Art. 29 De La Constitución
De La Nación Argentina

Los argen­ti­nos somos de poca y frá­gil memo­ria. En el 2001 pedía­mos a gri­tos “…que se vayan todos…”. Ape­nas se aquie­ta­ron las aguas de la catás­trofe de diciem­bre de ese año, los polí­ti­cos que repu­dia­mos en esa oca­sión, nue­va­mente se encum­bra­ron en los pues­tos más impor­tan­tes del gobierno.

Los acon­te­ci­mien­tos y hechos polí­ti­cos que se suce­die­ron desde esa fecha, casi todos polé­mi­cos, dis­cu­ti­bles y en el del­gado límite de lo legal y lo ile­gal, desem­bo­ca­ron en la can­di­da­tura y asun­ción al poder de un ignoto gober­na­dor de una pro­vin­cia sureña, digi­tado por el pre­si­dente en esa época.

Todo indi­caba que sopla­rían vien­tos nue­vos. Con nueva gente, era para muchos como una boca­nada de aire fresco. Muchos argen­ti­nos, espe­ran­za­dos de un mejor futuro para nues­tro país exten­die­ron un che­que en blanco al nuevo presidente.

Es posi­ble que tu nave­ga­dor no per­mita visua­li­zar esta imagen.Pero lo que algu­nos ana­lis­tas pre­veían e intuían, ocu­rrió casi de inme­diato. Al poco tiempo de asu­mir la pri­mera magis­tra­tura Kir­ch­ner empezó a mos­trar su ver­da­dera per­so­na­li­dad y su falta de sen­tido común y vir­tu­des democráticas.

No tomó nin­guna deci­sión que la situa­ción del país exi­gía. Toda su ges­tión estaba car­gada de popu­lismo y dema­go­gia. Pudo com­ple­tar su período gra­cias a un cre­ci­miento sos­te­nido de la eco­no­mía impul­sada por una situa­ción extre­ma­da­mente favo­ra­ble en todo el mundo.

En reali­dad más que “cre­ci­miento” la pala­bra ade­cuada sería una “recu­pe­ra­ción” de la economía.

Pero al cuarto año este globo se pin­chó y sur­gió la cruda reali­dad. No es obje­tivo de esta nota enu­me­rar los innu­me­ra­bles erro­res y dis­pa­ra­tes  come­ti­dos en su ges­tión ni los enor­mes daños pro­du­ci­dos al país, que ahora se encuen­tra en plena caída libre.

Hoy a casi seis años de su asun­ción, que­da­ron evi­den­cia­das sus enor­mes falen­cias, la total ausen­cia de vir­tu­des repu­bli­ca­nas y su per­so­na­li­dad para­noica y esquizofrénica.

Actual­mente se com­porta como un alie­nado o insano, que no duda en  uti­li­zar cual­quier medio, por más alo­cado y absurdo que sea para impo­ner sus irra­cio­na­les y des­equi­li­bra­dos pun­tos de vista y afe­rrarse deses­pe­ra­da­mente al poder.

Su con­sorte, la pre­si­dente, es un ver­da­dero títere en manos de este des­equi­li­brado.  Nunca en nues­tra his­to­ria, nadie fue mane­jado desde las som­bras, como lo es la reina Cris­tina. Ni siquiera María Estela de Perón, que sin duda alguna, fue la más inca­paz, inepta e intras­cen­dente pre­si­dente que tuvo nues­tro país.

Pero lo que quiero des­ta­car tras esta breve intro­duc­ción es que esta­mos entrando en una tre­menda cri­sis, por la caó­tica reali­dad en la que esta­mos inmer­sos. Peor, imposible.

La pareja gober­nante, ya con­cretó la peor y más corrupta pre­si­den­cia de nues­tro país en los últi­mos cien años.

Pero esa enorme cri­sis no es cau­sada única­mente por la demen­cial acción de  la pareja imperial.

Tam­bién son res­pon­sa­bles los demás pode­res del Estado que sabia­mente están pre­vis­tos en nues­tra Cons­ti­tu­ción, jus­ta­mente para evi­tar los exce­sos y fre­nar o equi­li­brar las alo­ca­das polí­ti­cas y deci­sio­nes de la pareja real. Si  cum­plie­ran con su res­pon­sa­bi­li­dad cons­ti­tu­cio­nal, res­tán­dole su  apoyo tácito  o explí­cito, los des­ma­nes polí­ti­cos del Eje­cu­tivo, no existirían.

Para recor­dar a los lec­to­res a con­ti­nua­ción se trans­cribe el artículo a que hace refe­ren­cia el título de esta nota:

Art.29  El Con­greso no puede con­ce­der al Eje­cu­tivo nacio­nal, ni las Legis­la­tu­ras pro­vin­cia­les a los gober­na­do­res de pro­vin­cia, facul­ta­des extra­or­di­na­rias, ni la suma del poder público, ni otor­gar­les sumi­sio­nes o supre­ma­cías por las que la vida, el honor o las for­tu­nas de los argen­ti­nos que­den a mer­ced de gobier­nos o per­sona alguna. Actos de esta natu­ra­leza lle­van con­sigo una nuli­dad insa­na­ble, y suje­ta­rán a los que los for­mu­len, con­sien­tan o fir­men, a la res­pon­sa­bi­li­dad y pena de los infa­mes trai­do­res a la patria.”

