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	<title>La historia paralela &#187; Columnista invitado</title>
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	<description>Periodico Digital</description>
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		<title>Argentina, una República en desorden</title>
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		<pubDate>Sat, 04 Feb 2012 23:30:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnista invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Omar Alonso]]></category>

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		<description><![CDATA[El Columnista Invitado de Hoy:Jorge Omar Alonso Discursos sobre la Primera Década de Tito Livio no son sólo la obra de teoría política más ambiciosa de Nicolás Maquiavelo (1469–1527), sino también un libro combativo y militante, escrito entre 1513 y 1520 en el ostracismo político, alimentando el propósito de servir de instrumento para edificar el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h4>El Columnista Invitado de Hoy:Jorge Omar Alonso</h4>
<p><strong><img class="alignleft" title="Jorge Omar Alonso" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/th_Alonso.jpg" alt="" width="120" height="140" />Discursos sobre la Primera Década de Tito Livio no son sólo la obra de teoría política más ambiciosa de Nicolás Maquiavelo (1469–1527), sino también un libro combativo y militante, escrito entre 1513 y 1520 en el ostracismo político, alimentando el propósito de servir de instrumento para edificar el futuro inmediato, con la perspectiva de una república italiana con centro en Florencia.</strong><span id="more-62349"></span></p>
<p>Sin entrar en contradicción con “El Príncipe”, que se ocupa de la formación de los estados o de su reforma en situaciones de crisis, esta obra de madurez defiende la superioridad de la república en relación con valores tales como la libertad, el bien común, la igualdad, el respeto a la ley o el patriotismo.</p>
<p>Como se dice en la introducción a la obra editada por Lozada, “el sentido de inspiración en el pasado y de crítica a la decadencia de sus contemporáneos, estaba siempre presente en el pensamiento de Maquiavelo”.</p>
<p>Para éste el mejor régimen es una República bien organizada (toma como ejemplo la República Romana), aquella que logre dar participación a los dos partidos de la comunidad para de esta manera contener el conflicto político dentro de la esfera pública.</p>
<p>Ante esta hora nefasta de incertidumbre y conflicto que vive Argentina, el pensamiento del florentino acude a desempañar la visión de una Patria sojuzgada bajo la presión de un régimen miserable.</p>
<p>Porque en la obra señalada, a su autor verdadero precursor de la teoría política moderna, le interesa comunicar su experiencia y su conocimiento, y es por ello que acudimos a su pensamiento.</p>
<p>“Se puede llamar feliz a aquella república donde surgiera un hombre tan prudente que le proporcione leyes ordenadas de modo que pueda vivir con seguridad bajo ellas sin tener necesidad de corregirlas”</p>
<p>Desde este punto de vista siempre faltó ese tribuno prudente y sabio en nuestro País, que comportara sapiencia para la felicidad y seguridad del ciudadano.</p>
<p>Este ciudadano no es feliz porque vive en la inseguridad más extrema que le cercena lo más preciado: su vida.</p>
<p>Argentina es una República en desorden, sin virtudes, sin educación y sin leyes buenas y sabias, en poder de una gavilla de miserables e inmorales, que nada bueno pueden aportar a la sociedad porque: “los buenos ejemplos nacen de la buena educación, la buena educación de las buenas leyes… .”, de las que carecemos.</p>
<p>Con respecto a la existencia en el tiempo de las repúblicas dice Maquiavelo: “… están mejor organizadas tienen vida más larga, las que mediante sus instituciones, se pueden renovar a menudo… .si no se renuevan no pueden durar”. Aquí nos preguntamos cuanto tiempo más puede durar este régimen que padecemos desde hace nueve años, y que nuevamente pugna por quedarse en forma vitalicia con el poder, si se confirma lo escrito por Luis Majul en La Nación: “La noticia no es de último momento, ni sorpresiva ni inesperada. Sin embargo, impactará con fuerza en la Argentina de los próximos años: la presidenta Cristina Fernández hará todo lo posible por eternizarse en el poder. Y usará todas las herramientas políticas para lograrlo, aunque se encuentren al borde de la legalidad. ¿Cómo se puede asegurar semejante cosa si todavía nadie lo ha dicho de manera explícita?, se preguntará el lector desprevenido. Porque la necesidad de perpetuidad está grabada en el ADN de Ella, así como lo estuvo en la naturaleza de El hasta horas antes de su muerte”.</p>
<p>Nuestra “monarca” deberá tener muy en cuenta que se comienza a perder el gobierno: “cuando empiezan a violar las leyes”, como se pretende hacer con la Constitución Nacional. Pero nada puede garantizarnos que no prosiga “reinando” hasta su final, si cuenta con la complacencia de los súbditos que la siguen. Ya que es evidente que resulta: “tan difícil y peligroso querer liberar a un pueblo que quiere ser esclavo… .”</p>
<p>Está pendiente la salvación de la Nación y su restauración, y en estos trabajos, como finalmente decía nuestro autor: “cuando se decida toda la salvación de la patria, no se debe cuidar ninguna consideración de justicia o injusticia, piedad o crueldad… . .debe seguirse totalmente la decisión que salve su vida y mantenga su libertad”</p>
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		<title>A Propósito De María Corina Machado Presidente</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2012/02/01/a-proposito-de-maria-corina-machado-presidente/</link>
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		<pubDate>Wed, 01 Feb 2012 07:59:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnista invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Germán Carrera Damas]]></category>

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		<description><![CDATA[El Columnista Invitado de Hoy: Germán Carrera Damas 57º Mensaje histórico Ver surgir, formarse y crecer una personalidad representativa de una de las más nobles y promisorias tendencias de nuestra historia republicana contemporánea, es, para un historiador, un privilegio. Consciente de esta posibilidad y oportunidad, puse atención al desenvolvimiento de María Corina desde su patriótica [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>El Columnista Invitado de Hoy: Germán Carrera Damas</strong></p>
<p><em><strong>57º Mensaje histórico </strong></em></p>
<p><strong><img class="alignleft" title="Germán Carrera Damas" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/German-Carrera-Damas.jpg" alt="" width="125" height="119" />Ver surgir, formarse y crecer una personalidad representativa de una de las más nobles y promisorias tendencias de nuestra historia republicana contemporánea, es, para un historiador, un privilegio. Consciente de esta posibilidad y oportunidad, puse atención al desenvolvimiento de María Corina desde su patriótica y eficaz actuación en Súmate. Tuve la oportunidad de colaborar con esa organización, que consideré y considero necesaria, para estimular y orientar al pueblo venezolano, en su tenaz marcha hacia su definitiva conformación como una sociedad genuinamente democrática. La entereza demostrada por María Corina en medio de las agresiones de todo tipo contra su persona; unida a la lucidez con que en su carácter de representante de ese equipo, guardián de la Soberanía popular, supo recomendar la tarea que realizaban, me dispuso para cumplir mi deber social de historiador con ocasión del lanzamiento de María Corina como candidata a una diputación, lo que hice enviándole el siguiente mensaje público de respaldo: </strong><span id="more-62215"></span></p>
<p>“Tu candidatura es la natural culminación de un prolongado y fructífero servicio a la causa del restablecimiento pleno de la Democracia en la sociedad venezolana. Tu has contribuido, ejemplarmente, a mantener viva y activa nuestra democracia, aportándole estímulo informado, ejemplo de organización, y orientación sociopolítica; todo en defensa de la soberanía popular. Tu presencia en el bloque democrático del parlamento, que habrá de surgir de las próximas elecciones, gracias a la masiva votación de quienes vivimos activamente la Democracia, significará que todos nosotros, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, que votaremos por ti, en las primarias y en la elección final, estaremos representados por quien ha ganado y merece nuestra confianza.”</p>
<p>El jueves 12 de enero participé en el acto de instalación de un movimiento denominado Compromiso de Venezuela, cuyo fin es auspiciar y apoyar la candidatura de María Corina en las elecciones primarias programadas acertadamente por la Mesa de la Unidad Democrática, a efectuarse el próximo 12 de febrero. Al intervenir, brevemente, en este acto comencé por declarar que mi presencia y participación se explicaban por verse así satisfecho un pedido mío a María Corina; y enuncié las razones que, desarrolladas, componen el fundamento del presente mensaje histórico. Dije en aquella reunión que a esas razones, tres, les seguiría una breve anécdota que creo pertinente.</p>
<p>La primera razón: He seguido la trayectoria de María Corina como observadora-participante de la cuestión política venezolana, desde su actuación, muy destacada, en la organización de vigilancia ciudadana denominada Súmate. En reuniones con sus activistas, y en conversaciones directas con algunos de ellos, incluida la propia María Corina, pude catar la patriótica determinación que les animaba a cumplir su deber de contribuir a salvaguardar la Soberanía popular, en el curso de su expresión electoral. Pude así apreciar cómo quienes esta tarea adelantaban tenían una idea clara e informada de la importancia decisiva que reviste, en el sistema sociopolítico republicano, el proceso de formación del Poder público, entendido como una instancia más amplia y compleja que el acto de votación. Veía de esta manera corroborada la aseveración, reiterada de mi parte, de que es en el proceso de formación del Poder público donde radica la fuente no sólo de la legalidad de ese Poder, sino también la fuente de su legitimidad. María Corina y sus compañeros de labores montaban así guardia, velando por la salud de la República.</p>
<p>La segunda razón: He observado y analizado el desempeño de María Corina, como candidata a Diputado, como Diputado y como candidata a la nominación presidencial. De esa observación y análisis ha quedado en claro la propiedad con que ha sabido María Corina correlacionar su prolongado estudio de la formación del Poder público, con su desempeño como candidata en procesos electorales de diversa naturaleza. Creo que la base de este logro ha consistido en la asimilación del principio básico de la Soberanía popular, que consiste en una combinación de respeto y amor respecto del pueblo venezolano. Respeto, porque la conducta de ese pueblo ha motivado el altamente informado juicio de María Corina sobre su hacer la Democracia. Amor, porque le sabe capaz de perseverar en el empeño de erradicar el despotismo y de realizarse como una sociedad genuinamente democrática.</p>
<p>La tercera razón: Consiste en que esa prolongada observación y el trato personal me han permitido apreciar en María Corina cualidades nada comunes. En sus intervenciones en los medios ha demostrado lucidez expositiva, al revelar estar bien informada y haber reflexionado sobre las materias y cuestiones planteadas a la sociedad venezolana, al igual que consistencia conceptual respecto de problemas y soluciones. Ha dado prueba de pertinencia en la elección de oportunidades de presencia y acción; y de honestidad discursiva nacida de genuina convicción. En suma, cualidades que reunidas en su femineidad han despertado mi admiración.</p>
<p>Vayamos a la anécdota: Vi, y ayudé, a la mujer votando, cuando, en 1946, la democracia que se instauraba le reconoció sus derechos políticos. ¡NO SE LOS OTORGÓ, SE LOS RECONOCIÓ! Hoy me mueve ver que la hija que una mujer llevaba en brazos, –como consta en una fotografía-, y que votó por primera vez en 1946, simbólicamente representada por María Corina, se postula para servir al pueblo desempeñando el más alto cargo de la República. Es más, lo hace basada únicamente en su trayectoria personal, en su preparación política y en su probado patriotismo; y enfrenta el reto con el coraje intelectual y personal de una mujer.</p>
<p>* * * * *</p>
<p>El domingo 15 de enero tuve el honor, en compañía de varios distinguidos invitados, de ocupar la tribuna, durante el acto de presentación, por María Corina, de su Programa de Gobierno. Lo mostró al público, pero ni siquiera lo abrió. Dedicó alrededor de media hora a exponer, de manera puntual y sistemática, las que definió como las alianzas sociales necesarias para poner orden y paz en nuestra devastada patria. Lo hizo en correcto lenguaje puntual, sobrio y libre de excesos electoreros. Unió la precisión conceptual a la discreción en la valoración de las dificultades que será necesario superar. Fue convincente; y así lo apreció con sus aplausos la muy numerosa audiencia.</p>
<p>No puedo terminar sin dejar constancia de que no rehúyo la responsabilidad de que mi testimonio parezca cargado de simpatía. Asumiré ese eventual reparo y alego un agravante: muchas veces he declarado, por escrito y verbalmente, que por haber comprendido algo de la evolución histórica de mi sociedad, he llegado a la conclusión de que el acontecimiento de mayor proyección en esa evolución ha sido el que un pequeño grupo de hombres tomara la decisión de reconocerle sus derechos políticos a la mujer, completando así la sociedad de ciudadanos que debe ser una República, y multiplicando las fuerzas de esa sociedad; y así ha sido. Me felicito, como historiador, de ver en vísperas de su culminación esa expectativa de desarrollo social y de definitiva instauración de la Democracia en nuestra patria.</p>
