que la desig­na­ción de la ex aza­fata y amiga de Hugo Chá­vez, Ali­cia Cas­tro, como emba­ja­dora ante el Reino Unido es una afrenta para la madre patria de los Esta­dos Uni­dos de Nor­te­amé­rica, cuya ban­dera man­ci­lló hace unos años esta sin­gu­lar diplo­má­tica
“a dedo”.

Fuente: www. laargentinaqueyoquiero. blogspot. com

Autor: © Raquel E. Consigli
y Horacio Martínez Paz

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo


No hay comentarios en “Y A La Tercera Semana Resucitó”  

Deje un comentario