Sección 'Daniel Romero Pernalete'



Para mañana es tarde

Para distanciarse sólo hace falta la voluntad de una de las partes. Para unirse, la de todas. La unidad opositora, de cara a las elecciones de septiembre, no es, por lo tanto, un proceso sencillo. Las buenas y las torvas intenciones se entrecruzan. Las viejas y las nuevas aspiraciones colisionan. Salen a relucir antiguas mañas. Los codazos y las zancadillas se ponen de moda. El venezolano de a pie, descontento e incrédulo, observa… y espera.

Leer el resto »

Autor: Daniel Romero Pernalete

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo

Chávez y Chomsky

El Columnista Invitado de Hoy : Daniel Romero Pernalete

Es costumbre de autócratas y tiranuelos darse de vez en cuando un baño de prestigio con los desinformados halagos de algún intelectual superficial y demodé. Es como si se sentaran debajo de una gárgola a recibir un chorrito de babas que remueva el sucio de su cochina imagen.

Más de un “pensador” bien publicitado ha venido por estos lados a lamerle las botas a Hugo Chávez. El gobierno los invita y les paga pasaje y estadía. Los microfoneros del oficialismo le extraen algunos piropos para el paticorto proceso revolucionario. Se los llevan a Chávez para que les sobe el lomo. Una vez alcanzado el egolátrico orgasmo presidencial,  montan  rápidamente al invitado en un avión para que no alcance a percibir la podredumbre del régimen ni la protesta cotidiana de la ciudadanía.

Leer el resto »

Autor: Daniel Romero Pernalete

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo

Juzgar el vino por el barril

Triste papel ha desempeñado la OEA en los últimos tiempos. Para algunos críticos de cuidada pluma, ese organismo ha degenerado en un sindicato de gobernantes, presto a las solidaridades automáticas. Para otros, de escritura más gruesa, se ha convertido en un prostíbulo político en el que se compran y se venden afectos y principios.

Deplorable ha sido la actuación de José Manuel Insulza como Secretario General de la OEA. Sabedor de que los once votos que Chávez controla marcan la diferencia entre seguir en su puesto o hundirse en su natural insignificancia, no ha tenido escrúpulos en escuchar por un solo oído o mirar a través del cristal que el gorila venezolano le impone.

Leer el resto »

Autor: Daniel Romero Pernalete

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo

¿Quién quiere ser golpista?

El Columnista Invitado del Día de Hoy:
Daniel Romero Pernalete

Suenan las fanfarrias. Se encienden las luces. Van a escoger la mente más rápida. El animador toma la palabra: “Ordene en forma decreciente a los siguientes chulos: Evo Morales, Raúl Castro, Rafael Correa, Daniel Ortega”… Usted resulta ser la mente más rápida (los demás eran altos funcionarios del gobierno veenezolano que se confundieron porque no vieron a Manuel Zelaya en la lista). Se encarama usted de un salto en la silla. El animador lo identifica… y comienza el concurso.

Leer el resto »

Autor: Daniel Romero Pernalete

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo

El verdugo negro de Chávez

Cuando irrumpió en el escenario político nacional, Chávez encontró terreno abonado para su discurso redentor. Los errores de una dirigencia negligente y miope, más que el agotamiento de un modelo de país, fueron creando una inmensa deuda social que Chávez ofreció saldar. El verbo florido de un opaco militarcito encontró oídos y, con el paso del tiempo, votos suficientes para encaramarse en la presidencia de la República.

El camino parecía ancho y despejado para impulsar las transformaciones que Venezuela reclamaba. Tenía apoyo popular, anuencia institucional y respaldo internacional. A ello se sumó lo que, pudiendo ser soporte del proceso de cambios, terminó convertido en el dulce mal con el que está muriendo: el incremento sin precedentes del precio del petróleo.

Leer el resto »

Autor: Daniel Romero Pernalete

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo

Ganarle a Chávez como en Japon

Hay que ganar por nocaut. O por lo menos por paliza. Así decía la gente, en la época de oro del boxeo venezolano, cuando algún púgil criollo iba a pelear a Japón. Ganar en Japón implicaba lidiar con el contendor, con los fanáticos del contendor, con el árbitro, con los jueces, con los organizadores y con la prensa nipona. Con todos y contra todo.

