Primer mandamiento del progreso:
respeto por la propiedad privada

La vio­len­cia ins­ti­tu­cio­na­li­zada fue el rasgo común en la His­to­ria para obte­ner o man­te­ner la pro­pie­dad. La mise­ria alcan­zaba a la mayo­ría en las socie­da­des pre­vias al sur­gi­miento del capitalismo.

Cuando des­pués de un lar­guí­simo pro­ceso his­tó­rico, la pro­pie­dad se con­so­lidó, dejó de depen­der de la fuerza de los que domi­na­ban o deten­ta­ban el poder.

Cuando ocu­rrió la Revo­lu­ción de Mayo, las colo­nias de España eran aún tie­rras realen­gas, la pro­pie­dad depen­día del capri­cho de reyes, gober­nan­tes y seño­res pro­te­gi­dos por el Estado.

Las ins­ti­tu­cio­nes demo­crá­ti­cas patri­mo­nio del occi­dente euro­peo y EEUU per­mi­tie­ron que no fuera nece­sa­ria la fuerza como fun­da­mento de la propiedad.

Recién en el siglo XX se fue afian­zando el modo capi­ta­lista de pro­duc­ción y acu­mu­la­ción –pro­ducto de ideas libe­ra­les que cul­mi­nan con la Revo­lu­ción Indus­trial– creando un mejo­ra­miento eco­nó­mico, cul­tu­ral y social jamás, ni siquiera soñado.

Pero junto a éste sis­tema, des­pués de la Pri­mera Gue­rra Mun­dial, las ideas nacio­na­lis­tas se impo­nen con fuerza sobre todo en Ale­ma­nia, Ita­lia y Fran­cia. El golpe bol­che­vi­que en 1917 reavivó las teo­rías mar­xis­tas y la cri­sis de 1929, en EEUU, hicie­ron triun­far las ideas socia­lis­tas, fas­cis­tas, y nacio­nal socia­lis­tas, decli­nando el libe­ra­lismo y el sis­tema capitalista.

Sin embargo, el triunfo de los paí­ses alia­dos divi­dió al mundo y, la con­so­li­da­ción del sis­tema capi­ta­lista, basado en la defensa de los dere­chos indi­vi­dua­les y de una ins­ti­tu­cio­na­li­dad demo­crá­tica, mos­tró un fan­tás­tico cre­ci­miento eco­nó­mico, en los paí­ses que lo adop­ta­ron y en los que fue­ron obli­ga­dos a adop­tarlo como resul­tado de la ren­di­ción. Los paí­ses ven­ce­do­res lo impu­sie­ron en Japón, Ale­ma­nia e Ita­lia devas­ta­dos por la guerra.

La pro­pie­dad pri­vada base fun­da­men­tal del sis­tema capi­ta­lista fue recha­zada o ase­diada por los regí­me­nes esta­tis­tas e inter­ven­cio­nis­tas, par­ti­da­rios de la pla­ni­fi­ca­ción cen­tral, por lide­res e inte­lec­tua­les mar­xis­tas como Engels, Marx, Trotsky, Lenin, Gue­vara, Fidel y Raúl Cas­tro. Tam­bién, entre tan­tos otros, por gobier­nos popu­lis­tas y nacio­na­lis­tas como fue el de Perón y lo son los actua­les pre­si­den­tes de Vene­zuela, Ecua­dor, Boli­via, Nica­ra­gua y Argentina.

Pese al rotundo fra­caso del socia­lismo en todas sus varian­tes, del nacional-socialismo y del fas­cismo, per­du­ran estas ideas que des­pa­rra­man inte­lec­tua­les, jóve­nes y obre­ros diri­gi­dos por agi­ta­do­res uni­ver­si­ta­rios de clase media o sin­di­ca­lis­tas que des­pre­cian las ideas libe­ra­les desde un ámbito cómodo y moderno sur­gido jus­ta­mente del sis­tema que combaten.

Adop­tan las ideas socia­lis­tas como una reli­gión, con fe, pero sin enten­der­las. Los domi­nan las emo­cio­nes, por ello se ale­jan de la reali­dad aun­que, la His­to­ria, les per­mite acce­der a innu­me­ra­bles ejem­plos de paí­ses donde la abo­li­ción del capi­ta­lismo y de la ins­ti­tu­cio­na­li­dad demo­crá­tica llevó a sus líde­res a cruel­da­des que ter­mi­na­ron con la vida de miles de per­so­nas. Sumie­ron en la pobreza a pobla­cio­nes ente­ras salvo a los miem­bros del par­tido único, mili­ta­ri­za­ron a los sin­di­ca­tos, con­vir­tiendo a los obre­ros en mani­quíes que no podían dis­po­ner de su vida como quisieran.

