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La tragedia de Once
El jefe del SAME, Alberto Crescenti, reconoció que las víctimas fatales podrían superar ese número; hay más de 600 heridos, 60 de ellos en grave estado; se produjeron algunos incidentes en el hall de la estación
Al menos 49 muertos y más de 600 heridos, 60 de ellos de gravedad, dejó la tragedia de esta mañana registrada en la estación Once luego de que una formación de la línea Sarmiento impactara contra el andén en plena hora pico. Se trata de 48 adultos y un menor, según confirmó un vocero de la Policía Federal. Sus cuerpos están siendo trasladados a la morgue del cementerio de Chacarita.
El jefe del SAME, Alberto Crescenti, reconoció que las víctimas fatales podrían superar ese número y confirmó que el operativo de rescate de los pasajeros que permanecían atrapados entre el primero y el segundo vagón finalizó pasado el mediodía.
Más temprano, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, había admitido la posibilidad de que hubiera víctimas fatales, aunque se mantuvo cauto a la hora de brindar detalles sobre el siniestro.
El accidente
Según los datos que se tienen hasta el momento, una formación de la línea Sarmiento, que se habría quedado sin freno, se embistió esta mañana contra el tope del andén y causó el desastre.
Video: El traslado de las víctimas
“Fue una frenada muy fuerte. Me quebré el brazo”, señaló una de las pasajeras afectadas que viajaba a bordo. “El tren se ve que se quedó sin frenos y chocó. Viajaba de Moreno a Once. Me caí, se me cayó gente encima”, relató en diálogo con radio Mitre.
El accidente y sus causas son investigados por el juez federal Claudio Bonadío.
Video: El pedido desesperado de los atrapados (Youtube.com/Rosciort)
El caos tras el impacto
La noticia del accidente se conoció en medio del operativo sanitario montado en el puerto de Buenos Aires luego de la llegada del crucero en que una tripulante murió por gripe B. En ese contexto, Crescenti habló por primera vez y adelantó a la prensa que había enviado unas 15 ambulancias a la zona, pero admitió no tener más detalles sobre la situación.
Tiempo después, personal del SAME comenzó a retirar en camillas a los pasajeros que sufrieron heridas de diferente consideración y los trasladaba a hospitales cercanos. En tanto, otras personas, con heridas leves, se alejaron del lugar caminando.
Por su parte, el conductor del tren que impactó contra la valla de contención al ingresar a la estación Miserere fue retirado de la formación y llevado en ambulancia. Se trató de uno de los operativos que mayor tensión tuvo, ya que decenas de rescatistas se reunieron en el frente del tren para intentar sacarlo de los hierros retorcidos. Trascendió que tendría comprometidas las piernas.
Sobre las tareas desarrolladas en el lugar, el director de Defensa Civil del gobierno porteño, Daniel Russo, reconoció que el trabajo para rescatar a las personas atrapadas “fue tremendo y angustiante”.
“Las estructuras de los trenes son muy complicadas y rígidas, se complicó mucho moverlas, las personas estaban atrapadas y apresionadas entre sí. El trabajo de Bomberos fue tremendo y angustiante por algunos momentos, pero la mayor parte de las personas fue liberada y faltan algunos minutos más para liberar a los últimos”, sostuvo en declaraciones a la prensa.
Incidentes en la estación
Algunos incidentes y corridas se produjeron esta tarde en el hall central de la estación de trenes de Once. Pasajeros que piden y esperan la reanudación de servicios ferroviarios, a ocho horas del accidente, se enfrentaron con la guardia que custodia el lugar.
Algunas personas, cansados de esperar para tomar el servicio, arrojaron botellas, palos y sillas contra efectivos de la Policía Federal y de Infantería que resguardaban la zona. La tensa situación duró pocos minutos y se logró controlar.
Palabras oficiales
Horas después del accidente, la empresa TBA emitió un comunicado que difundió a través de su página web. En el texto, manifestó que “lamenta profundamente el grave accidente” y envió sus condolencias a los familiares de los pasajeros fallecidos. Además, añadió que se mantiene “preocupada por el estado de salud” de los lesionados en el choque.
Tras agradecer a todas las autoridades que participaron en el operativo, TBA indicó que habilitó el número telefónico 0800–3333-822 para quienes quieran solicitar mayor información.
