<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>La historia paralela &#187; Hugo J. Byrne</title>
	<atom:link href="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/categoria/columnistas/hugo-j-byrne/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar</link>
	<description>Periodico Digital</description>
	<lastBuildDate>Thu, 09 Feb 2012 04:09:53 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.1.3</generator>
		<item>
		<title>TRENTON</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2012/01/18/trenton/</link>
		<comments>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2012/01/18/trenton/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 18 Jan 2012 11:43:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnistas]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo J. Byrne]]></category>
		<category><![CDATA[Internacional]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lahistoriaparalela.com.ar/?p=61582</guid>
		<description><![CDATA[Durante el mes de diciembre se conmemoró un aniversario más del archifamoso encuentro de Trenton, al que muchos serios historiadores consideran la acción que empezara a inclinar la balanza en la Guerra Revolucionaria de Norteamérica en favor de los independentistas.  Hasta esa sangrienta acción la suerte del conflicto parecía sonreir ampliamente a los británicos, quienes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft" title="Hugo Byrne" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Hugo-Byrne-nva.jpg" alt="" width="125" height="142" />Durante el mes de diciembre se conmemoró un aniversario más del archifamoso encuentro de Trenton, al que muchos serios historiadores consideran la acción que empezara a inclinar la balanza en la Guerra Revolucionaria de Norteamérica en favor de los independentistas.  Hasta esa sangrienta acción la suerte del conflicto parecía sonreir ampliamente a los británicos, quienes con absoluto dominio de los mares (“Britannia rules the waves”) y el uso adecuado de un ejército profesional, ejemplarmente disciplinado, bien armado y mejor avituallado, hasta esa acción había casi siempre batido duro y sin tregua a las hambreadas, harapientas y aparentemente descorazonadas tropas del General George Washington.</strong><span id="more-61582"></span></p>
<p>Sin embargo, un precepto imprescindible para el éxito en los conflictos bélicos es nunca despreciar al enemigo.  Por hacerlo, incontables caudillos arrogantes de la época contemporánea mordieron el polvo de la derrota.  Los ejemplos abundan: Fernández Silvestre en Annual, Custer en Little Big Horn, Martínez Campos en Coliseo, el general zulu Dambulamanzi en Rorke’s Drift, Napoleón en la campaña rusa, el General Henri Navarre y su subordinado, el General De Castries en Dien Bien Phu, etc.</p>
<p>El líder británico en Norteamérica, Vizconde William Howe, sucumbió también a esa tentación.  No es difícil comprender la arrogancia de Howe.  Habiendo comandado las tropas de George III en el sangriento Bunker Hill, quizás debió intuir el profundo sentimiento independentista que animaba a los patriotas norteamericanos.   Sin embargo, sus fáciles posteriores victorias en Long Island, White Plains, Brandywine, Newport y Charleston lo convencieron de que una victoria aplastante sobre los rebeldes estaba al alcance de su mano.</p>
<p>Se ha dicho que ante un vaso de agua mediado, los optimistas lo consideran medio lleno, mientras que los pesimistas lo ven medio vacío.  La realidad es casi siempre mucho más difícil de evaluar. Las huellas de sangre en la nieve dejadas por los pies de los norteamericanos en retirada, evidenciaron para sus perseguidores (correctamente) la ausencia de calzado.  Para un observador menos arrogante esas huellas sanguinolentas también habrían sugerido una determinación y un espíritu de batalla formidable, en guerreros que aspiraban a luchar de nuevo.</p>
<p>La arrogancia de Howe era compartida por algunos de sus subordinados, como el bien alimentado General James Grant, quien afirmaba que sólo necesitaría 5,000 hombres para limpiar de rebeldes la totalidad de la colonia.  Sin embargo, había otros generales británicos quienes no compartían ese desprecio por el enemigo, como el General Henry Clinton, quien eventualmente sucedería a Howe como jefe del Ejército Británico en Norteamérica.</p>
<p>Además de sus regulares británicos, galeses, irlandeses y escoceses, Howe contaba con el apoyo de 30,000 “mercenarios” alemanes llamados “Hessians”. Las comillas rodean la palabra mercenarios, porque aunque esos hombres eran pagados a razón de 25 centavos al día, su gobierno los forzaba a servir militarmente al extranjero, obteniendo por sus servicios mucho más que 25 centavos diarios por soldado.  Eran llamados “Hessians” por proceder mayoritariamente de la localidad germana de Hess-Kassel.  Estas tropas recibían buen entrenamiento, alimentos y equipos, se les imponía estricta disciplina y sabían pelear con denuedo.  Eran temibles con la bayoneta.</p>
<p>Después de haber tenido apenas éxito en evacuar sus perseguidas tropas a la ribera oeste del Río Delaware, Washington decidió hacer una incursión sorpresiva en la otra orilla para atacar la población de Trenton.  Habiendo utilizado siempre sus subordinados inmediatos en todas las operaciones de la guerra hasta esa oportunidad, Washington estaba decidido a comandar personalmente el grueso de sus fuerzas en ese ataque.  Entre sus notas momentos antes de cruzar el Delaware se encontró una en la que sólo se leía ”Victoria o muerte”.</p>
<p>Por su parte el General Howe, siempre despreciando la habilidad castrense del enemigo, había decidido retirarse a New York para pasar cómodamente allí el resto del invierno.  Howe dejó la guarnición del río Delaware a cargo del gordo Grant, quien desdeñaba aún más a los rebeldes.</p>
<p>Para el comando de Trenton este último designó al Coronel Johann G. Rall, caudillo Hessian y soldado de carrera, quien había sido protagonista en las victorias británicas de White Plains y Fort Washington. Sin embargo, aunque aguerrido, el germano no hablaba inglés y era limitado para improvisar.  Rall no era oponente para Washington. Tampoco lo era para los principales subordinados del líder independentista, como el General Nathaniel Greene o el Brigadier Henry Knox.  Para la defensa de Trenton Rall contaba con un destacamento de entre 1,400 y 1,700 Hessians.</p>
<p>Al amparo de una noche nevada y borrascosa el día de Navidad de 1776, el caudillo norteamericano distribuyó sus tropas en embarcaciones normalmente usadas para transportar hierro fundido y apenas pudo desembarcar en la ribera opuesta muy poco antes de las 8:00 de la mañana del día 26 de diciembre. Inmediatamente Washington ordenó el ataque sobre Trenton, situándose a la cabeza de su tropa.</p>
<p>Con poco más de un centenar de edificios rústicos, Trenton podría calificarse como aldea y no mucho mayor que el famoso poblado de Mal Tiempo en Cuba, 129 años más tarde. Con abundantes diferencias imposibles de enumerar, ambos combates resultaron paralelos en muchos aspectos.</p>
<p>La nevada continuaba incesante cuando las tropas rebeldes irrumpieron en Trenton.  El viento impulsaba la nieve al noreste, beneficiando la visión norteamericana y haciendo borrosa la del enemigo.  Los cañones rebeldes destrozaron a los primeros defensores e inmediatamente empezó la sangrienta lucha cuerpo a cuerpo y casa por casa.  Una vez enterado del ataque, el Coronel Rall montando su caballo, ordenó una carga que inmediatamente fue detenida en seco por la certera fusilería norteamericana.  Rall trató desesperadamente de organizar una retirada hacia un huerto, pero sus hombres fueron diezmados en el intento. Entre ellos también cayó Rall, quien herido de muerte fue hecho prisionero.  Sin otra alternativa, los apabullados germanos depusieron las armas.</p>
<p>Todo había tomado menos de una hora.  Las pérdidas norteamericanas fueron sólo dos hombres, quienes se congelaran durante el gélido cruce del Delaware.  Los humillados alemanes sufrieron 21 muertos y 90 heridos.  Más de 900 fueron hechos prisioneros y se considera que aproximadamente unos 500 lograron escapar.  Al igual que Gómez y Maceo en Mal Tiempo y más tarde Calixto García en Victoria de las Tunas, Washington no tenía el menor interés en permanecer en Trenton.  En consecuencia, se retiró de nuevo al otro lado del Delaware, con su botín de guerra, sus prisioneros y su espectacular victoria.</p>
<p><strong>Atrás yacía el mito de la invencibilidad militar británica, hecho añicos entre las ruinas humeantes de Trenton.</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2012/01/18/trenton/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Respuestas Sin Preguntas</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2012/01/13/respuestas-sin-preguntas/</link>
		<comments>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2012/01/13/respuestas-sin-preguntas/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 14 Jan 2012 00:59:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnistas]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo J. Byrne]]></category>
		<category><![CDATA[Internacional]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lahistoriaparalela.com.ar/?p=61490</guid>