Un ejem­plo para­dig­má­tico, que se resis­ten a com­pren­der, es el del terro­rismo, inte­grado por jóve­nes idea­lis­tas que murie­ron y mue­ren por esas ideas ate­rrando al mundo con sus atro­ces aten­ta­dos. Si se hubie­ran impuesto las ideas de los terro­ris­tas argen­ti­nos nos hubié­ra­mos pare­cido a Cuba, país donde se entre­na­ban para per­pe­trar aten­ta­dos y tomar el poder.

No reco­no­cen que si la acu­mu­la­ción de capi­tal no la con­si­guen los empre­sa­rios pri­va­dos con su esfuerzo, es el Estado el que se encarga de ello.. Éste se vuelve cada vez mas voraz y, final­mente, debi­lita a la socie­dad civil y se con­vierte en el único patrón, el que reparte la riqueza, aumen­tando, de este modo, la injus­ti­cia social y la corrupción.

Con­tra­ria­mente a lo que ase­gu­raba Marx, el sis­tema capi­ta­lista no depende de qui­tar­les el capi­tal a los ricos para dár­selo a unos pocos ami­gos como lo hacen en la actua­li­dad los regí­me­nes comu­nis­tas o popu­lis­tas, sino en crear riqueza donde no la hay.

Ata­can a EEUU, repre­sen­tante del pro­greso occi­den­tal y, utó­pi­ca­mente, creen en idea­li­za­das socie­da­des pri­mi­ti­vas o en un paraíso socia­lista. Se ponen anteo­je­ras para no ver el fra­caso de esas ideas en el mundo entero. Les bas­ta­ría ana­li­zar la dife­ren­cia de riqueza entre los paí­ses capi­ta­lis­tas y los que lo rechazan.

Esta­dos Uni­dos, Canadá, Aus­tra­lia, los paí­ses occi­den­ta­les euro­peos, no les dicen nada, no los com­pa­ran con Cuba, Afga­nis­tán, Corea del Norte donde no per­mi­ten fun­cio­nar a los mer­ca­dos, y el sis­tema de racio­na­miento suele ser per­ma­nente. La des­truc­ción del capi­tal y el estan­ca­miento, es lógica con­se­cuen­cia de un sis­tema que rechaza los libres inter­cam­bios humanos.

China nos da más infor­ma­ción: Si bien este país acepta la eco­no­mía de mer­cado no pode­mos decir que es un país capi­ta­lista. Para que lo sea deberá ger­mi­nar un poder limi­tado, res­peto por los dere­chos civi­les, jus­ti­cia inde­pen­diente, plu­ra­lismo polí­tico y liber­tad de expre­sión sin los cua­les en nin­gún país el sis­tema capi­ta­lista puede arraigarse.

Sin embargo, el reco­no­ci­miento de la pro­pie­dad pri­vada y la crea­ción de ban­cos y otras ins­ti­tu­cio­nes que pro­mueve la eco­no­mía de mer­cado, suma­dos a la con­fianza que debe sos­te­ner con el resto del mundo para poder seguir cre­ciendo eco­nó­mi­ca­mente es pro­ba­ble que obli­gue a China a, no sola­mente abrir su eco­no­mía, sino a rom­per las bases del socia­lismo. De esa manera podrá diri­girse hacia una demo­cra­ti­za­ción pau­la­tina. Podría ser posi­ble si se for­ta­lece la socie­dad civil y pre­siona por el cambio.

El capi­ta­lismo, con­tra­ria­mente a lo que gene­ral­mente se cree, esta ligado a la ética que sos­tiene una base de paz, de reci­pro­ci­dad y de res­peto de los acuer­dos y de los dere­chos civi­les por parte del gobierno, la jus­ti­cia, y las personas.

Los argen­ti­nos mere­ce­mos un mila­gro: vol­ver a los valo­res que pro­pi­cian el sis­tema capi­ta­lista para que poda­mos salir del círculo vicioso en que nos entie­rra el intento de pla­ni­fi­ca­ción cen­tral del gobierno actual.