<p>Caracas, 20 de enero de 1912.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Mensajes precedentes:</strong></span> Primer Mensaje histórico: “En defensa de las bases históricas de la conciencia nacional”. 2º Mensaje histórico: “La Larga marcha de la sociedad venezolana hacia la democracia”. 3º Mensaje histórico: “Recordar la democracia”. 4º Mensaje histórico: “¿Zonas de tolerancia de la libertad y guetos de la democracia?”. 5º Mensaje histórico: “El ‘punto de quiebre’ ”. 6º Mensaje histórico: “Entre la independencia y la libertad”. 7º Mensaje histórico: “El discurso de la Revolución”. 8º Mensaje histórico: “¿Reanudación de su curso histórico por las sociedades aborígenes? O ¿hacia dónde llevan a Bolivia?” 9º Mensaje histórico: “Cuando Hugo se bajó del futuro”. 10º Mensaje histórico: “¿La historia hacaído en manos de gente limitada e imaginativa?” 11º Mensaje histórico: “Las falsas salidas del temor”. 12º Mensaje histórico: “¿Hacia dónde quiere ir Venezuela?” 13º Mensaje histórico: “Defender y rescatar lademocracia”. 14º Mensaje histórico: “Sigue la marcha de la sociedad venezolana hacia la democracia”. 15º Mensaje histórico: “En el inicio del 2007: un buen momento para intentar comprender”. 16º Mensaje histórico: “Las historias de Germán Carrera Damas”. 17º Mensaje histórico: “República liberal democrática vs República liberal autocrática”. 18º Mensaje histórico: “Sobre los orígenes y los supuestos históricos ydoctrinarios del militarismo venezolano”. 19º Mensaje histórico: “El vano intento de enterrar el Proyectonacional venezolano”. 20º Mensaje histórico: “Demoler la República”. 21º Mensaje histórico: “La reducción civilizadora socialista de las tribus indígenas”. 22º Mensaje histórico: “Lo que no se puede dar ni quitar”. 23º Mensaje histórico, extraordinario: “Mis razones para decir No”. 24º Mensaje histórico: “La nueva política como intento de burlar la historia”. 25º Mensaje histórico: “Sobre el 23 de Enero de 1958, en elAula Magna de la Universidad Central de Venezuela”. 26º Mensaje histórico: “La presencia activa de Rómulo Betancourt”. 27º Mensaje histórico: “Librarnos del Siglo XIX”. 28º Mensaje histórico: “Repetición del 8º Mensaje histórico”. 29º Mensaje histórico: “Lo que fuimos, lo que somos y lo que seremos”. 30º Mensaje histórico: “Los ciudadanos pasivos están en vías de extinción”. 31º Mensaje histórico: “La revancha de Fernando VII”. 32º Mensaje histórico: “Las migraciones no controlables”. 33º Mensaje histórico: “El 23-N el régimen militar chocará con el legado de Betancourt”. 34º Mensaje histórico: “La Democracia: un asunto de los pueblos”. 35º Mensaje histórico: “Mi voz de alerta: !La República está amenazada!” 36º Mensaje histórico: …”nada pudre más a una nación“… 37º Mensaje histórico: “El conflictive porvenir de la República”. 38º Mensaje histórico: “El peligro de no saber leer la Historia”. 39º Mensaje histórico: “Sin título”. 40º Mensaje histórico: “En desagravio de la mujer venezolana”. 41º Mensaje histórico: “Yo dialogo, tu no dialogas; soy demócrata, tu no lo eres”. 42º Mensaje histórico: “Evolución histórica de la masculinidad en Venezuela: desde lo históricamente absoluto hacia lo socialmente retado”. 43º Mensaje histórico: “Nos están quitando la República”. 44º Mensaje histórico: “El marco politico de Venezuela en la actualidad. Balance y perspectiva”. 45º Mensaje histórico.”Tenemos doscientos años defendiéndonos del despotismo”… Nota: Estos mensajes, hasta el número 13, fueron recogidos en un pequeño volumen intitulado Recordar la democracia (Mensajeshistóricos y otros textos). Caracas, Editorial Ala de Cuervo, 2006.46º Mensaje histórico: “ El que no entiende la historia ve solo el cambio”. 47º “Entrevista con Germán Carrera Damas”, realizada por Gloria Bastidas. 48º Mensaje histórico: “? Bicentenario de la Independencia? 49º Mensaje histórico: Aviso a los universitarios venezolanos. 50º Mensaje histórico: La historia que estamos haciendo. 51º Mensaje histórico: Del vencer el temor a las grandes palabras y susconsecuencias. 51º Mensaje histórico: “Del vencer el temor a las grandes palabras y sus consecuencias. 52º Mensaje histórico: “El futuro de la República democrática venezolana está en su pasado histórico.” 53º Mensaje histórico: “Germán Carrera Damas aseguró que el militarismo desmonta el mito de la eficiencia. 54º Mensaje histórico: “?Monarquía, República o abolición selective de la Monarquía? 55º Mensaje histórico: “Sobre limitares y elecciones democráticas”. 56º Mensaje histórico: “Al rescate de la República de Colombia para la historiografía venezolana.”</p>
<p>(*)Escuela de Historia</p>
<p>Facultad de Humanidades y Educación</p>
<p>Universidad Central de Venezuela</p>
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		</item>
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		<title>Y A La Tercera Semana Resucitó</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2012/01/28/y-a-la-tercera-semana-resucito/</link>
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		<pubDate>Sat, 28 Jan 2012 08:36:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnista invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Raquel E. Consigli y Horacio Martínez Paz]]></category>

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		<description><![CDATA[Los Columnistas Invitados de Hoy: Raquel E. Consigli y Horacio Martínez Paz Fueron tres semanas de hermetismo oficial y rumores a granel. Que si la princesa tenía cáncer o no. Que los estudios habían dado un “falso positivo” o que no era falso. Que si volvería el día indicado o no. Curiosamente, los partes médicos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h4 style="text-align: center;">Los Columnistas Invitados de Hoy:<br />
Raquel E. Consigli y Horacio Martínez Paz</h4>
<p><strong><img class="alignleft" title="Raquel  Consigli - Horacio Martinez Paz" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Raquel-y-Horacio.jpg" alt="" width="125" height="105" />Fueron tres semanas de hermetismo oficial y rumores a granel. Que si la princesa tenía cáncer o no. Que los estudios habían dado un “falso positivo” o que no era falso. Que si volvería el día indicado o no. Curiosamente, los partes médicos no los emitía un médico sino un “vocero”, por lo que el país estuvo en vilo durante casi un mes, timoneado por un gemelo del comandante del Costa Concordia.</strong><span id="more-62055"></span></p>
<p>Lo real es que el miércoles 25 se armó el circo para su reaparición en el salón de las mujeres de la casa de gobierno. Lo hizo enfundada en un vestido con un escote ad doc que permitiera ver su cuello y apreciar las secuelas de la intervención quirúrgica. Conserva el luto, pero con unos vivos blancos en los hombros como para indicar que va camino al “medio luto”.</p>
<p>Quienes ingenuamente creímos que este golpe la tornaría mansa y conciliadora, nos equivocamos. Volvió con su estilo habitual, copiado de su marido, atropellador y absolutamente soberbio.</p>
<p>La enferma convaleciente habló durante una hora, delante de los aplaudidores de siempre, repartiendo su odio para todos lados. En este caso les tocó, entre otros, a las petroleras, olvidándose de los negocios de “ÉL” con Eskenazy allí en el sur. Como es su costumbre, pasó estadísticas hiper optimistas que le facilita el INDEC, aunque totalmente falsas, y con los infaltables decimales para impresionar más y mejor.</p>
<p>Como cordobeses, repudiamos la presencia del gobernador José Manuel de la Sota, uno de sus más fieles vasallos, sentado en primera fila y asintiendo todo el tiempo con la cabeza, como el resto de los obsecuentes. Rindiendo tributo de presencia a la reina se encontraban también casi todos los gobernadores provinciales, el gabinete nacional y, entre el público reunido para llenar el salón, las infaltables señoras del pañuelo blanco, hoy caídas en desgracia por los desmanejos de su “presidenta”, la inefable Hebe de Bonafini.</p>
<p>Como contrapartida, se verificaron dos ausencias notables: el gobernador de la provincia de Buenos Aires y hasta hace poco súbdito incondicional para lo que la señora gustara mandar, Daniel Scioli, y el secretario general de la central de trabajadores del país, el camionero Hugo Moyano, el niño terrible, engendro de la gestión K, hoy rebelado contra sus “padres naturales”.</p>
<p>Nada nuevo bajo el sol. La reaparición de Cristina fue un regreso sin gloria, que hace prever la profundización del hundimiento de la economía y los enfrentamientos internos y externos. En este caso, no será solamente con los países vecinos sino muy especialmente con Gran Bretaña (y no solamente por el tema Malvinas), ya que la designación de la ex azafata y amiga de Hugo Chávez, Alicia Castro, como embajadora ante el Reino Unido es una afrenta para la madre patria de los Estados Unidos de Norteamérica, cuya bandera mancilló hace unos años esta singular diplomática<br />
“a dedo”.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>La mentira de los desaparecidos</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2012/01/25/la-mentira-de-los-desaparecidos/</link>
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		<pubDate>Wed, 25 Jan 2012 19:28:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnista invitado]]></category>

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		<description><![CDATA[El Columnista Invitado de Hoy: Dr.Antonio Caponnetto Comentando los Mandamientos, Santo Tomás llega al octavo y nos explica que se puede mentir de tres modos diversos: acusando falsamente, acudiendo a testigos mentirosos y sentenciando injustamente mediante jueces inequitativos. Mienten los detractores que arrebatan el buen nombre, los que los escuchan complacientemente, los aduladores y murmuradores [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>El Columnista Invitado de Hoy: Dr.Antonio Caponnetto</strong></span></p>
<p><strong><img class="alignleft" title="Antonio Caponnetto" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Antonio-Caponetto.jpg" alt="" width="120" height="143" />Comentando los Mandamientos, Santo Tomás llega al octavo y nos explica que se puede mentir de tres modos diversos: acusando falsamente, acudiendo a testigos mentirosos y sentenciando injustamente mediante jueces inequitativos. Mienten los detractores que arrebatan el buen nombre, los que los escuchan complacientemente, los aduladores y murmuradores que se hacen eco de los embustes propagándolos por doquier, item susurratores, agrega el Aquinate, que es decir también los chismosos, a quienes maldice la Escritura porque “turban a muchos que viven en paz” (Eccli 28,15).</strong><span id="more-62010"></span></p>
<p>Abundando en ciencia y en prudencia, el Santo Doctor considera cuatro motivos por los cuales ha de ser reprobada toda patraña. Porque nos asemeja al demonio –mentiroso y padre de la mentira-, porque trae la perdición para el alma, porque desprestigia la fama y la honra, y porque hace imposible la vida social, ya que si los hombres no se dicen la verdad recíprocamente, la concordia entre ellos desaparece, y con ella la causa formal del orden comunitario.</p>
<p>Valga el introito para inteligir y evaluar el tema central que aquí presentamos. Porque la llamada cuestión de los desaparecidos no es sino una redonda y escandalosa impostura, a la que se le aplican todas y cada una de las atinadas observaciones de Santo Tomás.</p>
<p><strong>–I–</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Mentira Cuantitativa</strong></span></p>
<p>Empieza por ser un fraude la cifra, puesto en evidencia con aritmética precisión, ya no en sesudos estudios críticos elaborados por quienes tienen legítimo interés en refutar la fábula, sino por los mismos autores de la misma. Los autotitulados organismos defensores de los derechos humanos, desde la vernácula Conadep hasta el europeo Farhenheit, pasando por la descomedida Amnesty, jamás han calculado ese número sino otro que –en las más abultadas de las conjeturas– no llega a su tercera parte. Y autores como Richard Gillespie, que no pueden ser acusados de parcialidad favorable a las Fuerzas Armadas, editan libremente sus conclusiones al respecto, sin sobrepasar el veinticinco por ciento del mítico guarismo.</p>
<p>No calculó 30 mil la actual Secretaría de Derechos Humanos, ni la Embajada de los Estados Unidos, ni la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, ni el Estado de Israel, cuando el 24 de septiembre de 2003 reconoció que los 2000 judíos desaparecidos conforman el 12% del total. Dato que revelaría, por un lado, que el total es entonces de 16.700, y por otro, que también en nuestro país funcionó el clásico maridaje entre el judaísmo y el marxismo.</p>
<p>Hay otro cálculo, a cuya cruda veracidad asimismo se le huye. Y es aquel, según el cual, cada indemnización estatal por desaparecido pudo alcanzar la cifra de 244.000 dólares, repartidos entre deudos, abogados y agrupaciones derecho humanistas. Como sucedió en el caso del Sr. Hagelin, en tiempos de De la Rua, siendo beneficiado aquél con la suma de 702 mil dólares, graciosamente repartidos con el abogado Aníbal Ibarra. Es el negocio del holocausto, como lo llamara para análogo caso el israelita Norman Finkelstein en su libro homónimo.</p>
<p>Imaginamos la objeción supuestamente humanitaria y nos aprestamos a responderla. Porque lo que aquí queda demostrado al certificarse la mendacidad de los dígitos, no es que treinta mil vidas valgan más que una, o que nueve mil homicidios sean menos graves que sus sucesivos múltiplos, sino que el marxismo miente a sabiendas, miente deliberada, pertinaz e impunemente, no sólo porque conoce el papel que juega el engaño en la guerra cultural, sino porque se tiene bien aprendida la estrategia de la imposición ideológica. Maniobra envolvente esta última, que necesita –para completar su enredo dialéctico y reduccionista– aquella malsana magia de la cifra de la que habla Sauvy, en virtud de la cual una vez sacralizada una algoritmia, la veneran sin hesitar los devotos del culto a la numerología, en clásica expresión de Sorokin. Tan útil resulta a las izquierdas este cuantitativo embuste, que el actual presidente Kirchner lo institucionalizó formal y públicamente, dirigiendo la palabra ante la mismísima ONU apenas asumido su mandato. Lo había hecho con anterioridad ya varias veces, pero la entidad del recinto que escuchaba su ceceoso alegato, le confiere a la indigna trufa del primer mandatario el carácter de una nueva historia oficial, huera de toda veracidad, como su antecesora liberal del siglo diecinueve.</p>
<p>No se ha medido aun suficientemente la gravedad de aquellas declaraciones del juez Alfredo Humberto Meade –hechas públicas el 15 de noviembre de 2002– según las cuales, y sorprendido vivo cuando el libelo Nunca Más lo apuntaba como desaparecido, reconoció pimpante el oprobioso fraude, pues era su modo de homenajear a los caídos, según dijo. Desenmascarado quedaba el repugnante truco del marxismo, por enésima vez. A la vista de todos se enseñoreaba la falacia, sabiéndose positivamente que el caso del usía felón era uno entre centenares, o quizás entre miles. Fue vana la evidencia para una sociedad envilecida que se nutre de sofismas, y mucho más para los multimediáticos artífices de la tramoya. La cifra quedó intacta y ganó fuerza. Podrá negarse la trinidad de Dios, el triple seis de la Bestia, la obvia decena del Decálogo u otros sagrados números. Quien niegue el invento de los treinta mil desaparecidos, sea anatema.</p>
<p><strong>–II–</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Mentira cualitativa</strong></span></p>
<p>Fuera de su faz cuantitativa, la cuestión contiene otra estafa, ya no sobre el volumen de los desaparecidos sino sobre la naturaleza de los mismos.</p>
<p>No se dirá de ellos nada que defina su condición de victimarios; nada que señale su militancia terrorista, su inserción en la ofensiva guerrillera, sus actividades subversivas, sus enrolamientos crapulosos en un aparato comunista internacional. Antes bien, los eufemismos están a la orden del día y se multiplican con la imaginación de los propagandistas de la izquierda. Sea la sentimental y plebeya denominación de chicos, la científica calificación de utopistas o la técnica señalización de disidentes, van y vienen las elipsis idiomáticas, al solo objeto de escamotear lo que debería ser el punto vertebral de dilucidación: si los que resultaron desaparecidos eran culpables o no de integrar un ejército irregular de partisanos alzados contra la Nación. Si cometían o no sus actos depredadores con el apoyo logístico e ideológico de por los menos dos Estados Terroristas, el Cubano y el Soviético.</p>
<p>También aquí hemos de anticiparnos a una objeción previsible, y alzamos la voz firmemente para recordar que lo que diremos lo dijimos mientras ocurrían los hechos. Reos o inocentes no hay creaturas que merezcan el destino de desaparecidos; si lo último por razones manifiestas, si lo primero porque es legítimo el recurso a la pena de muerte, públicamente ejecutada y responsablemente decidida. Pero los subterfugios con que se adultera la identidad de los desaparecidos, no son para defender a los inocentes sino para reivindicar a los culpables. No para llorar a los inocuos sino para exculpar a los criminales.</p>
<p>Como en semejante materia –como en todo– es lógico que el sentido común reclama un lugar aunque se lo expulse intencionadamente, no han faltado reconocidos terroristas que se han negado a los disfraces semánticos. Desde Página 12, el 17 de marzo de 1991, nada menos que Fiermenich reconoció sentencioso: “habrá alguno que otro desaparecido que no tenía nada que ver, pero la inmensa mayoría eran militantes, [eran] hombres capaces de elegir su vida”, y de hacer lo que hicieron “con conciencia, con pasión”. “No hay derecho” –redondea el sicario– “a transformar en una estupidez todo eso”. La estupidez, traduzcámoslo, es querer hacernos creer que murieron por error, damnificados por la intrínseca crueldad castrense. La estupidez, insistamos, es obligarnos a deducir que de la inmoralidad del procedimiento por el que alguien es forzado a desaparecer, se sigue la inculpabilidad del mismo o lo que es peor, su necesaria glorificación.</p>