		<description><![CDATA[Parecería que el título de este trabajo es disparatado o que está al revés. Por supuesto que siempre habrá preguntas que permanecen sin contestarse. Pero, ¿cómo es posible responder a una interrogante que no existe? Afirmo que es posible, sólo que para ello es necesario poseer alguna imaginación y algo de elocuencia. Siempre procuro dirigir [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft" title="Hugo Byrne" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Hugo-Byrne-nva.jpg" alt="" width="125" height="142" />Parecería que el título de este trabajo es disparatado o que está al revés. Por supuesto que siempre habrá preguntas que permanecen sin contestarse. Pero, ¿cómo es posible responder a una interrogante que no existe? Afirmo que es posible, sólo que para ello es necesario poseer alguna imaginación y algo de elocuencia. Siempre procuro dirigir mis análisis semanales hacia asuntos que el espacio permita enjuiciar. Dos cuartillas a la semana no pueden cubrir todos los sucesos ocurridos durante ese tiempo y por eso ni lo intento. Sería un esfuerzo incompleto en el mejor caso y baldío en el peor. Sólo puedo analizar y sintetizar, para que quepan en esta minúscula entrega, aquellos acontecimientos que presencio, o los que recibo de una fuente creíble.</strong><span id="more-61490"></span></p>
<p>Una actividad que cumple una de esas dos condiciones fue el debate de los candidatos presidenciales del Partido Republicano por la cadena nacional ABC el pasado viernes 6 de enero. Hubo otro debate transmitido por NBC en la mañana del sábado, pero también hay un límite al tiempo que dispongo para enterarme del acontecer.</p>
<p>Fue durante ese debate del viernes que algunos de los candidatos tuvieron la habilidad y el coraje de referirse a temas que los deshonestos panelistas trataron miserablemente de silenciar. Nada es más evidente que el contínuo y repulsivo esfuerzo de una gran mayoría de la prensa por marginar o silenciar cuanto pueda parecer negativo a las aspiraciones a un segundo término en el poder por la presente administración.</p>
<p>Me refiero a debates razonablemente inescapables como el desastroso estado de la economía, las verdaderas causas de esa debacle y la gigantesca, siempre creciente deuda nacional. Temas objetivamente primordiales para cualquier periodista que se respete.</p>
<p>El insignificante George Stephanopolus, antiguo e incapaz mandadero de Bill Clinton le preguntó al ex gobernador Mitt Romney su opinión sobre una mitológica prohibición a las ventas de anticonceptivos. Creí que soñaba. ¿Se creerán estos panfleteros improvisados que los televidentes padecemos de retraso mental? ¿Prohibición de ventas de anticonceptivos? Jamás soñé escuchar una pregunta más patética.</p>
<p>Cuando el candidato Mitt Romney puso en su sitio al diminuto “anchorman” de ABC, el hombrecito en medio de una risa nerviosa enjugó una enorme gota de sudor que le corría de la frente a su abundante la nariz: “Te aseguro que nadie quiere prohibir la venta de anticonceptivos, George. No te preocupes por eso. ¡Déjalo como está!”. El atronador aplauso con que fueron recibidas estas frases conmovió el local.</p>
<p>La historia de la parcialización en la mayor parte de la prensa doméstica norteamericana hacia la izquierda no es nueva. Sin embargo, nunca hasta hoy el deseo insano de ocultamiento y la deshonesta voluntad de crear debates artificiales se ha manifestado de forma más manifiesta. ¿Que la deuda nacional está subiendo en proporción geométrica? ¿Y qué? Ese tema carece importancia. Alguien conspira para poner en peligro la capacidad del pueblo para adquirir anticonceptivos. ¿Dónde se esconden esos villanos que pretenden incrementar la ya descomunal población del mundo? ¡Confiese Mr. Romney!</p>
<p>¿Qué en el mejor de los casos los energúmenos de Irán están sólo a un año de obtener suficiente uranio enriquecido para fabricar un arma nuclear? ¡No nos hagan perder el tiempo con tonterías y dígannos quién o quienes ocultamente se interesan por establecer leyes que nieguen el acceso a los anticonceptivos!</p>
<p>¿Qué el régimen de Teherán amenace con obstruir el tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz, sugiriendo una posible depresión económica mundial ante la carestía de crudo? ¿Qué importancia tiene eso comparado a la siniestra conspiración para negar el acceso público a los anticonceptivos?</p>
<p>¿Qué el Ejecutivo en Washington con la cooperación de sus operativos en el Senado niegue el permiso oficial para fabricar un oleoducto, que cuenta con la venia oficial de las uniones laborales, para que desde el vecino Canadá se envíe crudo a refinerías en Estados Unidos? ¿Que esa acción obligue a Otawa a vender ese combustible a nuestros “amigos” chinos, creando por carambola un peligro ambiental tres veces peor que el oleoducto? ¿Que ese obstaculizado proyecto aseguraría trabajo inmediato y bien remunerado para más de 20, 000 obreros norteamericanos? ¡Todo eso es trivial comparado a que alguien encubierta y solapadamente conspire contra nuestro libre acceso a los condones y a las píldoras!</p>
<p>Como bien afirmara Lincoln es imposible engañar a todo el pueblo todo el tiempo. ¿Cree el amigo lector en la existencia de una conspiración en Estados Unidos para imponer leyes que prohíban el libre expendio de anticonceptivos? ¿A qué nivel y en qué comunidad aprobarían semejante absurdo las legislaturas, las cortes o el pueblo? Por hacer esa grotesca pregunta mientras el inefable líder Ahmedinejad se dirigía a La Habana, Caracas y Quito, se puso nervioso George el pequeño. En la segunda escala de ese periplo, el piojoso iranés caería en los amantes brazos del antropoide llanero.</p>
<p>Por eso transpiraba Stephanopolus. Por eso corrían gruesas gotas de sudor desde la estrecha frente del ñomo “anchorman” hasta su agresiva, “pinochesca” nariz. Sólo en el cuento de “Alicia en el país de las maravillas” valdría esa pregunta por todas las que no hizo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2012/01/13/respuestas-sin-preguntas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Las Navidades Del Pasado</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/12/25/las-navidades-del-pasado/</link>
		<comments>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/12/25/las-navidades-del-pasado/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Dec 2011 00:40:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnista invitado]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo J. Byrne]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lahistoriaparalela.com.ar/?p=61106</guid>
		<description><![CDATA[El Columnista Invitado de Hoy : Hugo J. Byrne Soy oriundo de la ciudad de Matanzas, donde residí permanentemente hasta 1953 y en esa época nunca imaginé que pasaría la mayor parte de mi vida en suelo extranjero a miles de millas de distancia de allí. Mucho menos en medio de la vorágine que implica [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="text-decoration: underline;"><strong>El Columnista Invitado de Hoy : Hugo J. Byrne</strong></span></p>
<p><strong><img class="alignleft" title="Hugo Byrne" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Hugo-Byrne-nva.jpg" alt="" width="125" height="142" />Soy oriundo de la ciudad de Matanzas, donde residí permanentemente hasta 1953 y en esa época nunca imaginé que pasaría la mayor parte de mi vida en suelo extranjero a miles de millas de distancia de allí. Mucho menos en medio de la vorágine que implica vivir en áreas de gran densidad popular. Mi patria chica tenía a principios de los años cuarenta una población de aproximadamente 50, 000 habitantes.</strong><span id="more-61106"></span></p>
<p>Recuerdo en mi niñez contemplar aviones desde el balcón de mi casa y mirarlos hasta que se perdían en el horizonte. Me preguntaba entonces quiénes serían los pasajeros y por qué viajaban. Cuando el avión ya era un punto en el infinito o cuando finalmente desaparecía de vista, a pesar mío sentía una extraña nostalgia. ¿Premonición? Nunca he creído en esas cosas. Pero sentir el rugido de motores ansiosos de distancias, ver acercarse la nave para minutos después verla desaparecer en el azul, se me antoja hoy como una parábola de lo efímero de la vida y de las cosas.</p>
<p>Mi vida en esa ciudad, la que se extiende alrededor de una amplia y hermosa bahía de considerable capacidad portuaria, abarca mi ya lejana niñez y los primeros años de mi juventud. A finales de los años cuarenta recuerdo haber visitado un carguero italiano fondeado en el puerto. El capitán del barco, o el primer oficial, hablaba algo de español y con el parecido fonético entre ambos idiomas, mi padre y el italiano se comunicaron sin problemas. Me impresionó lo que ese señor dijo sobre la bahía de Matanzas. La comparó favorablemente a la de Nápoles, afirmando que era la más bella que había visto.</p>
<p>El lector seguramente detectará añoranza en estas cuartillas. Y es que esa época para mí no es simplemente una lejana etapa, sino más bien otra vida separada y diferente. En Matanzas transcurrieron mis años formativos y somos lo que aprendemos. Mis memorias más felices están relacionadas con mi casa de Matanzas, mi niñez y la temporada navideña. Durante las Navidades se podía observar un renovado entusiasmo entre todos mis familiares y en mi padre en particular. Mi hermano y yo fuimos muy felices durante nuestra niñez, pero lo éramos en especial durante esa parte del año.</p>