El res­peto por la pro­pie­dad pri­vada es fun­da­men­tal para que un país pro­grese en todo sen­tido. Y la más impor­tante es la per­sona. Tanto el ciu­da­dano común como el empre­sa­rio debie­ran ser libres para deci­dir su pro­pio des­tino. No se nece­sita que el gobierno decida por ellos, el hom­bre libre es mucho más crea­tivo y efi­caz que los buró­cra­tas estatales.

Nin­gún sis­tema eco­nó­mico es per­fecto, ade­más en las socie­da­des capi­ta­lis­tas, o en vía de serlo, sus estruc­tu­ras son natu­ral­mente asin­cró­ni­cas por lo cual el desa­rro­llo de unas es mayor que el de otras. Puede ser, por ejem­plo, mas moderna la estruc­tura eco­nó­mica que la polí­tica como sucede en China en la actua­li­dad, incluso en algu­nos paí­ses euro­peos. Esto pro­duce con­flic­tos difí­ci­les de solu­cio­nar o mori­ge­rar, pero, la com­pa­ra­ción más burda nos per­mite ase­gu­rar que el sis­tema capi­ta­lista es el que per­mite mucha mejor pro­duc­ción, pro­duc­ti­vi­dad y cali­dad de vida.

Y para “los jóve­nes imber­bes”, como los llamó Perón, que creen, aún, en las ideas mar­xis­tas y pre­ten­den que los obre­ros son explo­ta­dos en un régi­men capi­ta­lista, vaya la retrac­ta­ción de Engels en la reedi­ción de su libro “La situa­ción de las cla­ses obre­ras en Ingla­te­rra”. Refi­rién­dose a lo que ocu­rría en ese país en 1892 escri­bió: “El estado de cosas des­cripto en éste libro per­te­nece hoy al pasado por lo menos en lo que res­pecta a Ingla­te­rra”. ¿Que diría hoy, tam­bién Marx, si vie­ran el pro­greso mate­rial y espi­ri­tual de los paí­ses donde bri­lla un sis­tema capi­ta­lista y demo­crá­tico donde el gobierno es limi­tado y res­peta los dere­chos individuales?

(*) Autora de “El Cre­púsculo Argen­tino”. Ed. Lumiere, 2006

Autor: Elena Valero Narváez(*)

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4 Comentarios en “Primer mandamiento del progreso:
respeto por la propiedad privada”  

  1. 1 Dario

    Extensa, intere­sada y sim­plista des­crip­ción de la his­to­ria del capitalismo/liberalismo, de donde resulta que quien no com­parte sus ideas es un inci­vi­li­zado retro­grado, enemigo del pro­greso y la libertad.

    De nin­guna manera se pue­den negar los apor­tes del libe­ra­lismo en todos los órde­nes. Tam­poco se trata de negar la pro­pie­dad pri­vada o los dere­chos indi­vi­dua­les, etc.

    Sería muy extenso reba­tir cada párrafo de este texto ideo­ló­gi­zado donde se igno­ran hechos his­tó­ri­cos y reali­da­des actua­les que no cie­rran con la defensa que hace de un sis­tema filo­só­fico tan utó­pico como el mar­xismo y que por tales razo­nes no exis­tió nunca.
    Pero bue… vea­mos algunos…

    La fuerza” es sólo una de las mani­fes­ta­cio­nes “del poder”. El poder exis­tió y exis­tirá, aún cuando por lo pronto, pre­fiera dejar la fuerza como último recurso. Es decir para con­se­guir sus fines creó las ins­ti­tu­cio­nes democráticas.

    El “fan­tás­tico cre­ci­miento eco­nó­mico de los paí­ses capi­ta­lis­tas” fue como resul­tado de trans­fe­ren­cia de recur­sos de los paí­ses menos desa­rro­lla­dos y la crea­ción de un cerco de paí­ses esta­bles para con­te­ner el avance de la ex URSS.
    Por favor… Enté­rese… de ayer a hoy las cosas no han cam­biado dema­siado. La inva­sión de Irak, Libia, etc. fue por petróleo.

    Escribo estas líneas y me pre­gunto si se trata de des­co­no­ci­miento o des­ho­nes­ti­dad deliberada.