<p>Ni fueron treinta mil, ni fueron necesariamente inocentes. Dos verdades que es necesario repetir hasta escandalizar; dos mentiras –las que nieguen estos asertos– que es necesario desenmascarar.</p>
<p><strong>–III–</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Mentira moral</strong></span></p>
<p>Queda una tercer ámbito de análisis de esta delicada cuestión, ya no cuántico ni conceptual sino moral.</p>
<p>Creyeron muchos al principio, que quienes reclamaban los cuerpos de sus parientes, lo hacían asistidos del comprensible dolor, contritos ante el drama, contestes en que la guerra –por feroz que resulte– no puede avasallar el derecho natural de enterrar a los muertos. La comparación con la helénica Antígona se imponía casi espontáneamente, y allí estaba la obra de Marechal –Antígona Vélez– para recordarnos que la tragedia de Sófocles, aplicada a la patria argentina, reclamaba una cruz para los caídos de un lado y del otro, conforme a nuestras mejores tradiciones.</p>
<p>Pronto se supo –y quien no quiera saberlo hoy es un cómplice del mito rojo– que no era el rescate de cuerpos entrañables ni la erección de sepulcros con cruces, los móviles de aquellas feroces reclamantes. No era la voz de la heroína sofocleana que, en pleno paganismo, le impetraba evangélicamente al tirano Creonte, “no nací para compartir el odio sino el amor”. Era exactamente lo contrario. Era el grito soez de un odio destemplado y rencoroso, la manipulación del luto, internacionalmente financiado, el impiadoso uso de cadáveres que se arrojaban al rostro del enemigo como si fueran balas, la expresión inequívoca y explícita de que aquellas furias sólo querían continuar desatando la insurrección marxista. De cien maneras diversas, a cuál más chabacana y gruesa, lo ha dicho la señora Bonafini en los últimos cinco lustros; y ha ido tan lejos en su monstruosa verborragia vindicativa, que no pocos de sus admiradores creyeron oportuno tomar alguna distancia pública. Excepto quien funge hoy de presidente, que se ha declarado su hijo.</p>
<p>Madres, Abuelas, Hijos, y un sinfín de grupos solidaristas afines, responden a una estrategia perfectamente diseñada de instrumentación de la sensibilidad colectiva, cuyos subsidios suculentos han sido y son proporcionados por fundaciones capitalistas, amén del apoyo recibido por el mismísimo Departamento de Estado de los Estados Unidos, tal como lo reconoció –entre otros– Julio Santucho, en su libro Los últimos guevaristas. La cuestión de los desaparecidos entonces –así como la esgrimen quienes se arrogan su entera representatividad– está en las antípodas de encarnar el prevalecimiento del derecho natural. Contrario sensu, reivindica para sí una jurisprudencia cuyo norte no es la justicia sino la venganza, no la ecuanimidad sino el encono, el revanchismo y el desquite inmisericordioso. Es la suya la ley de la peor clase de iracundos: la de quienes no se aplacan ni perdonan ni olvidan, y viven sombríamente masticando su rabia, sus maldiciones y sus agravios, gozando con la destrucción de sus oponentes. Con razón San Pablo les decía a los Efesios “si se enojan no pequen”, porque no es lo mismo la santa ira que la cólera movida por los demonios.</p>
<p><strong>–IV–</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>La impostergable verdad</strong></span></p>
<p><em><strong>Mentira cuantitativa, conceptual y moral ésta de los desaparecidos.</strong></em></p>
<p>Mentira –y vuélvase a las palabras de Santo Tomás con que empezamos– que cuenta para su afianzamiento con falsos acusadores y jueces facciosos, con arrebatadores profesionales del buen nombre y chismosos de todo jaez, con profesionales del ardid inescrupuloso solventados por Fundaciones norteamericanas y otras colaterales de la Revolución Permanente. Tal vez se entienda ahora –desde esta perspectiva teológica que nos ofrece el Doctor Angélico– porqué la sociedad argentina vive en tensión y en discordia. Difícilmente se pueda vivir de otro modo cuando se le niega su lugar preeminente a la virtud de la veracidad.</p>
<p>Ante tal estado de cosas es necesario salir al ruedo para llamar a los hechos y a las personas por sus nombres. De un modo nada complaciente, tanto para fustigar a los responsables de las desapariciones como para los encanallecidos embusteros que han hecho de ellas un dogma de fe. Defendiendo lo defendible –la guerra justa librada por las Fuerzas Armadas contra el marxismo– y condenando lo que la conciencia cristiana no puede sino reprobar. Abundando en detalles históricos que la amnesia intencional provocada por las izquierdas, hace hoy imposibles de recordar.</p>
<p>Detalles, por ejemplo, como los que emergen de la jurisprudencia utilizada habitualmente para calificar a los militares de autores de crímenes de lesa humanidad. Tanto de los pliegos respectivos de la Amnesty como los de la Corte Penal Internacional, surge la probanza de que la tipificación de un crimen de lesa humanidad, requiere la juntura de requisitos perfectamente aplicables a las acciones de la guerrilla, incluyendo el que sostiene que tales homicidios, para ser rotulados como tales, “tienen que haberse cometido de conformidad con la política de un Estado o de una organización”. Más de un Estado Comunista apoyó y dirigió las operaciones marxistas. Más de una organización nativa, americana e internacional respaldó sus operaciones bélicas y políticas.</p>
<p><strong>–V–</strong></p>
<p><strong>Por siempre</strong></p>
<p>Pero mientras gobiernan los Montoneros, y los remozados e impunes subversivos ocupan las calles, los foros, las plazas, los estratos oficiales y los oficiosos; mientras los massmedia se regodean con su módico Nüremberg local y casero, hay otros que ya no pueden hacerse presentes y cuyo recuerdo quisieran borrar por decreto de la memoria patria. Son los ilustres caídos en la guerra justa contra el Marxismo Internacional. Los guerreros cabales que se batieron en el monte y en la selva o en los laberintos urbanos donde se escondían y acechaban los asesinos terroristas. Los combatientes reales, los que tuvieron la suerte de enfrentarse con uniforme y bandera desplegada, o aquellos otros que hubieron de hacerlo –como en toda guerra no convencional– yendo y viniendo cual un ejército de sombras. Porque sólo el cómplice o el necio puede creer que al terrorista agazapado, camuflado y mimetizado con la población normal, se lo debe atrapar con la chapa identificatoria a la vista y previo aviso de allanamiento.</p>
<p>Los que cayeron a campo abierto, o pateando esas guaridas inmundas desde las que se planeaba y ejecutaba a diario el asalto contra la Nación. Los que tuvieron que luchar no únicamente contra los guerrilleros, sino contra la soledad del mando cuando los más altos responsables no estampaban sus firmas al pie de sus órdenes o sentencias, ni procedían como era éticamente exigible. Los que se enfrentaron, junto con las balas enemigas, con la pequeñez de los amigos, las defecciones de las cúpulas castrenses, las deserciones de los flojos, las inmoralidades de los «propia tropa», las angustias de los subalternos, las demencias de los oportunistas, y pese a todo, salieron limpios y rectos sin renunciar ala Fe en la causa por la que se combatía. Los soldados sorprendidos en la vigilia o en el sueño, en la puerta abatida a empellones de una «cárcel del pueblo» o en la conducción de una patrulla en Tucumán, «arma al brazo y en lo alto las estrellas». Los que cada noche se despedían de sus hogares sin saber si regresarían al alba, mientras dormían amparados por la seguridad que les daba tales operativos, muchos, muchísimos de los miserables que ahora levantan el dedo acusador. Los que sobrevivieron –heridos, mutilados, presos, nunca como antes– y que han sido ensuciados por la pasquinería amarilla, sin derecho a réplica, y deben explicarle ahora a sus hijos y nietos quiénes han sido realmente los verdugos de la argentinidad.</p>
<p>Todos ellos y tanto más, han muerto y han peleado por la auténtica grandeza argentina. No dieron sus vidas, como dicen algunos que así creen homenajearlos o poder llamarse “amigos y familiares”, para que ahora «disfrutemos de esta paz, de esta libertad, de esta democracia». Ofende sus recuerdos el sólo pronunciar tamaños disparates. Cayeron y pelearon por lo Eterno y lo Permanente. Cayeron y pelearon por la Cruz y la Bandera Azul y Blanca. Cayeron y pelearon por Dios y por la Patria. Por eso– y que tomen nota los criminales de guerra que hoy gobiernan– su lucha no ha concluido. Alguna vez volverá la verdad por sus fueros conculcados. Alguna vez, el Dios de los Ejércitos, hará caer sobre esta tierra cautiva y mancillada, la bendición de su santa y justiciera ira. Entonces, será la victoria pendiente. Una victoria exacta, límpida, rotunda y clara. Por siempre.</p>
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		<title>La autocracia a través de la historiasiempre ha desembocado en dictadura.</title>
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		<pubDate>Sat, 21 Jan 2012 22:24:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnista invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Omar Alonso]]></category>

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		<description><![CDATA[El Columnista  Invitado de Hoy:  Jorge Omar Alonso Argentina se encamina a la aniquilación de nuestra frágil democracia, a través del control absoluto del aparato del Estado en todos los niveles, por el régimen que ha sido reelegido por abrumadora mayoría. Esta presidenta con caracteres de “monarca”, secundada por un parlamento que rastrera y lastimosamente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>El Columnista  Invitado de Hoy:  Jorge Omar Alonso</strong></span></p>
<p><strong><img class="alignleft" title="Jorge Omar Alonso" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/th_Alonso.jpg" alt="" width="120" height="140" />Argentina se encamina a la aniquilación de nuestra frágil democracia, a través del control absoluto del aparato del Estado en todos los niveles, por el régimen que ha sido reelegido por abrumadora mayoría.</strong></p>
<p><strong>Esta presidenta con caracteres de “monarca”, secundada por un parlamento que rastrera y lastimosamente le brinda las más indignas manifestaciones de servilismo desviviéndose por complacerla, y un Poder Judicial hecho a la medida de sus aspiraciones absolutistas, están llevando al País a una total autocracia.</strong><span id="more-61745"></span></p>
<p>La viuda de Kirchner es ejemplo cabal de autócrata: apetito de poder; necesidad de rodearse de aduladores acríticos y fanáticos feroces; estar en el convencimiento de que el soberano la quiere más, como le hacen creer los alcahuetes aplaudidores que la rodean y le festejan cada perorata vacía con las que nos cansa por cadena nacional; insistir cada vez más en la política del pan y circo; despotricar contra los medios no complacientes que se le oponen; y hacer un ejercicio progresivo del abuso de poder.</p>
<p><em><strong>Por ahora tenemos un respiro a tanta vacuidad, debido a que la señora hace un tiempo que no habla</strong></em></p>
<p>Había manifestado Max Weber que quien hace política, aspira al poder ya sea como medio al servicio de ciertos fines que tanto pueden ser egoístas como idealistas, o simplemente para poder gozar del poder por el poder mismo, como consecuencia del prestigio que éste otorga.</p>
<p>Consecuentemente con lo dicho definía a la autoridad de acuerdo a los siguientes tipos: la del “eterno ayer”, la “tradicional” convalidada por la actitud habitual a ser respetada; la autoridad de la “gracia” en la que se observa una entrega personal, de confianza al gobernante plebiscitario, también ejercida por el gran demagogo.</p>
<p><em><strong>Existe un tercer tipo de dominación en virtud de la “legalidad”.</strong></em></p>
<p><em><strong>En el régimen argentino encontramos las características de la dominación por la “gracia” o carisma.</strong></em></p>
<p>Es la entrega del que obedece al “carisma” puramente personal del líder (Führer), lo que significa en nuestro caso que quienes se someten al liderazgo de esta señora, lo hacen no en virtud de una costumbre o una ley, sino porque creen en ella.</p>
<p>Supuestamente representa la voluntad del pueblo, es su intérprete y en estas circunstancias se rechaza el pluralismo político, por suponerlo motivo de degeneración de la unidad política.</p>
<p>El pueblo necesita un intérprete de su voluntad, pero de acuerdo a Carl Schmitt solo puede decir si o no, no asesora, no delibera ni discute.</p>
<p>En cuanto a la actitud de los funcionarios que rodean al detentador del poder gubernamental, personal administrativo según expresión de Max Weber, o los “aplaudidores” de la corte “cristinista” según nosotros, si bien no están obligados a la obediencia ciega, lo están por los medios que apelan a sus intereses personales.</p>
<p><em><strong>El feudo de los vasallos, las prebendas, el sueldo, los privilegios estamentales constituyen su recompensa.-</strong></em></p>
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		</item>
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		<title>La tentación de las soluciones mágicas Reforma del sistema monetario mundial:¿Utopía o falso debate?</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Jan 2012 10:18:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnista invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo López Herrera]]></category>

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		<description><![CDATA[El Columnista Invitado de Hoy: Pablo López Herrera “El sabio sabe que ignora.” Confucio ¿Una propuesta oportuna? El 24 de octubre de 2011 la Pontificia Comisión “Justitia et Pax”, publica la Nota: “Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional en la perspectiva de una autoridad pública con competencia universal” y brinda una conferencia [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>El Columnista Invitado de Hoy: Pablo López Herrera </strong></span></p>
<p><em><strong>“El sabio sabe que ignora.” </strong></em></p>
<p><em><strong>Confucio</strong></em></p>
<p><strong>¿Una propuesta oportuna?</strong></p>
<p><strong><img class="alignleft" title="Pablo López Herrera" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Pablo-Lopez-Herrera.jpg" alt="" width="125" height="138" />El 24 de octubre de 2011 la Pontificia Comisión “Justitia et Pax”, publica la Nota: “Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional en la perspectiva de una autoridad pública con competencia universal” y brinda una conferencia de prensa para la presentación de la Nota.</strong><span id="more-61571"></span></p>
<p><strong>I</strong></p>
<p>La Comisión no es muy antigua. Fue instituida en 1967 por el Papa Pablo VI y tuvo su mandato definitivo en diciembre de 1976.</p>
<p><strong>II</strong></p>
<p>El documento de Justicia y Paz ha resultado muy oportuno para obligar al laicado a interrogarse sobre los problemas de la integración económica global y a formarse en la Doctrina Social de la Iglesia. En cuanto a la reforma, vivimos una época en Europa, en la que el intento de unificación a una escala menor está siendo puesto a dura prueba, y los resultados obtenidos muestran las dificultades que plantean las asimetrías de las conductas arraigadas en países de muy diferentes perfiles competitivos, costos de producción y conductas públicas. Pero también los enormes desafíos que se presentan al intentar cierta homogeneidad en la aplicación de políticas, aún cuando éstas hayan sido aceptadas cuando se conformó la integración monetaria</p>