<p>Ninguno de mis tíos tuvo descendencia y la ausencia de primos nos convertía en el centro de toda la atención y de las malacrianzas. Mis tíos eran seis: el hermano mayor de mi padre, algunas de cuyas características más notables, muy pocas de las buenas y todas las malas, dicen mis detractores que heredé. Admiraba en mi tío paterno su personalidad, elocuencia y porte imponente. Le envidiaba su inmediata popularidad entre las damas, don que curiosamente conservaría hasta avanzada edad. La hermana menor de mi padre fue la mujer más inteligente y culta que he conocí en mi juventud. De esa tía paterna (tengo una nieta del mismo nombre) aprendí gramática castellana y mis primeras nociones del idioma inglés. Esa tía, a pesar de ser muy agraciada, nunca se casó y a pesar de ser la más joven, fue de los tres hermanos la primera en morir.</p>
<p>Mi madre era la mayor de tres hermanas, todas maestras. Los respectivos esposos de mis dos tías maternas eran tan tíos nuestros como el resto. Esos dos matrimonios celebraban siempre la nochebuena con nosotros. Mi padre, quien fue siempre mi guía, mentor y el objeto de mi devoción incondicional, presidía la mesa. Él disponía que yo me sentara siempre a su derecha, de lo que me sentía muy orondo. Sin embargo, con el uso de la razón me percaté de que sólo lo hacía para mejor controlar las acciones impredecibles de su hijo más joven.</p>
<p>Desde unos días antes del 25 de diciembre la zona comercial más importante de Matanzas se veía inundada por una miríada de pequeños vendedores temporales, en cuyo beneficio se cerraba el tráfico motorizado por una o dos cuadras. Eran comerciantes improvisados, quienes habían pagado a priori por su mercancía, en la esperanza de vender lo suficiente para reponer la inversión y obtener una discreta ganancia. La gran mayoría de ellos lograba con creces ese objetivo. Entonces allí no se sufrían regulaciones absurdas ni gravámenes estúpidos. La mercancía primordial de estos inversionistas improvisados era juguetes.</p>
<p>Una actividad corriente durante las Navidades para los matanceros y para todos los cubanos que vivían en áreas urbanas era visitar los “nacimientos” y otras alegorías de la Natividad que habían construído con devoción y paciencia amigos y vecinos. Algunos nacimientos eran verdaderas obras de arte. Otros eran incongruentes y hasta involuntariamente ofensivos. Un servidor de los lectores vio en una casa un muñequito montado en una moto, con gorra y antiparras, bajando por la ladera de una montaña que era parte del nacimiento. En otro lugar ví una Natividad que tenía más allá del pesebre, de los pastores y los Reyes Magos, a un mariachi mexicano con guitarra, sombrerote, revólver y un letrero que decía “Negrete”.</p>
<p>Algunos dedicaban una habitación de su casa a una exhibición permanente que durante las navidades era un nacimiento artísticamente representado, con luces de colores y otros efectos. Durante el resto del año el “exhibit” se convertía en un tren eléctrico que corría entre montañas cubiertas de pinos, completo con túneles, cabañas, aldeas, paraderos y estaciones.</p>
<p>Nada se compara en mi memoria a los preparativos para la Nochebuena. El cerdo asado (“lechón”), era plato de rigor, o al menos una pierna de cerdo asada en las mesas más modestas. Menos popular que el cerdo era el pavo (“guanajo”), pero un servidor lo comía con gusto. No había una mesa decente en Nochebuena que careciera de una buena fuente de frijoles negros. Las primeras competencias culinarias que presencié en mi vida eran sobre cómo prepara mejor los frijoles negros. Vinos, turrones españoles (aunque un servidor prefería los cubanísimos buñuelos de yuca) y otras confituras completaban esa gran cena.</p>
<p>En Matanzas, como en el resto de Cuba antes de llegar la pestilencia castrista, nadie olvidaba el verdadero significado de la Navidad. Asistir a la llamada misa “del gallo” a media noche, era parte integral de la celebración. Los matanceros éramos cristianos devotos, sin estridencias o intolerancias.</p>
<p>Esas son las memorias que tengo de las Navidades en Matanzas, cuando Cuba era una nación, donde a pesar de las dificultades políticas, todavía se podía vivir y ser buen cubano al mismo tiempo. Describir estos recuerdos míos de las Navidades de nuestro pasado es mi humilde manera de desear a todos los lectores y sus familias mis mejores deseos por unas Navidades muy felices, en una tierra libre que, quizás con la ayuda de un milagro divino, continúe siendo libre.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/12/25/las-navidades-del-pasado/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>En El Umbral De La Ruina</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/12/17/en-el-umbral-de-la-ruina/</link>
		<comments>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/12/17/en-el-umbral-de-la-ruina/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 17 Dec 2011 20:37:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnistas]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo J. Byrne]]></category>
		<category><![CDATA[Internacional]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lahistoriaparalela.com.ar/?p=60792</guid>
		<description><![CDATA[“La política es la ciencia de lo posible” Niccolo Machiavelli Este trabajo es una advertencia a los lectores que comparten los principios sociales y las aspiraciones de libertad y progreso que animan esta columna:  Estados Unidos se encuentra en el umbral de la ruina. No de una ruina parcial o temporal, sino de una total [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><em><strong>“La política es la ciencia de lo posible”</strong></em></p>
<p><em><strong>Niccolo Machiavelli</strong></em></p>
<p><strong><img class="alignleft" title="Hugo Byrne " src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Hugo-Byrne-nva.jpg" alt="" width="125" height="142" />Este trabajo es una advertencia a los lectores que comparten los principios sociales y las aspiraciones de libertad y progreso que animan esta columna:  Estados Unidos se encuentra en el umbral de la ruina. No de una ruina parcial o temporal, sino de una total y definitiva. </strong><span id="more-60792"></span></p>
<p>Un individuo puede sufrir un descalabro económico brutal y rehacer su peculio a base de esfuerzo y reorganización.  Una sociedad puede enfrentar el desastre financiero y regenerarse mediante el simple proceso de reformar sus actividades económicas, cambiando la política que las moldea. Por desgracia nuestras dificultades presentes son más complejas y el probable desastre más inminente.</p>
<p>Las miserables circunstancias de la gran depresión de los años 30 que mantuvieran postrada la vida económica de Estados Unidos a pesar de todos los estímulos artificiales de Washington durante más de una década, fueron a la postre superadas a través del formidable impulso al mercado libre que floreciera al finalizar la Segunda Guerra Mundial.  De representar una gran fuerza económica latente, Estados Unidos pasó en la post guerra a ser la gran potencia económica y militar del siglo XX. Amigo lector, el dínamo de ese cambio maravilloso fue el capitalismo.</p>
<p>Pero el problema era entonces estrictamente económico. Factores de descomposición social o moral no intervenían, por no existir. En los años 30 la fibra ética de la sociedad norteamericana no se había deteriorado.   Durante los años de la guerra mundial nadie se hubiera atrevido a profanar una bandera norteamericana en público y mucho menos manifestar ondeando el sol naciente o el trapo rojo de los nazis.  De haberlo hecho, el profanador habría sido emplumado sin que nadie levantara un dedo.</p>
<p>El problema ahora es intensamente diferente.  No sólo la base misma de nuestro sistema económico se ve desafiada desde las esferas del poder, sino que ese mismo poder conspira abiertamente contra la república.  Un sector considerable de la población no se identifica con la ley y respalda la subversión paulatina o estimula el caos inmediato.  Esto se refleja en la enorme y creciente población penal de Estados Unidos.  Las turbas organizadas por la izquierda radical recién fracasaron en cerrar los más importantes puertos de la costa oeste.  Ese intento demuestra la gravedad de un desafío revolucionario que cuenta con estímulo oficial.</p>
<p>¿Desea el lector una lista? Empecemos por el Departamento de Justicia.  El Fiscal General de Estados Unidos Mr. Eric Holder arbitraria y arrogantemente rehusa entregar a la Cámara de Representantes la totalidad de los documentos que involucran su dependencia del poder ejecutivo en el escandaloso programa “Fast and Furious”, responsable del asesinato de un agente federal a manos de un gangster de la droga y de centenares de inocentes al sur de la frontera.  El mismo sujeto, como asistente de la notoria Janet Reno, fue quien obtuvo del entonces Presidente Clinton perdón para marxistas convictos de terrorismo y para un traidor-prófugo quien negociara la seguridad nacional norteamericana con los santones malolientes que oprimen Irán.</p>
<p>La crisis económica y el desempleo que todavía sufrimos gracias a la ineptitud y corrupción del presente Ejecutivo, se originó en la debacle del mercado de bienes raíces y esta fue creada por las regulaciones de corte totalitario que forzaban la extensión de crédito a negocios o individuos insolventes.  Los dos testaferros de Obama que participaran directamente en esa debacle durante la administración de Clinton y que más recientemente garantizaran en público la “solvencia” de “Sally Mae” y “Freddy Mac”, afortunadamente se retiran de la vida pública.  Ellos son el Senador por Conneticut, Christopher Dodd y el Congresista de New York, Barney Frank.  Frank fue censurado por la Cámara en una ocasión por un escándalo relacionado con su amante homosexual en el que fueron ilegalmente usadas facilidades de la Cámara de Representantes.</p>