    En cuanto a los con­flic­tos ideo­ló­gi­cos del ter­cer mundo; podría decirse que el mar­xismo avanzó, por su cuenta, sólo en regio­nes donde las con­di­cio­nes de vida y explo­ta­ción fue­ron terri­bles. En todo el resto del mundo la finan­cia­ción, logís­tica y apoyo de la prensa fue faci­li­tado en gran medida por Gobier­nos y Cor­po­ra­cio­nes capi­ta­lis­tas. Esa reali­dad está docu­men­tada y no puede ser igno­rada por la Sra.

    Nada tiene que ver la demo­cra­cia, los dere­chos civi­les, la liber­tad, etc con el capi­ta­lismo. Esos valo­res los tiene el libe­ra­lismo y en ese sen­tido, los adop­tan como “reli­gión o fé” como cual­quier mar­xista con su dogma. Y al capi­ta­lismo le impor­tan un rabanito.

    Allí donde un país mues­tra carac­te­rís­ti­cas de “Nación Sobe­rana”, negando los pre­su­pues­tos eco­nó­mi­cos capi­ta­lis­tas o mar­xis­tas; apa­re­cen los libe­ra­les con sus cua­tro dere­chos ano­ta­dos en un código, su idea de liber­tad para­lí­tica y for­mal y con su fór­mula cien­tí­fica de la feli­ci­dad; tachando de nazi, fas­cista o cual­quier bar­ba­ri­dad sin dife­ren­cia alguna con su inven­tado archi-enemigo mar­xista con todo el apoyo de la prensa amiga.

    Y ya me canse de reba­tir tanta estre­chez. O como dije antes; tal vez “des­ho­nes­ti­dad deliberada”.

    Dario LLORCA

  2. 2 elena valero narváez

    Dario:Usted cree que los paí­ses ricos explo­tan a los pobres. Se equi­voca cre­yendo como todo socia­lista que si hay riqueza es por­que hubo robo. No com­prende la natu­ra­leza de la crea­ción social que está ligada siem­pre a las inter­ac­cio­nes. Tam­bién con­funde capi­ta­lista con capitalismo.El capi­ta­lismo surge de la fan­tás­tica expan­sión de los mer­ca­dos. Implica pro­duc­ción masiva (los pobres por pri­mera vez en la His­to­ria pudie­ron acce­der a innu­me­ra­bles bie​nes​.Si supri­mié­ra­mos al capi­ta­lismo vol­ve­ría­mos al medioevo​.No puede desa­rro­llarse sin una diver­si­fi­cada trama ins­ti­tu­cio­nal ligada al estado de dere­cho, a la jus­ti­cia fun­dada en la auto­no­mía y la liber­tad de las per­so­nas. Los capi­ta­lis­tas pue­den ser bue­nos o malos pero el sis­tema capi­ta­lista, que no es lo mismo, es el que per­mi­tió que vivié­ra­mos como nunca lo imá­gi­na­mos. Por supuesto que no no da la feli­ci­dad que si existe es una cons­truc­ción per­so­nal.
    Elena

  3. 3 Dario

    Esti­mada Elena
    Me pre­gunta y se con­testa!!!
    A lo pri­mero; Púes no; no creo que los paí­ses ricos explo­ten a los pobres… creo que los paí­ses pode­ro­sos “deter­mi­nan las reglas de juego”. Es decir; “todas las reglas” tam­bién las eco­nó­mi­cas. Eso “es un hecho”; y los hechos no son bue­nos o malos.
    Serían muy ton­tos si impu­sie­ran reglas donde no ten­gan segu­ri­dad de ganar, ton­tos si no las cam­bia­ran cuando alguien aprende a jugar y reton­tos si ellos mis­mos no fue­ran los únicos auto­ri­za­dos a las excep­cio­nes.
    En todo caso; me parece natu­ral. Nada sería más loco e injusto que las reglas las impon­gan los paí­ses débiles.

    Res­pecto a lo segundo: No, no nece­sa­ria­mente donde hay riqueza hubo robo, chan­taje, cohe­cho, asi­me­tría de poder en la nego­cia­ción u opor­tu­nismo. Tam­bién hay ricos hones­tos.
    Capi­ta­lismo, capi­ta­lista… semán­tica!!! No con­fundo nada. Y no tengo nada en con­tra del capi­ta­lismo o los capi­ta­lis­tas; el socia­lismo o los socia­lis­tas.
    El capi­ta­lismo y el socia­lismo con sus fór­mu­las cir­cu­la­res han hecho res­pe­ta­bles apor­tes a la huma­ni­dad; impo­si­bles de igno­rar. Han mejo­rado la vida de mucha gente y tam­bién son res­pon­sa­bles de muchas… pero muchí­si­mas muer­tes.
    ¿Esa será la dife­ren­cia?: las mejo­ras res­pe­ta­bles son del capi­ta­lismo y las muer­tes las apor­ta­ron los capi­ta­lis­tas. Y lo mismo se puede apli­car al socia­lismo con menos res­pe­ta­bles mejo­ras y muchos más muertos.