Los legis­la­do­res del ofi­cia­lismo, pri­va­dos de la más mínima posi­bi­li­dad de pen­sar libre­mente o sim­ple­mente apli­car el más ele­men­tal sen­tido común, siguen las órde­nes de la pareja real, como una recua de man­sos y dóci­les borre­gos, pri­va­dos de adop­tar una posi­ción per­so­nal por res­pon­sa­bi­li­dad per­so­nal o de con­cien­cia. El pro­ce­der de los par­la­men­ta­rios del ofi­cia­lismo, implica una ver­da­dera falta de res­peto hacia ellos mis­mos, e implica un des­va­lor hacia sus pro­pias personas.

Es posi­ble que tu nave­ga­dor no per­mita visua­li­zar esta imagen.En cuanto al Poder Judi­cial, se mueve en el mismo sen­tido que el ofi­cia­lismo, movido por el temor y el miedo, bajo la estricta vigi­lan­cia del Con­sejo de la Magis­tra­tura, un orga­nismo simi­lar a la pode­rosa KGB sovié­tica, para super­vi­sar el cum­pli­miento de los desig­nios de los Kir­ch­ner. Es así que se per­mite la comi­sión de ver­da­de­ros dis­la­tes y absur­dos jurí­di­cos para ava­lar los actos del Ejecutivo.

Sim­ple­mente para citar un ejem­plo: en este reino de los famo­sos “Dere­chos Huma­nos” hay per­so­nas dete­ni­das con más de diez años sin jui­cio, pro­ceso o condena. ¿¿??.

Pese a lo nega­tivo de la ges­tión de los Kir­ch­ner estos nos dejan una valiosa ense­ñanza: la memo­ria. Por supuesto no una memo­ria par­cial, tam­poco una que retro­ceda a 100, 50 ó 20 años hacia el pasado. Una memo­ria que abar­que fun­da­men­tal­mente el pasado reciente, el de la actual gene­ra­ción, bási­ca­mente el del período de la ges­tión pre­si­den­cial ante­rior. Una memo­ria que abar­que desde 2003 y  fun­da­men­tal­mente que no ter­gi­verse los hechos y la Historia.

De apli­car lo pre­ce­den­te­mente el ofi­cia­lismo ten­drá que ren­dir cuen­tas de los ver­da­de­ros horro­res en su gestión.

Debe­rán pagar por tan­tas injus­ti­cias, por la enorme corrup­ción, por la degra­da­ción de la polí­tica, por haber vuelto a lle­var al país a una situa­ción límite, por haber des­tro­zado sus ins­ti­tu­cio­nes repu­bli­ca­nas, por la inde­fen­sión en la cual nos encon­tra­mos, por haber­nos ais­lado y des­col­gado del mundo y por la enorme ver­güenza que debe­mos pasar los argen­ti­nos por los absur­dos y gro­se­ros erro­res tanto nacio­na­les como inter­na­cio­na­les de los Kirchner .

Sin lugar a dudas como tan­tas veces lo pro­clamó el matri­mo­nio real, se impone con todas sus letras: “Jui­cio y castigo”.

Autor: Dr. Alfredo Raúl Weinstabl

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2 Comentarios en “Art. 29 De La Constitución
De La Nación Argentina”  

  1. 1 Sergio Antonio Graziano

    Debe­mos con­tro­lar de cerca a DeNar­vaez y a Macri, por­que ellos pue­den pac­tar con K y su banda, para garan­ti­zar “gober­na­bi­li­dad” y enton­ces vol­ve­re­mos a entrar en el círculo vicioso.
    Creo que a esta altura, solo Carrio puede garan­ti­zar el jui­cio y cas­tigo.
    No nos olvi­de­mos de que DeNar­vaez dice “admi­rar y que­rer” a Duhalde.
    Duhalde, artí­fice de nues­tras des­gra­cias no debe esca­par.
    No esca­pará.
    Amen.

  2. 2 antonio alonso

    TODOS BASU­RAS.…
    ENTE­RRAR ESTA PODRIDA Y CORRUPTA demo­cra­cia bajo con­trol es lo pro­cede si se quiera sal­var a la Repú­blica o lo que de ella queda… RES­TAURA LA LEGAL CONS­TI­TU­CION de 1949 y no ésta que más simi­li­tud tiene a un cer­ti­fi­cado de defun­ción de la repú­blica o se se pre­fiere a una “par­tida de naci­miento” de un estado colo­nial.
    DIOS PATRIA o MUERTE.….……

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