<p>Mientras denuncia con cinismo marxista las “injustas” diferencias de ingresos entre inversionistas de la bolsa y “clientes del welfare”, el Mesías Obama reparte contratos y prebendas entre sus contribuyentes de “Wall Street”.  Entre los principales beneficiarios del “capitalismo” de clientes “a la latinoamericana” se destaca el Presidente de la General Electric, empresa multinacional propietaria del “network” CBS, que es notorio por su abierto respaldo político a Obama. La mano izquierda lava la derecha y ambas la cara.</p>
<p>Algunos de los negocios e industrias que se han beneficiado de la generosidad que practica Obama con el dinero de los contribuyentes han mordido el polvo en circunstancias dudosas.  Tal es el caso de una fábrica de paneles solares que recibiera nada menos que más de $500 millones del gobierno federal, sólo unos meses antes de declarar bancarrota.</p>
<p>Aparentemente el caso de Solyndra no es único. La investigación continúa al respecto de estas debacles, pero al igual que en otros escándalos de la presente administración, se trata de investigaciones que nunca terminan.  Entiéndase que lo que el gobierno malgasta no es nuestro extinto peculio, sino la extensión indefinida de la deuda nacional que encararán nuestros nietos y bisnietos y que ya rebasa los 15 “trillones” de dólares (billones en español).</p>
<p>Si aceptamos la premisa de que el poder corrompe y que cuando es total corrompe totalmente, debemos entender que la presente administración aspira a ser la más corrupta en la historia de Estados Unidos.  Porque el peligro que representa Washington hoy es mucho peor que corrupción.  El obvio profundo desprecio a las instituciones y la tendencia del ejecutivo a rodearse de individuos que manifiestan abiertamente su simpatía por el totalitarismo representa un peligro muchísimo mayor.</p>
<p>¿Nos libraremos de todo esto en noviembre del año próximo?  Amigo lector, no hay garantías de eso.  La realidad es que la estéril lucha intestina de la oposición, que se refleja cotidianamente en los debates presidenciales, no es conducente a una victoria republicana el año próximo.  Además, la falsa demagogia sobre los “beneficios de la repartición de la riqueza” es popular entre los votantes que no pagan impuestos y quienes al presente representan más del 40% del total.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/12/17/en-el-umbral-de-la-ruina/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Preguntas Sobre Pearl Harbor</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/12/08/preguntas-sobre-pearl-harbor/</link>
		<comments>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/12/08/preguntas-sobre-pearl-harbor/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 08 Dec 2011 08:48:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnistas]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo J. Byrne]]></category>
		<category><![CDATA[Internacional]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lahistoriaparalela.com.ar/?p=60449</guid>
		<description><![CDATA[Dentro de dos días se cumplirán 115 años de la caída en combate del Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales en Punta Brava y me sentía con deseos de desarrollar un trabajo sobre esa fecha luctuosa. Sin embargo, ese tema lo he tratado extensamente en ocasiones anteriores. También sucede que en la misma fecha se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft" title="Hugo Byrne" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Hugo-Byrne-nva.jpg" alt="" width="125" height="142" />Dentro de dos días se cumplirán 115 años de la caída en combate del Lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales en Punta Brava y me sentía con deseos de desarrollar un trabajo sobre esa fecha luctuosa. Sin embargo, ese tema lo he tratado extensamente en ocasiones anteriores.</strong><span id="more-60449"></span></p>
<p>También sucede que en la misma fecha se cumplirán 70 años de la operación aeronaval japonesa contra la base norteamericana de Pearl Harbor, al sur de Honolulu en la isla de Oahu, Archipiélago de Hawaii. De ese ataque que forzara la participación de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, históricamente existe todavía mucha “tela por donde cortar”. Sin entrar en detalles minuciosos que necesitarían mucho más espacio que los límites de este artículo, trataré de cubrir brevemente dos interrogantes que a mi juicio se han contestado adecuadamente durante estos casi tres cuartos de siglo.</p>
<p>La primera tenía implicaciones políticas y conspirativas. Aunque es un hecho indisputado que los servicios de criptografía de la Armada norteamericana bajo los auspicios del genial Comandante Joseph J. Rochefort lograran descifrar el código japonés, este logro no resultó en ventaja hasta 1942, poco antes de la batalla de Midway, contribuyendo a la decisiva victoria norteamericana en esa acción y haciendo posible más tarde la localización y muerte del Almirante Yamamoto, operación que cubrí hace años en otro artículo.</p>
<p>No existe la menor evidencia de que en diciembre de 1941 el secreto ya hubiera sido enteramente resuelto por Rochefort y sus subalternos en el sótano del edificio de la administración del Distrito 14 de la Marina Norteamericana en Pearl Harbor, al que Rochefort llamaba “la mazmorra”. Aún en el remotísimo caso de haberlo sido, dadas las características inmutables de la burocracia oficial, no existe la menor posibilidad de que estos datos hubieran estado ya al alcance del Presidente Roosevelt en diciembre del 41.</p>
<p>De joven, un servidor de los lectores se impresionó con el libro “Feu du ciel” (Fuego del cielo) escrito por Pierre Closterman, un político francés seguidor de DeGaulle que fuera as de la “Royal Air Force” durante la Segunda Guerra Mundial, habiendo derribado entre treinta y cuarenta aviones enemigos en la famosa “Batalla de Inglaterra”. De acuerdo a Closterman, Roosevelt sabía no solamente que Estados Unidos sería atacado por Japón, sino cómo y cuándo y que esto se reflejaría en la laxitud y absurda disposición de fuerzas del Almirante Kimmel, comandante en jefe de la flota norteamericana del Pacífico y del General Short, a cargo de todas las fuerzas terrestres y aéreas del Ejército Norteamericano en Hawaii de 1941.</p>
<p>Pamplinas. Desde que aprendí algo sobre como funciona la política doméstica de los Estados Unidos, Frankin D. Roosevelt no ha sido santo de mi devoción. Sin embargo, eso no me hace comulgar con ruedas de molino, ni prestar ridícula atención a charlatanes.</p>
<p>Hay otra pregunta que sí tiene verdadera importancia histórica. Cuando juzgamos las acciones por los resultados, es preciso llegar a la conclusión de que el ataque a Pearl Harbor, desde el punto de vista estratégico, fue un solemne fracaso. Es cierto que las dos incursiones de bombarderos y torpederos hicieron estragos fatales en “battleship row” en la Isla de Ford y que la operación resutó en una total sorpresa a un costo mínimo en pérdidas niponas. También fue un notable éxito de sicología y propaganda para las siguientes ofensivas del “Sol Naciente”, no sólo contra los norteamericanos en las Filipinas, sino contra los británicos en Malasia y los holandeses en el archipiélago de Indonesia. Se había establecido el mito de la superioridad de las armas del emperador sobre el enemigo euroamericano.</p>
<p>Sin embargo, los múltiples tanques de combustible de Pearl, vitales a las futuras operaciones norteamericanas en el Pacífico, quedaron virtualmente intactos y otro tanto podemos afirmar sobre sus eficientes instalaciones para reacondicionamiento y reparación de unidades navales. Los portaaviones del Tío Samuel, uno de los objetivos más codiciados del jefe de la flota japonesa en esa acción, Vice Almirante Chuichi Nagumo, ese día estaban fuera de Oahu, fracaso tremendo de la inteligencia nipona.</p>
<p>De acuerdo a la película de Hollywood “Tora, Tora, Tora”, pretenso docudrama sobre los acontecimientos de Pearl Harbor y Washington en diciembre de 1941, el Comandante Mitsuo Fuchida, líder del primer grupo atacante y una de los principales actores en el drama de Pearl Harbor, discutió con sus superiores la necesidad de un tercer ataque. Esto ha sido enfáticamente negado por el entonces jefe de Fuchida, Comandante Minouru Genda. Genda fue el piloto más notable en las fuerzas armadas del Japón antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Sobreviviendo la guerra, Genda se convertiría en jefe de la Fuerza Aérea japonesa al resurgir ésta en 1955.</p>
<p>Cuando Fuchida fuera interrogado por oficiales norteamericanos en octubre de 1945, el líder del primer ataque en Pearl Harbor no mencionó nada sobre su supuesta demanda por una misión adicional para destruir los tanques de combustible y demás instalaciones del puerto. Por el contrario, en esa oportunidad Fuchida declaró que el hundimiento de cuatro acorazados marcó el éxito de la misión, tal como lo concibieran anticipadamente los mentores de Nagumo, Yamamoto incluído.</p>