    Se me ocu­rre que, como es de espe­rar; el capi­ta­lismo engen­dra capi­ta­lis­tas y el socia­lismo socia­lis­tas. Aún cuando ambos dicen exis­tir desde siem­pre, uno nació pri­mero y el otro como con­se­cuen­cia des­pués. Que más da… son hijos del mismo padre y podría haber sido al revés. De cual­quier modo, para el que los ve a la par… son tan igua­les en los efec­tos.
    El indi­vi­duo que pre­tende impo­nerse a la colec­ti­vi­dad, la colec­ti­vi­dad al indi­vi­duo, el resul­tado es el mismo, el efecto es igual: Socie­dad indi­vi­dua­lista, socie­dad colec­ti­vista… hor­mi­guero per­fecto, alie­na­ción y pen­sa­miento único.

    Insisto… y sin estar en con­tra o a favor de uno u otro bando, sino mirando las ideo­lo­gías como sis­te­mas de ideas bien inten­cio­na­das y desde la pers­pec­tiva his­tó­rica humana. Es decir como pasos nece­sa­rios en la evo­lu­ción social humana (lejos de la dia­léc­tica mar­xista). Es decir; ver­da­des tran­si­to­rias que per­mi­ten al hom­bre orga­ni­zarse, vivir y pros­pe­rar en una época.

    No me ima­gino al mundo sin capi­ta­lismo pero tam­poco me lo ima­gino sin socia­lismo. No puedo enten­der que los emban­de­ra­dos de cada bando, pien­sen que puede exis­tir uno sin el otro. Creo que las apa­ren­tes dife­ren­cias que mues­tran entre ambos son sólo “un malen­ten­dido entre her­ma­nos”; siem­pre detes­ta­rán más a alguien que no es de la fami­lia… y lla­ma­rán fas­cista a cual­quiera que piense en una ter­cera opción. O los que como yo no resis­ten nin­guna fórmula.

    Que la expan­sión de los mer­ca­dos; que la pro­duc­ción masiva; que los pobres ten­gan celu­lar. Que la igual­dad, que la plus­va­lía. Bla, bla, bla. Eso existe en la ima­gi­na­ción de los que ima­gi­nan.
    La reali­dad es que sin plus­va­lía no hay nego­cio, sin nego­cio no hay capi­tal y sin capi­tal no hay pro­greso eco­nó­mico… la ver­dad, tam­bién, es que los pobres no tie­nen celu­lar: “los celu­la­res tie­nen pobres”.

    Es cierto…el capi­ta­lismo pro­me­tió el pro­greso… y cum­plió; pero nunca dijo que a cam­bio de la feli­ci­dad. Incluso, a la fecha, es loco ima­gi­narla.
    Tal vez nunca pen­sa­ron que el mer­cado mer­can­ti­liza, el mate­ria­lismo mate­ria­liza, el indi­vi­dua­lismo indi­vi­dua­liza y así…
    Pues yo quiero el pro­greso… pero más quiero la feli­ci­dad. Aún cuando se que es una abs­trac­ción, un abso­luto; es un buen lugar como des­tino. Ade­más incluye al progreso.

    Ni cabe la com­pa­ra­ción… pero por lo que sabe­mos del medioevo; sus valo­res, sus leyes, sus códi­gos, su jus­ti­cia, su lite­ra­tura, su arte, su polí­tica, sus gue­rras… esta­ban más cerca de la feli­ci­dad. Y sería intere­sante saber como ima­gi­na­ban el futuro y que opi­na­ban del progreso.

    Sin dudas que el camino a la feli­ci­dad es per­so­nal… y acierta srá. Elena, pero debió usar “la pala­bra mágica” PER­SONA. Por­que no existe feli­ci­dad indi­vi­dual o social. Existe feli­ci­dad per­so­nal. Tam­poco existe liber­tad indi­vi­dual o colec­tiva (más allá de la for­mal o legal); la liber­tad es algo que puede o no alcan­zar “la persona”.