<p><strong>III</strong></p>
<p>Las reflexiones que siguen están basadas en certezas acumuladas en un cuarto de siglo de actividad en el mundo de las finanzas y de casi medio siglo de seguimiento general de la economía mundial de quien escribe. Responden a un espíritu ordenado a la búsqueda de la verdad. Y no deberían contener razonamientos contestatarios respecto de las jerarquías eclesiásticas, sino más bien a los aspectos opinables, en pleno acatamiento externo e interno a la Doctrina Católica y a las verdades de la fe.</p>
<p>El problema es que la libertad supone elección, y la elección supone discernimiento, para laicos y consagrados. Y en materias opinables, como la del mejor sistema monetario posible, el pensamiento utópico también podría vestirse con sotana.</p>
<p><strong>IV</strong></p>
<p>Algunos problemas que convendría considerar para profundizar el análisis:</p>
<p>• ¿Existen soluciones integrales para resolver problemas económicos de alta complejidad?</p>
<p>• ¿Qué función podría desempeñar eficazmente un sistema financiero global?</p>
<p>• ¿Por qué parece darse menos importancia en medios religiosos al factor moral en el proceso de creación o destrucción de riqueza que a las técnicas de ingeniería social?</p>
<p>• ¿Cuál es el verdadero papel del estado en la creación y en la distribución de la riqueza?</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 2</strong></span></p>
<p>• ¿Está el ambiente político como para cometer grandes imprudencias?</p>
<p>• ¿Tienen las finanzas características peculiares que las hacen diferentes respecto de otras actividades económicas?</p>
<p>• ¿Tendría sentido buscar formas de evaluación de los criterios morales para tomar mejores decisiones económicas?</p>
<p>¿Existen soluciones integrales para resolver problemas económicos de alta complejidad?</p>
<p>Los problemas complejos rara vez se solucionan a partir de propuestas simples. La complejidad no es atractiva, y el maniqueísmo es una tentación de todos los tiempos. Casi siempre es más agradable elegir el lado de los justos y los buenos (las víctimas), antes que a los arbitrarios los malos (los victimarios). Los primeros hoy focalizan sus ideas y energías en defender la distribución estatal de los recursos y de la riqueza, en luchar contra la desnutrición con programas del tipo “hambre cero”, contra la pobreza con proyectos como “pobreza cero”, por la sustentabilidad alimentaria y laboral, por la eliminación de las enfermedades “evitables”, por la protección ambiental, y por la continua ampliación de los derechos humanos, políticos y sociales. Frente a ellos, se alinean los victimarios, egoístas, acumuladores del poder sin fin y sin medida, acaparadores de los recursos y de la riqueza concentrada, insensibles a las necesidades básicas insatisfechas y a la propagación del hambre y de las epidemias, destructores del empleo a través de su reemplazo por la tecnología, activos agentes tóxicos del medio ambiente, y activos luchadores para la restricción de los derechos humanos, políticos y sociales.</p>
<p>A una persona o grupo que se ubique en el lugar de los “débiles” se le hace relativamente fácil y poco exigente hacer planteos que generen adhesiones y loas públicas, aunque le sea imposible demostrar cómo se va a realizar lo que se promete. Es demagógico afirmar a priori que los costos deben ser asumidos por los “fuertes”, dando por sentado que los deben y pueden asumir por ser fuertes y por ser los “responsables” de los males del mundo, sin analizar en profundidad y técnicamente como será posible hacerlo. Es demagógico afirmar que a los “débiles”, su debilidad los exime de pagar las consecuencias de su irracionalidad y de sus libres elecciones, sin separar las verdaderas víctimas de los responsables corruptos y “podridos” y sin separar las necesidades de base de lo que es accesorio.</p>
<p>Con respecto al desarrollo de un mercado financiero libre y ético una tentación en la que se puede caer fácilmente es demonizar en seguida al mercado como si fuera un sujeto consciente y el resto del mundo estuviera formado y gobernado por ángeles, o –desde el punto de vista de “los mercados– abogar por un frío eficientismo y despreciar el factor moral como si este fuera una variable a no tener en cuenta. Las soluciones mágicas pueden surgir fácilmente de un lado y del otro.</p>
<p>A los humildes, la historia les puede enseñar, siempre que quieran aprender. ¿Qué función podría desempeñar eficazmente un sistema financiero global? Los gobiernos “casi” globales y los sistemas monetarios no son invenciones modernas. El Imperio Romano, provocó y disfrutó de las delicias de la inflación con sucesivas monedas que reemplazaban a las anteriores por otras de menor título, hasta que terminaron ambos: gobierno global y sistema monetario.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 3</strong></span></p>
<p>Cabe preguntarse si al focalizar la atención en un aspecto tan instrumental se está contribuyendo a una solución efectiva, o se está desviando involuntariamente la atención acerca de por lo menos nueve verdaderas plagas que arrasan a la humanidad, que contribuyen hoy al alejamiento en masa de la verdad y de la sensatez –también en el tema que estamos tratando– y que afectan simultáneamente y de lleno en la vida de la sociedad global como son la secularización, el relativismo, el laicismo, el racionalismo, las hegemonías culturales, el positivismo, la desnaturalización del lenguaje, la pérdida de convicciones comunes universales de sentido común y la sentimentalización de la sociedad. Para un mundo en el que estas plagas forman parte de su cultura corriente, es difícil el tratamiento objetivo de los grandes temas instrumentales. Finalmente, las claras disposiciones propuestas en la Nota y en su presentación, no entran en el bagaje de conocimientos de la gran mayoría de los propios católicos, que usualmente no las analizan ni desmenuzan en lo que puedan tener de opinables. Si se toman como argumentos de “autoridad” las recomendaciones, ¿no podrían producir –seguramente de modo involuntario– efectos similares a los de un clericalismo del que al mismo tiempo tratamos de desprendernos?.</p>
<p><strong>V</strong></p>
<p>Arnold Kling describe en “Las implicaciones políticas de ignorar nuestra propia ignorancia” dos defectos humanos que afectan a las políticas públicas: la arrogancia cognitiva, por la que cada uno cree que su mapa del mundo es más preciso que lo que realmente es, y la ignorancia radical, que nos es impuesta por la misma realidad de los fenómenos sociales complejos, para la disponemos de mapas muy imprecisos. vi “El mito más grande es que la regulación es un problema unidimensional, en el que la elección es “más” o “menos”. A partir de este mito, la única conclusión razonable a la crisis financiera es que tenemos que pasar el dial de “menos “a” más”. La realidad es que la regulación financiera es un problema complejo. De hecho, muchas políticas de regulación fueron los principales contribuyentes a la crisis. Continuar el camino sin examinar o cuestionar las políticas del pasado, particularmente en las áreas de vivienda yde la regulación del capital bancario, impide aprender las lecciones de la historia.”vii Entender la naturaleza de los fenómenos monetarios resulta esencial para juzgar lo bueno y conveniente.</p>
<p><strong>VIII</strong></p>
<p>Vivimos en una época de la complejidad y de cambio acelerado. Vivimos en un mundo convulsionado donde reina la confusión. Las propuestas para resolver problemas tan específicos y complejos al mismo tiempo deberían estar inspiradas por la prudencia, para no agregar aún más confusión.</p>
<p>En la distribución de los bienes, los estados no son neutrales: ¿Por qué se les reclama a las agencias de calificación más eficiencia y transparencia en la medición del riesgo que asumen los bancos, y menos severidad para juzgar a la deuda soberana o al riesgo de los países? ¿Por qué en tiempos de bonanza se usa alegremente a los bancos para financiar los estados y en tiempos de rigor estos se convierten en usureros sin piedad? ¿Por qué se quiere aprovechar el sistema de mercado y de precios libres solo cuando nos conviene, y se decide por las regulaciones y precios “sugeridos” en otro momento? ¿Cambian las leyes de la economía según el momento del ciclo en que nos encontramos, o según la conveniencia de los gobernantes?</p>
<p>Los conceptos universales que fueron claros durante mucho tiempo ahora ya no lo son más. Hoy hasta el lenguaje significa cosas diferentes aún para personas que viven bajo el mismo techo y en la misma familia. Cuando hablamos de las normas básicas y eternas de comportamiento del hombre, de su naturaleza –y de la realidad misma– ya no estamos de acuerdo en que sean objetivamente las mismas y cada uno pretende tener razón a igual título que los demás.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 4</strong></span></p>
<p>A los comunes mortales hoy nos cuesta mantener la coherencia personal de nuestras convicciones y nuestras vidas concretas, lo que es necesario para el imprescindible mantenimiento de una fe firme e inconmovible en las verdades eternas e inmutables, últimas y trascendentes. Debemos cuidar que esa coherencia también incluya los conocimientos técnicos científicos –bien fundados– en todo aquello que es materia de opinión. En las materias opinables, también existe la verdad y el error, y no todas las opiniones valen lo mismo…</p>
<p>¿Por qué parece darse menos importancia en medios religiosos al factor moral en el proceso de creación o destrucción de riqueza que a las técnicas de ingeniería social?</p>
<p>Nos preguntamos si es posible juzgar con suficiente “autoridad” en algunos de los problemas de alta complejidad técnica y “sujetos a opinión”, sin abordar a fondo el “factor moral”, y transmitir la imagen de que con cierta facilidad sería posible resolver los problemas.</p>
<p>Nos preguntamos si no se puede correr el riesgo de caer en terrenos pantanosos, por la superficialidad y simplificación al abordar estos temas, y agregar finalmente problemas adicionales a las dificultades técnicas originadas en la propia naturaleza de las cuestiones a las que se debe agregar la velocidad de los cambios y la complejidad de la historia contemporánea.</p>
<p>Nos preguntamos si los consejos y orientaciones en una materia tan opinable como la reforma del sistema financiero o de la conformación de una autoridad mundial no son secundarios respecto a las normas éticas básicas que no cumplen los gobiernos y políticos que a diario compran alegremente voluntades y votos con el dinero que piden prestado por miles de millones de euros o de dólares en ese mercado financiero que vilipendian a la hora de pagar la factura.</p>
<p><strong>IX</strong></p>
<p>En efecto. Una cosa es la justicia y la ética, y otra la codicia por los bienes ajenos. ¿No sería una buena y exigente contribución la de dar prioridad a difundir hasta el hartazgo la importancia del cumplimiento de los mandamientos que más tienen que ver con la actividad económica como “No robarás” y “No codiciarás los bienes ajenos”, y predicar todas las repercusiones positivas que su cumplimiento acarrearía a los responsables de gobiernos locales, regionales, nacionales e internacionales?</p>
<p>En un artículo reciente sobre el libro de Jörg Guido Hülsmann, “La ética de la producción de la moneda”x, se analizan problemas éticos los sistemas monetarios, y explica claramente que “la situación monetaria actual no solo es prodigiosamente ineficaz, sino que, más grave todavía, es profundamente inmoral”. Y que cuando se le da “más poder de compra a tal categoría de personas” y esa “mejoría del poder adquisitivo solo se puede hacer en detrimento de otra categoría, en buen francés eso se llama robo”</p>
<p><strong>XI</strong></p>
<p>¿Creemos realmente en la libertad y en la subsidiariedad? Es necesario confiar más en la libertad que en la coacción. ¿Por qué vamos a confiar en las obras de caridad –obligatorias moralmente– al espíritu del don voluntario y de la colaboración a partir de la iniciativa personal y del ejemplo, y en otros temas tan opinables nos tentamos con la utopía de una “auctoritas”</p>
<p><strong>XII</strong></p>
<p>muy difícil de encontrar en la práctica y en normas regulatorias y coercitivas cuya eficacia supuesta no estamos en condiciones –no ya de probar– sino simplemente de estudiar por no estar en el terreno de nuestra especialidad y experiencia? Para muchos, tal vez la conclusión más importante consista en aceptar la propuesta de Confucio, que sugiere “antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, dar tres vueltas por la propia casa”, y trabajar allí.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 5</strong></span></p>
<p>En momentos de crisis económica, tal vez debiéramos comportarnos como pequeños barcos de una flotilla en la tormenta y navegar separados unos de otros, para navegar con mayor soltura y más seguros de no colisionar. Quizás un comandante sabio que dirigiera nuestra flota humana, reforzaría los principios básicos de la navegación en mares difíciles, y dejaría en libertad al capitán de cada barco para adaptar su maniobra a las circunstancias particulares que en distintos lugares del mar son diferentes y pueden cambiar a gran velocidad, haciendo difícil –si no imposible– la conducción centralizada de la flota, que esperará tiempos de calma para reunirse otra vez. En este contexto, la creación de una autoridad económica mundial y la creación de un sistema monetario global, parecerían contribuir a convertir en planetario un problema que se presenta y se debería resolver a escala local.</p>
<p>La subsidiariedad es buena entre otras cosas, para evitar que las crisis locales se conviertan en universales, con los mismos principios y por las mismas razones por las que también la subsidiariedad es buena para la creación y la distribución de la riqueza.</p>
<p><strong>XIII</strong></p>
<p>Y una vez más, el factor moral: decía recientemente Benedicto XVI, que “la crisis puede y debe ser un acicate para reflexionar sobre la existencia humana y la importancia de su dimensión ética, antes que sobre los mecanismos que gobiernan la vida económica: no solo para intentar encauzar las partes individuales o las economías nacionales, sino para dar nuevas reglas que aseguren a todos la posibilidad de vivir dignamente y desarrollar sus capacidades en bien de toda la comunidad.”</p>
<p><strong>XIV</strong></p>
<p>¿Cuál es el verdadero papel del estado en la creación y en la distribución de la riqueza? El estado favorece la creación o la destrucción de la riqueza. La historia muestra que es más fácil, armónica y sostenible la actividad económica y la creación de riqueza cuando las actividades se dan entre personas, empresas y países que tienen en su comportamiento comercial una tradición en la práctica de las virtudes, cuando se respeta un marco legal, cuando se procura la integración del comercio en la sociedad global, cuando los países desarrollan capacidades para operar sistemas económicos complejos, cuando se da una fuerte participación en la actividad de los agentes económicos privados, cuando la menor distribución de riqueza se efectúa por parte de los estados y la mayor entre los mismos particulares, cuando hay un ambiente de concordia y paz interior, cuando se provoca la atracción de inversiones, cuando hay mayor responsabilidad de los empresarios, cuando la conducción social proviene de un poder moderado y en un ambiente desregulado.</p>
<p>Cuatro características –que van mucho más allá del sistema monetario y que aumentan el campo de reflexión y de acción– incentivan la riqueza de los países: la libertad económica, la transparencia, la vigencia de democracias dignas de ese nombre y la prensa libre. Libertad económica El Índice de Libertad Económica es un informe anual publicado por The Wall Street Journal y la Heritage Foundation</p>
<p><strong>XV</strong></p>
