- May 2012
- April 2012
- March 2012
- February 2012
- January 2012
- December 2011
- November 2011
- October 2011
- September 2011
- August 2011
- July 2011
- June 2011
- May 2011
- April 2011
- March 2011
- December 2010
- June 2010
- May 2010
- April 2010
- March 2010
- February 2010
- January 2010
- December 2009
- November 2009
- October 2009
- September 2009
- August 2009
- July 2009
- June 2009
- May 2009
- April 2009
- March 2009
- February 2009
- January 2009
- December 2008
- November 2008
- October 2008
- September 2008
- August 2008
- July 2008
- June 2008
- May 2008
- April 2008
- March 2008
- February 2008
- January 2008
- December 2007
- November 2007
- October 2007
- September 2007
- August 2007
- July 2007
- June 2007
- May 2007
- April 2007
- March 2007
- February 2007
- January 2007
- December 2006
- November 2006
- October 2006
- September 2006
- August 2006
- July 2006
- June 2006
- May 2006
¿Hay cambios significativos en el panorama político boliviano?
Por un lado, sí, los hay y muy significativos.
Por otro lado, no, en lo absoluto no ha cambiado nada, más bien se reconfirma lo que se sospechaba ya antes.
Por supuesto, la gran mayoría reza porque no se produzca una revolución bolchevique pero el peligro de confrontaciones crece. Es imposible pronosticar con qué resultados, en vista de que sería mera especulación opinar sobre la determinación y afiliación de los principales actores.
Pero vayamos por partes.
¿Cuáles son los cambios significativos?
El MAS revela cada vez más sus verdaderas intenciones y gente de buena fe, o de poca información, o de fácil engaño o con deseo de quedarse bien con el poder empiezan a distanciarse de su inicial “visto bueno” o de su voto castigo.
Está incrementando en expresiones múltiples la resistencia con respecto al MAS y su programa, por ejemplo con recursos legales, legítimos, acatando las reglas vigentes de la democracia. Se nota un condicionamiento internacional: EE.UU. ofrece 600 millones de dólares, pero exige respeto por la democracia. El fallo del Tribunal Constitucional que vigilará sobre la CPE es de enorme importancia.
¿Cuáles son los elementos que no cambiaron?
Destaca la firme intención del MAS de “refundar” Bolivia y constituir un Estado socialista-comunista. No cambia su ideología, su doctrina, y ello a pesar de la creciente resistencia.
Como prueba de esta afirmación sirve el hecho que el gobierno abre nuevos escenarios sin abandonar los ya abiertos, algunos por el momento en “veremos”: Estado laico, RUDE, nacionalizar las instituciones privadas de educación, declarar la Asamblea Constituyente como “originaria” y con voto de simple mayoría, INRA, censura de los prefectos democráticamente elegidos (que deben ser fiscalizados por consejeros departamentales igualmente democráticamente elegidos), la creación del “Estado Mayor del Pueblo” si bien con otra denominación: Asamblea Popular, como poder máximo al que deberán supeditarse todos los poderes del Estado. Sigue igual el rol de los “Movimientos Sociales” que definen supuestamente el futuro del país. Sigue el cuento de las 36 “naciones originarias” cuando en verdad un 80% de la población es mestiza. Sigue también el uso de la palabra “democracia” en una interpretación tergiversada, pues se trata de una seudo-democracia que carece de las características esenciales; el totalitarismo ejercido por un superpoder “social” por encima de los poderes independientes es el ejemplo patético.
¿Cuáles son las posibles o probables consecuencias de esta situación?
Lo probable es que las dos visiones de Bolivia, una Bolivia comunista versus una Bolivia como Estado moderno, de derecho, con una economía social de mercado, y con garantías constitucionales para el goce de libertades individuales, van a enfrentarse cada vez con más violencia. A la medida que el MAS se dé cuenta que su Plan A, la “revolución democrática” (abusando de las libertades de la actual CPE para eliminar estas libertades) no prosperará, es de temer que van a vestirse de ponchos rojos como hemos escuchado en Warisata. Marchas y concentraciones no pueden sustituir los procedimientos obligatorios establecidos en la CPE vigente; los únicos representantes del pueblo son los diputados y senadores (y coyunturalmente asambleístas) democráticamente elegidos. Por supuesto, la gran mayoría reza porque no se produzca una revolución bolchevique pero el peligro de confrontaciones crece. Es imposible pronosticar con qué resultados, en vista de que sería mera especulación opinar sobre la determinación y afiliación de los principales actores.
Otra posibilidad consiste en un cambio de la táctica del MAS y reconocer que el proyecto de la refundación no puede ser implementado con la celeridad planificada, lo que no significa para nada el abandono de este plan. Otra variante puede ser una auto-dinámica cuando los procesos escapen del control de los dirigentes. Como se ve, en el cuadro actual no es posible pronosticar, existen demasiados factores que intervienen y que no son de conocimiento público. Entre ellos figura el grado de preparación (logística, disponibilidad de dinero, asesoramiento, recursos humanos) para un enfrentamiento con armas.
Fuente: El Foro Bolivia
Autor: Willi Noack
Link Rss para esta publicación
Link permanente al articulo
Enviar a un amigo


















No hay comentarios en “¿Hay cambios significativos en el panorama político boliviano?”
Porfavor espere...
Deje un comentario