<p>A diferencia del teatro de guerra europeo, donde los acorazados se usaron con dudosa efectividad en bombardeos previos al establecimiento de cinco cabezas de playa en Normandía, unidades similares a las hundidas en Pearl Harbor de nada sirvieron a los objetivos bélicos del Pacífico, salvo el Acorazado Missouri que en la bahía de Tokio aceptara la incondicional rendición japonesa.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/12/08/preguntas-sobre-pearl-harbor/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Desbarajuste</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/11/25/desbarajuste/</link>
		<comments>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/11/25/desbarajuste/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 25 Nov 2011 16:15:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnistas]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo J. Byrne]]></category>
		<category><![CDATA[Internacional]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lahistoriaparalela.com.ar/?p=59780</guid>
		<description><![CDATA[Esto es simplemente una prueba. No tengo la menor idea si ha de tener éxito y siempre mido el éxito de mi columna en términos de la aprobación de los lectores. Estoy ante mi ordenador sin un pensamiento previo y ni siquiera una idea real para hilvanar un mensaje sustantivo. Comprendí el axioma de Ortega [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft" title="Hugo Byrne_25_11_2011" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Hugo-Byrne-nva.jpg" alt="" width="125" height="142" />Esto es simplemente una prueba. No tengo la menor idea si ha de tener éxito y siempre mido el éxito de mi columna en términos de la aprobación de los lectores. Estoy ante mi ordenador sin un pensamiento previo y ni siquiera una idea real para hilvanar un mensaje sustantivo. Comprendí el axioma de Ortega y Gasset desde que leí “La rebelión de las masas”: el hombre nunca puede separarse de su circunstancia. Sin embargo, nunca entendí a Ortega tanto como ahora.</strong><span id="more-59780"></span></p>
<p>Ya que encaro un desbarajuste, voy a empezar contando algunas de mis recientes experiencias y quizás usando esa vía pueda, “burla burlando” como en el soneto de Violante, llegar a algún lado. En lo que va de año he pasado casi un mes en el hospital. La primera intervención a fines del pasado abril fue un éxito. Repararon una inflamación (aneurisma) de la arteria Aorta por el tórax y substituyeron la válvula de dicha arteria al corazón.</p>
<p>Todo eso fue muy bien, pero después supe que durante ese proceso se había dañado el nervio que controla la parte izquierda del diafragma. Esa zona quedó paralizada y en consecuencia impedía la expansión normal del pulmón izquierdo, reduciendo su capacidad al 59%. En consecuencia, sufría de cansancio fácil y cualquier escalera me ponía jadeante.</p>
<p>Ergo, una segunda operación a principios del mes en curso para reparar ese daño. Aunque hasta el momento presente todo parece propicio, pasé 9 espantosos días drenando fluido de ese costado, e incapaz de moverme libremente. No recomiendo la experiencia. Sin embargo cada tragedia temporal tiene siempre un ángulo positivo.</p>
<p>Sin mucho que hacer y mi habilidad para leer reducida al tiempo de calentar el diván, el receptor de televisión de mi cuarto del Huntington Hospital se convirtió en el centro de mi atención. Especialmente de noche cuando el eterno ruido de camillas, enfermeras, alarmas y periódicos análisis me amenizaban la velada.</p>
<p>Brett Baer de Fox News me mantuvo al tanto del escueto acontecer sin aliños ni inconsistencias. Esa virtud es la razón de los imbatibles “ratings”.de Fox. La gente está cansada de la forma en que se editorializan hasta las noticias más insignificantes y aburrida de que eternamente intenten tomarle el pelo. Sin embargo, aunque casi sin teleaudiencia, subsisten de algún modo en el cable estaciones zurdas, sabrá Dios a ciencia y paciencia de quién o quienes. ¿El “generoso bolsillo” de George Soros? Quién sabe. La estúpida programación es el único indicador de su naturaleza política y radical, siempre ajena a la realidad.</p>
<p>Entre las noticias más relevantes de la semana pasada está la muy tardía decisión del alcalde de New York Michael Bloomberg de desalojar a la manada “contra Wall Street y el capitalismo” de un parque privado de esa ciudad, en el que habían plantado sus tiendas y establecido sus refinadas costumbres personales. Algunas de ellas son orinar y defecar en propiedad ajena, uso de drogas, promiscuidad sexual en público, violación, destrucción de propiedad y abuso contra inocentes transeuntes que necesitaban cruzar el área para llegar a sus respectivos centros de trabajo.</p>
<p>La limpieza de la suciedad, orine y excreta humana y la maraña de insalobre ruina dejada por esa piara nauseabunda la van a pagar los residentes de New York, no el señor alcalde. Resido en California y concuerdo con la idea de que toda sociedad tiene el gobierno que se merece. Aquí elegimos a un un gobernador izquierdista quien ya había ocupado anteriormente la mansión ejecutiva del estado cuando todavía no se había quedado calvo, oportunidad en la que este igorrote demostró ser incapaz de gobernar una recua de mulas. ¿Cuál es la excusa que tienen nuestros votantes?</p>
<p>California, como New York, como Estados Unidos, también está en bancarrota y las razones son idénticas. Bloomberg se gastó en su última campaña más de mil dólares por cada voto en su favor. ¿Si eso no es comprar elecciones, qué cosa es?</p>
<p>La otra “noticia” de la semana es el fracaso del “supercomité senatorional” encargado de obtener un acuerdo sobre cómo disminuir el déficit presupuestario. Por supuesto que tengo que llamar eso “noticia” entre comillas. ¿Quién en su sano juicio esperaba un acuerdo? La composición de este comité de opera bufa consistía en la misma cantidad de demócratas ultra izquierdistas que de republicanos conservadores. ¿Peras del Olmo?</p>
<p>Al igual que en los años noventa todo este sainete del “supercomité” fue sólo una maniobra política de la Casa Blanca. Una cortina de humo para culpar del inevitable fracaso a la oposición ¿Aprenderán los republicanos algún día? ¿Aprenderán los votantes?</p>
<p>Finalizando con una nota positiva, se hizo evidente una vez más la total falta de pudor del Secretario de Justicia Eric Holder en su comparecencia ante el comité congresional que investiga la corruptela de “Fast and Furious”. Holder afirmó que no conocía nada previamente sobre la aplicación de dicho operativo. Mucha correspondencia electrónica evidencia lo contrario.</p>
<p>Ese programa le proporcionó armas de fuego a las pandillas mexicanas de la droga y una de esas armas fue utilizada para asesinar alevosamente a un agente fronterizo norteamericano mientras cumplía con sus deberes. La desvergüenza sin límites de Holder sólo palidece ante la de su líder, el Apañador en Jefe.</p>
<p>Y eso es todo por hoy.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/11/25/desbarajuste/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Del Individuo Y La Comunidad</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/11/02/del-individuo-y-la-comunidad/</link>
		<comments>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/11/02/del-individuo-y-la-comunidad/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 02 Nov 2011 13:19:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnistas]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo J. Byrne]]></category>
		<category><![CDATA[Internacional]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lahistoriaparalela.com.ar/?p=58762</guid>
		<description><![CDATA[Si algo importante lograron los castristas para controlar la sociedad cubana fue la desaparición total del individuo, al que forzaron a disolverse entre esa amalgama maleable que es la comunidad.  Por supuesto, la revolución retrógrada que conocemos por socialismo fue impuesta en Cuba mediante la violencia y mediante la misma se ha mantenido en el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft" title="Hugo Byrne" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Hugo-Byrne-nva.jpg" alt="" width="125" height="142" />Si algo importante lograron los castristas para controlar la sociedad cubana fue la desaparición total del individuo, al que forzaron a disolverse entre esa amalgama maleable que es la comunidad.  Por supuesto, la revolución retrógrada que conocemos por socialismo fue impuesta en Cuba mediante la violencia y mediante la misma se ha mantenido en el poder por casi 53 años.</strong><span id="more-58762"></span></p>
<p>Pero no fueron necesarios los métodos violentos para crear previamente un acondicionamiento mental susceptible al colectivismo en un importante sector de la población.  La noción obtusa de que el estado era capaz de operar justiciera y eficientemente la vida social y económica de Cuba estaba ampliamente difundida. También el error de que los comunistas eran una minoría insignificante y anodina, incapaz de obtener el poder.</p>
<p>Durante fines de la década de los cuarenta y principios de la siguiente, el Partido Socialista Popular de Cuba (comunista) tenía más de 100,000 afiliados entre un gran total de aproximadamente tres millones de votantes.  Eso lo situaba como uno de los mayores partidos comunistas de América hispana de esa época, en proporción al número de habitantes con voto.</p>
<p>La probabilidad de que los totalitarios alcanzaran el poder se hizo realidad tangible después de la caída del gobierno de Machado en 1933.  Por un tiempo los socialistas utilizaron coaliciones con otros partidos para obtener influencia política en caso de que sus aliados llegaran al poder.  Mediante esos métodos obtuvieron control temporal sobre los sindicatos laborales de Cuba y hasta dos ministerios “sin cartera” durante el primer gobierno de Batista (1940–1944).</p>