<p>. El índice de libertad económica está basado en las calificaciones de 10 factores específicos: libertad comercial, libertad de comercio, libertad fiscal, tamaño del sector estatal, libertad monetaria, libertad de inversión, libertad financiera, derechos de propiedad, libertad frente a la corrupción y libertad laboral. Abarca 183 países.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 6</strong></span></p>
<p>Algunas conclusiones muestran que los países más ricos son, en promedio, más libres. Así, Hong Kong, Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Canadá, Dinamarca, los Países Bajos, Irlanda muestran una correlación entre la medida convencional de bienestar económico y el Índice de Libertad Económica. La relación entre libertad económica y la igualdad de ingresos también es interesante: los países más libres son más iguales en promedio. Muchos de los países con mayores niveles de libertad económica se encuentran también entre los que tienen niveles más altos de la igualdad económica, como Suecia, Dinamarca, Japón y Finlandia. Los países donde hay desigualdad como Bolivia, Brasil, Ecuador y Argentina, tienen bajos niveles relativos de libertad económica, aunque también hay que señalar que los Estados Unidos, el Reino Unido y Singapur, que tienen también altos niveles de libertad económica, junto con niveles relativamente altos de desigualdad, aunque es diferente lo que define la pobreza en cada país.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Transparencia</strong></span></p>
<p>Transparencia Internacional (TI) también realiza un Índice de Percepción de la Corrupción (IPC)</p>
<p><strong>XVI</strong></p>
<p>y clasifica los países de acuerdo a la percepción de la corrupción en el sector público que también es una fuente de ideas prácticas para promover una actividad económica con pautas morales, con focalización en los problemas particulares de cada región. Verdadera democracia</p>
<p>The Economist realiza un estudio exhaustivo de la democracia en el mundo, xvii cuyos resultados permiten la evaluación de los países, que se clasifican de acuerdo a variables como los procesos electorales, el pluralismo, el funcionamiento de los gobiernos, la participación política, la cultura política, la realización de elecciones libres y “leales” con votantes libres y seguros sea cual fuere su elección, la independencia o sujeción de los gobiernos a poderes externos y capacidad de implementar las políticas, en democracias plenas, democracias defectuosas, regímenes híbridos o regímenes autoritarios. Las democracias plenas, las democracias defectuosas y los regímenes híbridos se consideran democracias. Las naciones autoritarias se consideran dictaduras. Las calificaciones toman en consideración las libertades civiles, la realización de las elecciones, la libertad de los medios de comunicación, la participación, la opinión pública, el funcionamiento del gobierno, la corrupción y la estabilidad. El Indice 2011 señana como democracias plenas fundamentalmente a las radicadas en Europa Occidental y Norteamérica: Noruega, Islandia, Dinamarca, Suecia, Nueva Zelanda, Australia, Suiza, Canadá, Finlandia y Holanda. En el otro extremo, los regímenes autoritarios se ubican fundamentalmente en el África Subsahariana, Oriente Medio y África del Norte: Siria, Irán, República Centroafricana, Arabia Saudita, Guinea Ecuatorial, Myanmar ( Birmania ), Uzbekistán, Turkmenistán, Chad, Corea del Norte.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Libertad de prensa</strong></span></p>
<p>Finalmente, el Índice de Libertad de Prensa es una clasificación anual de países compilada y publicada por Reporteros sin Fronterasxviii. Los países que se destacan en las mejores posiciones son Finlandia, Islandia, Países Bajos, Noruega, Suecia, Suiza, Austria, Nueva Zelanda, Estonia e Irlanda. Y los que van más a la zaga son Laos, Ruanda, Yemen, República Popular de China (continental solamente) Sudán Siria, Irán, Turkmenistán, Corea del Norte y Eritrea.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 7</strong></span></p>
<p>En un análisis combinado de estos sistemas de medición es fácil corroborar que hay modelos culturales y comportamientos colectivos que naturalmente generan climas de creación y distribución de riqueza y otros que no. Y resulta difícil imaginar que un gobierno mundial y un sistema monetario unificado podrían transformar esas culturas. Desde un punto de vista eclesial, parece más importante poner el acento en obedecer las indicaciones del Papa Benedicto XVI, quién recordaba hace poco que especialmente en el mundo de la economía y del trabajo, es necesario llevar el amor y la solidaridad a los demás a través “de una relación intensa con Dios, una escucha constante de su Palabra, una existencia nutrida de la Eucaristía”. “No olvidéis la importancia de hacer crecer esta dimensión espiritual en vuestro compromiso de respuesta a los diarios desafíos y urgencias sociales, para continuar trabajando en la lógica de la economía de la gratuidad, para promover un consumo responsable y sobrio”. Inversamente, es fácil encontrar sociedades cuyos estados y gobiernos contribuyen eficazmente a la destrucción de la riqueza. En ellas es fácil observar la existencia de prácticas comerciales corruptas, visiones estrechas y localistas, desconfianza hacia los agentes económicos, prácticas generalizadas de distribucionismo, estados (nacionales, regionales y municipales) sobredimensionados, búsquedas sistemáticas y generalizadas de chivos expiatorios ante la menor existencia de problemas de difícil solución, ambientes hostiles tendientes a la expulsión de capitales –fundamentalmente las inversiones directas-, abuso y discrecionalidad de los poderes políticos, poca diversificación de la actividad productiva y comercial … y desprecio por el valor de la propia moneda. En este último aspecto, resulta ejemplificador constatar que desde 1968 hasta 1982, El Dow Jones fue aniquilado en un 70 % por la inflación.</p>
<p><strong>XIX</strong></p>
<p>La instauración del comunismo y del nazismo fue acompañada en un caso por la destrucción consciente del aparato de producción, y en el otro por la introducción de todas las deformaciones posibles del sistema económico. La función de los estados y gobiernos debería ser más facilitar la generación de marcos legales y políticos que faciliten y estimulen la creación de riqueza, que concentrarse en una “redistribución” que se atribuyen como función propia y a la que se dan con el corazón alegre e irresponsable. La función de “redistribución” como apropiación de la renta, es un hecho que la sociedad no debería aceptar y tolerar ligeramente, y mucho menos cuando se acompaña de corrupción y arbitrariedad en la utilización de los recursos.</p>
<p>La función del estado debe apuntar primero y principalmente a favorecer la creación de riqueza. Y para que los países puedan crear riqueza, es más importante la moral que los sistemas.</p>
<p>El criterio por el cual los estados pueden gastar e invertir hasta donde llega su capacidad de endeudamiento con el solo límite de la capacidad de absorción de deuda de los mercados ha eliminado el sano criterio de búsqueda del equilibrio económico, que se ha sustituido por la obsesión por el crecimiento a cualquier costo y como único camino.</p>
<p>Si de algún modo u otro, no hay absorción monetaria real, la progresión exponencial de la creación de moneda no puede ser acompañada por la expansión a ritmo similar de una genuina expansión de la creación e intercambio de bienes y servicios, terminando el desequilibrio en una colisión mayor. La moderna invención de la macroeconomía separada de la microeconomía –por medirse ambas con sistemas de reglas y principios contables independientes– favorece la falsa división entre lo público como un área “noble” sujeta a las leyes del altruismo y la “justicia social” y lo privado</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 8</strong></span></p>
<p>como el reino de la codicia, del individualismo, y como el lugar donde reina la avidez por la riqueza y el poder del dinero. Como si los gobiernos no hicieran uso y abuso del poder del dinero, más el poder de creación monetaria y como si los burócratas fueran espíritus angelicales y desinteresados.</p>
<p>Después de todo, la “economía”, al modo de “las verdades en si” de Platón, no existe. No tiene existencia real (“en sí”). Lo que sí existe por el contrario es la acción humana fundamentalmente económica o con efectos y aspectos económicos. Existe también la participación del hombre en la creación de riqueza, como empresario o trabajador. Esta acción humana “económica” también está agitada por corrientes desenfrenadas que la atraviesan en todos los sentidos. La actividad financiera, no es ni demonio ni salvador ¿debemos demonizarla de algún modo y generar un chivo expiatorio?</p>
<p>Para terminar, cabría mencionar a título de ejemplo otros problemas económicos que dificultarían la idea de organismos supranacionales de gobierno:</p>
<p>• La medición de la riqueza de las empresas a través de la valuación bursátil no es correcta, y menos en momentos de alta volatilidad de acciones y de bonos. Las empresas valen lo que se paga por ellas en el momento de su venta.</p>
<p>• A veces la riqueza aparente no es utilizable. Ganancias contables no significa ganancias disponibles.</p>
<p>• Las teorías de crecimiento, valga la redundancia, solo sirven cuando hay crecimiento, teniendo en cuenta la inexistencia –en términos significativos– de países que se preparen en momentos de expansión para los momentos de recesión.</p>
<p>• La financiación de gastos corrientes por los estados parece haber mostrado ya los límites de un endeudamiento crónico y sistemático. Lo mismo sucede con la renovación automática de créditos vencidos, que ha reemplazado a la cancelación genuina de deuda.</p>
<p>• La contabilidad creativa y el ocultamiento de la exposición de riesgos, son factores que hacen difícil la comparación de las diferentes economías y los acuerdos políticos necesarios para una cooperación fructífera y realmente justa.</p>
<p>• La proliferación de derechos humanos que requieren aportes de capital muy significativos respecto del producto de los países, sin tener en cuenta las obligaciones que corresponden a los titulares de esos derechos, y sin tener muy claro a quienes corresponden las obligaciones que son su contrapartida (en el tiempo y en el espacio), pueden generan expectativas difíciles de cumplir y mayor división y odio por no llegar a ser satisfechas.</p>
<p>Decía Vaclav Havel que “el enemigo no es un demonio maloliente ni el sistema todopoderoso, sino nuestra servidumbre voluntaria, esa afición tan común a cerrar los ojos y dormir tranquilos, suceda lo que suceda.”</p>
<p><strong>XX</strong></p>
<p>¿Está el ambiente político como para cometer grandes imprudencias? La situación política en todo el mundo dificulta cada vez más el logro de amplios consensos populares…</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 9</strong></span></p>
<p>Como un fenómeno particular –de consecuencias imprevisibles– a tener en cuenta por su profundidad y capacidad de movilización también global, estamos asistiendo a desequilibrios provocados en la utilización política de la indignación contra “enemigos sistemáticos”</p>
<p><strong>XXI</strong></p>
<p>En Grecia, en España, en Norte América, en los países del Norte de África, surgen movimientos de “indignados” por diversas causas que se constituyen en “comunas” de base, en mecanismos de “democracia directa” cuyas demandas son imposibles de satisfacer en el marco de la política republicana clásica.</p>
<p>El elemento común de los indignados, lo constituye el “sujeto humano” encolerizado por cualquier razón, presentado como si respondiera y estuviera integrado a una corriente mundial, aunque los factores desencadenantes sean diferentes y desconectados: gobiernos dictatoriales o arbitrarios, fuerzas políticas adversarias entre sí, grupos dominantes, el poder financiero, el propio “sistema político” incapaz de plantear soluciones, sectores o grupos religiosos elegidos a gusto del indignado de turno, la energía nuclear, la desigualdad social…</p>
<p>Y aunque los “indignados del mundo unidos” solo tengan en común la “indignación”, ese carácter genera la idea de una corriente mundial, como la “búsqueda de una experiencia colectiva” de solidaridad.</p>
<p><strong>XXII</strong></p>
<p>El gran problema político aquí, es que se está logrando que la mezcla de problemas, luchas y conflictos –en general tan diferentes y desconectados entre sí– llegan a generar a través del sistema mundial de comunicación, la imagen de un movimiento universal virtual de masas, una “protesta unificada en la diversidad” contra el orden constituido, que encuentra su expresión en un sujeto universal que protesta. Es significativa la designación del “protester” como la persona del año por el seminario TIME,</p>
<p><strong>XXIII</strong></p>
<p>ignorando las verdaderas fuerzas que se mueven por debajo de la superficie</p>
<p><strong>XXIV</strong></p>
<p>, como se ignoraron en su momento las fuerzas que se movían cuando se derrocó al Sha de Iran, que finalmente tomaron el poder sin producir la esperada y ansiada democracia… ¿Por qué ahora debería de ser diferente?</p>
<p>En el artículo que escriben para Le Monde Geneviève Azam, Etienne Balibar, Thomas Coutrot, Dominique Méda e Yves Sintomer, “Contra el discurso dominante sobre la deuda pública” encontramos un ejemplo de intento de fabricar y de orientar la indignación en el sentido expuesto: “Los ciudadanos no quieren más ser los “juguetes en manos de los bancos y de los políticos”, como dicen los españoles “indignados”. Quieren poder pesar sobre su futuro, hacer planes para sus hijos, detener la degradación social y ecológica que los indigna. Frente a la sordera de las élites, es necesaria una insurrección democrática tanto en Europa como en otros lugares como los Estados Unidos, el mundo árabe, Rusia… Se trata de reinventar la democracia en el ámbito político, a través del uso intenso de los mecanismos de democracia directa (iniciativas ciudadanas, referéndums revocatorios… ) y de la democracia deliberativa (conferencias cívicas, segunda Sala elegida aleatoriamente… ). Se trata también de ampliar el campo económico, empezando por el sistema bancario, cuyo inminente rescate con los fondos públicos debe ser la oportunidad para colocarlo bajo el control no de Bercy o Bruselas, sino de la sociedad civil. El horizonte parece bloqueado por causa de sus deudas: liberémoslo reinventando nuestra democracia.”</p>
<p><strong>XXV</strong></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 10</strong></span></p>
<p>Otro ejemplo de politización de una necesidad genuina que sirve actualmente como argumento para una iglesia ideologizada, son los movimientos de los “sin tierra”. Estos, por definición, entrarían de lleno como los destinatarios primarios de políticas inspiradas en “la opción preferencial por los pobres”.</p>
<p>Pues bien, una “nueva” teología de la liberación se está propagando y ejerciendo su nociva y pérfida influencia, particularmente en América Latina, donde tantos estragos provoco la versión anterior. Los destinatarios de la ayuda son utilizados como fuerza de choque política y como canal de transmisión de un renovado marxismo-catolicismo. Víctor Pavón se refiere al caso paraguayo, donde “con premeditación y malsana alevosía delincuencial, los carperos y sus promotores desde el gobierno transgreden no solo la moral judeo cristiana inserta en los Diez Mandamientos, sino también lo que dice nuestro mismo sistema jurídico: no robarás.”</p>
<p><strong>XXVI</strong></p>