    Es que a los indi­vi­duos puede ence­rrar en una fór­mula indi­vi­dua­lista o colec­ti­vista y alcan­zar cierto éxito, pero siem­pre a costa de “la per­sona”. Por­que ambas opcio­nes pro­po­nen la unión por las igual­da­des; Estan­da­ri­za­ción.
    Siem­pre se puede defi­nir al indi­vi­duo; a él, a sus gus­tos y nece­si­da­des (es fácil obser­ve­mos a cual­quiera). Pero la defi­ni­ción de una per­sona no se corres­ponde con nin­guna otra y final­mente debe­mos acep­tar que las par­ti­cu­la­ri­da­des esta­ble­cen dife­ren­cias. Las per­so­nas y sus per­so­na­li­da­des son un pro­blema para cual­quier ideología.

    La per­sona, es un pro­blema por muchas razo­nes. Unir a las gen­tes por las dife­ren­cias es pro­ble­má­tico. Y hablar sobre ello es un tema apa­sio­nante… pero largo.
    El hecho es que esa “cons­truc­ción per­so­nal” de la que habla, y es cierto, y redundo en decir: Una “cons­truc­ción personal”…si es de “una per­sona” nunca puede darse sin su comu­ni­dad, su Nación y su mundo. Un indi­vi­duo egoísta tal vez pueda ima­gi­nar o cons­truir algo en el mundo de hoy y sen­tirse satis­fe­cho.
    La ver­dad es que a las per­so­nas se nos hace difí­cil cual­quier cons­truc­ción fuera del están­dar. Y alguien me dirá… “En el capi­ta­lismo cada uno vive como quiere”. Bue…hay está pues… si vivo como quiero chau pro­greso. Es decir pro­greso o felicidad.

    Que avance sig­ni­fi­ca­tivo; en el pasado el x por ciento de la pobla­ción moría por falta de aten­ción medica y hoy se muere igual por­cen­taje pero de 7.000.000.000. Ayer miles morían por enfer­me­da­des; hoy millo­nes se ali­men­tan con basura y muchos miles mue­ren de ham­bre.
    Ayer la gente tomaba agua, res­pi­raba y vivía en un mundo difí­cil pero seguro y con futuro; hoy agua con­ta­mi­nada, aire irres­pi­ra­ble, inse­guro, injusto y lo peor “sin futuro”.

    ¿Qué cons­truc­ción? La cons­truc­ción de una per­sona es fun­da­men­tal­mente “al futuro” incluye a fun­da­men­tal­mente a sus hijos y los hijos de los hijos y final­mente el mundo en que vivi­rán.
    No quiero vol­ver al medioevo, ade­más no puedo, pero los hom­bres de cual­quier época pasada, ante­rior a la revo­lu­ción indus­trial, tra­ba­ja­ban para el futuro y lo ima­gi­na­ban mejor. Hoy el hom­bre egoísta tra­baja para el pre­sente y su pro­yecto “su cons­truc­ción” (para seguir con el mismo ter­mino) es él y le importa un raba­nito el futuro.

    Otra vez… alguien me dirá ¿Qué culpa tiene el capi­ta­lismo, incluso el socia­lismo si a ud. le pare­cen igua­les?. ¿ Ade­más 7.000.000.000 mori­rían rápi­da­mente sin capitalismo?.

    Es que una cosa trajo a la otra, sería la res­puesta.
    Entiendo a estas altu­ras fútil dis­cu­tir “el dogma” capi­ta­lista. Des­pués de todo; las ideo­lo­gías (como lo dije) son sis­te­mas de ideas bien inten­cio­na­dos que res­pon­den a las nece­si­da­des de una época. Sólo me remito a los efectos.

    El pro­greso ha sido, hasta la fecha, única y estric­ta­mente tec­no­ló­gico. En ese sen­tido en algu­nos siglos hemos avan­zado más que en muchos mile­nios ante­rio­res; y no está nada mal pero en con­tra­par­tida un griego vul­gar de la edad de bronce se con­vierte con cada avance tec­no­ló­gico más y más en un gigante. Los grie­gos no se agran­dan (esos grie­gos ya no exis­ten)… noso­tros nos achicamos.

    El capi­ta­lismo fue; el socia­lismo fue. Fue­ron solu­cio­nes de una época. Ahora son un pro­blema. Y un pro­blema de difí­cil solución.

    Dario LLORCA

  4. 4 Dario

    Hola…hola…me copia. Cambio…

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