Por otro lado, señaló que la empresa se encuentra realizando las tareas de investigación del siniestro para lograr un pronto esclarecimiento del hecho. Para ello, “está colaborando con la información necesaria de este accidente con todos los organismos de control y entregando a la Justicia Federal los videos pertenecientes a la formación ferroviaria involucrada, poniéndose a total disposición de la misma”.
Para consultar por el estado de los heridos:
Los familiares pueden comunicarse al Hospital Durán (4981–2790 / 4982–5555) y al Hospital Ramos Mejía (4127–0400)
Los teléfonos 4318–3682 y 4318–3462 fueron habilitados por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación para la atención de familiares y víctimas.
El 136, 147 y 0800–999 2727 (para quienes llaman fuera de la Ciudad de Buenos Aires) fueron habilitados por el Gobierno porteño para realizar consultas sobre dónde fueron derivados los heridos.
La nómina de víctimas, que se publicará en sucesivos partes que informará el Ministerio de Salud porteño, también se podrá consultar en la página http://buenosaires.gob.ar/2012–02-22-accidente-tren-sarmiento/
La línea involucrada
La línea Sarmiento, que protagonizó el accidente de esta mañana, reúne varios ramales. El involucrado en el choque de hoy es el ramal electrificado Once-Moreno, con 36 kilómetros de extensión.
De todas las redes, la del Sarmiento es uno de los servicios más completos. Su área de influencia abarca el sector Oeste de la Capital Federal y diez municipios del Gran Buenos Aires..
Fuente: La Nación
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7 Comentarios en “La tragedia de Once”
Porfavor espere...


















una verdadera trajedia que se pudo aver evitado .espero que no pase mas algo asi
Esta todo atado con alambre!!!!!.….Ojo con Aerolineas Argentinas, yo no me subo a esos aviones ni loca!.….esto sigue igual, nosotros lo permitimos.
LOS SUBSIDIOS Y LA CORRUPCION MATAN
Hoy ocurrió la tragedia del FF.CC. Sarmiento en estación Once, 600 heridos y 50 muertos, hasta las primeras 12 Hs..- Nada dice la noticia, de los mutilados físicos que quedarán, y menos aún de los mutilados mentales, por los hijos huérfanos, madres que perdieron a sus hijos, etc., etc.-
Este Gobierno que tiene UN PODER omnímodo, que le permite hacer a capricho, creó el boleto barato para todos y todas, pero lo que no les dijo a los usuarios, es que el riesgo de muerte por viajar, aumentaba muchísimo.-
Las decisiones empresarias están signadas por el negocio. Si se paga el boleto $ 1,50 y cuesta $ 12,00 pero el gobierno reconoce $8,00 al concesionario y le paga $ 6,50 de subsidio, esto hace que los $ 4,00 con los que deberían hacerse en inversiones de material rodante, así como en repuestos reparaciones, NO SE HACEN (a sabiendas y sotto vocce, del gobierno).- …Peeero si se compran repuestos en exterior (chatarra inútil), …¡¡Bueh!! Se autocompran chatarra, como una forma legal de mandar utilidades al exterior.
El gobierno como contrapartida no controla nada, y entonces una formación de vagones, sale del taller de reparaciones y los frenos no andan, y si hay un accidente con muertos, los seguros pagan $ 50.000 por muerto.- O sea que este accidente le costará a la empresa concesionaria $ 2.500.000, que en el festival de subsidios es una bicoca.- SOLO en enero 2012, el subsidio fue de 76 millones. La concesionaria atiende muy bien a su principal cliente: El poder del estado que le paga $ 6,50, y el negocio de vender boletos es cuasi marginal, total los pasajeros son cautivos, NO tienen cómo viajar de otra manera
lamentamos mucho esta tragedia tanto por las victimas y familiares como por la desconfianza que se crea en el gobierno argentino. La presidena deio pedir disculpas en publico, lamentar esta desgracia como la sentimos todos
La tormenta perfecta se cierne sobre Argenina: Populismo, Corrupcion y total incompetencia en la gestion de gobierno.
BUENOS AIRES, OTRO CHOQUE DE TRENES Y VAN…
Este accidente no enluta al país, lo que enluta al país son los actos impunes de corrupción en la función pública, los enriquecimientos ilícitos, el despilfarro de arcas del pueblo, la programada inseguridad que mata a miles de personas por año, el hambre, abandono y pobreza que mata a decenas de miles de indigentes y jubilados por año, el alarmante crecimiento de los cordones de pobreza, la entrega de nuestras riquezas naturales a capitales extranjeros, la imparable deforestación que atenta contra el equilibrio ecológico y aniquila a especies autóctonas, el avance del tráfico y consumo de drogas, los incentivados odios entre hermanos, los actos de anarquía en las calles, la corrupción policial, el vacío legal, la desprotección de niños y de ancianos que viven en las calles, etc.