<p>Estamos en un momento histórico en el que todo puede pasar, y no nos sorprendería. Puede que los flujos comerciales y financieros tengan una continuidad más o menos tranquila –en el marco de una volatilidad elevada– y el sistema resista las fuertes presiones a las que está sometido, como que explote y pasemos luego a una recesión y recrudezcan los nacionalismos y la tentación del encierro de los países en sí mismos. No lo sabemos. Lo que si conocemos bien, son las características que tienen las sociedades que crean riqueza, y las que la destruyen. ¿Tendría sentido buscar formas de evaluación de los criterios morales para tomar mejores decisiones económicas?</p>
<p>Consideración de criterios morales para tomar decisiones económicas En el marco del panorama mundial, tal vez sea necesario pensar en desarrollar “guías para la acción”, y recordar que los actos económicos inspirados y animados por la virtud crean “estructuras de virtud” que agregan valor a la sociedad, así como los actos animados por el pecado o incluso la mera ausencia de virtud destruyen valor.</p>
<p>En este sentido, son más corrientes las propuestas a agregar facultades adicionales de control y sanción a los estados que exhortaciones luchar contra la corrupción. Un gobierno corrupto, por definición, actuará de un modo corrupto y la corrupción siempre destruye la riqueza. En el terreno de las normas, las más genéricas –e inspiradas directamente por Dios– figuran las que nos ordenan “no robar” y “no codiciar los bienes del prójimo”. Se aplican de modo simultáneo a gobernantes y gobernados, a quienes pagan sus impuestos, a quienes administran fraudulentamente, y a quienes se benefician con esos pagos. A la justicia distributiva debería “adicionarse” la justicia a secas, de un modo simultáneo, y respecto de los mismos “bienes universales”.</p>
<p>Como lo destacara Aleksandr Solzhenitsyn, “la línea que separa el bien del mal no pasa entre Estados, ni entre clases, ni entre partidos políticos sino que atraviesa cada corazón humano”. Allí está el problema, y allí está la solución.</p>
<p>Como una simple enumeración de un tema que merece mayor análisis, sería bueno hacer el esfuerzo de “insertar” en los modernos procesos de toma de decisiones económicas, tanto en el ámbito de la actividad privada como pública, la práctica de virtudes como la prudencia, la moderación, la autorregulación, el compromiso y la focalización con las verdaderas y genuinas necesidades del hombre, así como la “responsabilidad social ampliada”.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 11</strong></span></p>
<p>Podría considerarse la clasificación de las inversiones a realizar en una escala con alternativas como las siguientes: “la inversión es necesaria, vital y esencial”, la inversión es necesaria, es conveniente, es secundaria, es prescindible, es superflua o tendría que ver más con la gula o el vicio que con la virtud… La utilización de una escala semejante, permitiría aumentar la visibilidad de las inversiones arbitrarias o que tengan como origen los vicios de los inversores, o de quienes toman las decisiones.</p>
<p>Los headhunters, deberían también incluir en sus postulaciones, de modo sistemático, estandarizado y profundo, el análisis del “riesgo moral” de los postulantes a trabajos de responsabilidad.</p>
<p>¿Tienen las finanzas características peculiares que las hacen diferentes respecto de otras actividades económicas?</p>
<p>A la hora de pensar en reformas del sistema financiero, conviene preguntarse ¿por qué el mundo financiero es tan “especial” respecto de otras industrias? Desde hace aproximadamente cien años, el hombre ha aprendido a volar, en un proceso que ha evolucionado en conocimientos, capacitación y procesos. En los conocimientos se paso de la “mecánica simple” hasta la ingeniería aeronáutica. En el pilotaje de los aviones se paso de los pioneros hasta llegar a los pilotos altamente capacitados. Y en lo que respecta a los procesos, se arrancó con meros terrenos de superficies planas a una aeronáutica comercial y de transporte que incluye el desarrollo de los grandes aeropuertos, de infraestructura y sistemas de alta complejidad.</p>
<p>En todo ese proceso de un siglo de duración, millones de personas han puesto libremente sus vidas en manos de organizaciones comerciales y de pilotos desconocidos, con tasas de accidentes ínfimas. Y en el medio de todo esto, se sucedieron empresarios ambiciosos y sedientos de ganancias, aventureros, que fueron protagonistas de creación de nuevas empresas, de quiebras, con todos los mismos ingredientes que existen en el mundo de las finanzas.</p>
<p>El elemento común del éxito económico fue estudiado durante muchos años por Alain Peyrefitte</p>
<p><strong>XXVII</strong></p>
<p>, quién llego a determinar que el simple elemento determinante de los logros de un sistema económico es la confianza. En un marco de confianza, problemas que parecen imposibles de resolver permiten generar alternativas que son imposibles de aplicar donde reina la duda y la incertidumbre.</p>
<p>En el mundo de las finanzas y del dinero esto es particularmente cierto y aplicable. El problema financiero mundial es un problema de confianza. Y lo último que sería capaz de generar confianza hoy es la creación de un sistema financiero mundial unificado bajo una misma autoridad y las mismas normas. Y no se trata que el razonamiento no sea lógico, sino que las condiciones para generar confianza residen hoy más en los protagonistas del sistema que en un sistema que funciona de un técnicamente eficiente, como lo hace la industria aeronáutica. Mas que hacer ingeniería social, hay que cambiar conductas.</p>
<p>¿Por qué lo que en el sistema aeronáutico es posible, no lo es en el financiero?</p>
<p>Es muy simple. Lo que une a todos los hombres que vuelan, desde los simples ciudadanos hasta los políticos, tecnócratas y burócratas es que todos quieren llegan sanos y salvos al final de sus</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 12</strong></span></p>
<p>viajes, y todos saben que deben comportarse al volar de un modo civilizado que no ponga en peligro la seguridad de todos, que coincide con la de cada individuo. Por otra parte, el sistema aeronáutico es un sistema complejo pero cerrado. El sistema financiero es abierto y a partir de la posibilidad de “creación monetaria” prácticamente sin límites, los productos financieros son creados por sus participantes –bancos y empresas inclusive industriales y comerciales– de un modo prácticamente imposible de controlar a una velocidad que supera las de la capacidad –real y posible– por gobiernos y estructuras burocráticas.</p>
<p>El mundo financiero abarca todas las actividades económicas y como tal no está sujeto a una autoridad común ni podría estarlo. El crédito y el ahorro de las entidades controladas o controlables es solo una parte del sistema financiero real global, y todos los que hablan de reformas, se dirigen principalmente a “entidades fundamentalmente financieras”.</p>
<p>En el mundo de las finanzas, por definición, y salvo para el sistema puramente transaccional, la ganancia de la mitad de los participantes es un costo para la segunda mitad. Los mismos que exigimos una tasa de interés más elevada por nuestros ahorros exigimos un costo del crédito razonable a nuestros ojos, Y vemos al espíritu de Shylock dispuesto a arrancarnos “la libra de nuestra propia carne” atrás de cada financista que no nos trata como lo desearíamos.</p>
<p>La variable determinante en las finanzas es el riesgo. Y en materia de precios, a mayor riesgo, mayor tasa. Y a mayor tasa, mayor riego de quiebra. Y a mayor riesgo de quiebra se llega rápidamente al “sálvese quien pueda”, y desaparece el respeto por las normas morales y por supuesto legales. Desde el punto de vista del diseño de los “productos financieros”, el riesgo está muchas veces en la complejidad. No invertir nunca en un producto cuyos mecanismos no se pueda entender, o asumir por anticipado las posibles pérdidas. No es mucha la gente que se subirá a un avión con una tasa de riesgo del accidente del 3 al 5 %. Pero hay inversores capaces de asumir esa prima de riesgo, además de la tasa específica del costo del dinero. Y está lleno el mundo de gobiernos irresponsables capaces de tomar crédito con esas primas de riesgo, que serán los primeros en acusar luego de usurero al intermediario que haya intervenido y usarlo como chivo expiatorio de sus propias culpas.</p>
<p>Los cambios de calificación de países europeos, mostrarán pronto como impactará en las tasas de interés la calidad de las economías. Es cierto también que con los mecanismos sofisticados de inversión actuales, la volatilidad permite lograr ganancias independientemente de la real creación o destrucción de riqueza, en mercados ascendentes y descendentes, a través de instrumentos financieros que se desarrollan a mayor velocidad que las normas y las regulaciones.</p>
<p>La condena del sistema financiero se ha realizado con demasiada facilidad y sin rigor “técnico”. Arnold Kling</p>
<p><strong>XXVIII</strong></p>
<p>se ocupa de los “Mitos y realidades y la crisis financiera” y enumera cinco mitos que habrían llevado –en su opinión– a conclusiones en materia de regulaciones que han confundido a los dirigentes políticos y espirituales, y los ha llevado por lugares erróneos y caminos simplistas:</p>
<p>• Mito 1: Los reguladores bancarios se encontraban en la oscuridad cuando los nuevos instrumentos financieros reformaron la industria financiera.</p>
<p>• Mito 2: Fue la desregulación la que permitió que el mercado adoptara prácticas arriesgadas, como el uso de la agencias de calificación de los títulos hipotecarios.</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 13</strong></span></p>
<p>• Mito 3: Los diseñadores de políticas se basaron y confiaron demasiado en la disciplina de mercado para regular el riesgo financiero.</p>
<p>• Mito 4: La crisis financiera fue principalmente un pánico a corto plazo. • Mito 5: La única manera de evitar esta crisis hubiera sido tener una regulación más vigorosa y enérgica.</p>
<p>Finalmente hay una mera diferencia práctica entre el mundo de las finanzas y el de la aviación: la vida es indivisible… no se puede vivir o morir por partes. El dinero, en cambio, se puede dividir en portfolios y aplicar los fondos a diferentes aplicaciones y con diferentes tasas de riesgo. Más aún, de acuerdo con el carácter y la voluntad de un inversor, sus asesores le sugerirán normalmente “apostar” una pequeña porción de su capital en activos de potencial alto rendimiento, o incursionará el mismo en el trading en los mercados bursátiles buscando rendimientos muy superiores a los que producen normalmente los bonos y acciones, inclusive trabajando “apalancado” con la esperanza de obtener más con menos…</p>
<p>Si desarrollamos la imagen de la “codicia del sector financiero” como principal causantes de los males económicos, ¿no estamos barriendo abajo de la alfombra la codicia de los otros empresarios venales, de los políticos, de los congresistas, de los funcionarios judiciales, de los responsables en la administración pública, de los sindicalistas, que a través de la “contratación directa”, de la impune aplicación sistemática de coimas y comisiones, del chantaje sindical, de la confección de leyes arbitrarias e injustas, de la industria del juicio, del nepotismo y la sinecura van produciendo de la paulatina destrucción de los sistemas republicanos y el paulatino reemplazo del “estado de derecho” por el “estado del crimen”? Algunas conclusiones</p>
<p>Ante la confusión del mundo, es necesaria la claridad de las ideas. Los estados modernos tienden –estructuralmente– a la destrucción de la riqueza. Detestan la subsidiariedad. Y el mundo necesita más de hombres que busquen el bien y la verdad que “reguladores” del mercado. Los problemas económicos son de naturaleza compleja, tienen muchas causas y muchas de esas causas no son de naturaleza económica. Por ejemplo en los Estados Unidos, más del 33 % de las madres solteras son pobres y solo el 6, 4 % de las casadas. Mundialmente la baja demográfica disminuye la capacidad de soportar las pensiones. En ambos casos los problemas de familia y demográficos surgen con fuerza como variables económicas significativas.</p>
<p>La búsqueda de la justicia en esta tierra constituye una noble inquietud, y todos estamos llamados a procurarla, y esa búsqueda debe respetar los condicionamientos que impone la realidad. El navegante prudente, debe adecuar su velocidad y sus maniobras al estado del tiempo, extremando las precauciones en tiempos tormentosos, cuando el riesgo de naufragar es mayor, sobre todo para las embarcaciones de menor resistencia estructural.</p>
<p>Pretender forzar la realidad con esquemas que podrían acercarse a la utopía, produce más perjuicios que beneficios. Y poner los ojos en blanco insistiendo empecinadamente con la necesidad de “distribuir la riqueza” no agrega solución alguna, sobre todo cuando se observa quienes se ocuparían de hacerlo en el mundo real … Page 14 Particularmente debemos recordar que en materia de laicismo y laicidad, para la religión le es fácil mezclar lo que se debe creer con lo opinable. Y al mundo político contemporáneo –aún de buena fe– no le resulta fácil distinguir y separar de las recomendaciones eclesiales lo dogmático de lo propositivo, particularmente cuando se procura generar un clima de integración entre laicado y clerecía, en un mundo en el que la memoria del clericalismo no está ausente.</p>
<p>Cuando se afirma que hay que implantar “un nuevo modelo económico basado en la doctrina social de la Iglesia”, sugiriendo que esta “contiene un conjunto de principios, enseñanzas y directrices destinadas a resolver, en el espíritu del Evangelio, los problemas socio-políticos y económicos”, con todo lo cierta que pueda ser la afirmación, no se debería proyectar en la imagen de creyentes y no creyentes una especie de El Dorado al alcance de la mano. Los cristianos sabemos que si la principal causa de la crisis es moral, el remedio también lo será, y cuando una gran parte de la sociedad tenga como fines propios el procurar conocer la verdad y trabajar por el bien común, las soluciones técnicas surgirán espontáneamente. Como afirmaba recientemente Jonathan Sacks, Rabino Jefe de las congregaciones judías de la Commonwealth: “Estabilizar el euro es una cosa; sanar la cultura que lo rodea es otra. Un mundo en el que los valores materiales constituyen todo y los valores espirituales son nada, ni genera un Estado estable ni una buena sociedad. Ha llegado el momento para nosotros de recobrar la ética judeo– cristiana de la dignidad humana a imagen de Dios. La humanidad no fue creada para servir a los mercados. Los mercados se crearon para servir a la humanidad.”</p>
<p><strong>XXIX</strong></p>
<p>Benedicto XVI insiste en la necesidad de recuperar valores perdidos: “la crisis actual “puede ser una ocasión para que toda la comunidad civil verifique si los valores en los que se basa la vida social han generado una sociedad más justa, equitativa y solidaria, o si por el contrario es necesaria una profunda reflexión para recuperar los valores que están en la base de una verdadera renovación de la sociedad, y que favorezcan una recuperación no solo económica, sino que al mismo tiempo tienda a promover el bien integral de la persona humana”. Los resultados se darán como cuando se cristianizó Roma. Thierry Boutet</p>
<p><strong>XXX</strong></p>
<p>nos lo confirma: “es el hombre el que hace la historia”, decía Pío XII; hacen falta muy pocos hombres para cambiar radicalmente el curso de los acontecimientos. La historia de la Iglesia lo demuestra: doce apóstoles y un buen genio sobre dotado y frágil, que se convertirá en San Pablo, en el comienzo, van a transformar totalmente-desde el interior– al mundo antiguo. Leamos a Tertuliano: muy rápido, al final de los tiempos apostólicos, ya bajo la persecución, y antes del Edicto de Milán en el año 313, los cristianos influyen de modo determinante en la sociedad y orientan el futuro de los imperios y reinos.”xxxi Es un camino duro y difícil, pero ya mostró sus resultados. En todo caso, poner demasiado el acento en la demonización del sistema financiero no servirá para gran cosa, y puede ser peligroso.</p>