<p>El cuartelazo de marzo de 1952 les brindó a los socialistas cubanos la gran oportunidad “revolucionaria”.  Escépticos al principio, una vez percibida la obvia debilidad del régimen impuesto por Batista y el hecho de que los revolucionarios tenían posibilidades de victoria, los marxistas del P.S.P. no dudaron en ofrecer colaboración a Castro, quien tenía sólidas credenciales izquierdistas, totalitarias y criminales.  El resto es historia.</p>
<p>Los colectivistas avanzan la noción de que lo único que interesa en el terreno social es la comunidad y que el individualismo y su corolario, la libertad comercial, están condenados a desaparecer.  Sin embargo, al revés de lo que afirman, esa teoría ha sido eminentemente descartada por la historia y el desplome de la Unión Soviética lo demuestra.</p>
<p>A pesar de lo cual el estribillo cansón del beneficio a “la comunidad” ha sido repetido hasta la saciedad por los personeros del colectivismo, ya fueran estos revolucionarios violentos al estilo de Mussolini, Hitler, Lenín, Mao y Castro, o quienes aspiran con más disimulo a lograr un consenso a favor de esas teorías, cómo Obama, Zapatero o Hillary Clinton.  Un caso que merece atención en particular es el del ex Vicepresidente Al Gore y su sempiterna referencia a “la comunidad científica”, grupo que según él ha probado sin duda que el calentamiento global es causado por el hombre en su afán por sobrevivir y progresar. Por supuesto, Gore nunca ha definido esa comunidad científica a la que tanto se refiere.</p>
<p>Quienes presten atención a su criterio concluyen que por comunidad científica Gore se refiere a la mayoría de los ambientalistas y meteorólogos que han estudiado el tema con dedicación y minuciosidad. No creo que Gore ni otros tantos como él hayan realizado una encuesta rigurosa de todos ellos.  Pero si en realidad la hicieron, sus conclusiones carecen de importancia. Nada prueban.  Nada demuestran.</p>
<p>Me explico: la historia de la humanidad describe una confrontación continúa entre reales hombres de ciencia e inventores que individualmente comprendieron la verdadera naturaleza del universo que nos rodea de una parte y la comunidad científica de la otra.  Para la democracia griega y los científicos de su época, las enseñanzas socráticas sobre el pensamiento humano eran subversivas y por lo tanto corruptoras.  En consecuencia, Sócrates fue condenado a muerte.</p>
<p>Aunque la confrontación entre Colón y los catedráticos de Salamanca no tuvo una conclusión tan sangrienta como la de Sócrates, demostró sin la menor duda que los segundos, quienes representaban la comunidad científica de su tiempo, estaban errados en la idea de que la Tierra era plana y rodeada de abismos insondables.  Por su parte, el navegante genovés había llegado a la conclusión correcta:  la tierra tenía forma esférica.</p>
<p>En la tercera década del siglo XVII, el genial matemático y astrónomo nacido en Pisa, Galileo Galilei, se vio asediado por la comunidad científica de su tiempo.  Galileo no comulgaba con las enseñanzas de los sabios de la antigüedad, en las que aún se basaba la astronomía entonces. La Inquisición lo arrestó y lo interrogó severamente por apoyar los trabajos de Copérnico sobre el universo.  Galileo fue forzado a negar a Copérnico y después condenado al arresto domiciliario en su villa de Florencia.</p>
<p>Uno de los científicos más notables de tiempos recientes, el francés Luis Pasteur, fue con gran frecuencia víctima de los prejuicios e intereses de la comunidad científica del siglo XIX y la ignorancia de sus contemporáneos.  A pesar de ello sus vacunas salvaron incontables vidas y obtuvo con el procedimiento llamado “pasteurización” eliminar las bacterias que amenazaban destruir la industria del vino entre otras.</p>
<p>El avión o aeroplano, primer vehículo más pesado que el aire en levantar vuelo controlado, voló por la primera vez en Kill Devil Hill, Kitty Hawk, Carolina del Norte, el 17 de diciembre de 1903.  Sus inventores, los hermanos Orville y Wilbur Wright, quienes fabricaban bicicletas, no recibieron entonces gran crédito de la comunidad científica por un vuelo de 12 segundos en el que Orville Wright alcanzara la distancia de unos 120 pies en el aire. Esa comunidad científica en esa época se ocupaba casi con exclusividad del progreso de globos aerostáticos y dirigibles, los que consideraba el verdadero futuro del vuelo.  Nunca hizo la prensa una descripción científica del vuelo hasta marzo del siguiente año.</p>
<p>La lista es interminable.</p>
<p>El progreso humano no lo desarrolla una comunidad científica, sino el esfuerzo y la genialidad de individuos como Newton, Marconi, Edison y otros que históricamente han poseído más células grises que todos los “ocupantes” de Wall Street juntos.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/11/02/del-individuo-y-la-comunidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Irak, Libia Y Cuba</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/10/29/irak-libia-y-cuba/</link>
		<comments>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/10/29/irak-libia-y-cuba/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 29 Oct 2011 12:44:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnistas]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo J. Byrne]]></category>
		<category><![CDATA[Internacional]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lahistoriaparalela.com.ar/?p=58532</guid>
		<description><![CDATA[Cuando se escribe semanalmente no se puede seguir la actualidad diaria al pie de la letra y es por eso que ni siquiera lo intento.  Sin embargo, es imposible soslayar los acontecimientos más relevantes de la semana cuando éstos pudieran ser quizás los más importantes del año. Los sucesos a los que me refiero son [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft" title="Hugo Byrne" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Hugo-Byrne-nva.jpg" alt="" width="125" height="142" />Cuando se escribe semanalmente no se puede seguir la actualidad diaria al pie de la letra y es por eso que ni siquiera lo intento.  Sin embargo, es imposible soslayar los acontecimientos más relevantes de la semana cuando éstos pudieran ser quizás los más importantes del año.</strong><span id="more-58532"></span></p>
<p>Los sucesos a los que me refiero son la ejecución en forma de linchamiento del prófugo dictador libio Muammar Gaddafi y la decisión de Obama de retirar todas las tropas norteamericanas de Irak antes del fin de este año, para lo que sólo faltan dos meses.  En el primer caso es muy importante estudiar la situación que se ha creado en Libia con la eliminación de la pasada dictadura.  En el segundo, sería suicida hacer ojos ciegos y oídos sordos a las consecuencias inmediatas de esa decisión política de Washington.</p>
<p>Ignoré la ejecución de Bin Laden. También las de otros capos de Al Qaeda y el terrorismo islámico, quienes mordieran el polvo como consecuencia del uso letal de aviones no tripulados.  Los ignoré porque como en el caso de la hidra mitológica de siete cabezas, azote del lago Lerna, por cada cabeza terrorista decapitada surge otra.  Si el éxito de Washington contra el terrorismo sólo puede medirse por el número de cabecillas terroristas eliminados, estamos ante la de nunca acabar.</p>
<p>No obstante, de acuerdo a esa misma mitología griega, Hércules fue capaz de cortar todas las cabezas de la hidra de un solo tajo.  Los griegos utilizaban esas imágenes fabulosas para enfatizar ciertas realidades eternas: Hércules dirigió su contundente golpe contra el punto del cuerpo del monstruo de donde surgían todos los largos cuellos.  En otras palabras, decapitó la base. ¿Hay algo de mito en esa alegoría?</p>
<p>Consideremos primero a Libia.  Esta “república independiente” es mayor en extensión que el Estado de Texas.  No simplemente mayor, sino más de tres veces mayor.  ¿Ha viajado el lector por Texas vía terrestre?  Si lo ha hecho entiende muy bien la implicación. Texas cuenta con 216,797 millas cuadradas de territorio.  Libia con 679,358.</p>
<p>Libia es incluso mayor en territorio que el más extenso estado en Norteamérica: Alaska tiene 570,641 millas cuadradas.  Pero con Alaska Libia comparte una muy escasa densidad en población.  Texas cuenta con unos 27 millones de habitantes, Libia con apenas 6 millones.  Hasta mediados del pasado siglo la mayor parte de la población libia estaba compuesta por tribus de beduinos nómadas y Muammar Gaddafi era hijo de uno de ellos.  Estos beduinos podían amarrar sus camellos y levantar sus tiendas en Libia, Egipto o Argelia sin llevar pasaporte alguno. Si alguien les hubiera preguntado por su nacionalidad, habrían contestado iracundos que sólo se debían a su familia, a su caravana o… al desierto.</p>
<p>Después de la Segunda Guerra mundial los centros urbanos más importantes como la capital Trípoli, Benghazi, Niqat al-Khums y Misurata crecieron de manera exponencial haciendo que la población urbana superara a la nomádica.  Este cambio fue propiciado por el descubrimiento de vastos yacimientos de petróleo.  Aunque la población libia es en más de un 90% devota del Islam y perteneciente a la secta Sunni, la fidelidad continúa siendo con la tribu.</p>