EL ACCIDENTE FERROVIARIO de ayer no tiene explicación, aunque rápido van a decir que “la justicia está investigando”, que “los peritos trabajan en el lugar del hecho para determinar los motivos del choque” e innumerables excusas más para entretener a indignados ciudadanos, de paso los medios de prensa que se nutren de noticias macabras aumentarán ventas mostrando con insistencia manchas de sangre y entrevistas a damnificados con preguntas como éstas: ¿señora, qué hará ahora que su marido murió entre los hierros retorcidos?”, ¿cómo estaba el cuerpo de su sobrino cuando lo sacaron de las vías? ¿señor, le dolió mucho cuando vio que no tenía los brazos? y las estupideces de siempre de personas que en su ignorancia creen que viven en el primer mundo: “lucharé hasta las últimas consecuencias para que se haga justicia”, “quiero presos a los responsables”, “quiero que no vuelva a ocurrir un caso parecido, que éste sea el último”, “confío que la justicia va a llegar a la verdad” (?), paralelamente… los que tienen “la sartén por el mango” ganan unos días de distracción general, es decir, gracias a medios (no generalizo) que olvidan otros asuntos hablando hasta el cansancio del accidente ferroviario y envían a sus opinólogos a analizar lo que nadie podrá desentrañar durante siglos.
REALIDAD: las rutas no son controladas y hay muertes en todas partes por exceso de velocidad de automovilistas y abusos de camioneros que no respetan normas de tránsito; las calles y avenidas son pistas de carrera de líneas de ómnibus, transportes públicos que a sabiendas de las autoridades de aplicación (gobierno de la ciudad) violan luz roja, cruzan criminalmente a otros carriles, atropellan a transeúntes, causan mutilaciones y muertes (empresas que desde hace décadas tendrían inconfesables arreglos de trastienda para impunidad), y respecto a los servicios ferroviarios, los directivos son intocables y también hacen lo que quieren, todo se “suavizaría” en despachos clave, lo que explica la continuidad de accidentes (evitables) donde anualmente mueren decenas de personas y centenares sufren graves heridas. Perdón si en lo que voy a decir toco la guitarra de oreja, pero dudo que esté equivocado en todo: 1) las vías no tienen periódico mantenimiento (aunque los “técnicos” lo disfracen en actas firmadas y selladas); 2) las locomotoras tampoco tendrían los necesarios controles y las usan sin estar en condiciones para trabajar, con sistemas de frenos deficientes y otras fallas; 3) los vagones de pasajeros no serían revisados en sus ruedas y otros mecanismos que garanticen estabilidad; 4) generalmente hay un solo conductor en la cabina y, “acostumbrado” a la tarea la podría realizar leyendo, mandando mensajes de texto por celular, con sueño o bajo los efectos de alcohol u otra cosa ¿o dirán que todos son idóneos, incuestionables, responsables, correctos y trabajan descansados? ¿y si el hombre sufre una repentina descompensación? 5) Supongo que hay salas de “control” donde observan en alguna pantalla los ramales, desplazamientos, horarios, posibles velocidades, etc., y estarían comunicados con los conductores; 6) no sería raro que en las oficinas de “control” estén entretenidos en lo que no corresponde (como pasa en policía, observadores municipales, etc.). En definitiva, aquí se juegan importantes intereses económicos, con funcionarios oficiales por un lado y poderosos directivos en el otro; los muertos y heridos para estos señores serían sólo “números”, es decir, el resultado final se sellaría en una conversación amable –café mediante– y un apretón de manos, pacto secreto de “trataremos que no vuelva a ocurrir” y algún beneficio pícaro posiblemente saltando de sillón en sillón, así la impunidad queda asegurada y todos contentos. En la calle abundarán los dobles discursos, promesas de “reparación” de daños sufridos, vueltas burocráticas, citaciones, papeleríos y circo del mejor. Así estamos ¿o las estadísticas demuestran lo contrario en las rutas, calles, avenidas y vías de ferrocarril?