<p><strong>XXXII</strong></p>
<p>Buenos Aires, 14 de enero de 2012</p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>Page 15</strong></span></p>
<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>NOTAS</strong></span></p>
<p><strong>I</strong>- <a href="http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/justpeace/index_sp.htm">http: //www. vatican. va/roman_curia/pontifical_councils/justpeace/index_sp. htm</a></p>
<p><strong>II</strong><a href="http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/justpeace/documents/rc_pc_justpeace_pro_20011004_sp.html">–http: //www. vatican. va/roman_curia/pontifical_councils/justpeace/documents/rc_pc_justpeace_pro_20011004_sp. html</a></p>
<p><strong>III</strong> …y cuando la adhesión al sistema facilitó a los países de menor desarrollo relativo el aprovechamiento de los desequilibrios y las asimetrías</p>
<p><strong>IV</strong> De allí la importancia de profundizar el análisis que ya se ha tratado en varios documentos en “Liberté Politique”.</p>
<p><strong>V</strong> Escribe Gabriel Zanotti, filósofo del Instituto Acton Argentina: “a ojos de los no creyentes, la Iglesia aparece como un estado más, el estado del Vaticano. A ojos de los creyentes, también. ESE es el problema.”</p>
<p><strong>VI</strong> <a href="http://american.com/archive/2011/december/the-political-implications-of-ignoring-our-own-ignorance">http: //american. com/archive/2011/december/the-political-implications-of-ignoring-our-own-ignorance</a></p>
<p><strong>VII</strong> <a href="http://www.american.com/archive/2009/september/regulation-and-the-financial-crisis-myths-and-realities">http: //www. american. com/archive/2009/september/regulation-and-the-financial-crisis-myths-and-realities</a></p>
<p><strong>VIII</strong> Hace poco se citaba a Nicole Oresme (c. 1323 — 1382), quién entendía ya hace unos seiscientos años “que el dinero es un producto originario del mercado y no del Estado, una mercancía más y no sólo un medio de intercambio, donde originalmente los certificadores privados informaban sobre la finura del metal usado en las monedas a sus clientes, y que la inflación es producto de la falsificación de la finura de los metales como decreto del Estado, debido a que este ha nacionalizado el dinero.<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nicol%C3%A1s_Oresme">” http: //es. wikipedia. org/wiki/Nicol%C3%A1s_Oresme</a></p>
<p><strong>IX</strong> (No robaras, No codiciaras los bienes ajenos)</p>
<p><strong>X</strong> L’éthique de la production de la monnaie — Jörg Guido Hülsmann. Editeur: L’Harmattan. Collection: L’esprit économique (26 juillet 2010) xi<a href="http://www.les4verites.com/Pour-en-finir-avec-la-spoliation-monetaire-4270.html"> http: //www. les4verites. com/Pour-en-finir-avec-la-spoliation-monetaire-4270. html</a></p>
<p><strong>XII</strong> « l’autorità non la verità fa la legge, la verità non l’autorità fa il diritto »</p>
<p><strong>XIII</strong> Ver « LE PRINCIPE DE SUBSIDIARITE EST LE SEUL RECOURS VALABLE CONTRE LA « CRISE DU POLITIQUE » par Charles Le Lien » en:<a href="http://www.placedeleglise.fr/index.php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=227:le-principe-de-subsidiarite-est-le-seul-recours-"> http: //www. placedeleglise. fr/index. php?option=com_content&amp;view=article&amp;id=227: </a>le-principe-de-subsidiarite-est-le-seul-recours– valable-contre-la-l-crise-du-politique-r&amp;catid=27: economie&amp;Itemid=30xiv</p>
<p><a href="http://www.zenit.org/article-41241?l=spanish"><strong>XIV</strong> http: //www. zenit. org/article-41241?l=spanish</a></p>
<p><strong>XV</strong><a href="http://www.heritage.org/Index/"> http: //www. heritage. org/Index/</a></p>
<p><strong>XVI</strong><a href="http://www.transparency.org/policy_research/surveys_indices/gcb/2010/results"> http: //www. transparency. org/policy_research/surveys_indices/gcb/2010/results</a></p>
<p><strong>XVII</strong> <a href="//www.eiu.com/public/topical_report.aspx?campaignid=DemocracyIndex2011">http: //www. eiu. com/public/topical_report. aspx?campaignid=DemocracyIndex2011</a></p>
<p><strong>XVIII</strong><a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Reporteros_Sin_Fronteras"> http: //es. wikipedia. org/wiki/Reporteros_Sin_Fronteras</a></p>
<p><strong>XIX</strong> (<a href="http://www.businessinsider.com/inflation-hid-a-70-market-loss-from-1968-to-1982-and-it-could-happen-again-2012-"> http: //www. businessinsider. com/inflation-hid-a-70-market-loss-from-1968-to-1982-and-it-could-happen-again-2012–</a> 1?nr_email_referer=1&amp;utm_source=Triggermail&amp;utm_medium=email&amp;utm_term=Business%20Insider%20Select&amp;utm_campaign=BI% 20Select%20Recurring%202012–01-12 )</p>
<p><strong>XX</strong><a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/Vaclav/Havel/Europa/futuro/elpepuopi/20111230elpepiopi_5/Tes"> http: //www. elpais. com/articulo/opinion/Vaclav/Havel/Europa/futuro/elpepuopi/20111230elpepiopi_5/Tes</a></p>
<p><strong>XXI</strong> Stéphane Hessel ha trasladado al papel esa sensación generalizada de indignación que está presente en el ambiente. Anima a involucrarse y se declara partidario de la insurrección pacífica.<a href="http://www.youtube.com/watch?v=zf1RGoHOJ_M"> http: //www. youtube. com/watch?v=zf1RGoHOJ_M</a></p>
<p><strong>XXII</strong> David Cohn-Bendit dixit – Le Point 11/12/2011</p>
<p><strong>XXIII</strong> TIME — The Protester –By Kurt Andersen, Dec. 14, 2011 – “Massive and effective street protest” was a global oxymoron until — suddenly, shockingly — starting exactly a year ago, it became the defining trope of our times. And the protester once again became a maker of history.”<a href="http://www.time.com/time/specials/packages/article/0,28804,2101745_2102132_2102373,00.html"> http: //www. time. com/time/specials/packages/article/0, 28804, 2101745_2102132_2102373, 00. html</a></p>
<p><strong>XXV</strong> <a href="http://www.lemonde.fr/idees/article/2012/01/13/contre-le-discours-dominant-sur-la-dette-publique_1629374_3232.html">http: //www. lemonde. fr/idees/article/2012/01/13/contre-le-discours-dominant-sur-la-dette-publique_1629374_3232. html</a></p>
<p><strong>XXVI</strong>“Paraguay: La influencia destructiva de la Teología de la Liberación” por Víctor Pavón, Decano de la Facultad Derecho de la Universidad Tecnológica Intercontinental (Paraguay) y autor de los libros Gobierno, justicia y libre mercado y Cartas sobre el liberalismo. <a href="http://www.elcato.org/paraguay-la-influencia-destructiva-de-la-teologia-de-la-liberacion">http: //www. elcato. org/paraguay-la-influencia-destructiva-de-la-teologia-de-la-liberacion</a></p>
<p><strong>XXVII</strong> Alain Peyrefitte — La société de confiance. Édition: ODILE JACOB. (11 octobre 1995) y Le mal français. Editeur: Fayard; Éd. rev. et augm. 1996 (24 mai 2006)</p>
<p><strong>XXVIII</strong> Arnold Kling es miembro del Financial Markets Working Group en el Mercatus Center de la George Mason University</p>
<p><strong>XXIX</strong><a href="http://www.almudi.org/Noticias/tabid/474/ID/906/Las-finanzas-y-el-becerro-de-oro.aspx"> http: //www. almudi. org/Noticias/tabid/474/ID/906/Las-finanzas-y-el-becerro-de-oro. aspx</a></p>
<p><strong>XXX</strong> L’engagement des chrétiens en politique, Thierry Boutet, 2007. Editeur: Privat. Date de parution mars 2007</p>
<p><strong>XXXI</strong> L’APOLOGÉTIQUE DE TERTULLIEN -<a href="http://www.tertullian.org/french/apologeticum.htm"> http: //www. tertullian. org/french/apologeticum. htm </a>- CHAPITRE <strong>XXXVII </strong>- 7 …Vous eussiez pu chercher à qui commander; il vous serait resté plus d’ennemis que de citoyens. — 8. Maintenant, en effet, vos ennemis sont moins nombreux que les citoyens, à cause de la multitude des chrétiens, qui sont presque tous citoyens. Et ces chrétiens, presque tous citoyens, vous avez préféré les considérer comme ennemis et leur donner le nom d’ennemis du genre humain plutôt que de l’erreur humaine! … 10. Or, sans même songer à récompenser un secours si précieux, sans vous dire que, loin de vous être à charge, notre race vous est nécessaire, vous avez préféré nous traiter en ennemis. Ennemis, nous le sommes assurément, non pas du genre humain, mais plutôt de l’erreur humaine!</p>
<p><strong>XXXII</strong><a href="http://www.economist.com/node/21542389?fsrc=scn/tw/te/ar/thedangersofdemonology"> http: //www. economist. com/node/21542389?fsrc=scn/tw/te/ar/thedangersof</a></p>
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		<title>La suma del poder</title>
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		<pubDate>Sat, 14 Jan 2012 00:01:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnista invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Marcelo Ostria Trigo]]></category>

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		<description><![CDATA[El Columnista Invitado de hoy: Marcelo Ostria  Trigo En 1835, el general argentino Juan Manuel de Rosas fue investido con la suma del poder político que le fuera otorgado por la legislatura. Esto incluía la facultad irrestricta de ejercer los tres poderes del Estado –según se dijo– para “conservar, defender y proteger la religión católica” [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>El Columnista Invitado de hoy: Marcelo Ostria  Trigo</strong></span></p>
<p><img class="aligncenter" title="Marcelo  Ostria Trigo" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Marcelo-Ostria-Trigo-nov-hor.jpg" alt="" width="395" height="164" /></p>
<p><strong>En 1835, el general argentino Juan Manuel de Rosas fue investido con la suma del poder político que le fuera otorgado por la legislatura. Esto incluía la facultad irrestricta de ejercer los tres poderes del Estado –según se dijo– para “conservar, defender y proteger la religión católica” y para “sostener la causa nacional de la federación”. Lo curioso es que ese poder fue ratificado en comicios populares, con 9.713 votos a favor y siete en contra, consolidando en el mando de la nación al que iba a ser uno de los tiranos más temidos en Hispanoamérica, hasta su caída en 1852.</strong><span id="more-61487"></span></p>
<p>La suma del poder político, que se concentra en una persona, aún está vigente. Con frecuencia esto se esconde tras circunstanciales mayorías y con leyes que consagran esta anomalía de la democracia. Desde Rosas en Argentina y Melgarejo en Bolivia, los tiempos han cambiado, pero no los métodos. Se sigue justificando la suma del poder–hay que repetirlo– por un supuesto consenso ciudadano que acepta el sometimiento del pueblo a la voluntad caprichosa del caudillo. Y así, nace otra figura execrable: la del culto a la personalidad, la del ‘jefe’, atribuyéndole todas las virtudes y justificando todos sus yerros.</p>
<p>Pero muchos somos impenitentes optimistas y audaces en el empeño de que vuelva la sensatez. Creemos que, pasadas las fiestas de fin de año, que siempre despiertan esperanzas, llega el tiempo propicio para la reflexión y para actuar con realismo. Los buenos deseos que compartimos requieren, para que se cumplan, de condiciones favorables y de un propósito de enmienda.</p>
<p>Que se produzca esa rectificación depende de la conducta que sigan en adelante los que ahora tienen en sus manos ese amplio poder de decisión, es decir, una renovada suma del poder político a través de una sólida mayoría oficial en el Parlamento, de la paulatina captura de las gobernaciones, del predominio abrumador en los organismos de control público, de la subordinación total de los organismos armados y, finalmente, de una peculiar administración de justicia recién conformada. Estos son los elementos de esa suma del poder.</p>
<p>Habrá que tomar conciencia de lo errada que es la justificación de que el mando político irrestricto es indispensable para transformar las estructuras del Estado; que, sin el poder omnímodo, correría riesgos el manido ‘proceso de cambio’ para llevar adelante una curiosa revolución llamada cultural; que la torpeza y arbitrariedad son parte de un plan de ‘descolonización’ que, en realidad, solo nos está aislando de la sociedad internacional que –quiérase o no– está globalizada; que todo esto nos está llevando a tomar partido en favor de dictaduras teocráticas, como la de los ayatolás iraníes, y de las otras que están urdiendo eternizarse en el poder, y que ya han conseguido, como Hugo Chávez, esa ominosa suma del poder que se empeña en reeditar.</p>
<p>No son muchas las medidas para devolver la sensatez y la confianza: el abandono de la soberbia que se manifiesta en la imposición y dejar la creencia de que quienes señalan errores y proponen caminos políticos distintos son enemigos del pueblo. Es más: hay que aceptar que el poder eterno es una quimera y que “la alternancia fecunda el suelo de la democracia”, ya que ésta –la democracia– “es el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre, excepto todos los demás” (Winston L. S. Churchill).</p>
<p>Si se comprendiera parte de lo que se requiere para asegurar a libertad, no habría más ‘iluminados’ y el futuro sería prometedor.</p>
<p><strong>Pero, ¿no será todo esto pedir peras al olmo?</strong></p>
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		<title>El Prontuario Criminal del Castrismo</title>
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		<pubDate>Mon, 09 Jan 2012 12:29:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnista invitado]]></category>

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		<description><![CDATA[El Columnista Invitado de Hoy: Pedro Corzo El legado de Fidel Castro, del que no se puede excluir a su hermano Raúl porque hizo aportes esenciales a la sobrevivencia del régimen, es un prontuario criminal que empequeñece al de cualquier otro dictador del hemisferio. Castro irrumpió en la política a través del pandillerismo universitario. No [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>El Columnista Invitado de Hoy: Pedro Corzo</strong></span></p>
<p><em><strong><img class="alignleft" title="Pedro corzo" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Pedro%20-%20Corzo%20-%20entre.jpg" alt="" width="125" height="125" />El legado de Fidel Castro, del que no se puede excluir a su hermano Raúl porque hizo aportes esenciales a la sobrevivencia del régimen, es un prontuario criminal que empequeñece al de cualquier otro dictador del hemisferio.</strong></em></p>
<p><em><strong>Castro irrumpió en la política a través del pandillerismo universitario. No pudo acceder al liderazgo de la Federación Estudiantil Universitaria, y se asoció con los dos grupos más violentos que operaban en la década del 40 en la Universidad de La Habana. </strong></em><span id="more-61296"></span></p>
<p>Su capacidad para sobrevivir se desarrolló entre aquellas familias mafiosas. Allí aprendió a mezclar el asesinato con la adulación. Audaz, inteligente y manipulador, se rodeó de un grupo de incondicionales que le han sido fieles por décadas.</p>
<p>Más tarde, un enemigo sin convicciones lastrado por la corrupción, le permitieron convertir unas escaramuzas rurales en una epopeya digna de Homero. La clase dirigente cubana y la prensa nacional, salvo honrosas excepciones, hicieron dejación de su soberanía. El populacho fue consumido por un nuevo César que desde el principio les dio circo y poco a poco les robó el pan.</p>
<p>El Totalitarismo se dio nuevas leyes. Las parodias de procesos legales permitían asesinatos públicos. Se fusiló en parques, cementerios y detrás de las escuelas. Se militarizó la sociedad. Se implantó el terror. Se impuso un paradigma que promovía el odio y el tableteo de las ametralladoras para resolver las diferencias. Las bases culturales y morales de la nación, como parte de un Plan Nacional que pretendía recrear la conciencia ciudadana, fueron quebradas para introducir nuevos valores y dogmas</p>
<p>La escuela fue cuartel y centro de adoctrinamiento, las generaciones emergentes crecieron en un ambiente de triunfalismo en el que la frontera la definía la frase “con la Revolución todo, contra la Revolución nada”.</p>