<p>El mayor cisma tribal existe entre el oeste (Trípoli) y el este (Benghazi), el que a la postre podría encender una sangrienta guerra civil.  Por el momento el único resultado tangible del derrumbe de Gaddafi ha sido que hoy, 24 de octubre del 2011, ha sido impuesta la llamada “Ley Sharía” en Libia.  Les recuerdo a los lectores que el Presidente del Gobierno de Transición es un antiguo Ministro de “Justicia” de Gaddafi y que cuando la prensa de aquí menciona la “gran oportunidad que la libertad tiene ahora en Libia”, no sé a qué diablos se refiere.</p>
<p>Eso trae otro tema a colación y es la ligereza con que tantos ignorantes o malintencionados comparan negativamente lo recientemente sucedido en Libia con lo que “nunca ha pasado” en Cuba.  Para empezar, el pueblo cubano se levantó en armas contra el castrismo en la Cordillera del Escambray y otras zonas del país desde 1960 hasta 1965 cuando el último alzado fue hecho prisionero.  En esa dura rebelión perecieron cientos de hombres por ambas partes.  Eso sin contar a los mártires rebeldes que fueron pasados por las armas después de capturados.</p>
<p>Para aplastar esa rebelión el régimen de La Habana se vio forzado a utilizar no solamente oleadas de tropas (más de 60,000 soldados durante la llamada “limpia”), sino que para negar apoyo logístico a los alzados desarraigó forzosamente a centenares de familias campesinas residentes de la zona.  Esas familias fueron relocalizadas también por la fuerza en dos comunidades artificialmente creadas con ese propósito en la provincia de Pinar del Río.  Una de ellas fue bautizada como “Sandino”.  Los hermanos Castro continuaron así la tradición cruel del Capitán General de la Colonia Valeriano Weyler, ante la perversa indiferencia de Kennedy y comparsa.</p>
<p>A diferencia de lo que acaba de suceder en Libia, los “aliados” demócratas de Cuba en Washington no sólo no dieron apoyo bélico a ese levantamiento espontáneo, sino que después el Presidente Kennedy ni siquiera tuvo la necesaria hombría de bien para respaldar con apoyo aéreo (prometido y programado) a los miembros de la Brigada de Asalto 2506, el 17 de abril de 1961. Esa unidad de guerra había sido entrenada y financiada por el gobierno norteamericano, del que falsamente obtuvo promesa de cobertura aérea.  Después fue enviada al matadero por ese mismo ejecutivo. Quienes traten de establecer una comparación negativa con Libia carecen de conocimiento histórico o de vergüenza (o de ambas cosas).  ¿Cuál fue el motivo de esa estafa deliberada? ¿La ausencia petróleo en Cuba? ¿Simpatías semi secretas por la izquierda totalitaria?  ¿Cobardía?  No lo sé.  Que respondan los culpables.</p>
<p>Finalmente analicemos la orden del Presidente Obama de evacuar todas las tropas de Estados Unidos en Irak antes del 2012.  Sin mencionar las enormes dificultades logísticas y el costo de remover más de 100,000 soldados en el absurdo e innecesario plazo de 60 días,  ¿qué pasará en Irak después que esas tropas sean retiradas en su totalidad contra el consejo de los líderes militares en el terreno?  Si no es Teherán, ¿quién es el beneficiario de este aborto? Obviamente se trata de una decisión sólo para consumo electoral.</p>
<p>Con la prisión de Guantánamo todavía en funciones y dificultades a granel en Afganistán, cuyo gobierno afirma hoy que en el caso de hostilidades entre Washington y Pakistán apoyaría al segundo, el predestinado tira un hueso a su base en el supuesto cumplimiento de una irresponsable promesa electoral.  Por su parte los chiítas Ahmedinejad y Malaki se han entendido perfectamente bien desde hace mucho tiempo.</p>
<p>Estamos ante la eterna confusión demócrata entre gobernar con seriedad para beneficio de Estados Unidos, o simplemente continuar su sempiterna campaña política.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/10/29/irak-libia-y-cuba/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La “Cueva Del Diablo”</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/10/19/la-%e2%80%9ccueva-del-diablo%e2%80%9d/</link>
		<comments>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/10/19/la-%e2%80%9ccueva-del-diablo%e2%80%9d/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 19 Oct 2011 17:20:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnistas]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo J. Byrne]]></category>
		<category><![CDATA[Internacional]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lahistoriaparalela.com.ar/?p=58033</guid>
		<description><![CDATA[(dedicado a mi hijo Hugo) Durante el verano o comienzos del otoño y empezando a fines de los años 70 hasta casi el final de la década siguiente fue la época en que disfruté con más frecuencia mi deporte favorito. En esas ocasiones acostumbraba a levantarme muy temprano cada segundo o tercer sábado. Tan temprano [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>(dedicado a mi hijo Hugo)</strong></p>
<p><strong><img class="alignleft" title="Hugo-Byrne" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Hugo-Byrne-nva.jpg" alt="" width="125" height="142" />Durante el verano o comienzos del otoño y empezando a fines de los años 70 hasta casi el final de la década siguiente fue la época en que disfruté con más frecuencia mi deporte favorito. En esas ocasiones acostumbraba a levantarme muy temprano cada segundo o tercer sábado. Tan temprano me levantaba que en realidad apenas dormía la noche del viernes. Me recogía en la puerta de mi casa en las primeras horas de la mañana un buen amigo y gran cazador, el mejor tirador de escopeta que he conocido. Otras veces era yo quien conducía. Mi auto era un General Motors “Suburban” modelo del año 74 que compré 4 años más tarde.</strong><span id="more-58033"></span></p>
<p>El “Suburban” tenía dos asientos de puerta a puerta que acomodaban ampliamente a seis personas (cinco pasajeros además del conductor). En el “Suburban” todo era grande: además de los asientos tenía una sección de carga en la parte posterior de gran capacidad, la que doblaba su espacio al plegar el asiento trasero. El “Suburban era un “gas guzzler”: portaba un tanque de 50 galones y el gasto en gasolina era grande, aunque el precio por galón entonces era una fracción ínfima del contemporáneo.</p>
<p>Nunca olvidaré el día en que llegué a mi casa conduciendo el Suburban. Lo que mejor recuerdo de esa feliz ocasión es la expresión de alegría en mi hijo Hugo, mientras corría en dirección al auto. Hugo entonces tenía 8 ó 9 años y durante el verano siempre estaba fuera de la casa jugando con los demás “terroristas” del barrio.</p>
<p>El sur de California es muy extenso y las distancias se miden siempre por el tiempo que toman. Ergo: “vivo a 45 minutos de aquí y a dos horas del centro”. Nuestro viaje matutino nos conducía al norte por la carretera 5. Tornábamos al oeste por la carretera 46, como quien se dirige al Condado de San Luis Obispo y por último doblábamos por la carretera 33, de nuevo hacia el norte. En un recodo de esa carretera bifurcaba un camino de tierra que pasaba a través del destino de nuestro viaje: una extensa granja de miles de acres llamada “Devil’s Den” (“La cueva del diablo”), en el extremo oeste del Condado de Kern. Aprovechando el tráfico ligero de la mañana llegábamos allí en menos de cinco horas.</p>
<p>Durante fines de esa década y principios de la siguiente “La cueva” era propiedad de una corporación y administrada por funcionarios locales. Sus jornaleros eran casi todos trabajadores migratorios, excepto los capataces que tenían allí sus casas y familias. Los jornaleros pernoctaban en dos grandes barracas militares de dos pisos que databan de la Segunda Guerra Mundial, esencialmente iguales a las que usábamos las Unidades Cubanas de Fort Jackson en 1963.</p>
<p>Las más extensas siembras eran de algodón, las que cubrían miles y miles de acres, aunque también se cosechaba maíz y sandía. En adición había rebaños de ovejas y en la finca colindante al norte se criaba ganado vacuno. La vegetación era verde en muchas partes, con varios árboles frondosos estratégicamente situados. Las cosechas se obtenían por un eficiente sistema de regadío que incluía canales paralelos a bien apisonados caminos de tierra, desde los que se les daba mantenimiento cotidiano. La finca colindaba con un acueducto y un reservorio de agua propiedad del Estado de California.</p>
<p>Los cazadores de este grupo, quienes nunca éramos más de seis a menos que nos dividiéramos en varios autos, teníamos como objetivo principal la paloma “rabiche”, la que cazábamos estrictamente durante sus temporadas legales. Mi pieza preferida era un ave de aspecto llamativo, la que creo fuera introducida en California a pricipios del siglo pasado por el magnate de periódicos William Randolph Hearst: el faisán con anillo al cuello, o “Ring-neck pheasant”. También conocido simplemente como “gallo” por los mexicanos.</p>
<p>Aunque en teoría la caza estaba prohibida en esa propiedad, la administración hacía exepción con nuestro grupo porque mi amigo siempre mantuvo su promesa de nunca dañar las cosechas. En lo posible nos encargábamos también de algún coyote que se pusiera a tiro. Estos últimos causaban grandes estragos en los rebaños.</p>
<p>Mi hijo Hugo aprendió a conducir por sí sólo en la Cueva del Diablo debido a su poco común destreza y utilizando el notorio Suburban. Cuando aún era muy joven legalmente para ese deporte, ayudaba a distribuir a los cazadores, recogiéndolos al atardecer. Allí aprendió también a tirar con escopeta y cazó sus primeras palomas y faisanes. Imitando a mi amigo, quien era con creces el mejor cazador del grupo y, quizás por esa misma razón, Hugo prefería la calibre 20 semiautomática sobre mi favorita cal. 12 de dos cañones.</p>