Dirán con ligereza que en muchos lugares del mundo hay accidentes; por supuesto, pero en sociedades avanzadas no ocurren desgracias permanentes por falta de control oficial y vista gorda de las empresas porque la justicia no es flexible con los poderosos, no faltan condenas, no hay folklórica impunidad para los que tienen “padrinos”, no se permiten abusos a los que podrían aportar dinero para campañas políticas; son sociedades donde se valora la vida ajena, no autorizan a cualquiera a manejar aviones, trenes, ómnibus, camiones, taxis, subterráneos, etc.
Aclaro: no pretendo ofender, no pongo a todos en la misma vereda, intento ser objetivo, me limito a revisar estadísticas, hechos tristes pasados y ¡vaya casualidad! siempre la impunidad ha palmeado la espalda a influyentes y responsables.
CARLOS ESTRADA *ex periodista parlamentario y ex columnista de revistas jurídicas, periodista de investigación con documentada trayectoria pública desde 1970.
Buenos Aires, Argentina, 23 de febrero de 2012.
ALGO MÁS ACERCA DEL CHOQUE DE TRENES EN ESTACIÓN ONCE
RESPETUOSAMENTE pregunto: ¿cómo van a reparar los gobernantes, las autoridades de aplicación y los empresarios ligados al asunto, tantas muertes y mutilaciones de seres humanos? (serían cerca de 700 heridos y más de 50 muertos) ¿con dobles discursos y promesas? ¿culpándose unos a otros para dilatar la milonga hasta que noticia nueva tape este horrible caso?
Seguramente muchos insensibles (no generalizo) que vivirían alejados de Dios y de espaldas al pueblo creen que estas desgracias “sólo caen sobre los demás”.
La vista gorda, la “tolerancia” (evito usar un término más acertado), los amiguismos, la aparente inacción oficial y la inquieta colita del tráfico de influencias contribuirían a que nuestras rutas siempre estén teñidas de sangre, que los camioneros no respeten normas vigentes y ocasionen choques impresionantes, que los denominados colectiveros maten peatones con total impunidad –salvajismo al volante-, que los conductores de locomotoras de manera seguida se vean involucrados en tragedias que asustan al mundo, etc. Conste: no todos serían negligentes ni criminales en potencia.
Faltarían comportamientos éticos, sistemas de control creíbles, inversiones correctas, rectas investigaciones, honestidad en las empresas, un Estado responsable que asuma posibles errores y que en todos los casos los jueces sirvan al derecho con independencia de otros poderes y no dejen impunes hechos sangrientos protagonizados por individuos que manejan vehículos de carga de conocidas empresas y transportes públicos donde los dueños y/o directivos serían intocables, irregularidades que se repiten inexplicablemente (80% evitables).
Abundarían los “distraídos” mientras LA NACIÓN SANGRA POR TODOS LADOS; a los choques que siembran muertos permanentemente, HAY QUE SUMAR: la pérdida de vidas humanas por la inseguridad; los daños al pueblo que producen a sabiendas los que trepan impulsados por ambiciones desmedidas; los incentivados odios entre hermanos que dan lugar a enfrentamientos violentos (desde trastienda demasiados pícaros moverían los hilos); actos criminales en crecimiento porque no hay condenas y las vueltas burocráticas permitirían desvirtuar pruebas; drogas que avanzan sobre los jóvenes (promesas del futuro) y los están llevando por el peor camino; indignante abandono de millones de ancianos y niños con hambre, etc.
Como pronostiqué en un acertado análisis del 23 de febrero p.pdo., MUCHOS “CACIQUES” INTOCABLES COMENZARON A LAVAR IMAGEN Y RÁPIDO PATEARON LA PELOTA LEJOS DE SUS NIDOS, tomarán medidas poco creíbles y nada más. Circo del mejor, el tiempo demostrará que la telaraña de los que manejan esta historia no se romperá, existirán secretos cuidadosamente protegidos, acusaciones cruzadas, “investigaciones” en direcciones equivocadas, la sociedad honesta terminará confundida, cansada de leer complicada novela, los ruidosos y justos reclamos no serán escuchados, el asunto irá desapareciendo de los medios de prensa (la noticia de ayer no es noticia), episodio tal vez recordado con letra pequeña si se lo permiten a los editores y la impunidad (incorregible vicio) estampará su tradicional sello.
CARLOS ESTRADA *escritor y periodista de investigación.
Buenos Aires, Argentina, 2 de marzo de 2012.
Nota: dos personas amigas de mi novia perdieron a familiares queridos en el accidente ferroviario de estación Once.