<p>Decenas de miles de personas fueron a prisión. Miles más partieron al exilio. La libertad intelectual desapareció. Se estableció un estricto control de los medios informativos. Las religiones fueron enclaustradas en sus templos. Una especie de nueva devoción impuso sus propias tradiciones, cultos, lutos y fiestas</p>
<p>Paradójicamente el chauvinismo que impulsó el oficialismo de que Cuba y lo cubano era mejor y superior, fue transformándose en un profundo sentimiento de frustración, según el individuo fue viviendo los fracasos y padeciendo las contradicciones del régimen.</p>
<p>El “compañero” se quedó de pronto sin los sostenes teóricos que por décadas le habían sido insuflados. Se percató que se había formado en un ambiente en el que las consignas sustituían los pensamientos y la mentira se convertía en verdad y en poco tiempo volvía a ser mentira, que el fraude procedía desde las más altas esferas y que la igualdad era otra gran estafa.</p>
<p>El miedo y la conveniencia sustituyeron al concepto del derecho personal. Un amplio sector del país se conduce con feroz individualismo, practica el cinismo más ramplón y conforma una masa coloidal que se adapta a la situación que menos esfuerzo demande.</p>
<p>Los promovidos progresos cubanos, deporte, educación y salud, fueron otra decepción. Se acabaron las contribuciones y el milagro social se desplomó.</p>
<p>En la isla se ha establecido una nomenclatura que ha disfrutado sin interrupción del poder absoluto. Se instituyó una aristocracia artística, deportiva e intelectual, supeditadas al compromiso político. Las Fuerzas Armadas sirvieron como ejércitos mercenarios, y hoy son generadora de fortunas para sus generales. El movimiento obrero es otra empresa del estado.</p>
<p>La estafa, la vulgarización del lenguaje y las costumbres, la masificación del ciudadano hicieron desaparecer al individuo y por consiguiente la privacidad.</p>
<p>El pudor se escabulló en la promiscuidad y la prostitución, presentes en toda sociedad, pero siempre cuestionadas, se reconciliaron con la comunidad para ser aceptadas como prácticas comunes, porque lo primero era “sobrevivir” sin importar cómo.</p>
<p>La corrupción, el abuso de poder y el cisma provocado por la sectarización moral e ideológica de la nación, han alcanzado niveles nunca imaginados. Décadas de castrismo han esparcido una dolorosa sombra en el presente, y prometen un angustioso alumbramiento de futuro.</p>
<p>El castrismo es el principal responsable de la corrosión moral que amenaza extenderse a toda la nación.</p>
<p>En la actualidad la economía es parásita, mendiga, dependiente de la generosidad de otros países como Venezuela y China. Se habla de reformas económicas, pero no se puede obviar que el régimen ha reprimido por décadas el desarrollo de una economía independiente.</p>
<p>Fidel y Raúl Castro dejan una herencia lamentable. Los números están en rojo, no solo porque la economía esté destruida, sino por la frustración de millones de personas que compraron el sueño que les fue robado, por la amargura de los que enfrentaron el sistema sin éxitos y por una sociedad que salvo excepciones, ha pedido las esperanzas.</p>
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		<title>Las Navidades Del Pasado</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/12/25/las-navidades-del-pasado/</link>
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		<pubDate>Mon, 26 Dec 2011 00:40:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnista invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo J. Byrne]]></category>

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		<description><![CDATA[El Columnista Invitado de Hoy : Hugo J. Byrne Soy oriundo de la ciudad de Matanzas, donde residí permanentemente hasta 1953 y en esa época nunca imaginé que pasaría la mayor parte de mi vida en suelo extranjero a miles de millas de distancia de allí. Mucho menos en medio de la vorágine que implica [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>El Columnista Invitado de Hoy : Hugo J. Byrne</strong></span></p>
<p><strong><img class="alignleft" title="Hugo Byrne" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Hugo-Byrne-nva.jpg" alt="" width="125" height="142" />Soy oriundo de la ciudad de Matanzas, donde residí permanentemente hasta 1953 y en esa época nunca imaginé que pasaría la mayor parte de mi vida en suelo extranjero a miles de millas de distancia de allí. Mucho menos en medio de la vorágine que implica vivir en áreas de gran densidad popular. Mi patria chica tenía a principios de los años cuarenta una población de aproximadamente 50, 000 habitantes.</strong><span id="more-61106"></span></p>
<p>Recuerdo en mi niñez contemplar aviones desde el balcón de mi casa y mirarlos hasta que se perdían en el horizonte. Me preguntaba entonces quiénes serían los pasajeros y por qué viajaban. Cuando el avión ya era un punto en el infinito o cuando finalmente desaparecía de vista, a pesar mío sentía una extraña nostalgia. ¿Premonición? Nunca he creído en esas cosas. Pero sentir el rugido de motores ansiosos de distancias, ver acercarse la nave para minutos después verla desaparecer en el azul, se me antoja hoy como una parábola de lo efímero de la vida y de las cosas.</p>
<p>Mi vida en esa ciudad, la que se extiende alrededor de una amplia y hermosa bahía de considerable capacidad portuaria, abarca mi ya lejana niñez y los primeros años de mi juventud. A finales de los años cuarenta recuerdo haber visitado un carguero italiano fondeado en el puerto. El capitán del barco, o el primer oficial, hablaba algo de español y con el parecido fonético entre ambos idiomas, mi padre y el italiano se comunicaron sin problemas. Me impresionó lo que ese señor dijo sobre la bahía de Matanzas. La comparó favorablemente a la de Nápoles, afirmando que era la más bella que había visto.</p>
<p>El lector seguramente detectará añoranza en estas cuartillas. Y es que esa época para mí no es simplemente una lejana etapa, sino más bien otra vida separada y diferente. En Matanzas transcurrieron mis años formativos y somos lo que aprendemos. Mis memorias más felices están relacionadas con mi casa de Matanzas, mi niñez y la temporada navideña. Durante las Navidades se podía observar un renovado entusiasmo entre todos mis familiares y en mi padre en particular. Mi hermano y yo fuimos muy felices durante nuestra niñez, pero lo éramos en especial durante esa parte del año.</p>
<p>Ninguno de mis tíos tuvo descendencia y la ausencia de primos nos convertía en el centro de toda la atención y de las malacrianzas. Mis tíos eran seis: el hermano mayor de mi padre, algunas de cuyas características más notables, muy pocas de las buenas y todas las malas, dicen mis detractores que heredé. Admiraba en mi tío paterno su personalidad, elocuencia y porte imponente. Le envidiaba su inmediata popularidad entre las damas, don que curiosamente conservaría hasta avanzada edad. La hermana menor de mi padre fue la mujer más inteligente y culta que he conocí en mi juventud. De esa tía paterna (tengo una nieta del mismo nombre) aprendí gramática castellana y mis primeras nociones del idioma inglés. Esa tía, a pesar de ser muy agraciada, nunca se casó y a pesar de ser la más joven, fue de los tres hermanos la primera en morir.</p>
<p>Mi madre era la mayor de tres hermanas, todas maestras. Los respectivos esposos de mis dos tías maternas eran tan tíos nuestros como el resto. Esos dos matrimonios celebraban siempre la nochebuena con nosotros. Mi padre, quien fue siempre mi guía, mentor y el objeto de mi devoción incondicional, presidía la mesa. Él disponía que yo me sentara siempre a su derecha, de lo que me sentía muy orondo. Sin embargo, con el uso de la razón me percaté de que sólo lo hacía para mejor controlar las acciones impredecibles de su hijo más joven.</p>
<p>Desde unos días antes del 25 de diciembre la zona comercial más importante de Matanzas se veía inundada por una miríada de pequeños vendedores temporales, en cuyo beneficio se cerraba el tráfico motorizado por una o dos cuadras. Eran comerciantes improvisados, quienes habían pagado a priori por su mercancía, en la esperanza de vender lo suficiente para reponer la inversión y obtener una discreta ganancia. La gran mayoría de ellos lograba con creces ese objetivo. Entonces allí no se sufrían regulaciones absurdas ni gravámenes estúpidos. La mercancía primordial de estos inversionistas improvisados era juguetes.</p>
<p>Una actividad corriente durante las Navidades para los matanceros y para todos los cubanos que vivían en áreas urbanas era visitar los “nacimientos” y otras alegorías de la Natividad que habían construído con devoción y paciencia amigos y vecinos. Algunos nacimientos eran verdaderas obras de arte. Otros eran incongruentes y hasta involuntariamente ofensivos. Un servidor de los lectores vio en una casa un muñequito montado en una moto, con gorra y antiparras, bajando por la ladera de una montaña que era parte del nacimiento. En otro lugar ví una Natividad que tenía más allá del pesebre, de los pastores y los Reyes Magos, a un mariachi mexicano con guitarra, sombrerote, revólver y un letrero que decía “Negrete”.</p>
<p>Algunos dedicaban una habitación de su casa a una exhibición permanente que durante las navidades era un nacimiento artísticamente representado, con luces de colores y otros efectos. Durante el resto del año el “exhibit” se convertía en un tren eléctrico que corría entre montañas cubiertas de pinos, completo con túneles, cabañas, aldeas, paraderos y estaciones.</p>
<p>Nada se compara en mi memoria a los preparativos para la Nochebuena. El cerdo asado (“lechón”), era plato de rigor, o al menos una pierna de cerdo asada en las mesas más modestas. Menos popular que el cerdo era el pavo (“guanajo”), pero un servidor lo comía con gusto. No había una mesa decente en Nochebuena que careciera de una buena fuente de frijoles negros. Las primeras competencias culinarias que presencié en mi vida eran sobre cómo prepara mejor los frijoles negros. Vinos, turrones españoles (aunque un servidor prefería los cubanísimos buñuelos de yuca) y otras confituras completaban esa gran cena.</p>
<p>En Matanzas, como en el resto de Cuba antes de llegar la pestilencia castrista, nadie olvidaba el verdadero significado de la Navidad. Asistir a la llamada misa “del gallo” a media noche, era parte integral de la celebración. Los matanceros éramos cristianos devotos, sin estridencias o intolerancias.</p>
<p>Esas son las memorias que tengo de las Navidades en Matanzas, cuando Cuba era una nación, donde a pesar de las dificultades políticas, todavía se podía vivir y ser buen cubano al mismo tiempo. Describir estos recuerdos míos de las Navidades de nuestro pasado es mi humilde manera de desear a todos los lectores y sus familias mis mejores deseos por unas Navidades muy felices, en una tierra libre que, quizás con la ayuda de un milagro divino, continúe siendo libre.</p>
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		<title>El hombre para el Estado.</title>
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		<pubDate>Tue, 20 Dec 2011 19:51:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnista invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Jorge Omar Alonso]]></category>

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		<description><![CDATA[El Columnista Invitado de Hoy:  Jorge Omar Alonso El totalitarismo es toda una forma de estado. Se caracteriza al igual que el autoritarismo en la falta de reconocimiento de la libertad y los derechos del hombre. No obstante se diferencia del autoritarismo en que en aquel existe una negación de la libertad y los derechos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>El Columnista Invitado de Hoy:  Jorge Omar Alonso</strong></span><strong></strong></p>
<p><strong>El totalitarismo es toda una forma de estado.</strong></p>
<p><strong><img class="alignleft" title="Jorgr Omas Alonso" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/1Alonso.jpg" alt="" width="120" height="140" />Se caracteriza al igual que el autoritarismo en la falta de reconocimiento de la libertad y los derechos del hombre.</strong></p>
<p><strong>No obstante se diferencia del autoritarismo en que en aquel existe una negación de la libertad y los derechos individuales. </strong><span id="more-60939"></span></p>
<p>Representa un proyecto de unificación, de fusión de la sociedad con el Estado.</p>
<p>El poder del Estado totalitario lo puede todo porque el fin lo abarca todo. Mussolini graficó esto en el eslogan “todo en el estado, todo para el estado, nada fuera del estado, nada contra el estado”.</p>
<p>No es ya el Estado para el hombre, sino el hombre para el Estado.</p>
<p>Acosar a los medios, amedrentar a los periodistas, establecer mecanismos de censura y de autocensura, lograr que los periodistas critiquen a sus colegas en lugar de investigar la corrupción y los desatinos políticos y aprobar leyes para desarticular a las empresas periodísticas y reemplazarlas por canales de difusión oficialistas, son herramientas de Gobierno que conducen al mismo objetivo: eliminar el disenso, así escribió en su columna de opinión el periodista Adrian  Ventura en La Nación en 2010.</p>
<p>Ya en aquel entonces el Gobierno estaba concentrado en manos de la voluntad de una sola persona (o de un matrimonio), aun vivía Néstor Kirchner, y se definía al régimen como una autocracia: “Sistema de gobierno en el cual la voluntad de un solo hombre es la suprema ley” (Diccionario de Ciencias Políticas de Manuel Ossorio).</p>
<p>Para este régimen autoritario, no hay libertad de prensa solo medios opositores que engañan al pueblo con mentiras (“Clarín miente”, pintada en una agencia del diario).</p>
<p>La autócrata Sra. Fernández Vda. de Kirchner, no obstante envió un mensaje “tranquilizador”, aclarando que no pensaba poner ningún diario.</p>
<p>No lo necesita si ya tiene la cadena nacional y los pasquines que le son afines, para desparramar sus cansadoras peroratas interminables en las que da muestras de una aparatosidad gestual y una parlería persuasiva, que arroba a sus aplaudidores.</p>
<p>A veces con un toque cáustico como cuando en Mendóza la tierra del ex vicepresidente Cobos, refiriéndose al actual vice manifestó: “No saben lo lindo que es tener vicepresidente”.</p>
<p>Todo un dechado de ironía.</p>
<p>Verba que también suele mostrar en toques ridículos pretendidamente simpáticos, por ejemplo refiriéndose a los gustos de Máximo por la Coca Cola.</p>
<p>En cambio esta vez no gimoteó recordándolo a “él”.</p>
<p>Todo este conjunto se sutilezas discursivas ponen en práctica el poder del discurso demagógico con el que trabaja en gran parte con medios puramente emotivos, “para poner a las masas en movimiento” (Weber).</p>
<p>En este sentido se da la circunstancia que el gran sociólogo alemán llamaba: “dictadura basada en el aprovechamiento de la emotividad de las masas”.</p>
<p>Esta “reina” con nombre de presidenta (Botana), nos esta haciendo entrar “alegremente” y sin pausa a un absolutismo tipo monarquía oriental, con una administración de feroces funcionarios como el Sr.Moreno.</p>
<p>Esta bestia carente totalmente de modales civilizados, ha de tener facultades de súper ministro con poder omnímodo sobre los procesos de integración comercial, prohibiendo o autorizando mediante presiones salvajes.</p>
<p>Quien escribe esto ya padece el accionar de este funcionario sobre las importaciones, al no poder continuar disfrutando como amante del jazz, de la colección ofrecida por la revista “Ñ”.</p>
<p>Claro que esto será nada comparado con el daño que pueda sufrir la industria local que necesita de los insumos que suelen importarse.</p>
<p>De este modo marchamos a otra tiranía, sin preocupación ninguna.</p>
<p>Después cuando nos demos cuenta: a llorar al templo.-</p>
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