<p>Los años y sus vaivenes que todo lo destruyen, terminaron también con aquellas inolvidables jornadas de caza de have más de treinta años en la “Cueva del Diablo”, aunque siempre las recuerdo con inmensa nostalgia. Todo eso vino de golpe a mi mente con motivo de una reciente conversación con mi hijo.</p>
<p>Hugo es hoy un hombre de seis pies y dos pulgadas de estatura y más de 40 años de edad, pero siempre recuerda esas cacerías en el Condado de Kern desde cuando era un adolescente. Hugo trata de mantenerse al tanto de cuanto sucede y había estudiado en detalles recientemente unas fotos de satélite de lo que queda hoy de “La Cueva… ” y en resumen, desgraciadamente no queda nada.</p>
<p>Los árboles han sido talados, las barracas demolidas, las dos o tres antiguas casas de capataces están en ruinas y deshabitadas. Los antiguos canales de irrigación son hoy trincheras secas. Los miles de acres de algodón se tornaron en un desierto y han desaparecido los rebaños. Probablemente también los coyotes, los que han sido vistos recientemente en lugares tan lejanos y poblados como el Condado de Orange, acechando a gatos domésticos.</p>
<p>Amigo lector, aunque no lo sé por seguro, sospecho que este es el resultado de la falta de agua para las siembras, la que ha sido desviada en California por el gobierno federal, con la complicidad de su contrapartida estatal en Sacramento. Esto se ha hecho supuestamente para asegurar la supervivencia de una especie que se dice en peligro: un pececito cuya longitud es de menos de dos pulgadas. ¿Es esto igual a la supuesta extinción de osos polares que tanto denuncia Al Gore? Esos osos nunca se han contado en números superiores a los actuales y su probable extinción es una patraña. ¿Protección del medio ambiente? ¡Pamplinas!</p>
<p>Destruir cosechas, arruinar rebaños, despojar de su modus vivendi a miles de trabajadores del agro, devastando por carambola el habitat de la fauna silvestre de Norteamérica, ¿tiene excusa?. El objetivo real, consciente o nó, es arruinar lo poco que aún queda de libre empresa rural en el estado de California. El Valle de San Joaquín, otrora la zona agrícola más feraz y productiva en el mundo, se ha convertido en un páramo.</p>
<p>Los votantes continúan enviando al Senado y a la Asamblea de California a todos estos vándalos de la burocracia. Quienes los rechazamos no los merecemos, pero mientras seamos minoría seguiremos pagando todos por su incompetencia y abuso.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/10/19/la-%e2%80%9ccueva-del-diablo%e2%80%9d/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Chesapeake Bay Y Yorktown</title>
		<link>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/10/03/chesapeake-bay-y-yorktown/</link>
		<comments>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/10/03/chesapeake-bay-y-yorktown/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 03 Oct 2011 16:38:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>lahistoriaparalela</dc:creator>
				<category><![CDATA[Columnistas]]></category>
		<category><![CDATA[Hugo J. Byrne]]></category>
		<category><![CDATA[Internacional]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.lahistoriaparalela.com.ar/?p=57250</guid>
		<description><![CDATA[Está de moda en Estados Unidos revalorizar la historia norteamericana. Ese loable esfuerzo ha sido encabezado tenazmente por varios comentaristas de televisión por cable, destacándose entre ellos Glenn Beck y Bill O’Railly. Ahogados en una miríada de llamados “estudios étnicos” de propósito “políticamente correcto”, los estudiantes norteamericanos de primaria y secundaria, pero en especial los [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><img class="alignleft" title="Hugo-Byrne" src="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/umedia/images/Hugo-Byrne-nva.jpg" alt="" width="125" height="142" />Está de moda en Estados Unidos revalorizar la historia norteamericana. Ese loable esfuerzo ha sido encabezado tenazmente por varios comentaristas de televisión por cable, destacándose entre ellos Glenn Beck y Bill O’Railly. Ahogados en una miríada de llamados “estudios étnicos” de propósito “políticamente correcto”, los estudiantes norteamericanos de primaria y secundaria, pero en especial los que se deciden por humanidades en sus estudios superiores, terminan con una ignorancia supina sobre su propia historia. ¿Quién puede asombrarse de que carezcan de orgullo nacional?</strong><span id="more-57250"></span></p>
<p>Sin embargo, aún dentro de esa muy positiva corriente se mantienen todavía inexcusables lagunas de ignorancia histórica, en las que aunque no se hayan tergiversado los hechos básicos, estos permanecen incompletos. La historia es primordialmente una ciencia y debe tratarse de la manera más objetiva posible.</p>
<p>La naturaleza de esa disciplina no debe ser escena de litigio político, sino de análisis sereno y objetivo del pasado. Cuando escribí un artículo titulado “Los 92 días” lo hice con la intención de aclarar que la victoria insurrecta cubana en la ofensiva de 1895 no se debió a las cargas al machete de la caballería ligera emboscada en la manigua (coronadas por el éxito en la mayoría de los casos), sino a la muy efectiva quema de los campos de caña, destrucción de ingenios azucareros y comunicaciones que impidieron la zafra (cosecha de la caña y producción de azúcar) para años por venir. En otras palabras, la victoria no la proporcionó el machete, sino la tea.</p>
<p>La noción de los insurrectos cargando contra los cuadros españoles e ignorando heróicamente la lluvia de plomo, es una hermosa evocación romántica. No obstante, debe recordarse que la caballería cubana tenía órdenes estrictas de evitar el combate siempre que fuera posible. A diferencia de la Guerra de los Diez Años en el 95 no hubo grandes batallas como “Las Guásimas”. Sólo escaramuzas y combates, el más notable, “Mal tiempo”. El objetivo de alcanzar las provincias occidentales era de carácter estratégico y sólo pudo realizarse evitando contacto continuado con las tropas coloniales.</p>
<p>En ese mismo artículo indiqué que los hechos históricos se suceden en cadena y cada eslabón se conecta con el anterior y el siguiente. Sin la victoria de Yorktown en 1781, Estados Unidos no hubieran sido independientes, por lo menos en esa ocasión. Sin la victoria del almirante francés, Marqués De Grasse sobre la flota británica en la bahía de Chesapeake, las tropas del general británico Cornwallis pudieron haber sido evacuadas o incluso reforzadas y avitualladas, negándole la victoria en Yorktown a Washington y Rochambeau.</p>
<p>Sin el concurso eficiente de un ejército de 5, 000 soldados profesionales de Luis XVI, comandados por el muy capaz General Rochambeau, la milicia de Washington en toda probabilidad no habría podido por sí sola embotellar al brillante General Cornwallis en Yorktown.</p>
<p>Antes de su victoria en Chesapeake, De Grasse arribó al Mar Caribe en busca de vituallas y dinero para poder pagar las milicias de Washington a las que se les debía emolumentos por considerable tiempo. Los soldados de Washington desertaban a diario y se vislumbraba la posibilidad de un motín. España y Francia, aliadas en virtud del “Pacto de Familias” de 1761, actuaron en coordinación para ayudar a la naciente nación norteamericana. De Grasse hizo escala de avituallamiento en Cuba en la Bahía de Matanzas, debido su considerable calado, eviando un emisario a Cajigal en la persona del Marqués de Saint-Simon al mando de la fragata Aigrette. El gobierno colonial de Cuba bajo el Gobernador Juan Cajigal estaba en ese entonces arruinado.</p>
<p>En consecuencia, Cajigal propuso recabar donaciones del pueblo de La Habana, muy agraviado por la reciente ocupación británica durante la Guerra de los Siete Años. Esta colecta pública tuvo en consecuencia mucho éxito y las donaciones incluyeron grandes cantidades de monedas de oro y joyas.</p>
<p>En toda la historia de los tradicionales combates en el mar entre las armadas británicas y francesas, culminando en Trafalgar, la derrota de Chesapeake se destaca como la primera y última victoria francesa. Eso trae a colación al Primer Lord del Almirantazgo Británico de ese entonces, el Earl de Sandwich. Jugador empedernido y bebedor copioso, Sandwich no quería levantarse de la mesa de juego a menos que fuera necesidad imperiosa, por lo que ordenaba le trajeran un pedazo de carne entre dos panes. Así obtuvo nombre la más popular comida rápida.</p>
<p>Bajo Sandwich la armada británica empobreció de vituallas. La marinería y la oficialidad perdieron cohesión y disciplina. La derrota de Chesapeake, de acuerdo a muchos historiadores, tuvo mucho que ver con ese deterioro.</p>
<p>Sin embargo, todas esas coyunturas históricas con países y personalidades extranjeros, son olímpicamente ignoradas en los libros de texto en Estados Unidos. Quienes procuran un bienvenido renacimiento de los estudios históricos norteamericanos, tristemente también omiten ciertos capítulos fundamentales. ¿Omisión involuntaria por ignorancia, o chauvinismo trasnochado?</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2011/10/03/chesapeake-bay-y-yorktown/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