En tales condiciones, una pelea cerrada brindaba a los jueces la oportunidad de mostrar, con absoluta desvergüenza, su parcialidad por el japonés. La única garantía de victoria era dar una demostración de superioridad tan amplia que  imposibilitara la trampa.

Leer el resto »

Autor: Daniel Romero Pernalete

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo

Chávez: buche y pluma nomás

Quiere que lo vean grande e invencible. Señor del cielo y de la tierra.  Todopoderoso y omnipresente. Por eso intimida y amenaza. Presiona y chantajea. Sofoca. Fastidia. Se burla de la Constitución y de Bolívar. Hace lo que le da la gana… Sus desplantes y arrebatos, sin embargo, son pura fachada. Pastillaje sin bizcocho. Buche y pluma no más, como cantaba la Lupe.

No se había borrado aún la tinta del meñique por las elecciones regionales cuando Chávez inició la cruzada por su reelección. Los siervos de la Asamblea Nacional salieron en tropel a aplaudirle la gracia. El TSJ se la bendijo. El CNE se la sazonó.

Leer el resto »

Autor: Daniel Romero Pernalete

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo

Tiro por la culata

Las encuestas lo asustaron. Los murmullos en el PSUV le espantaron el sueño. Le aflojaron las tripas las cajas vacías que llevaron a la Asamblea Nacional  el exinanido respaldo popular para su enmienda… El tipo tuvo que recular. Tragarse sus argumentos. Renunciar a su indispensabilidad única. Colectivizar el atropello a la democracia. Generalizar la traición al pensamiento del Libertador.

Desde hace mucho tiempo, el Gran Patán y sus patancitos hicieron lo imposible para demostrar que sólo aquél era imprescindible para garantizar la continuidad del bochinche que ellos llaman revolución. No se podía permitir, dijo el tipo, la aparición de caudillitos regionales. Así lo recogió la frustrada reforma del 2007. Y ese era el contenido de la enmienda “pequeñita” que el propio Chávez propuso.

Leer el resto »

Autor: Daniel Romero Pernalete

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo

Venezuela – Y el Diablo los junta

Daniel Romero PernaleteYo no sé si fue Dios quien los creó. Pero en su asociación deben estar metidos los cuernos del Maligno. Porque, uno antes y el otro después, se han empeñado en levantar sus infiernitos particulares aquí en la tierra. Cuarenta y nueve años va a cumplir el primero humillando a su gente. El otro va para nueve maltratando a la suya.

Uno a punta de fusil, el otro a punta de votos, llegaron al poder encaramados en el anhelo de cambio de las grandes mayorías. Ambos terminaron defraudando a sus pueblos. El más viejo estableció en su país, a sangre y fuego, un sistema que niega la esencia del ser humano, un régimen unipersonal y arbitrario que gira en torno a su maldad y a sus caprichos. El más joven se empeña en imitarlo.

Leer el resto »

Autor: Daniel Romero Pernalete

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo

Venezuela – Trivia para visitantes

Daniel Romero PernaleteBienvenido, visitante, a mi pobre país rico. La Copa América lo ha traído a esta tierra. Supongo que algo sabe usted sobre la Venezuela que hoy lo acoge. ¿Qué le parece si ponemos a prueba sus conocimientos? Le propongo una trivia. Son pocas preguntas. Las que quepan en cuartilla y media.

¿Conoce usted el nombre del golpista que en febrero de 1992 dirigió una sangrienta asonada militar contra un gobierno, aunque malo, legítimamente constituido? Respuesta: Hugo Chávez, quien paralizado por el miedo se mantuvo escondido en el Museo Militar mientras los soldados de uno y otro bando se rociaban de plomo

¿Sabe usted quién detenta el poder legislativo en la Venezuela de la Copa América? Respuesta: Hugo Chávez, quien lo ejerce directamente gracias a la Ley Habilitante, mediante la cual el rebaño de sus incondicionales que cobran como diputados le cedió su potestad para hacer leyes.

Leer el resto »

Autor: Daniel Romero Pernalete

Enviar a un amigo





Enviar a un amigo